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jueves, 17 de marzo de 2022

Una sombra en mi ojo (Skyggen i mit øje)

 


Dinamarca, marzo de 1945. Mientras la guerra está próxima a su fin, las actividades de la Gestapo contra la resistencia danesa amenazan con desarticularla, motivo por el que los daneses solicitan a la RAF el bombardeo del Cuartel General de la Gestapo en Copenhague. Paralelamente, se nos cuenta la historia de Henry, un niño que ha perdido el habla, traumatizado tras contemplar el ametrallamiento por error de tres mujeres por un bombardero de la RAF, que es enviado a Copenhague junto a su prima Rigmar; y la de la hermana Teresa (Fanny Bornedal), una joven monja profesora de un colegio religioso que vive una intensa crisis de fe causada por los horrores de la guerra.

Una sombra en mi Ojo es una reciente producción danesa que reconstruye los hechos históricos relativos a la denominada “Operación Cartago”, llevada a cabo por la RAF en marzo de 1945. El objetivo de dicha operación era el de bombardear el edificio que servía como cuartel general de la Gestapo en Copenhague, situado en el edificio Shell, para destruir los archivos sobre la resistencia e intentar facilitar la huida de algunos de los prisioneros que permanecían encerrados en dicho edificio. La misión fue un éxito sólo parcial ya que, pese a que el edificio Shell resultó muy dañado por las bombas británicas, también se bombardeó por error una escuela católica francesa cercana, lo cual provocó la muerte de 125 civiles, incluidos 86 niños.

Estos hechos históricos son los que sirven de base a esta película, realizada por el director danes Ole Bornedal, quien también firma el guión de la misma. El tema principal de la narración gira en torno a los horrores de la guerra y las denominadas “víctimas colaterales” de todo conflicto bélico. En ese sentido, se puede decir que el mensaje antibélico de la película realmente llega al espectador, a través de una historia contada con eficiencia y de evidente calado humano, que tiene además la virtud de no caer en excesos melodramáticos. No obstante, la película no llega a ser del todo redonda por varios factores. En primer lugar, el desarrollo de los distintos personajes que se introducen en la historia resulta claramente insuficiente, por esquemático, y también se echa en falta una mayor profundidad en los diálogos. Por otro lado, las distintas subtramas que se desarrollan en la narración, y en especial la de la joven monja y su extraña relación con el policía colaboracionista, no añaden nada de interés a la historia, por lo que en conjunto, da la sensación de que las distintas piezas del guion no terminan de estar bien encajadas, en otro caso seguramente habríamos estado ante una película memorable. Los aspectos técnicos y ambientación de la película sí rayan a muy buen nivel, y en especial me gustaron las secuencias del bombardeo del edificio Shell, muy bien recreadas en pantalla, con notable virtuosismo técnico.

En el apartado interpretativo, hay que decir que los actores, en especial los más jóvenes, están bastante correctos en sus respectivos papeles, si bien no puede decirse que ninguno destaque especialmente en su interpretación, principalmente debido a las limitaciones del guión que mencionaba antes.

En conclusión, “Una sombra en mi ojo” es una más que correcta producción europea hecha con bastante oficio y que cuenta una historia sobre el horror de la guerra para las víctimas civiles que se sigue con apreciable interés, aunque se queda algo coja en el aspecto narrativo. En cualquier caso se trata de un título que desde luego merece al menos un visionado.

Calificación: 6/10

martes, 1 de agosto de 2017

Dunkerque (Dunkirk)



Dunkerque (2017)
 
Dunkerque, junio de 1940. Mientras miles de soldados británicos y franceses intentan escapar del cerco alemán y ser evacuados a Inglaterra, varios personajes se ven envueltos en la lucha. El soldado empeñado en escapar a toda costa de la playa, el oficial de la Royal Navy decidido a rescatar a todos los soldados cercados; los pilotos de la RAF que combatieron sobre el Canal de la Mancha, o los civiles anónimos que se dirigieron a  Dunkerque en sus embarcaciones de recreo particulares para colaborar en las tareas de rescate.
 
Con el estreno de Dunkerque, película que ha supuesto el décimo largometraje del afamado realizador británico Christopher Nolan, se ha venido a cubrir un importante vacio en cuanto a los grandes acontecimientos bélicos de la II GM dentro del Séptimo Arte. Y es que, hasta la fecha, exceptuando una modesta producción británica de los años 50, y el film francés “Fin de semana en Dunkerque”, el cine apenas había mostrado interés en reflejar los sucesos de la denominada Operación Dynamo, la evacuación de la bolsa de Dunkerque y el rescate de más 300.000 soldados anglo-franceses que fueron cercados en la misma, como consecuencia del veloz avance alemán hacia las costas del Canal de la Mancha en 1940.
Entrando a valorar el film, creo que el mismo pueden distinguirse dos partes perfectamente diferenciadas. Una, el apartado técnico e histórico, que es absolutamente sobresaliente e incluso, apabullante. Se nota que Nolan ha dispuesto de un muy generoso presupuesto, que le ha permitido recrear con absoluta fidelidad los escenarios de Dunkerque en 1940. Es de agradecer por otra parte que para la realización del film no se haya recurrido a los habituales efectos especiales generados por ordenador, empleando en su lugar barcos y aviones reales, lo cual redunda claramente en beneficio de la credibilidad de las escenas bélicas. Ello, unido a unos espectaculares efectos de sonido y el empleo de cientos de extras, logran que efectivamente el espectador se sumerja por momentos en los escenarios y ambientes que muestra la película.
Sin embargo, pese a los brillantes aspectos técnicos de la producción, hay que decir que la película flojea –y no poco- en el apartado narrativo. El carácter episódico de la historia, que va alternando entre los distintos punto de vista de los protagonistas impide que el espectador llegue realmente a empatizar con ellos. Se echa bastante en falta que los elementos puramente históricos del guión se hubieran aderezado con algún tipo de dilema moral o incluso con unas mayores dosis de intensidad dramática. La ausencia de estos elementos hace que la historia en su conjunto resulte más bien aséptica para el espectador. Además, dicho carácter excesivamente académico de la narración, impide que las interpretaciones de los actores logren levantar el vuelo, lo que redunda aun más en al frialdad del conjunto de la historia.
 
En definitiva, aunque Dunkerque nos ofrece un brillante espectáculo visual, por momentos vibrante, no es menos cierto que la parte narrativa decepciona en más de un aspecto. Por ello, se puede decir que Dunkerque será un título apreciado por los amantes del cine bélico, pero que dista mucho de poder estar a la alturas de los clásicos del género.

