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jueves, 23 de febrero de 2012

Red Tails

Red Tails (2012)

La historia comienza en Italia, en 1944. El escuadrón de la USAAF 332, una unidad experimental formada íntegramente por pilotos afroamericanos, conocidos como los “Aviadores Tuskegee”, realiza misiones secundarias de ataque a objetivos terrestres usando los anticuados cazas P-40. El comandante de la unidad, el Mayor Emanuel Stance (Cuba Gooding, Jr.) luchará contra la burocracia militar y el racismo imperante en las altas esferas del Pentagono, para lograr que sus pilotos sean destinados a misiones de combate. La oportunidad se le presenta cuando Stance consigue que sus hombres sean destinados a apoyar los desembarcos en Anzio, una misión cuyo éxito hará que el 332 sea finalmente destinado a Europa, con la misión de escoltar a los bombarderos aliados en las peligrosas incursiones sobre Alemania.

Red Tails ha sido la más reciente producción auspiciada por la productora Lucasfilm, materializando un proyecto largamente acariciado por el famoso director y productor George Lucas, quien barajaba la idea de llevar al cine la historia del Escuadrón 332 desde finales de los años 80. No se trata de la primera vez que esta historia ha sido llevada a la pantalla, puesto que en 1995 la productora HBO ya había realizado un telefilm anterior sobre la misma, titulado “Escuadron 332”.

Entrando a valorar esta nueva revisión del tema, hay que decir que el resultado general de Red Tails resulta enormemente decepcionante. Y ello principalmente porque la pelicula es todo un compendio de tópicazos del cine bélico y lugares comunes del género, salpimentados con unos diálogos (especialmente en las secuencias de combate) absolutamente prescindibles, y unas interpretaciones acartonadas. Por no faltar no falta ni la típica y manida subtrama romántica (uno de los pilotos con una chica italiana) y por supuesto, el alemán “malo, malísimo” de turno, que parece sacado de una película propagandística de los años 40. Al menos, dejando de lado el atroz guión y las horrendas interpretaciones, podría rescatarse el aspecto técnico, que suele ser sobresaliente en las películas producidas por George Lucas. Pero en este caso, ni ese apartado se salva de la quema.

En ese sentido, los efectos generados por ordenador que muestra el film habrían resultado, sin duda, muy notables en los años 90 del siglo pasado, pero a estas alturas se antojan más bien mediocres, cuando no directamente malos. Las formaciones de vuelo de los B-17 se ven tan apretadas que resulta raro que no chocaran unos con otros, las maniobras de los cazas son tan bruscas y rápidas que cualquier espectador minimamente avezado se da cuenta de que los aviones de la II GM no volaban así; y por si fuera poco, hay varios errores de contexto (por ejemplo, que los protagonistas pasen directamente de pilotar los P-40 a los P-51 Mustang, ya que entre medias las escuadrillas de cazas usaron los P-47). Pero es que además, como apuntaba antes, algunos de los efectos digitales parecen completamente de saldo, pese a tratarse de una producción con un presupuesto superior a los 50 millones de dólares.

En conclusión, “Red Tails” es un título absolutamente prescindible, mucho más en la linea de bodrios con apabullantes efectos digitales tipo “Pearl Harbor”, que de clásicos del género aereo como “Almas en la Hoguera”. La versión de 1995, sin ser una maravilla, supera ampliamente a esta mediocre producción “made in Lucas”. Sin duda, los chicos del escuadron Tuskegee merecían una mejor adaptación de sus hazañas bélicas.

Calificación: 4/10

miércoles, 20 de julio de 2011

Dos mujeres (La Ciociara)

Dos mujeres (1960)

Italia, 1943. Ante el recrudecimiento de los bombardeos aliados sobre Roma, la atractiva Cesira (Sophia Loren) decide abandonar el pequeño comercio que regenta y emigrar al sur del país en compañía de su hija adolescente Rosetta para proteger a esta de los peligros de la guerra. Tras un largo viaje, madre e hija van a refugiarse en la casa de campo de unos parientes residentes en Santa Eufemia, un pequeño pueblo de los montes de la Ciociaria. Alli, Cesira trabará amistad con Michele (Jean Paul Belmondo), un joven intelectual antifascista que quiere unirse a los partisanos y que tratará de hacer partícipe a Cesira de sus ideas. Pese a que en principio la vida en el campo resulta plácida y tranquila, el avance de los frentes de batalla colocará a madre e hija en el centro de los combates.

Dos mujeres supuso el decimocuarto largometraje del famoso realizador italiano Vittorio de Sica, asi como una de sus más exitosas colaboraciones con la actriz Sophia Loren, que por aquel entonces contaba con 25 años de edad, pero que ya era una de las grandes estrellas del cine italiano. Curiosamente, la primera elección para el papel protagonista recayó sobre Ana Magnani, pero cuando esta declinó aceptarlo debido a una enfermedad, el productor Carlo Ponti, a la sazón pareja sentimental de Loren, logró que le dieran el papel a esta. El guión del film adaptaba el texto la novela “La ciociara” publicada en 1957, y que narraba una historia de tintes autobiográficos basada en las experiencias personales del escritor italiano Alberto Moravia durante la guerra. La película supuso el salto definitivo al estrellato internacional de Sophia Loren, quien se hizo acreedora del Oscar a la mejor actriz por su papel en la película, siendo esta la única vez que la estrella italiana lo conseguiría en su carrera, y la única ocasión en que se ha obtenido dicha estatuilla por un papel no interpretado en inglés en su V.O.

Siguiendo la línea marcada por el cine neorralista de Rosselini, Dos mujeres aborda el relato desde un prisma altamente realista, centrando la narración en las visicitudes y penalidades que sufre la población civil (italiana en este caso) atrapada entre los bandos contendientes en el conflicto. El tono empleado por De Sica para contar la historia es claramente costumbrista, presentando una serie de personajes y situaciones arquetípicos que se articulan para denunciar la crueldad y el dolor que lleva aparejados toda guerra. Es de agradecer, no obstante, que la película no caiga en el recurso del dramatismo fácil ni en la demonización de uno de los bandos. Antes al contrario, los personajes (incluidos los alemanes) son presentados desde una perspectiva bastante equilibrada, que escapa de los tópicos de rigor y que evita en todo moemento la contraposición de los "buenos" frente a los "malos". Tanto es asi que este film es uno de los escasos testimonios cinematográficos existentes sobre un crimen de guerra cometido por tropas aliadas contra la población civil, concretamente la oleada de violaciones que desataron los soldados coloniales franceses (los Goumiers) entre las mujeres italianas que cayeron en sus manos. Episodio este, el de la violación, que opera como intenso climax dramático de la narración, a la vez que sirve para poner de manifiesto la desolación y desprotección de los seres más débiles (la mujer y su hija) enfrentados al sinsentido de una guerra que no hace distinciones a la hora de esparcir la destrucción y el dolor allá por donde pasa. Todo ello realzado por el sobrio realismo de una elegante fotografía en B/N que contribuye a dotar de un mayor grado de veracidad a la narración.

Pero por encima de todo, la película se apoya, además de en unos diálogos ágiles e interesantes, en la notable interpretación de su pareja protagonista. En ese sentido, Sophia Loren ofrece una de sus mejores interpretaciones en el papel de Cesira, una mujer sensual, pero a la vez racial y de carácter, empeñada en proteger a su hija por encima de todas las adversidades, que finalmente se verá desbordada por los acontecimientos. Por su parte, un jóven Jean Paul Belmondo ofrece igualmente una sólida interpretación dando vida al joven de altos ideales e inconformista, que se verá irresistiblemente atraído por la sensualidad de Cesira.

En definitiva, Dos mujeres ofrece un más que interesante relato sobre la vida y visicitudes de la población civil en tiempos de guerra, a la vez que dibuja un contundente alegato antibélico que denuncia la sinrazón de todo conflicto bélico. Una película de personajes y con matices apreciables, ágilmente narrada, que construye una historia sobria, honesta y sincera, quizás algo falta de ritmo en alguno de sus tramos, pero bastante interesante en líneas generales. Una de esas películas que decididamente merece al menos un visionado.

Calificación: 7/10

martes, 21 de septiembre de 2010

Liberacion (Osvobozhdenie). La Ruptura

Liberacion (1969). Parte II: La Ruptura

Julio de 1943. Tras la derrota alemana en Kursk y los desembarcos angloamericanos en Sicilia, Mussolini es arrestado por orden del Rey y confinado en un hotel del Gran Sasso. Sin embargo, al conocer la noticia de la detención del DuceHitler organiza una misión de rescate para liberar a su aliado y restaurar el régimen fascista en Italia. Mientras tanto, en el Frente Oriental, las fuerzas soviéticas pasan a la ofensiva general en Ucrania y se preparan para cruzar el Rio Dnieper, donde los alemanes han establecido su nueva linea defensiva.