Calificacion 6,5/10

jueves, 31 de enero de 2013

Into the White



Into the White (2012)
Abril de 1940. Mientras los aliados y alemanes luchan por el control de Noruega, un He-111 alemán cae derribado en una inhóspita zona montañosa del país. Los tres supervivientes de la tripulación, formada por el teniente Horst Schlopis, el suboficial Josef Schwarz y el cabo Strunk encuentran en medio de una tremenda ventisca una cabaña de caza donde hallarán refugio. Sin embargo, la situación se complica cuando otros dos pilotos ingleses, el capitán Davenport y el soldado Smith, cuyo avión fue también derribado en el mismo área, llegan a la cabaña donde se alojan los alemanes. Aislados en medio de una tremenda tormenta de nieve, y pese a la desconfianza mutua, alemanes e ingleses tendrán que aprender a confiar en los otros para poder sobrevivir.
 
 Into de White es una muy reciente producción noruega, basada en unos sucesos reales acaecidos en 1940, durante la Campaña de Noruega, cuando 3 pilotos alemanes y 2 británicos se vieron obligados a convivir durante varios días en una aislada cabaña situada en una inaccesible región montañosa del país nórdico. Por fuerza de las circunstancias, los cinco hombres, en principio enemigos, se vieron obligados a colaborar para mantenerse con vida, cosa que finalmente lograron hasta ser rescatados por una patrulla del ejército noruego. Los aviadores alemanes fueron hechos prisioneros y enviados a un campo de prisioneros en Inglaterra, pese a lo cual, años después de la guerra, Schlopis y el oficial inglés retomaron el contacto y llegaron a establecer una duradera relación de amistad. Estos hechos historicos, con leves retoques, sirvieron de inspiración al director noruego Peter Naess para elaborar el guión del film, que lleva a la pantalla esta historia de claros tintes antibelicistas, y que supone un canto a la fraternidad humana por encima de las nacionalidades y de los conflictos entre paises.
 
Hay que decir que, pese a la modestia de sus pretensiones "Into the White" es una película que se ve con agrado. La situación inicial que plantea de colocar a unos hombres enfrentados por la guerra en un espacio cerrado y ante la necesidad de apoyarse mutuamente para poder sobrevivir es ciertamente interesante. Un punto de partida argumental, por cierto, bastante similar al usado por el realizador John Boorman en "Infierno en el Pacífico". A lo largo de un ajustado metraje de algo más de hora y media de duración, el film va desgranando como evoluciona la relación entre el grupo de supervivientes alemanes e ingleses, pasando de la natural hostilidad y desconfianza inicial, a la colaboración impuesta por fuerza de las circunstancias, hasta que finalmente surja entre los protagonistas una relación de camaradería rayana en la amistad. Todo ello aderezado con unas interpretaciones solventes por parte del quinteto protagonista y una buena labor de ambientación, (no en vano, la película se filmó muy cerca de las localizaciones reales donde transcurre la historia) destacando la belleza agreste de los paisajes noruegos.
 
Sin embargo no puede decirse que todos los aspectos del film rayen a la misma altura. Tras unos primeros veinte minutos bastantes buenos, la película tiene algún que otro bajón de ritmo en la parte central del metraje, si bien vuelve a recuperar el pulso conforme se acerca el desenlace. Pero da la impresión que el film no termina de explotar todas las posibilidades dramáticas que la historia ofrecía, quizás en gran parte por el ritmo deliberadamente pausado que adopta la narración que impide dotar a la historia de una mayor carga dramática. En cualquier caso, no cabe duda de que, pese a sus limitaciones y ausencia de pretensiones, "Into the White" consigue su objetivo de contar una historia de apreciable calado humano entreteniendo al espectador. Un título europeo poco conocido, pero que no desmerece un visionado.

Calificación: 6/10

jueves, 17 de enero de 2013

La Balada del Bombardero (Ballada o Bombere)

La Balada del Bombardero (2011)

Verano de 1943. La inteligencia militar sovietica descubre que los alemanes planean instalar cerca del frente rampas del cohete V-2 para lanzarlos contra Moscu. A fin de destruirlos, la Fuerza Aerea sovietica planea una incursión de bombarderos liderados por el valiente capitán Andrey Gritsov. Sin embargo, antes de alcanzar su objetivo, el escuadron de Gritsov es destruido por la defensa antiaerea alemana, y su avión cae derribado tras las lineas enemigas, si bien Gritsov y su amada Katia, que viajaba en el avión como operadora de radio, consiguen sobrevivir. Cuando Gritsov es capturado por los alemanes, intentará escapar para volver a reunirse con Katia y regresar a las lineas rusas.

En los últimos años el cine ruso parece haber encontrado un auténtico filón temático en las historias ambientadas en la II Guerra Mundial. De este modo, solo en el último lustro se han producido en la antigua URSS una serie de películas bélicas de generoso presupuesto como "Quemado por el Sol 2", "La Fortaleza de Brest" o "La defensa del Dnper". Dentro de esta corriente puede enmarcarse "La Balada del Bombardero", producida en principio como miniserie compuesta de 8 capítulos para su exhibición en Rusia, pero que fue distribuida en Occidente en forma de película comercial con un metraje superior a las tres horas de duración. Y ciertamente se hacen largas al espectador, sin que ello sea achacable, desde luego, a la falta de acción y de tramas. Lo cierto es que ambas abundan a lo largo del film, seguramente en exceso.

En cuanto a las tramas tenemos muchas y variadas: la V2, la misión de bombardeo, la resistencia de los partisanos sovieticos, la lucha de los alemanes contra ellos, la guerra sucia de los colaboracionistas alemanes y el mismo NKVD...etc. El problema es que se trata de una coctelera deficientemente agitada, que va saltando entre los puntos de vista de los distintos personajes, y de un tema a otro casi sin solución de continuidad, saturando al espectador que fácilmente termina por perder el interés en la historia. Y ello pese a las buenas escenas de acción que contiene el film, siendo especialmente destacables las espectaculares secuencias aereas que ocupan los diez primeros minutos del metraje. En cualquier caso, el resto de la historia ofrece demasiado poco como para sostener las más de tres horas de duración del film, pobremente salpimentadas con la insulsa (y noña) historia romántica de los protagonistas. Una subtrama que aporta realmente poco al conjunto de una narración que, por lo demás, resulta excesivamente densa y atropellada.

Tampoco puede decirse que el apartado histórico sea demasiado realista. En primer lugar, no hay constancia de que los alemanes planearan en algún momento emplear la V2 en el Frente Oriental, y por otra parte, en 1943 el cohete aun estaba en fase de producción, por no mencionar que para esas fechas Moscú habría estado fuera del radio de acción del cohete alemán. Entre los aspectos que sí me gustaron cabe destacarse, como apuntaba, las secuencias aéreas y la ambientación, la cual suele ser muy buena tratandose de producciones rusas. Pero como digo, poco más ofrece esta "Balada del Bombardero", cuya melodia suena más bien a composición mediocre.