En esta segunda parte de Liberación, que abarca la ofensiva sovíetica tras la derrota alemana en Kursk se mantienen las mismas constantes narrativas que pudieron apreciarse en El Arco de Fuego. En cualquier caso es de agradece que Ozerov no dedicara integramente su película a relatar la lucha en el frente oriental, sino que además mostrara otros hechos políticos de la guerra. Así, la película comienza de manera trepidante, mostrando el encuentro entre Hitler y Mussolini tras la batalla de Kursk y el posterior encarcelamiento del Duce, cuando el alto mando italiano presiona al Rey para poner fin a la guerra. También se muestra el rescate de Mussolini de su reclusión en el Gran Sasso a mano del comando alemán encabezado por Otto Skorzeny, en lo que constituye un trepidante inicio de esta segunda entrega. Sin embargo, cuando la acción vuelve a traslarse al frente oriental, nuevamente adopta el tono panegírico del heroismo y abnegación del soldado ruso, y la verdad es que el ritmo decae de forma muy acusada en ese tramo del metraje.

Al menos –eso sí- hay que reconocer que la puesta en escena y la recreación de las escenas bélicas está muy lograda. En ese sentido, lo mejor del film radica en unas espectaculares secuencias de acción que muestran el cruce del Dnieper por parte de las fuerzas de asalto sovieticas. En dichas escenas vemos nuevamente un impresionante despliegue de medios bélicos, centenares de extras, y algunas secuencias de acción sobresalientes, especialmente cuando las balsas que transportan a las tropas rusas al otro lado del río son bombardeadas por la artillería alemana, aunque finalmente logran pasar y establecerse en la otra orilla. No obstante, después de estas escenas, el ritmo vuelve a flojear al centrarse en las dificultades que sufre un pequeño contingente ruso para mantener la cabeza de puente frente a los contraataques alemanes, y ensalzar el abnegado heroismo del capitán que lo manda.

Finalmente la película recupera el interés en su tramo final, cuando, tras mostrar la reconquista de Kiev, nos traslada nuevamente al ámbito político, mostrando la reunión de los “Tres Grandes” en la Conferencia de Teherán. Aunque eso sí, lo hace desde una óptica totalmente maniquea: mientras Stalin es presentado como el gran lider triunfante de la Unión Soviética, Roosevelt queda en un segundo plano, y Churchill es retratado como un intrigante poco dispuesto a acelerar la apertura del segundo frente en Europa Occidental. Y aunque ciertamente hubo algo de eso en la reunión de Teherán, Stalin aparece retratado demasiado favorablemente. No obstante hay que reconocer que esa parte de la narración es la mas interesante del film.

En resumidas cuentas La Ruptura es ligeramente superior a El Arco de Fuego porque combina con mayor grado de interés que esta última la linea estrictamente bélica de la historia con los acontecimientos políticos que se produjeron simultaneamente. Pese a que también adolece de los inevitables bajones de ritmo narrativo, y alguna escena “heroica” claramente prescindible, al menos en lineas generales entretiene más que la primera parte de la serie.

Calificación: 5,5/10

La Pelicula en You Tube (9 Archivos, V.O.S).

viernes, 12 de marzo de 2010

Tambien somos seres humanos (The story of G.I. Joe)

También somos seres humanos (1945)

A través de las vivencias del corresponsal de guerra Ernie Pyle, enrolado en la compañía C del 18º regimiento de infantería del ejército norteamericano la película muestra la experiencia en combate de dicha unidad. Liderada por el carismático Capitán Bill Walker (Robert Mitchum) desde su bautizo de fuego en Túnez, hasta la dura campaña italiana, asistimos a la rutina de la vida diaria de los integrantes de la compañía, y como estos tratan de sobrellevar lo mejor que pueden las penalidades y peligros de la vida en la frente.

También somos seres humanos se enmarca dentro de un conjunto de Films bélicos realizados en los últimos meses del conflicto que, asegurada ya la victoria final aliada sobre Alemania y Japón, pretendieron ofrecer una visión humana a la vez que realista, acerca de la contienda. Tanto es así que para el rodaje del film, se emplearon como extras a auténticos soldados del ejército norteamericano, muchos de los cuales habían participado en la campaña italiana. El guión de la película se basó en los artículos periodísticos del por aquel entonces famoso corresponsal de guerra Ernie Pyle, quien no llegó a ver terminada la película, pues murió en un enfrentamiento con tropas japonesas mientras cubría la información relativa al desarrollo de la lucha en el frente del Pacífico.

Como apuntaba antes, estamos ante una de esas películas rodadas en pleno calor de la contienda, y ciertamente se aprecia que la inmediatez respecto a los hechos que se relatan se tradujo en una marcada verosimilitud de lo que se nos muestra en pantalla. El propio título original, que podría traducirse como “Historia de unos soldados americanos” indica las intenciones del film. De modo que no es de extrañar que el desarrollo de la historia huya del tono épico de las típicas hazañas bélicas para mostrarnos a los hombres que hay debajo de los uniformes. Así, la película nos muestra una serie de situaciones arquetípicas que sirven para describir la rutina y los interminables interludios y periodos de espera que jalonan la vida en el frente; así como las penalidades del día a día del soldado de infantería, amén de los combates. Cosa que el film hace con desigual fortuna, pues hay momentos que están bastante logrados (por ejemplo, cuando el mando la compañía comprende que han sido derrotados en Tunez y cunde el desánimo) y otros que sencillamente son pasables.

Hay algunas escenas de acción bélica correctamente filmadas, pero en general, como apuntaba, la película se centra principalmente en describir la vida cotidiana de los hombres en el frente. En ese sentido, es de agradecer el tono deliberadamente realista que adopta la narración al querer mostrarle al público la cara menos épica y atractiva de la guerra. Pero también es cierto que esto se traduce en un desarrollo argumental más bien lento, poco emocionante y un tanto pesado en más de un momento. Al menos la película se beneficia para bien de la sólida interpretación de su actor principal. Robert Mitchum, que sabe imprimirle carisma al papel de capitán de la compañía, y está bien secundado por el trabajo del resto de actores que interpretan a los soldados de la misma.

En definitiva, “También somos seres humanos” es una película que nos cuenta una historia de origen periodístico en tono semi documental. En la época de su estreno seguramente se vió favorecida por lo relativamente novedoso de su planteamiento, pero la verdad es que vista hoy dia ha quedado un tanto desfasada. Pese a ello no deja de tener un punto de interés al mostrar la otra cara de la guerra, si bien lo hace con menos talento que otras películas coetáneas como Fuego en la nieve u Objetivo Birmania. Un título correcto y honesto, aunque no demasiado brillante.

Calificación: 5,5/10

lunes, 4 de enero de 2010

El Milagro de Santa Ana (Miracle at St. Anna)

El Milagro de Santa Ana (2008)

La acción nos sitúa en Italia, en el frente de la Toscana, durante el verano de 1944. Tras un ataque fracasado a cargo de un regimiento de la 92ª division de infanteria, los Buffalo Soldiers, formada íntegramente por soldados afroamericanos, cuatro de ellos quedan aislados tras las lineas alemanas. Todo se complica aun más cuando uno de ellos, el soldado Train, rescata a un niño italiano herido y sus compañeros reciben el encargo desde el cuartel general de capturar a un soldado alemán para obtener información sobre los movimientos del enemigo.

El Milagro de Santa Ana ha supuesto la adaptación cinematográfica de novela homónima del escritor norteamericano James McBride, quien a su vez se inspiró para escribirla en hechos reales acaecidos en el frente italiano, concrentamente en la matanza perpetrada por soldados alemanes en la villa toscana de Sant’Anna di Stazzema el 14 de agosto de 1944. No está muy claro si en represalia por las acciones partisanas o bien para intimidar a la población, tropas de la SS en retirada asesinaron a sangre fría a más de 500 civiles italianos que se habían refugiado en el pueblo. Los hechos que rodearon a esa infame matanza quedaron prácticamente perdidos en la memoria hasta que en 1994 la aparición casual de un dossier con más de 700 documentos relativos a la misma en el archivo de un juzgado militar de Roma hizo que la prensa y los tribunales italianos retomaran la investigación de aquellos sucesos.

Spike Lee, un cineasta estadounidense cuya carrera se ha distinguido por su fuerte compromiso con el tema de la igualdad de derechos de los afroamericanos, ha sido el encargado de adaptar al cine la novela de McBride. Y es indudable que esto ha tenido mucho que ver con el enfoque que adopta la película a la hora de contar la historia. Porque la matanza de Sant Anna no deja de ser en el film un elemento accesorio, que Spike Lee usa como pretexto para centrarse en describir la realidad que vivieron los soldados negros norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial, así como para denunciar la discriminación racial que sufrieron. En ese sentido, el director hace gala de su faceta más “militante” (no en vano, poco antes de comenzar el rodaje había criticado públicamente las dos películas de Clint Eastwood sobre la batalla de Iwo Jima porque no mostraban la participación de soldados afroamericanos) para abordar la historia, lo que en mi opinión hace que la misma se resienta.

Porque lo cierto es que el mensaje de la discriminación, intercalado de forma poco sútil a lo largo de la película, se antoja demasiado reiterativo, y además el guión lo adorna con una especie de misticismo religioso que, bajo mi punto de vista, no termina de casar bien con los hechos que se relatan. Pero lo peor no es eso, sino que, pasado el primer tercio del metraje, el director pierde por completo el pulso de la historia y las distintas líneas narrativas se superponen sin ninguna armonía: la historia de los soldados negros, la de los partisanos y el desertor alemán, la del niño italiano…etc. Todo ello deriva en un farragoso galimatías narrativo, agravado además por un ritmo bastante lento, por momentos casi plomizo, que hace que la parte central de la película resulte pesada, y que sus dos horas y media de duración se hagan largas al espectador.

En definitiva, “El Milagro de Santa Ana” es el típico ejemplo de película que toca muchas teclas pero sin llegar a dar con la melodía adecuada. No sé si es problema de la novela de McBride o del guión del film, pero el caso es que al final el buen punto de partida de la historia es desarrollado de una forma bastante confusa y fallida. Desde luego no puede decirse que estemos ante uno de los títulos más brillantes dentro de la filmografía de Spike Lee.

Calificación: 5/10

La película online

martes, 1 de diciembre de 2009

Comando Secreto (The Secret War of Harry Frigg)

Comando Secreto (1968)

La película comienza cuando cinco generales de brigada aliados son capturados por los italianos en una sauna del Norte de África. Los italianos envían a los generales al cautiverio en el lujoso castillo de Montefiori, donde, rodeados de comodidades y debido a la igualdad de rango, no logran ponerse de acuerdo para imponer un plan de fuga. En vista de ello el mando aliado decide ascender temporalmente a general de división al soldado Harry Frigg (Paul Newman), un consumado experto en fugas y enviarlo a Montefiori para que rescate a los otros cinco generales aliados. Sin embargo, la misión del “general” Frigg se verá complicada por la presencia de la bella Condesa de Montefiori (Sylva Koscina), con la que iniciará un romance, al tiempo que se encarga de posponer los planes de fuga de sus compañeros.

La verdad es que “Comando secreto” (traducción bastante libre del título original “La guerra secreta de Harry Frigg") puede considerarse una de las películas más atípicas dentro de la filmografía del gran (y recientemente desaparecido) Paul Newman. Y es atípica principalmente por dos motivos: el primero es que fue prácticamente la única ocasión en la que Newman encarnó un papel puramente cómico; y en segundo lugar, porque pese a ser a esas alturas una estrella consagrada de Hollywood en el cenit de su carrera, Newman aceptó participar en una producción modesta, acompañado por actores de segunda fila. Quizás lo que sedujo a Newman fue el hecho de poder hacerse con un papel de comedia, un registro que había explorado muy poco en sus anteriores films. Sea como fuere, lo cierto es que el resultado de la película distó mucho de ser satisfactorio. La época de su producción, en pleno apogeo de la guerra de Vietnam, dio lugar a una serie de comedias de tono jocoso y desmitificadoras de la guerra, como por ejemplo ¿Qué hiciste en la guerra Papi?, o ¿Dónde está el frente?. Películas antiépicas que, influidas por el ambiente de la época, tenían un leve poso antibelicista, aunque escaso valor cinematográfico. Y en ese sentido Comando Secreto no es una excepción a la regla.

Porque lo cierto es que el inverosímil punto de partida argumental, si al menos hubiera sido desarrollado con imaginación, gracia, o un guión mínimamente elaborado, podría haber dado lugar a una comedia medianamente aceptable o incluso brillante. Pero el caso es que la comicidad brilla por su ausencia (las situaciones que presenta el film resultan, en el mejor de los casos, simpáticas), el guión es bastante plano, y los personajes resultan demasiado caricaturescos. En cuanto a las interpretaciones, el oficio y el carisma de Newman son innegables, y no puede decirse que haga un mal papel, pero a mi modo de ver no era el actor adecuado para interpretarlo; si bien su presencia y su buena química con la actriz protagonista Sylva Koscina salvan en parte a la película del desastre total. El resto de actores hace también lo que puede y cumplen con dignidad, si bien las evidentes limitaciones del guión hacen que ninguno pueda lucirse. Si a ello le unimos un ritmo narrativo bastante lento, que hace que sus 100 minutos de metraje parezcan largos, se comprende mejor que esta película no haya pasado precisamente a los anales de la comedia.

Por lo demás poco o muy poco es lo que puede rescatarse de “Comando Secreto”, una película que seguramente habría caido en el más completo de los olvidos de no haber contado en su reparto con el inolvidable Paul Newman. Pero desde luego puede considerarse como uno de los títulos menos memorables dentro de la filmografía del actor.

Calificación: 3/10

miércoles, 25 de febrero de 2009

Escarlata y Negro (The Escarlet and the Black)

Escarlata y negro (1983)

La acción nos sitúa en Roma, tras la ocupación de la ciudad por tropas alemanas en 1943. El coronel de la SS Herbert Kappler (Christopher Plummer) recien nombrado nuevo jefe de la Gestapo en la ciudad, decidido a acabar con las actividades de la Resistencia en la capital italiana. Por su parte, Monseñor Hugh O’Flaherty (Gregory Peck), es un sacerdote irlandés perteneciente al Santo Oficio del Vaticano, que dedica todos sus esfuerzos a ocultar soldados aliados evadidos y familiares de la resistencia italiana para ayudarles a escapar de los alemanes. Pronto, Kappler comenzará a sospechar de O´Flaherty, trabándose entre ambos hombres una intensa rivalidad.

Puede decirse que el caso de Escarlata y Negro es ciertamente atípico, ya que, pese a ser una producción hecha para la televisión, tanto por su despliegue de medios de producción como por su calidad artística, estamos ante un telefilm perfectamente equiparable a cualquier producción hecha para la gran pantalla. La historia que nos cuenta se basa en una novela publicada en 1967 por el escritor J. P. Gallagher titulada The Scarlet Pimpernel of the Vatican (La pimpinela escarlata del Vaticano). En dicha novela se narraba la historia real de Monseñor O´Flaherty, cuyas actividades clandestinas durante la guerra habían sido de mucho valor para rescatar a decenas de personas en peligro de ser detenidas por los alemanes. Por tanto, era una historia que claramente se prestaba para ser llevada al cine.

Como apuntaba antes, pese a tratarse de un telefilm (ganador, por cierto, de 3 premios Emmy), “Escarlata y Negro” tiene toda la apariencia de una gran producción convencional. Destaca en primer lugar, la presencia de dos grandes intérpretes como Gregory Peck y Christopher Plummer, que bordan sus respectivos papeles de luchador sacedorte y cruel oficial de la Gestapo respectivamente. También llama la atención la cuidada ambientación de los escenarios y exteriores, con muchas escenas filmadas en las localizaciones reales de Roma y el Vaticano. Pero por encima de todo, el film destaca por el sobresaliente duelo interpretativo entre Peck y Plummer, que llena la pantalla de una manera abrumadora, especialmente en las escenas que comparten. Un mano a mano actoral que por momentos recuerda al no menos memorable de Laurence Olivier y Michael Caine en “La Huella”. De entre todas las escenas que comparten los dos grandes actores me quedaría especialmente con dos: el primer encuentro de Kappler y O´Flaherty a la salida del teatro de la Ópera, y la parte del desenlace, con el duelo dialéctico entre los protagonistas, en la que Kappler termina apelando a los sentimientos cristianos de su acérrimo rival para conseguir su ayuda.

Además, la película ofrece una buena visión general de la situación en Roma durante los meses de ocupación alemana, y de las actividades clandestinas de la Resistencia durante ese periodo. Todo ello muy bien aderezado con la banda sonora compuesta por el siempre eficaz Ennio Morricone, que acompaña muy bien a la historia. Por ponerle algún “pero” quizás se le puede achacar algún que otro pequeño bajón de ritmo, y que, debido a la extensión de su metraje (casi 140 minutos) puede hacerse un poco larga, pese a que el ritmo narrativo es sostenido, por lo que la historia no llega a aburrir en ningún momento. Otro aspecto a su favor es el de que la mayoria de personajes reales que aparecen como Kappler, el Papa Pio XII, el General Wolf (jefe de la SS en Italia aunque aparece en el film con otro nombre) o el mismo Himmler son retratados de una manera bastante creíble y fidedigna.