Calificación: 4/10

lunes, 5 de marzo de 2012

Pan Comido (Piece of Cake)

Pan Comido (1988)

La historia comienza en Septiembre de 1939, tras el estallido de la II GM. Mientras el escuadrón de cazas “Hornet” de la RAF se prepara para afrontar los inminentes combates contra la Luftwaffe, su comandante, el oficial Ramsey sufre un accidente que le incapacita para desempeñar sus funciones, siendo sustituido por el lider de escuadrón Rex, un oficial dispuesto a elevar la moral de sus hombres proporcionándoles todo tipo de comodidades a cambio de que los pilotos de su escuadrón mantengan una estricta disciplina. Cuando el escuadrón es enviado a Francia a combatir, pronto surgirán roces entre los miembros de la unidad en especial por causa de la actitud díscola del arrogante y temerario Moggy Cattermole, el as de la unidad, y del norteamericano Chris Hart, un veterano de la Guerra Civil Española, cuya forma de entender el pilotaje chocará frontalmente con las tácticas impuestas por el jefe de escuadrón.

Pan Comido fue una serie de televisión producida por la emisora británica LWT, que constaba de 6 episodios de unos 50 minutos de duración, con guiones basados en la novela de Derek Robinson titulada “Piece of Cake”. Dicha novela abarcaba la historia de los pilotos enrolados en el ficticio Escuadrón Hornet de la RAF, desde el inicio de la II GM hasta el momento decisivo de la Batalla de Inglaterra, en Septiembre de 1940. Pese a tratarse de un producto para la televisión, la producción contó con un generoso presupuesto de 5 millones de Libras, lo que permitió que el aspecto de la recreación histórica fuera bastante bueno. Para el rodaje de las escenas aéreas se usaron auténticos aviones Spitfire de la RAF (si bien no eran del tipo Mk. I que correspondería a la época de ambientación la serie), tres Me-109 “buchones” que el ejército español había vendido a una productora británica a finales de los 60 para el rodaje de “La Batalla de Inglaterra” e incluso un bombardero He-111. También se aprovecharon imágenes sacadas de “La Batalla de Inglaterra” para recrear los combates aéreos masivos del verano de 1940. Los efectos visuales, pese a su elaboración artesanal (aun no se habían generalizado las animaciones por ordenador) resultan bastante solventes, por lo que en general el aspecto técnico de la serie resulta más que digno.

En el apartado narrativo, la serie también se deja ver con interés ya que abarca un periodo de tiempo relativamente reducido (justamente un año) lo cual permite que las tramas profundicen en los hechos militares y los personajes. De este modo, el espectador asiste al entrenamiento del escuadrón, y a la llegada de sus pilotos, pasando por las jornadas de calma de sus primeros meses en Francia, hasta el momento cumbre de la Batalla de Inglaterra. Una evolución que también deja atisbar la rigidez de las tácticas usadas por la RAF en la primera fase del conflicto, el clasismo existente en la fuerza aerea y el carácter individualista de muchos de los pilotos en los primeros meses del conflicto. Todo ello hace que el desarrollo de las tramas resulte bastante agil y entretenido para el espectador. También el apartado interpretativo resulta más que correcto ya que los actores principales, pese a no ser estrellas de renombre, cumplen muy dignamente en sus respectivos papeles.

En definitiva “Pan Comido” es una muy interesante serie que a buen seguro agradara a los aficionados al género aéreo, y sin duda se trata de una producción televisiva de calidad, que presenta la buena factura formal y narrativa típica de las producciones hechas para la pequeña pantalla británica. Recomendable.

Calificación: 6,5/10

jueves, 23 de febrero de 2012

Red Tails

Red Tails (2012)

La historia comienza en Italia, en 1944. El escuadrón de la USAAF 332, una unidad experimental formada íntegramente por pilotos afroamericanos, conocidos como los “Aviadores Tuskegee”, realiza misiones secundarias de ataque a objetivos terrestres usando los anticuados cazas P-40. El comandante de la unidad, el Mayor Emanuel Stance (Cuba Gooding, Jr.) luchará contra la burocracia militar y el racismo imperante en las altas esferas del Pentagono, para lograr que sus pilotos sean destinados a misiones de combate. La oportunidad se le presenta cuando Stance consigue que sus hombres sean destinados a apoyar los desembarcos en Anzio, una misión cuyo éxito hará que el 332 sea finalmente destinado a Europa, con la misión de escoltar a los bombarderos aliados en las peligrosas incursiones sobre Alemania.

Red Tails ha sido la más reciente producción auspiciada por la productora Lucasfilm, materializando un proyecto largamente acariciado por el famoso director y productor George Lucas, quien barajaba la idea de llevar al cine la historia del Escuadrón 332 desde finales de los años 80. No se trata de la primera vez que esta historia ha sido llevada a la pantalla, puesto que en 1995 la productora HBO ya había realizado un telefilm anterior sobre la misma, titulado “Escuadron 332”.

Entrando a valorar esta nueva revisión del tema, hay que decir que el resultado general de Red Tails resulta enormemente decepcionante. Y ello principalmente porque la pelicula es todo un compendio de tópicazos del cine bélico y lugares comunes del género, salpimentados con unos diálogos (especialmente en las secuencias de combate) absolutamente prescindibles, y unas interpretaciones acartonadas. Por no faltar no falta ni la típica y manida subtrama romántica (uno de los pilotos con una chica italiana) y por supuesto, el alemán “malo, malísimo” de turno, que parece sacado de una película propagandística de los años 40. Al menos, dejando de lado el atroz guión y las horrendas interpretaciones, podría rescatarse el aspecto técnico, que suele ser sobresaliente en las películas producidas por George Lucas. Pero en este caso, ni ese apartado se salva de la quema.

En ese sentido, los efectos generados por ordenador que muestra el film habrían resultado, sin duda, muy notables en los años 90 del siglo pasado, pero a estas alturas se antojan más bien mediocres, cuando no directamente malos. Las formaciones de vuelo de los B-17 se ven tan apretadas que resulta raro que no chocaran unos con otros, las maniobras de los cazas son tan bruscas y rápidas que cualquier espectador minimamente avezado se da cuenta de que los aviones de la II GM no volaban así; y por si fuera poco, hay varios errores de contexto (por ejemplo, que los protagonistas pasen directamente de pilotar los P-40 a los P-51 Mustang, ya que entre medias las escuadrillas de cazas usaron los P-47). Pero es que además, como apuntaba antes, algunos de los efectos digitales parecen completamente de saldo, pese a tratarse de una producción con un presupuesto superior a los 50 millones de dólares.

En conclusión, “Red Tails” es un título absolutamente prescindible, mucho más en la linea de bodrios con apabullantes efectos digitales tipo “Pearl Harbor”, que de clásicos del género aereo como “Almas en la Hoguera”. La versión de 1995, sin ser una maravilla, supera ampliamente a esta mediocre producción “made in Lucas”. Sin duda, los chicos del escuadron Tuskegee merecían una mejor adaptación de sus hazañas bélicas.