En definitiva “Escarlata y Negro” es un telefilm que supera ampliamente a otras producciones de su estilo, quizás no especialmente sobresaliente en ningún aspecto, pero hecho con mucho oficio. Un título que no viene mal revisar de vez en cuando y que sobre todo merece ser recordado por la brillante actuación de su dúo protagonista.

Calificación: 7/10

viernes, 20 de febrero de 2009

Camarada (Paisà)

Camarada (1946)

A lo largo de seis historias, narradas en forma de episodios independientes, la película nos muestra distintos hechos sucedidos durante la campaña en el frente Italiano, desde el desembarco en Sicilia hasta la lucha en el Valle del Po, y las peripecias de una serie de personajes anónimos involucrados de una u otra manera en los sucesos históricos de dicha campaña.

Después de rodar “Roma, ciudad abiertaRoberto Rossellini continuó con “Paisà” la trilogía “de guerra” que había iniciado con aquel film. El éxito inesperado y la muy buena acogida entre la crítica que había tenido en EEUU “Roma, ciudad abierta” hizo que varios estudios de Hollywood se interesasen por el siguiente proyecto del director italiano. De ese modo, Rossellini pudo contar en esta ocasión con el apoyo de la poderosa productora norteamericana MGM, para realizar un film que, a modo de fresco cinematográfico, cubriera los hechos más importantes de la campaña italiana y como la guerra había afectado a la población local. Como curiosidad, apuntar que el primer título que se le dió la película (seguramente como tributo al apoyo financiero norteamericano) fue el de "Sette Americani" o "Seven from the U.S." (Siete Americanos), ya que en principio iba a contener siete episodios relatando la lucha de los aliados y la resistencia en suelo italiano. Sin embargo, cuando los episodios se redujeron a seis, se eligió el título de Paisà (camarada), por ser esta la palabra la usada por la población italiana para saludar o dirigirse a los soldados aliados cuando se los encontraban.

En ese sentido, puede considerarse que “Camarada” fue una película de un contenido mucho más “comercial” que el de Roma ciudad abierta; y en general, aunque recibió algún que otro reconocimiento en forma de galardón cinematográfico, tuvo una fría acogida entre la crítica y el público italiano. Y entrando a valorar el film, la verdad es que no es de extrañar que este no fuera un éxito en la época de su estreno. Porque lo cierto es que, a pesar de que Rossellini vuelve a ofrecernos una nueva muestra de su capacidad para presentar situaciones que rezuman naturalidad y realismo, amén de estar muy bien recreadas por los actores (no profesionales en su mayor parte), la película falla en varios aspectos.

No puede negarse que la idea original de la película es buena: combinar una visión general de la guerra en Italia, narrada mediante fragmentos de documentales, con las historias cotidianas de la gente corriente para ofrecer un completo tapiz narrativo de la época de la contienda. Sin embargo, a mi modo de ver la naturaleza episódica de la historia hubiera exigido algo más de elaboración en lo tocante al guión y las sucesivas tramas que se van presentando. Aunque hay algún episodio destacable (especialmente el segundo, con la historia del policía militar negro desvalijado por el niño pobre en Nápoles); en general, el contenido de las historias se queda en el terreno de lo anecdótico, y se echa en falta algo más de trascendencia argumental. Otro aspecto que no me terminó de convencer es el idiomático. En el film, los personajes de las distintas nacionalidades hablan en sus respectivos idiomas, con lo que en bastantes escenas vemos como se cruzan diálogos en italiano (o castellano en la versión doblada) con respuestas en inglés o alemán, lo cual resulta sin duda muy verídico, pero redunda en contra de la inteligibilidad de aquellos.

En resumidas cuentas “Camarada” vuelve a ofrecer un ejercicio de estilo artístico de su realizador, quien nos ofrece una película caracterizada por la naturalidad y verosimilitud de las distintas historias que relata. Ahora bien, dicha naturalidad no basta por sí misma para que la película sea redonda, y aunque es de agradecer la visión general que el film nos ofrece acerca de la campaña italiana, da la impresión de que los elementos narrativos están poco pulidos. Por ello, aunque Camarada es un trabajo estimable en varios aspectos, posiblemente sea la más floja de las tres películas que componen la trilogía bélica de Rossellini. Un film recomendable desde el punto de vista histórico, aunque algo fallido en cuanto a sus planteamientos y desarrollo, pese a lo cual no desmerece un visionado.

Calificación: 6/10

viernes, 13 de febrero de 2009

El general de La Rovere (Il generale della Rovere)

El general de La Rovere (1959)

La acción de la película nos sitúa en Génova en algún momento de 1944. Victorio Emanuele Bertone (Vittorio de Sica) es un buscavidas y pequeño estafador que aparenta tener contactos con las altas esferas de las autoridades alemanas. De este modo, con el seudónimo de Coronel Grimaldi y haciéndose pasar como mediador con influencia ante los alemanes, finge realizar gestiones que le permiten liberar a ciudadanos italianos retenidos a cambio de importantes sumas de dinero, que luego dilapida en el juego. Sin embargo, una serie de peripecias conducirán a Bertone a ser descubierto y detenido por la policia. Una vez bajo custodia, un oficial de la SS, el coronel Mueller, le ofrecerá a Bertone la libertad a cambio de que se encargue de suplantar en prisión la identidad del general de la Rovere, un importante líder de la resistencia fallecido, con la misión de descubrir sus contactos en Génova, lo que le acarreará una serie de consecuencias insospechadas.

Si hubo algo que caracterizó la carrera cinematográfica del realizador italiano Roberto Rosselini fue el indudable compromiso de su cine con los aspectos sociales y humanistas del arte, como demostró en su Obra Maestra, “Roma, ciudad abierta”. En este caso, Rosselini retomó el tema de la II GM, basándose en una hecho real recogido en sus escritos por el periodista Indro Montanelli, quien había conocido la historia acerca De la Rovere durante su reclusión en una cárcel por sus posturas antifascistas, historia que sirvió de inspiración para el guión del film. Curiosamente, Rossellini solo aceptó el proyecto por encargo expreso de su productora, ya que en principio no sintió especial interés en realizar una nueva película sobre la resistencia, un tema que ya había abordado en varias ocasiones en sus films anteriores. Pero finalmente accedió a dirigirla, lo que supuso una de las últimas incursiones cinematográficas del fundador del movimiento neorrealista, antes de volcarse en las producciones televisivas. Y puede decirse que, a la postre, fue su última gran película.

El relato de Montanelli nos traslada de lleno a los últimos meses de gobierno fascista y ocupación alemana en el Norte de Italia. La película retrata con maestría dicha época, marcada por la lucha de la resistencia italiana contra los fascistas y fuerzas alemanas, y las represalias emprendidas por estos contra los partisanos en forma de ejecuciones y encarcelamientos. Es en este ambiente donde el pícaro aprovechado de turno, magistralmente interpretado por un enorme Vittorio de Sica, intenta sacar el máximo provecho posible de las desgracias ajenas. Al igual que en “Roma ciudad abierta”, Rosselini, siempre fiel a sus postulados neorralistas nos ofrece una ambientación muy cuidada, realzada por una elegante fotografía en B/N que acompaña perfectamente a la historia y la sitúa apropiadamente en su contexto temporal.

Aparte de la ambientación, lo mejor del film a mi modo de ver es el cuidado con el que se retrata a los distintos personajes, y la forma tan creíble en la que se presentan las situaciones cotidianas en las que se desenvuelve el protagonista. Y es ahí donde la soberbia interpretación de Vittorio de Sica cobra especial relevancia, ya que el actor compone un papel inolvidable, dotando a su personaje de una profundidad y riqueza de matices pocas veces vista en el cine. Y el otro aspecto inolvidable de este film es su mensaje. La bella parábola que nos transmite la historia, acerca de cómo incluso el aparentemente más vil de los seres humanos puede ser capaz de albergar una tremenda dignidad y efectuar el máximo sacrificio por un ideal, destila una tremenda humanidad que realmente cala en el espectador, a la vez que consigue emocionar con un desenlace brillantemente filmado y tremendamente emotivo.

El ritmo narrativo del film no decae gracias a un guión muy bien elaborado que sabe dosificar a la perfección los distintos elementos de la historia. Y pese a que el desarrollo argumental se basa casi en su totalidad en diálogos, la película va creciendo en interés y dramatismo hasta el mencionado desenlace. A esto hay que añadir varias escenas memorables, que ponen de manifiesto la maestria de Rosselini como realizador. De entre ellas destacaria el momento en el que de La Rovere lee en su celda los mensajes escritos por los jóvenes que minutos después iban a ser fusilados y el momento en que el coronel Muller le intima a revelar la identidad del lider de la resistencia, y Bertone, totalmente imbuido de su papel, le escribe una breve carta a la verdadera esposa del general.

En resumen, “El general de la Rovere” es para mi uno de los pequeños grandes clásicos a descubrir sobre la II GM. Sin llegar a alcanzar la maestría de “Roma, Ciudad Abierta”, Rosselini obsequió al público con una gran película y, sobre todo, con un mensaje de optimismo y humanidad que aun hoy consigue emocionar al espectador. Y de paso, el gran Vittorio de Sica logró la que probablemente supuso la mejor interpretación de toda su carrera como intérprete. Una película que verdaderamente merece la pena verse y que sirve de excelente colofón para redondear con esta reseña la entrada nº 200 del blog.

Calificación: 8/10

miércoles, 22 de octubre de 2008

El Secreto de Santa Vittoria (The Secret of Santa Vittoria)

El Secreto de Santa Vittoria (1969)

La caida del gobierno fascista de Mussolinni viene a alterar la tranquila vida del pequeño pueblo vinícola de Santa Vittoria. Por aclamación, los habitantes eligen como nuevo alcade a Italo Bombolini (Anthony Quinn), uno de los mayores borrachos del lugar, cuya principal preocupación será poner a buen recaudo la reserva de botellas de vino del pueblo, para evitar que caigan en manos de las fuerzas alemanas que se dirigen a Santa Vittoria. De este modo Bombolini, con la ayuda de Fabio y de su sufrida esposa Rosa (Ana Magnani) lograrán involucrar a toda la población local para engañar al destacamento alemán mandado por el capitán Von Proum (Hardy Kruger) acerca del destino del vino.

Basándose en el best seller homónimo de Robert Crichton, el director Stanley Kramer adaptó para la gran pantalla esta historia de ambiente Italiano. Como la acción de la novela se desarrolla en el pueblo real de Santta Vitoria, la idea inicial de Kramer fue filmar alli mismo las localizaciones de exteriores. Sin embargo, para sorpresa del equipo de producción, el pueblecito descrito en el libro resultó ser una moderna ciudad de gran extensión, por lo que no hubo otro remedio que buscar un sitio alternativo para el rodaje, que recreara la apacible villa vinícola descrita en el libro, siendo finalmente elegido el pequeño pueblo de Anticoli Corrado, que reunía todas las características necesarias para servir de ambientación a la película.

La película se apoya sobre todo en el carisma del duo protagonista, un Anthony Quinn que dota a su personaje de un punto histriónico (pero adecuado), y la siempre eficaz Ana Magnani en el papel de sufrida esposa. Hay que decir, por cierto, que la relación entre Quinn y Magnani fue bastante tensa, ya que no se soportaban mutuamente, lo cual vino bien para el rodaje dado que ambos actores interpretaban a un matrimonio separado y enfrentado por las aficiones alcohólicas del marido.

Desde el punto de vista cinematográfico, puede decirse que “El Secreto de Santta Vittoria” es un film de humor costumbrista italiano made in Hollywood. La película va subiendo el tono desde la comedia ligera inicial, hacia una mayor intensidad dramatica conforme se va acercando el desenlace, el cual es, posiblemente, lo mejor del film. Personalmente no he encontrado que la parte cómica resulte excesivamente interesante, pese a la buena interpretación de Quinn como el borracho alcade del pueblo. A mi modo de ver lo mejor del film es como muestra el juego del gato y el ratón que se establece entre Bombolini y el resto de la población con el capitán alemán por cuenta de descubrir donde se esconde el preciado vino, lo que se convierte en una cuestión de orgullo para ambos. No obstante, como digo, la parte cómica del film no acaba de convencer; y por otro lado, el desarrollo de la historia resulta algo plano y falto de ritmo, por lo que el film se deja ver con agrado aunque sin excesivo interés. Todo ello sin menoscabo de la más que cuidada ambientación y producción del film, que logra retratar bastante bien los lugares y personajes de la campiña italiana de la época, presentando a toda una galería de simpáticos personajes mediterraneos.

En resumen, “El Secreto de Santa Vittoria” es un film medianamente entretenido, de más que correcta factura, pero al que le falta algo más –especialmente en su parte cómica- para llegar a ser una gran película. Con todo, aunque solo sea por ver al gran Anthony Quinn en uno de sus personajes más característicos, merece la pena verse. Un film simpático y sin pretensiones que se deja ver con agrado.

Calificación: 5,5/10

viernes, 26 de septiembre de 2008

¿Que hiciste en la guerra, papi? (What you did in the war, daddy?)

¿Qué hiciste en la guerra Papi? (1966)

Sicilia, año 1943. Durante la invasión de la isla italiana por los aliados, el Capitan Cash (Dick Shawn), un estirado oficial de infanteria, recibe órdenes general Bolt de tomar el mando de la compañía C, en la que se encuentran el teniente Christian, (James Coburn) y el sargento Rizzo, y marchar al frente con la misión de capturar el pueblo de Valerno, un importante objetivo del sector. Cuando los hombres de Cash llegan a Valerno, en medio de un partido de fútbol, se encuentran con que no hay resistencia. El comandante italiano, Capitán Oppo, desea rendirse junto con la guarnición, a cambio de que le dejen celebrar una fiesta, dejando la rendición formal para el dia siguiente. Sin embargo las cosas se complican cuando la novia de Oppo, Gina seduce al Capitan Cash, con el consiguiente enfado del oficial italiano, quien se niega a rendirse. Mientras tanto los altos mandos americanos y alemanes son inducidos a creer que en Valerno se combate duramente, por lo que deciden enviar refuerzos complicando aun más la situación de Oppo y Cash.

El famoso director de comedias Blake Edwards dirigió y coescribió el guión de esta comedia bélica ambientada en la campaña de Sicilia, siguiendo la estela de otra comedia bélica filmada por el años antes, “Operación Pacífico”. Al parecer la idea del film surgió cuando el hijo de Edwards le hizo a su padre la pregunta que sirvió de inspiración para el título. Pese a que Edwards no había visto demasiada acción durante su servicio en la armada (sirvió en un guardacostas) decidió recrear una historia disparatada que ocurriera en la campaña siciliana de 1943. Pese tratarse de una comedia, la ambientación está bastante cuidada en lo tocante al atrezzo militar y en la producción, cosa que se ve reflejada, por ejemplo, en el empleo de un buen número de extras. Y pese a que la película se rodó en un estudio y en decorados de exteriores construidos al efecto en Hollywood, lo cierto es que la ambientación del pueblo es bastante realista y está muy lograda a la hora de recrear los escenarios de Sicilia.

La verdad es que tenia un recuerdo lejano de esta película, la cual recordaba como una comedia ligera de tono amable, y no especialmente memorable; opinión que se ha visto refrendada con un nuevo visionado. Posiblemente lo mejor de la película radica en la actuación del reparto, al que se le nota muy a gusto explotando la vis cómica de actores tradicionalmente encasillados en papeles “duros” como James Coburn o Aldo Ray, así como del resto de intérpretes. Sin embargo, los aspectos cómicos de la película no pasan, en mi opinión, de correctos. Algunas situaciones que se plantean son bastante divertidas (como por ejemplo el simulacro de batalla en el pueblo, con las mujeres italianas aplaudiendo desde los balcones); pero en general, los diálogos y gags mantienen un tono simpático a la vez que poco hilarante. Algunas escenas comicas -en especial las de la fiesta nocturna en la que se emborracha el capitán Cash- se alargan en exceso y no resultan especialmente ingeniosas ni ocurrentes, de modo que uno tiene la impresión de que a la película le sobran varios minutos en más de una parte de su metraje. Ello se debe, en gran medida a que el guión cae en un desarrollo demasiado convencional, y a que le falta ingenio para exprimir la comicidad de las distintas situaciones que va planteando.

En resumen, ¿Qué hiciste en la guerra, Papi? es la típica comedia holliwoodyense amable y “blandita” de los años 60. No considero que esté entre los mejores títulos de Blake Edwards (cuya carrera, por cierto, sufrió un serio bajón creativo después de este film) aunque es un film aceptablemente entretenido, que se contempla con una sonrisa en la boca. Una comedia medianamente divertida, aunque no brillante.

Calificación: 5/10

martes, 27 de mayo de 2008

Regreso del Infierno (To Hell and Back)

Regreso del infierno (1955)

Relato biográfico sobre la vida de Audie Murphy (interpretado por él mismo) un jóven de humilde familia campesina que, tras alistarse con tan solo 17 años en las fuerzas de infantería de EEUU en 1942, se convirtió en el soldado más condecorado del ejército norteamericano. Tomando parte en los combates del Norte de África, pasando por Sicilia e Italia hasta el noroeste de Europa, Murphy se convirtió en todo un heroe popular gracias a su heroísmo y coraje en la batalla.