Calificación: 4/10

lunes, 13 de febrero de 2012

El Amante de la Muerte (The War Lover)

El amante de la muerte (1962)

La historia comienza en 1943. Durante una incursión aérea, el capitán Buzz Rickson (Steve McQueen), un arrogante y muy valeroso jefe de un bombardero B-17, no duda en completar la misión pese a haber recibido de la base órdenes de retirada debido a la presencia de nubes. Esta insubordinación le costará a Rickson y su tripulación el ser relegados a misiones secundarias de lanzamiento de panfletos de propaganda, pese a lo cual su valía como piloto y su temeridad casi suicida le valdrán para ser rehabilitado y enviado de nuevo a misiones de combate. Sin embargo mientras está en tierra, Rickson llegará a enfrentarse a su copiloto, el teniente Bolland (Rober Wagner) al rivalizar ambos por el amor de una mujer, Daphne Caldwell (Shirley Ann Field), quien terminará decantandose por Bolland, lo cual hará que la tensión entre ambos se vuelva insostenible, en vísperas de una muy peligrosa misión de bombardeo sobre la ciudad alemana de Leipzig.

En 1962, el famoso actor Steve McQueen iba a ver estrenadas dos películas ambientadas en la II Guerra Mundial en las que él encarnaba el papel protagonista, "Comandos" y “El amante de la muerte”. Curiosamente, ambas películas pasaron relativamente desapercibidas para el público, pese a que por aquellos entonces McQueen era ya una estrella consagrada de Hollywood. En ambos casos se trató de producciones relativamente modestas, en las que el actor encarnaba un papel que le iba como anillo al dedo, el de hombre de acción tremendamente valeroso, pero a la vez, díscolo, individualista y con un punto de fatalismo. En el caso de “El Amante de la Muerte”, la película supuso la adaptación cinematográfica de la novela “The War Lover”, escrita por John Hersey, y cuya dirección recayó sobre el realizador británico Philip Leackock, un director de series de televisión, que apenas iba a hacer a lo largo de su carrera más incursiones cinematográficas.

Entrando a valorar el film, hay que comenzar diciendo que el argumento resulta más bien poco original, ofreciendo el típico choque de personalidades entre el oficial de carácter indisciplinado y valiente, frente al personaje del militar apegado a las ordenanzas y de carácter más bien convencional; todo ello aderezado con una subtrama romántica –en forma de triángulo amoroso- de fondo. Lo mejor del film radica en la siempre estimulante presencia escénica de Steve McQueen, interpretando a uno de esos personajes con los que, como apuntaba antes, el actor se sentía tremendamente identificado, y al que consigue dotar de su innegable carisma personal.

No obstante, el resto de apartados de la producción resultan simplemente correctos. En lo tocante a la parte puramente bélica, hay que destacar que las escenas de combates aereos mezclan imágenes reales filmadas en el interior de un B-17 (se pusieron en condiciones de vuelo 3 de estos aparatos para el rodaje) con la inserción de imágenes de archivo sacadas de documentales filmados durante la guerra, y pese a que el resultado es satisfactorio gracias a la fotografía en B/N del film, en algunas escenas se nota el añadido. El resto de las tomas aéreas, filmadas con los aviones reales, sí que resultan bastante buenas en pantalla. Por lo demás la trama romántica que ocupa buena parte del tramo central de la narración y que sirve como leiv motiv del enfrentamiento entre los protagonistas no es especialmente interesante, aunque tampoco llega a aburrir, por lo que, en ese sentido, puede considerarse aceptable, ayudada por el buen trabajo de los actores principales.

Por lo demás “El Amante de la Muerte” puede considerarse como un correcto film bélico, que merece la pena recordar sobre todo por el buen hacer de su protagonista. Quizás la mayor pega que puede ponersele es que, pese a su buena factura visual, el apartado técnico resulte un tanto anticuado para el espectador actual, pero es de esas películas que no desmerece un visionado.

Calificación: 5,5/10

miércoles, 5 de enero de 2011

Kamikaze: moriremos por los que amamos (Ore wa, kimi no tame ni koso shini ni iku)

Kamikaze: moriremos por los que amamos (2007)

La historia comienza en 1944. Ante la cada vez más desesperada situación militar de las fuerzas japonesas en el Pacífico, el vicealmirante Onishi decide crear un cuerpo de pilotos suicidas, denominados Kamikazes, para atacar los buques de la flota norteamericana estrellando contra ellos sus aviones cargados de bombas. La historia se centra en el jefe de una de estas unidades kamikaze, el alférez Tabata, y la señora Tome, la encargada de un restaurante junto a la base aérea de Chira, donde se preparan los pilotos suicidas, que irá narrando la historia y las preocupaciones de estos jóvenes durante las semanas anteriores a ser enviados al combate.

Kamikaze, moriremos por los que amamos es una reciente producción japonesa dirigida por Taku Shinjo con guión basado en el libro de Shintaro Ishishara, antiguo gobernador de Tokyo, quien recopiló los testimonios de varios pilotos kamikaze gracias a la colaboración de Tome Torihama. Esta mujer era la antigua encargada un restaurante cercano a base aerea de Chira, desde donde partieron cientos de pilotos suicidas con destino a Okinawa durante las últimas semanas de la guerra, gracias a lo cual tuvo la oportunidad de tratar personalmente a muchos de esos jóvenes pilotos kamikaze, y conocer sus historias personales, que sirvieron de base para el libro de Ishishara y que inspiraron las historias que aparecen en el film.

De este modo, inspirandose directamente en los relatos del libro, Kamikaze moriremos por los que amamos ofrece una perspectiva que podemos considerar novedosa a la hora de describir las motivaciones de los jóvenes pilotos japoneses que aceptaron inmolarse en un acto de sacrificio ya inútil a esas alturas de la guerra. En ese sentido, la película ofrece un retrato de los kamikazes que se aparta diametralmente del tópico de fanáticos combatientes, deshumanizados y sin sentimientos, para mostrar una semblanza mucho más humana de ellos. Apartándose del estereotipo, el film nos muestra a un conjunto de jóvenes recien salidos de la adolescencia, con inquietudes artísticas, enamorados e inquietos por la suerte de sus familiares, que fueron coaccionados moralmente e incluso obligados por sus superiores a realizar misiones suicididas. Un enfoque ciertamente novedoso, y que resulta bastante enriquecedor desde el punto de vista histórico.