Este film supuso la adaptación para la gran pantalla del libro de memorias del mismo Audie Murphy (titulado To Hell and Back), quien tras la guerra se convirtió en actor, por lo que no es de extrañar que los estudios Universal, responsables de la producción, le ofrecieran el papel protagonista en el film que iba a narrar su vida antes y durante la II GM. En cuanto a la valoración de la película, opino que una historia como la de Murphy merecía una adaptación superior a esta producción que flaquea en más de un aspecto. El primero (y principal) es el de la escasa entidad dramática y la poca veracidad que transmiten las escenas bélicas, las cuales resultan demasiado amables, incluso para los cánones de los años 50. En los combates nunca aparecen más de un par de docenas de soldados, los heridos y muertos no sangran, y en general las secuencias de acción resultan bastante poco creibles. Por ejemplo, cuando el pelotón de Murphy trata de cruzar un rio en Italia, se ve a los americanos disparando hacia “blancos” inexistentes en la otra orilla y en medio de un ataque de la artilleria alemana… semejante chapuza táctica no la cometería ni la peor unidad de la reserva.

Aun más irritante resulta la caracterización de los soldados que acompañan a Murphy, todos ellos aparecen retratados de una forma paternal y blanda, mostrando lo nobles e abnegados que eran todos los soldados norteamericanos. Naturalmente no aparece nada de la cobardía, malos sentimientos, o brutalidad de unos hombres inmersos en una guerra, lo cual acentúa el tono marcadamente almibarado de la historia. El retrato que se hace de la guerra es casi idílico, lo cual acaba haciendo que la película tenga un tono involuntariamente caricaturesco. Tampoco ayudan mucho las melifluas escenas del romance que mantiene Murphy con una muchacha italiana, tan edulcoradas que hoy dia mueven más a la risa que otra cosa.

Sobre el trabajo de Murphy como actor, hay que decir que no desentona tratándose al fin y al cabo de su propia interpretación, aunque tampoco el guión exigía unas grandes dotes interpretativas. En definitiva “Regreso al infierno” es un film que bien podría haberse enmarcado, sin desentonar, dentro de las películas de propaganda de los años 40. Una visión demasiado heroica y light del infierno de la guerra, y es una pena, porque con una mayor profundidad dramática podría haber resultado un interesante filme bélico. Pasable en el mejor de los casos.

Calificación: 4/10

domingo, 24 de febrero de 2008

Escuadron 332 (Tuskegee Airmen)

Escuadron 332 (1995)

La acción comienza en 1942. A título experimental, las Fuerzas Aereas de los EEUU han decidido crear un escuadrón de caza integrado exclusivamente por pilotos negros, entrenandolos en la base de Tuskegee, Alabama. A la llamada acudirán un grupo de hombres de elevada formación académica que formarán la primera unidad aerea pilotada exclusivamente por hombres de color, la 99ª escuadrilla. Tras combatir en el norte de Africa, con el tiempo los conocidos como “Aviadores de Tuskegee” formaran el 332º escuadrón de combate, que realizara misiones de escolta de bombaderos en Italia. Pero en este proceso no solo habrán de luchar contra el enemigo, sino también contra el racismo y los prejuicios dentro del propio ejército norteamericano.

Esta producción, realizada para la televisión por la productora especializada en temas históricos HBO, rinde un sincero homenaje a los primeros pilotos de color de la USAAF, que combatieron con extraordinario valor pese a los prejuicios existentes en su contra en el seno de su propio país. El argumento puede encuadrarse dentro de las típicas historias de integración y superación personal que tan del agrado son del público estadounidense. En este caso, la película nos muestra los logros de estos hombres que lucharon por un país que aun los discriminaba en muchos sentidos y que lograron acallar las críticas con sus logros en el campo de batalla.

Con un estilo bastante cercano al docudrama, Escuadron 332 nos va mostrando sin demasiada originalidad, aunque con corrección formal, las peripecias del grupo de pilotos que abrieron el camino para el final de la segregación racial dentro del ejército de EEUU. Como suele ser habitual en las producciones HBO, la ambientación está bastante cuidada y la historia resulta entretenida de ver. El mayor aspecto negativo es que todo discurre por los cauces previsibles y que la mayor parte de las escenas resultan bastante tópicas y suenan a ya vistas con anterioridad. En el desarrollo de la historia y de los personajes, el guión resulta bastante plano y desde luego le falta capacidad para transmitir emotividad al espectador.

Además la película contiene un par de fallos de contexto bastante chirriantes. Por ejemplo, cuando los hombres de Tuskegee son enviados al norte de África (es decir, a principios de 1943), los modelos que pilotan son P-51 Mustang, aviones que entraron en servicio en 1944 (más adecuado habría sido que pilotaran el P-47 Thunderbolt). Por otro lado, en las filmaciones de época que muestran las misiones de ataque al suelo realizadas supuestamente en el Norte de Africa, se nota por el paisaje que se trata de misiones sobre Normandia. En esta linea, se echa en falta alguna escena de acción aérea más elaborada, ya que salvo alguna que otra secuencia realmente filmada, los combates aéreos están extraídos de documentales de la época.

El reparto cuenta con algunos de los actores afroamericanos mas conocidos, caso de Lawrence Fishburne (que interpreta al protagonista, teniente Lee) o Cuba Gooding Jr., pero los personajes no dan demasiado juego ni están demasiado desarrollados, así que ninguno brilla especialmente, aunque cumplen con dignidad en sus papeles.

En resumen, Escuadron 332 es una película correcta y que se deja ver con cierto interés, pero tampoco puede sacarse demasiado jugo de ella. Medianamente entretenida y poco más.

Calificación: 5/10

martes, 5 de febrero de 2008

Roma, Ciudad Abierta (Roma Città Aperta)

Roma, Ciudad abierta (1945)
La acción se situa en Roma a comienzos de 1944. La GESTAPO busca acabar con uno de los jefes del Comité de Liberación Nacional, el ingeniero Manfredi, quien logra escapar por poco a la captura. Huyendo de sus perseguidores, Manfredi se refugia en casa de la viuda Pina, novia de otro de los miembros de la resistencia, el tipógrafo Francesco. Con la ayuda del Padre Pietro, un cura que colabora con la resistencia, Manfredi intenta continuar sus actividades, pero resultará localizado por los alemanes y detenido, muriendo en el curso del arresto la viuda Pina. Aunque Francesco y Manfredi son liberados por la resistencia cuando los trasladan, Marina, antigua novia de Manfredi, delatará a este, dando lugar a una serie de trágicos acontecimientos.

En plena época de posguerra, con las heridas morales de la contienda aun sangrantes y los destrozos físicos aun presentes, el director italiano Roberto Rosselini marcó un hito en la historia del cine con este título, considerado justamente como el que sentó las bases del Neorrealismo (el precursor del moderno “Movimiento Dogma” que propugna un acercamiento del cine a la realidad huyendo de todo artificio técnico y argumental). Partiendo de un hecho real acaecido en los últimos meses de ocupación alemana, en concreto el fusilamiento de un cura por colaborar con la resistencia, Rosselini construyó una historia sencilla y sin alardes, con un estilo que muchas veces parece semidocumental por el realismo que rezuma cada plano. Especialmente destacable -y memorable, por ser un autentico icono del septimo arte- es la secuencia de la detención de Francesco y la muerte de Pina. Unas escenas magistralmente construidas, que impactan por su sobrio verismo y que ponen un nudo en la garganta por el intenso dramatismo que transmiten al espectador en cada fotograma. Puede decirse sin temor a exagerar que los gritos de Pina llamando a Francesco mientras corre tras el camión que se lleva a los detenidos saltan del celuloide y se atraviesan en el alma.

Otro aspecto destacable del film es como va mostrando el entramado de relaciones y actividades que se tejen entre los protagonistas y como se van desenvolviendo estas hacia el trágico final. A ello contribuyen unas actuaciones sobresalientes de la mayor parte del elenco de actores, que logran expresar una naturalidad pocas veces vista en pantalla, lo cual contribuye a reforzar el aspecto semidocumental del film.

En cuanto a los aspectos negativos, hay que reseñar las bastante evidentes limitaciones técnicas de que adolece el film, especialmente las deficiencias en cuanto a iluminación y fotografia, impuestas tanto por las circunstancias (prácticamente todos los estudios de Roma habían quedado destruidos, por lo que había que filmar en exteriores con luz natural) como por las limitaciones presupuestarias. Sin embargo, estos defectos, lejos de restarle calidad al film, redundan en una mayor coherencia con estilo que Rosselini imprime a su obra.

En pocas palabras, “Roma, Ciudad Abierta” constituye un título fundamental para entender una época y la misma esencia del cine. Con esta película se abrieron nuevas vías narrativas y se creó un lenguaje cinematográfico propio que inauguró una corriente cinematográfica que influyó notablemente al cine posterior, además de dejar para la posteridad algunas de las secuencias más memorables del Séptimo Arte. Un clásico imprescindible para todo buen aficionado al Cine.