No obstante, a la hora de desarrollar el tema, bajo mi punto de vista la historia no termina de conectar totalmente con el espectador. Y ello es principalmente debido a que la parte dramática de la narración, que ocupa dos tercios del total del metraje, resulta bastante irregular. Aunque hay algunas escenas de diálogo bastante logradas (por ejemplo, cuando el hermano menor de uno de los kamikaze pregunta ingenuamente a este: “Si tu mueres…¿Japón gana?"), en general, la película abusa de secuencias discursivas que resultan más bien planas y reiterativas. En cuanto a la parte bélica, es destacable la aparición de varios aviones que parecen auténticos cazas Ki-43 Oscar, y la recreación de los ataques contra la flota norteamericana, mediante unos excelentes efectos visuales generados por ordenador que dotan de espectacularidad a la parte bélica del relato, pese a que esta queda finalmente un tanto encorsetada, entre la parte dramática y el dilatado epílogo de la historia, al que claramente le sobran varios minutos de metraje.

En resumen, Kamikaze, moriremos por los que amamos es una interesante muestra del cine bélico japonés, cuyo principal aliciente es el de ofrecernos la versión japonesa del conflicto desde una nueva perspectiva. No es un film del todo redondo en el plano cinematográfico, pero sí que es un título de correcta factura y bastante logrado en el plano visual. Agradará sin duda a los aficionados al cine de la II GM.

Calificación: 6/10

miércoles, 2 de junio de 2010

La Estrella de África (Der Stern von Afrika)

La estrella de Africa (1957)

Relato biográfico sobre el as de la Luftwaffe Hans Joachim Marseille (Joachim Hansen), uno de los pilotos alemanes con mayor número de victorias en la II GM. Desde los inicios de su carrera militar en la academia de instrucción de la Luftwaffe, hasta su consagración como héroe militar pilotando un caza Me-109 en el Norte de Africa, la película narra los inicios del joven piloto y su meteórica carrera militar que lo llevó a convertirse en un héroe nacional apodado "La Estrella de África", una fama que le acompañaría hasta su prematura muerte en un accidente aéreo, acaecida en Septiembre de 1942.

Pese a tratarse de una producción alemana sobre la vida de un héroe de guerra netamente germano, lo cierto es que el rodaje de La estrella de África tuvo bastante relación con España. No solo porque se trató de una coproducción y, por tanto, una parte del capital con el que se financió el film era español, sino que además, la mayor parte del rodaje de los exteriores tuvo lugar en la Isla de Gran Canaria, especialmente en la zona de la playa de Maspalomas. Por otra parte, de manera más significativa, los Me-109 que aparecen en la película fueron cedidos a la productora por el ejército del aire español, que por aquella época aun tenia en servicio una versión modificada del mítico caza alemán, los famosos “buchones”; los cuales fueron muy útiles para recrear los aparatos usados por la escuadrilla de Marseille en el Norte de África.

Entrando a valorar el film, la verdad es que no puede decirse que este haya resistido demasiado bien el paso del tiempo. Se trata de la típica producción bélica alemana edulcorada de los años 50, en la línea de otro título similar como U-47 Comandante Prien, dedicada a honrar un héroe de guerra nacional, pero evitando cuidadosamente, como era de esperar, toda referencia al nazismo. Tampoco puede decirse que la película destaque en el aspecto bélico. Las secuencias aéreas filmadas son pasables, pero la mayoría de escenas de combate aéreo emplean unas maquetas bastante burdas combinadas con unas transparencias muy evidentes, que hacen que los efectos especiales resulten hoy día bastante pobres.

En lo que respecta a la parte discursiva, la película no es precisamente un dechado de virtudes, pues los diálogos no son demasiado atractivos, y además el ritmo de la narración se ralentiza en más de un momento, como por ejemplo, en la parte de la luna de miel de Marseille en Roma. Lo mejor que ofrece el film se condensa, a mi modo de ver, en los primeros quince minutos del metraje, con una correcta presentación del personaje principal, y el buen hacer interpretativo del actor protagonista Joachim Hansen, quien, además del nombre de pila, compartía con Marseille un notable parecido físico que ayuda a hacer creíble su interpretación.

Por lo demás, La Estrella de Africa no presenta demasiados puntos de interés, se trata de una producción modesta incluso para los cánones de la época de su estreno,  aunque, al menos, sirve para rescatar del olvido la figura de uno de los mejores pilotos de caza de la II Guerra Mundial. Pero cinematográficamente hablando no es gran cosa.

Calificación: 3,5/10

jueves, 26 de junio de 2008

Zero (Zero faita dai kûsen)

Zero (1966)

A través de la historia de dos amigos enrolados en la Fuerza Aearea japonesa, el teniente Yuzo Hamada y el mecanico Mikushima, el film hace un repaso al desarrollo y al historial de combate del famoso avion de caza Mitsubishi A6MZero”, uno de los aviones míticos de la II GM. Desde sus vuelos reprueba y primeros combates en diciembre de 1941 hasta el final de la guerra, ambos hombres serán testigos de las hazañas aereas del mítico Zero.

Esta curiosa producción japonesa es probablemente un caso único, al ser una película puesta al servicio no de unos personajes o de una historia determinada, sino que está dedicada integramente a un tipo de avión de caza. Sobre esta premisa, y partiendo de un argumento y unos personajes bastante esquemáticos, la película va haciendo un repaso al historial del Zero antes y durante el transcurso de la II GM. La verdad es que la película no carece de interés para los aficionados a la historia militar como es mi caso. Por ejemplo, me gusta la escena en la que el oficial les muestra a los dos cadetes el prototipo sin pintar del Zero con su estructura de aluminio, y les dice que “con este avión Japón será el dueño de los cielos”. También tiene su punto de interés el repaso general que el film hace de la evolución de la guerra en el Pacífico, o el que se muestren aspectos técnicos como la sorpresa de los pilotos japoneses al descubrir el grueso blindaje que protegía a los aviones norteamericanos frente a la escasa protección de sus cazas…etc.

Pero lo cierto es que desde el punto de vista cinematográfico, la película deja mucho que desear. Apenas hay desarrollo de los personajes, los diálogos son mayormente intranscendentes y además las escenas de combates aéreos son bastante deficientes. Pese a que las tomas aereas de los Zero reales no están mal, los estudios Toho, que se encargaron de la producción, eran los mismos que produjeron las famosas películas "de monstruos" japonesas de los 60. No es de extrañar, por tanto, que las secuencias de combates se limiten a mostrar maquetas bastante burdas de los aviones y primeros planos de las cabinas, lo cual me recordó en demasiados momentos a los efectos visuales de las películas de Godzilla. A todo esto hay que añadir que la película desprende el típico halo patriotero y justificativo de las producciones niponas, pero en este caso aun más acentuado por el hecho de que ensalzan sin el menor disimulo las virtudes japonesas y el mérito tecnológico de producir un avión como el Zero. Viendola, parece que estemos ante una película de propaganda filmada durante la contienda y no después de ella.