Calificación: 8/10

viernes, 1 de febrero de 2008

Muerte en Roma (Rappresaglia)

Muerte en Roma (1973)

Roma, marzo de 1944. Mientras los ocupantes alemanes ven con inquietud los avances aliados, la resistencia italiana prepara un atentado contra una compañía alemana que patrulla las calles romanas. Cuando la bomba estalla, matando a 33 alemanes e hiriendo a mas de sesenta, el general Kurt Malzer clama venganza y ordena duras represalias contra la población italiana. Pese a que el jefe de la GESTAPO en Roma, el coronel Herbert Kappler (Richard Burton) en principio desea mantener una política moderada y recibe el apoyo Kesselring; Malzer apela directamente a Hitler y obtiene permiso para fusilar a 10 italianos por cada alemán muerto, dando comienzo a una infame represalia contra personas sin ninguna relación con el atentado. Mientras tanto un modesto cura italiano, el padre Antonelli (Marcello Mastroianni) hará lo posible por evitar la masacre de sus compatriotas.

Basándose en los hechos reales que rodearon la matanza de las Fosas Ardeatinas, una de los más infames crímenes de guerra perpetrados por tropas alemanas en suelo italiano, el director George Cosmatos abordó la reconstrucción de los hechos relativos a dicha salvaje masacre. En lineas generales, la película resulta correcta tanto en tocante a la ambientación (ya que se filmó en los escenarios reales de Roma) como en el desarrollo de los sucesos históricos. Un aspecto que me gustó es que no solo se limita a exponer los hechos sino que también plantea los puntos de vista de sus protagonistas: el Coronel Kappler, un hombre de cierta sensibilidad e inteligente, enfrentado a la brutalidad de las órdenes que recibe de sus superiores; las motivaciones de los miembros de la resistencia, la angustia del padre Antonelli ante la barbarie que presencia…etc.

Otro aspecto muy bueno de este film reside en los actores principales, un muy solvente Marcelo Mastroianni en su papel de cura, y un enorme Richard Burton como Kappler, dan mucha credibilidad a sus respectivos personajes. De toda la película me gustó especialmente la escena del atentado, muy bien construida, y como va creando tensión antes de que se produzca la explosión (la pelota que rueda calle abajo, el ruido de las botas alemanas acercándose…) de manera muy realista. En el aspecto negativo, lo que se le puede achacar a este film es que resulta algo típico, con un planteamiento muy lineal y escasa capacidad de sorprender, por mucho que el final (por cierto un tanto brusco) pretenda dar un giro emotivo a la historia.

En definitiva, “Muerte en Roma” es una película correcta y de buena factura, que suple su ausencia de pretensiones con el buen hacer interpretativo del dúo protagonista, y sobre todo, de un excelente Richard Burton en el papel de Kappler. Recomendable.

Calificación: 6/10

viernes, 25 de enero de 2008

Un Paseo Bajo el Sol (A walk in the sun)

Un paseo bajo el Sol (1945)

La accion nos sitúa en el frente italiano, en 1943. Tras desembarcar en Salerno una sección de infantería norteamericana se dirige al interior con la misión de volar un pequeño puente y tomar una granja ocupada por tropas alemanas. Sin embargo, el teniente que debía dirigir la misión cae herido antes de desembarcar por lo que el mando de la sección recae sobre un veterano sargento que, pese a su experiencia, sufre una profunda crisis nerviosa que le hace delegar nuevamente el mando en otro de los sargentos de la unidad. Mientras avanzan hacia su objetivo sin encontrar apenas resistencia, los soldados expresarán sus inquietudes, miedos y dudas existenciales.

El periodo inmediatamente posterior a la finalización de la II GM (1945-1949) coincidió con una cierta corriente antibelicista en los estudios de Hollywood, que se plasmó en los filmes bélicos de la época. Dentro de esta corriente de míradas críticas hacia la guerra, el director Lewis Milestone, quien ya había mostrado su antimilitarismo con la adaptación cinematográfica de “Sin novedad en el frente” (1930) dirigió esta adaptación de la novela homónima escrita por un autor norteamericano llamado Harry Brown.

La película tiene un arranque prometedor, con la presentación de los principales personajes, los soldados, que en medio de la oscuridad de la noche y apiñados en la lancha de desembarco que los lleva a la playa expresan su nerviosismo y miedo ante lo que les espera. También es notable la secuencia en que, sin verlo, imaginamos como ha quedado el teniente herido (“La bala le ha destrozado la cara, no lo veo pero lo noto” dice uno de sus hombres). Sin embargo, pasado este alentador inicio, la película va cayendo en la nada mas absoluta. No hay acción por ninguna parte, los diálogos entre los soldados, la mayoria de ellos insustanciales, no tienen demasiado sentido, e incluso hay que algún que otro monólogo pretendidamente trascendente que resulta absolutamente ridículo. El predominio de la parte discursiva es tan abrumador, que el espectador solo desea que lleguen de una vez a la granja para ver algo de acción, cuya ausencia casi absoluta resulta desesperante.

Hay algún que otro plano bien rodado (especialmente el travelling lateral del ataque al blindado alemán, el cual por cierto, es un Semioruga White americano) pero en general la película se pierde en un conjunto de diálogos fragmentarios e inconexos que no aportan nada a la historia. De los actores, debido a que es una pelicula "coral" no podemos decir que sobresalga ninguno especialmente, aunque en general están correctos en sus interpretaciones.

En resumen si tenemos en cuenta que la película es bastante floja en su parte dramática (exceptuando algúna que otra escena ademas de las mencionadas) y como film bélico es absolutamente infumable, podemos concluir que “Un Paseo bajo el sol” no es precisamente el título más selecto en la filmografia de Milestone. Muy irregular y floja en su conjunto.
Calificación: 3,5/10

martes, 2 de octubre de 2007

Dias de Sangre y Fuego (The Fallen)

Dias de Sangre y Fuego (2004)

A finales de 1944, mientras el frente italiano se haya estancado en la línea de Los Apeninos, la lucha prosigue en varios frentes. A través de la historia de un grupo de soldados americanos que llevan suministros al frente; una compañía alemana que lucha por mantener su posición rodeados de partisanos; y un grupo de soldados italianos leales a la República de Saló que combaten junto a los alemanes, el argumento desgrana la compleja situación de Italia en esos meses postreros de la guerra.

Lo primero que hay que decir a la hora de valorar esta película, es que, en principio, hay que reconocerles al guionista y al director, el valor que han tenido al tratar un tema muy poco explorado por el cine como es el de la complejidades sociales y políticas creadas por la II GM en muchos paises europeos, tratando de Italia en este caso. Sin embargo, también es de recibo pedir que, a la hora de acometer un proyecto de esta envergadura, se cuenten con ciertos mimbres que garanticen un resultado mínimamente satisfactorio. Ahí es donde falla este film. La complejidad de las distinta subtramas que el guión intenta entrelazar (la lucha de italianos en el Ejército Fascista contra los partisanos, la visión alemana y norteamericana…etc) habría requerido unos medios de los que esta producción carece. La película intenta abarcar demasiado, pero se vé que ni el presupuesto, ni un guión que resulta demasiado esquemático, tanto en la trama como en el desarrollo de los personajes, le permiten remontar el vuelo.

Sin negar las buenas intenciones que se adivinan detrás del film, que trata de presentar una visión honesta y realista sobre todos los bandos, lo cierto es que la historia se queda reducida a una serie de episodios que no terminan de conectar entre sí. Algunas esforzadas escenas bélicas, rodadas con pocos medios pero con pulcritud, completan el cuadro de una película que apunta maneras pero no termina de funcionar. Pese a ello “Dias de Sangre y Fuego” tiene sin duda su interés, aunque sea solo por tratar un tema atractivo y poco visto con anterioridad en el cine.
Calificación: 4/10

viernes, 24 de agosto de 2007

La Piel (La Pelle)

La Piel (1981)

La acción nos sitúa en Italia a comienzos de 1944. Los aliados se encuentran en el sur de la peninsula para proseguir su avance hacia el norte. El Capitán Malaparte (Marcelo Mastroiani), oficial italiano de enlace con los aliados, es destinado al Cuartel General del V ejército américano en Nápoles para colaborar directamente con el general Mark Clark. Este le encarga a Malaparte que haga de guia de la esposa de un senador americano, una mujer oficial de las fuerzas aereas, que se ha desplazado a Italia en misión humanitaria con fines propagandístiscos. Ambos personajes bucearan en las miserias de la guerra, viviendo situaciones en las que comprueban hasta donde puede llegar la brutalidad humana.

Si “Mediterraneo” era una visión extremadamente amable e idealizada de la guerra, “La Piel” se encuentra en el extremo opuesto. La directora italiana Liliana Cavani (“El portero de noche”) basándose en el relato autobiográfico del escritor y periodista italiano Curzio Malaparte, ofreció un retrato absolutamente desgarrador de la liberación de Italia durante la II GM. Las escenas de brutal realismo abundan: vemos mujeres que ofrecen a sus hijos pequeños a los soldados africanos, un brazo humano en un plato de comida, un hombre aplastado por un tanque… escenas absolutamente descarnadas pero que encajan bien en el marco de la historia. No obstante, el tono tremendista de la narración se ve afortunadamente aligerado por algunas notas de humor (el robo pieza a pieza de un tanque, o cuando el jefe mafioso negocia la venta a los aliados de prisioneros alemanes “al peso”) que dotan a la historia de una mayor profundidad.

Los actores principales están muy bien: Burt Lancaster en el papel del tosco y superficial general Clark, Claudia Cardinale como princesa Caracciolo, y sobre todo, Marcello Mastroiani como el culto playboy Malaparte, un papel que borda a la perfección. Quizás el mayor pero de esta película sea su tendencia a dejarse llevar por el efectismo y el morbo fácil en varias de sus escenas. Pero no puede negarse que “La Piel” ofrece un relato lleno de amargo realismo acerca de los desastres de la guerra. Una película no carente de interés y perturbadora, aunque con un punto de excesivo efectismo.

Calificación: 6/10

jueves, 26 de abril de 2007

El Paciente Inglés (The English Patient)

El Paciente Inglés (1996)

El relato comienza en Egipto, en el año 1938. Un grupo de exploradores y egiptólogos recibe la visita de Geoffrey Clifton (Colin Firth) y su esposa Katharine (Kristin S. Thomas), un matrimonio inglés encargado de elaborar mapas topográficos de Egipto con fines militares. Años mas tarde, en Italia un misterioso paciente gravemente quemado a causa de una accidente aereo y que ha perdido la memoria, es atendido en un monasterio deshabitado por la enfermera Hana (Juliete Binoche). El paciente es el conde Lazlo de Almasy (Ralph Fiennes), que vive en una semiagonia, y no deja de evocar los dramáticos sucesos de su pasado, avivados por la aparición de David Caravaggio (Willem Dafoe), un antiguo espía canadiense que parece conocer la verdadera identidad del conde Stasy.

Después de concluir un rodaje, cayó en manos del realizador Anthony Minghella un ejemplar de la novela del escritor Michael Ondaatje The English Patient, cuya lectura fascinó a Minghella, quien inmediatamente decidió que era una historia que había que llevar al cine. La novela construía un relato ficticio de espionaje y amor en tiempos de guerra en torno a la figura del personaje real del conde Laszlo de Almasy. Este era un noble de origén húngaro, además de un famoso explorador y egiptólogo, que durante la guerra trabajó al servicio del Abwerh, y que llegó a colaborar con el servicio de inteligencia de Rommel en el Norte de África, dados sus extensos conocimientos sobre la geografía norteafricana. Aunque, naturalmente, el guión del film siguió la novela en el sentido de introducir varios hechos ficticios, para presentar una visión mucho más romántica del personaje de Almasy, que poco tiene que ver con la biografia del personaje real.

En cuanto a la calidad del film, hay que decir que, pese a ser la auténtica triunfadora en los Oscars de 1996, alzándose nada menos que con 9 estatuillas, “El paciente inglés” es una película bastante irregular. Es innegable que Minghella logró plasmar en la pantalla escenas de una gran plasticidad visual y cierto lirismo, pero también resulta evidente que el realizador se recrea demasiado en determinadas partes de la historia, especialmente en lo tocante al adúltero romance que se establece entre Almasy y la inglesa Katherine. Esto se traduce en que el ritmo de la narración se haga excesivamente lento hacia la mitad del metraje, y que el uso de los reiterados flashbacks no contribuya precisamente a dotar de coherencia y agilidad al relato. Además, las distintas subtramas que se superponen entre el tiempo pasado y el actual, hacen que el papel de algunos de los personajes secundarios, especialmente el del espía Caravaggio, quede muy desdibujado.

A lo anterior se une el hecho de que algunas partes de la narración resultan directamente soporíferas, sobre todo porque redundan demasiado en el tema de los amores imposibles, especialmente en lo tocante a la relación que se establece entre la enfermera Hana y el agonizante Almasy. Da la impresión que la historia, con unas gotas menos de pasteleo romántico y un mayor vigor narrarivo, habría ofrecido mucho más de sí. Y es que a Mighella, al igual que le pasó con Cold Mountain, se le da mejor dotar de belleza visual a sus historias que de pulso narrativo. Sin duda, lo mejor de la película son los veinte minutos finales, donde por fin el argumento logra recuperar el interés, y la historia se cierra de una forma bastante digna. En el plano interpretativo, yo destacaría por encima de todo a Ralph Fiennes, estupendo en el papel de Conde Almasy, a y Juliet Binoche como la enfermera canadiense, pues ambos ofrecen una interpretación bastante sólida en sus respectivos papeles.

En resumen, da la impresión “El paciente inglés” fue una película bastante sobrevalorada en su momento, y más que probablemente laureada en exceso. Un título que no termina de carburar en el plano narrativo, aunque sin duda cuenta también con algunas virtudes en su haber, sobre todo visuales. En cualquier caso, para mi gusto, está lejos de ser uno de los clásicos del cine.

Calificación: 5,5/10

viernes, 20 de abril de 2007

La Brigada del Diablo (Devil´s Brigade)

La Brigada del Diablo (1968)

Año 1942. Lord Mountbatten encarga al coronel de paracaidistas norteamericano Robert Frederick (William Holden) la formación de una brigada mixta de operaciones especiales formada por tropas americanas y canadienses, destinada a combatir en los teatros más difíciles de la contienda. Tras establecerse en un desvencijado cuartel en el desierto de EEUU, irán llegando al campo de entrenamiento los hombres que compondrán la unidad. Por parte americana se trata de soldados indisciplinados y problemáticos, mientras que por la canadiense son hombres escogidos por su experiencia y habilidades en combate. Aunque en principio la relación entre los soldados de ambas naciones es tensa, finalmente el coronel Frederick logrará estimular el espíritu de disciplina entre los americanos y la camaradería mutua entre los canadienses. Cuando parece que la unidad va a ser disuelta, reciben una misión: ir a Italia y ayudar a las tropas del general Clark a romper el sólido frente alemán en la Linea Gustav.

La Brigada del Diablo supuso la adaptación cinematográfica del libro homómonimo coescrito por el novelista norteamericano Robert Adleman y el coronel del ejército canadiense George Walton. En dicho libro ambos autores narraban la trayectoría belica de la 1st Special Service Force, una unidad mixta de operaciones especiales formada por soldados de nacionalidad estadounidense y canadiense. Dicha unidad fue especialmente diseñada y adiestrada para actuar en terrenos díficiles, y empleada como fuerza de comandos en las Aleutianas y en Europa, siendo una de las unidades aliadas con mayor tasa de bajas en combate, con un altísimo 39%. Curiosamente, sus integrantes eran conocidos como los Black Devils ("Diablos Negros"), y la unidad ni siquiera vio el final de la guerra, ya que fue disuelta en Francia, en Diciembre de 1944, pocos meses antes del final de la contienda.

Entrando a valorar el film, hay que decir que como buena hija de su época, siendo esta los años 60, “La Brigada del Diablo” es una película bélica que aun conserva cierto encanto, pero que también presenta muchas carencias, algo que -por otra parte- resulta bastante usual dentro de la irregular filmografía de su director, Andrew V. McLaglen. La primera parte de la historia, que nos muestra como el Coronel Frederick va formando la unidad y cohesionando a sus hombres, recuerda mucho a la magnífica “Doce del Patíbulo”, aunque sin llegar a tener la fuerza narrativa ni el carisma de los personajes protagonista de este clásico bélico.

En cuanto a la segunda mitad de la película, que condensa las escenas puramente bélicas y que nos muestra a la brigada en acción, no está del todo mal, aun cuando son evidentes los típicos errores de ambientación y atrezzo militar (como solía ocurrir en las producciones de la época, los tanques modernos pasando por panzers alemanes “cantan” mucho).  Las escenas del asalto a la colina ocupada por los alemanes no están mal, aunque también hay otras escenas bastante chapuceras, especialmente una en la que un grupo de alemanes carga contra los atacantes hasta ponerse a un metro de los americanos, quienes naturalmente los aniquilan. También sobran algunas escenas de peleas entre soldados rodadas como si estuvieran en un saloon del Oeste (no en vano, el director A. McLaglen era un cineasta cuya carrera había girado en torno a los westerns) y quizás sobra algún que otro minuto de metraje.

En conclusión, aunque en conjunto, “La Brigada del Diablo”, es una película correcta y medianamente entretenida, como película bélica no aporta gran cosa al género, por lo que, valorada en su conjunto, resulta un título un tanto impersonal, quedando muy lejos de los méjores títulos del cine bélico.

Calificación: 5,5/10