En definitiva, Zero tiene ciertos aspectos interesantes para los aficionados a los temá bélicos en general y a la aviación en particular, pero su calidad cinematográfica es bastante deficiente, casi de “cero”.

Calificación: 2,5/10

martes, 15 de abril de 2008

Llanura Roja (The Purple Plain)

Llanura Roja (1954)

Birmania, 1945. El jefe de escuadrilla de la RAF Bill Forrester (Gregory Peck) es un piloto de cazabombarderos “Mosquito” que vive atormentado por el recuerdo de la pérdida de su esposa durante un bombardeo aéreo en Londres. A causa de esto, Forrester combate prácticamente buscando la muerte, hasta que conoce gracias a la mediación de su oficial médico, el Doctor Harris, a Anna, una joven birmana de la que se enamora y le devuelve las ganas de vivir. Sin embargo, cuando el avión de Forrester se estrella durante una misión de reconocimiento, este tendrá que emprender un peligroso camino de regreso transportando junto con otro superviviente a su copiloto herido a través de la jungla birmana.

Basándose en una novela H. E. Bates, “Llanura Roja” ofrece el típico relato descriptivo de la odisea del heróe perdido tras las lineas enemigas afrontando toda clase de dificultades para sobrevivir. El film tiene un arranque bastante bueno, mostrando la zozobra interior del personaje de Peck (especialista en este tipo de papeles, como había mostrado, por ejemplo, en “Almas en la hoguera”), quien prácticamente busca su autodestrucción para liberarse de su amargura interna. Sin embargo, la historia va perdiendo intensidad en cuanto evoluciona hacia la típica trama melodramática, parte en la que se vuelve bastante más convencional y predecible, y tampoco es que la parte de la trama después del accidente aéreo de Forrester y sus compañeros ofrezca nada especialmente estimulante u original. Por lo que respecta a las (escasas) escenas aereas, no son nada del otro mundo, y además los efectos visuales son discretos, pues se basan en transparencias y fondos superpuestos que se notan bastante anticuados hoy dia.

Con todo, la película tiene algunas virtudes visuales, especialmente la esplendida fotografía en color que capta muy bien la luminosidad y colorido de los escenarios naturales, asi como algunas secuencias rodadas al estilo “cámara al hombro” lo que era toda una novedad en los 50. Todo ello con el interés adicional de contemplar la interpretación del gran Gregory Peck, muy sobrio y convincente en su papel de Forrester.

En definitiva, aunque “Llanura Roja” ha quedado algo desfasada por el paso del tiempo no está del todo mal, especialmente en su primera media hora. No está de más darle un visionado.

Calificación: 5,5/10

domingo, 24 de febrero de 2008

Escuadron 332 (Tuskegee Airmen)

Escuadron 332 (1995)

La acción comienza en 1942. A título experimental, las Fuerzas Aereas de los EEUU han decidido crear un escuadrón de caza integrado exclusivamente por pilotos negros, entrenandolos en la base de Tuskegee, Alabama. A la llamada acudirán un grupo de hombres de elevada formación académica que formarán la primera unidad aerea pilotada exclusivamente por hombres de color, la 99ª escuadrilla. Tras combatir en el norte de Africa, con el tiempo los conocidos como “Aviadores de Tuskegee” formaran el 332º escuadrón de combate, que realizara misiones de escolta de bombaderos en Italia. Pero en este proceso no solo habrán de luchar contra el enemigo, sino también contra el racismo y los prejuicios dentro del propio ejército norteamericano.

Esta producción, realizada para la televisión por la productora especializada en temas históricos HBO, rinde un sincero homenaje a los primeros pilotos de color de la USAAF, que combatieron con extraordinario valor pese a los prejuicios existentes en su contra en el seno de su propio país. El argumento puede encuadrarse dentro de las típicas historias de integración y superación personal que tan del agrado son del público estadounidense. En este caso, la película nos muestra los logros de estos hombres que lucharon por un país que aun los discriminaba en muchos sentidos y que lograron acallar las críticas con sus logros en el campo de batalla.

Con un estilo bastante cercano al docudrama, Escuadron 332 nos va mostrando sin demasiada originalidad, aunque con corrección formal, las peripecias del grupo de pilotos que abrieron el camino para el final de la segregación racial dentro del ejército de EEUU. Como suele ser habitual en las producciones HBO, la ambientación está bastante cuidada y la historia resulta entretenida de ver. El mayor aspecto negativo es que todo discurre por los cauces previsibles y que la mayor parte de las escenas resultan bastante tópicas y suenan a ya vistas con anterioridad. En el desarrollo de la historia y de los personajes, el guión resulta bastante plano y desde luego le falta capacidad para transmitir emotividad al espectador.

Además la película contiene un par de fallos de contexto bastante chirriantes. Por ejemplo, cuando los hombres de Tuskegee son enviados al norte de África (es decir, a principios de 1943), los modelos que pilotan son P-51 Mustang, aviones que entraron en servicio en 1944 (más adecuado habría sido que pilotaran el P-47 Thunderbolt). Por otro lado, en las filmaciones de época que muestran las misiones de ataque al suelo realizadas supuestamente en el Norte de Africa, se nota por el paisaje que se trata de misiones sobre Normandia. En esta linea, se echa en falta alguna escena de acción aérea más elaborada, ya que salvo alguna que otra secuencia realmente filmada, los combates aéreos están extraídos de documentales de la época.

El reparto cuenta con algunos de los actores afroamericanos mas conocidos, caso de Lawrence Fishburne (que interpreta al protagonista, teniente Lee) o Cuba Gooding Jr., pero los personajes no dan demasiado juego ni están demasiado desarrollados, así que ninguno brilla especialmente, aunque cumplen con dignidad en sus papeles.

En resumen, Escuadron 332 es una película correcta y que se deja ver con cierto interés, pero tampoco puede sacarse demasiado jugo de ella. Medianamente entretenida y poco más.

Calificación: 5/10

martes, 19 de febrero de 2008

Escuadron Mosquito (Mosquito Squadron)

Escuadron Mosquito (1969)

La acción nos sitúa en 1944. Durante una misión de bombardeo contra las bases de lanzamiento de las bombas V-1 el escuadron de boimbarderos “Mosquito” del comandante Quint Monroe (David McCallum) sufre la pérdida de uno de sus mejores amigos, el comandante Scott, que es dado por muerto tras ser derribado su avión. Pese al tremendo golpe animico, Monroe pronto recibe una nueva misión. El escuadron de Monroe debe destruir el castillo francés de Charlon, donde se sabe que los alemanes están experimentando un nuevo y extremadamente destructivo tipo de bomba volante: la V3. Pero las dificultades no acaban ahí: la misión de bombardeo deberá realizarse empleando un nuevo tipo de bomba rebotadora que debe alcanzar el objetivo con total precision, disponiendo de un plazo de solo diez días para entrenarse en el empleo de este nuevo tipo de bomba. Simultáneamente, Monroe iniciará un romance con la viuda de su amigo Scott.

Este film de producción británica, rodado siguiendo la estela del éxito de una pelicula ilustre dentro del cine bélico como “Escuadron 633” (1964), es claramente tributario en más de una parte de su predecesora. Las similitudes y paralelismos entre ambas películas son bastante evidentes, empezando por el tipo de avión que se emplea –el famoso Bombardero Mosquito-, y terminando por las lineas maestras del argumento, que son prácticamente calcadas de aquella película. Todo ello aderezado con la peculiaridad de que aparece reflejado el empleo de las bombas rebotadoras, (idea, por cierto, sacada de otra producción clásica “The Dam Busters”). Pero más allá de estas poco casuales coincidencias, las similitudes entre ambas producciones terminan ahí. En cuanto a calidad cinematográfica, a las dos peliculas las separa un abismo.

Las más que evidentes limitaciones presupuestarias de la producción hacen que la película cojee en demasiados aspectos. El defecto más importante se encuentra en las escenas de acción, que resultan bastante cutres. Las tomas aéreas que muestran a los "Mosquito" en vuelo no están del todo mal, pero el resto son maquetas de las malas, junto con escenas “cortadas y pegadas” entresacadas de documentales de la época; y todo ello aderezado con explosiones de andar por casa. La escena final del bombardeo del castillo es sencillamente de risa por lo mal hecha que está. Tampoco el guión, que reúne un conjunto de clichés y lugares comunes del cine bélico, resulta lo que se dice original. Además, la historia incluye el típico romance empalagoso, con protagonista femenina irritantemente llorona incluida, lo cual no redunda precisamente en un mayor interés argumental. En cuanto al reparto, plagado de actores de segunda fila, solo puede decirse que cumplen con mayor o menor correción.

En definitiva, lo mejor que puede decirse de “Escuadron Mosquito” es que es una mala copia de “Escuadron 633” y un refrito fallido de filmes bélicos, además de tener una factura más propia de la Serie B que de otra cosa. Una pelicula bastante floja.


Calificación: 2/10

miércoles, 9 de enero de 2008

Trampa 22 (Catch 22)

Trampa 22

El Capitán Yossarian es uno de los aviadores de una escuadrilla de bombarderos B-25 de la USAAF que combate desde su base en una isla italiana del Mediterraneo. Yossarian intenta por todos los medios escapar de la guerra solicitando su baja por enfermedad, pero el médico de su escuadrilla le informa de que hay una norma que lo impide, la regla 22, según la cual alguien que se declara loco realmente está cuerdo y debe seguir combatiendo. Atrapado en este circulo vicioso burocrático, Yossarian no tendrá mas remedio que seguir volando hasta cumplir su cupo de misiones.

Los años 70 fueron una época especialmente prodiga en alegatos antibelicistas y desmitificadores de la guerra. Las secuelas morales que la terrible Guerra de Vietnam estaba provocando en la sociedad norteamericana hicieron que vieran la luz bastantes libros y películas de marcado tono antibélico (“Matadero Cinco”, “M.A.S.H”….). En este contexto, es facil entender que se llevara al cine la adaptación de la novela satírica “Catch 22” del escritor norteamericano Joseph Heller (que pilotó bombarderos B-25 durante la II GM) sobre las vivencias del malhadado capitán Yossarian, que había tenido gran éxito desde su publiación en 1961. “Trampa 22” es pues una adaptación del texto literario de Heller, que contó con toda una Pléyada de actores conocidos en su reparto: Orson Welles, Anthony Perkins, Martín Sheen, John Voigt… etc.

El tono de la película es deliberadamente kafkiano y pretendidamente ácido, mostrando un rosario de situaciones absurdas que ponen de relieve los aspectos mas irracionales de la guerra. Desde la misma trampa burocrática que impide que Yossarian escape al servicio, pasando por un Capitán del servicio de lavanderías ascendido a jefe de escuadrilla por llamarse “mayor”, el otorgamiento de medallas a las tripulaciones por soltar bombas en medio del mar, un general que quiere fusilar a sus subordinados… etc. Entrando a valorar la pelicula, he de decir que no me pareció gran cosa en su conjunto. El problema principal del film es que su sátira resulta en demasiados momentos forzada y, por lo tanto, previsible. Las situaciones absurdas se quieren remarcar con diálogos igualmente absurdos que no terminan de funcionar, bien porque no resultan demasiado ingeniosos (o al menos a mi no me lo parecieron) o bien porque redundan demasiado en su intención satírica. Personalmente encontré el guión un poco pasado de acidez, y simultáneamente, falto de algo más de ironía.

Pese a ello, la película tiene varios aspectos bastantes buenos en el plano visual, especialmente una colorista y magnífica fotografia que recrea a la perfección el ambiente Mediterraneo en que se desarrolla la acción. Otro aspecto que me gustó fue el uso de los aviones auténticos de la II GM, y las escenas de vuelo, bastante bien conseguidas aunque breves. De entre el magnífico elenco de actores del reparto, me quedo con un magnífico Orson Welles, que en mi opinión borda el papel de general sádico asediado por su yerno corto de luces. Por lo demás, la película tiene algún que otro momento inspirado, pero en lineas generales se hace algo pesada, aunque se deja ver.

Por ello opino que “Trampa 22” se queda una fallida sátira antibelicista, bastante lejos de ese verdadero clásico del genero, M.A.S.H.
Calificación: 5/10

viernes, 23 de noviembre de 2007

Infierno en las Nubes (Flying Leathernecks)

Infierno en las Nubes (1951)


La acción comienza a principios de 1942. Una escuadradilla aérea de los marines, la VMF-247, recibe a su nuevo comandante el mayor Dan Kirby (John Wayne) quien ha sido nombrado en detrimento del segundo oficial de la misma, el Carl Griffin (Robert Ryan). El mayor Kirby es un partidario del apoyo aereo cercano a las tropas de tierra, por lo que la escuadrilla es enviada a combatir a Guadalcanal, donde americanos y japoneses se disputan el control de la isla en encarnizados combates por tierra, mar y aire. Pronto, las duras condiciones de combate en Guadalcanal harán que los caracteres de Kirby y Griffin choquen, ya que la muy estricta disciplina de Kirby no es entendida por su segundo, pese a lo cual, Kirby está decidido a hacer combatir a sus hombres hasta la extenuación.

A principios de los años 50, en plenos albores de la “Guerra Fria” muchos estudios de Hollywood decidieron volver la vista atrás, hacia al reciente conflicto mundial, para ensalzar los valores del ejército norteamericano a través de sus filmes bélicos (seguramente, la escalada bélica en Corea tuvo su parte de culpa en esto). En esta película el actor que más veces encarnó al heroe americano por excelencia, John Wayne, es el típico jefe de unidad aparentemente duro e impertubable ante la muerte de sus subordinados, pero en el fondo de gran corazon y que lamenta cada baja entre sus hombres como algo propio.

A partir de ahí, el argumento discurre por los senderos previsibles, con algunas escenas de combates aereos que vienen a recrear las incursiones aereas contra los japoneses en la batalla de Guadalcanal. Lamentablemente, se ve que el presupuesto destinado a los efectos visuales no daba para mucho, por lo que las escenas de combates aereos se reducen a un primer plano de la cabina y piloto, alternándose con multitud de escenas sacadas de documentales reales en color, que se intercalan con algún que otro fallo de continuidad de la acción. Al menos son de agradecer algunas tomas filmadas en las que se aprecian que los aviones usados son auténticos F4 Wildcats y F4U Corsairs (cosa que tampoco era excesivamente difícil, ya que este film se rodó apenas 5 años después del final de la guerra). También se entremeten algunas escenas familiares, afortunadamente breves, que la verdad, no aportan gran cosa.

En el apartado interpretativo, John Wayne está en su linea, con un papel bastante plano al que no le saca demasiado partido y el coprotagonista, Robert Ryan tampoco pasa de discreto. Pero en realidad, tampoco el guión profundiza demasiado en el carácter de los personajes (tenemos al típico mando “duro” frente al buenazo o “flexible” y punto) y en eso la historia resulta tan plana como en todo lo demás.

Desde luego no puede decirse que “Infierno en las nubes” sea una película especialmente memorable y si encima como colofón me ponen el típico plano de la bandera norteamericana izándose en el mástil de turno… me dejan más frio que un iglú. Pasable en el mejor de los casos.

Calificación: 4/10

sábado, 13 de octubre de 2007

Almas en la Hoguera (Twelve O´Clock High)

Almas en la hoguera (1949)

La acción no sitúa en una base aerea de la 8ª Fuerza Aerea de EEUU en Inglaterra. La escuadrilla de bombarderos 918ª es una unidad que lleva varias semanas combatiendo y a la que las fuertes bajas han minado la moral de combate. Para sustituir al agotado comandante de la 918ª, el Coronel Davenport, se nombra al general Frank Savage, quien decide aplicar una ferrea disciplina para restaurar la moral de la tropa. Aunque inicialmente ello le acarrea la enemistad de sus hombres, estos iran cambiando gradualmente su actitud a medida que, gracias a Savage reducen las pérdidas y aumentan sus éxitos en las misiones de bombardeo. Pero las tensiones del mando terminarán por afectar igualmente a Savage, quien no se librará de sufrir sus consecuencias.

Por una vez, un título traducido, como es “Almas en la hoguera” resulta mucho mas apropiado para captar la esencia de la historia que el título original. La película, en vez de describir los combates aereos, centra su atención en la lucha interna de los pilotos sometidos a la tensión del combate y la angustia extrema que supone arriesgar la vida a cada momento. Las almas de esos aviadores están siendo consumidas en la hoguera de la guerra hasta el punto de atormentar sus espíritus. En ese aspecto, el desarrollo del guión es sobresaliente, presentando a la perfección los distintos puntos de vista del mando y los combatientes. El otro eje argumental de la película es la cuestión del liderazgo, confrontando las dos maneras posibles de ganarse a los hombres: compresión o dura disciplina. El coronel Davenport pierde su capacidad de mando por implicarse emocionalmente con sus hombres, mientras que el general Savage (Gregory Peck) será el encargado de aplicar la disciplina e inculcarles a sus hombres el “esprit de corps”, el orgullo de cuerpo, aunque finalmente no podrá evitar caer en la misma implicación emocional que destruyó al anterior jefe de escuadrilla.

En el apartado de la ambientación, la mayor parte de la película discurre en decorados de interiores (bases aereas, cuarteles…etc) solo en las escenas de la incursión sobre Scwheinfurt se muestran escenas de combates, en gran medida sacadas de documentales, y precisamente esa falta de escenas de combate aereo sea una de las grandes fallas de la película, que por momentos se hace excesivamente densa debido a su considerable metraje. En cuanto a las interpretaciones, hay que destacar el grandisimo papel que compone Gregory Peck como general Savage, así como los secundarios, que están todos muy creibles en sus interpretaciones.

En definitiva, “Almas en la hoguera” es todo un estudio psicológico de ese fenómeno que se denomina “fatiga de guerra” y una película de notable profundidad psicológica. Muy recomendable.


Critica de Reisman

Calificación: 7/10

lunes, 30 de abril de 2007

Escuadron 633 (633 Squadron)

Escuadron 633 (1964)

La acción nos traslada a Inglaterra, presumiblemente a finales de 1943. El Escuadron 633 de bombarderos "Mosquito" de la RAF, formado por voluntarios de la Commonwealth y comandado por el intrépido capitán estadounidense Roy Grant recibe un peligroso encargo. El 633 debe destruir una fábrica alemana de combustible para bombas volantes, situada al fondo de un fiordo noruego fuertemente defendido por baterias antiaereas emplazadas en la costa. Aunque el capitán Grant recibe la misión con poco entusiasmo, no duda en emplearse a fondo para entrenar a sus hombres, con la peculiaridad de que deben bombardear no directamente la fábrica, sino la montaña que se encuentra sobre la misma, para enterrar la factoria debajo de las rocas.

Escuadron 633 es una interesante película de acción aerea no exenta de calidad cinematográfica. Aunque los efectos especiales, sobresalientes sin duda en la época de su estreno, han quedado un tanto desfasados en la actualidad (se aprecian maquetas, transparencias, y especialmente las explosiones de la DCA, que parecen petardos estallando en el aire) la película aun se deja ver con dignidad. A ello contribuye especialmente la sólida interpretacíón del protagonista Cliff Robertson, muy convincente en el papel del capitán Grant; además de una buena dosificación de las escenas de acción y una banda sonora vigorosa, aunque algo reiterativa.

Otro aspecto que me gustó de la película fue su verismo y el tono antiépico del guión. Destacaría la escena en la que Grant es informado por el vicemariscal del aire de que su escuadron ha sido elegido para la misión, y añade "Su unidad ha alcanzado un alto grado de eficiencia. Considérelo un premio"... la cara que pone el capitán Grant en ese momento es todo un poema a la fatalidad. También hay algunos bellos planos aereos de los versátiles "Mosquito" que resultan bastante plásticos. En cuanto a los aspectos negativos, aparte de las mencionadas deficiencias tecnológicas de los efectos visuales, también le resta puntos la inclusión de la típica historia de amor entre Grant y la hermana del jefe de la resistencia noruega, que no aporta nada a la historia y que muy bien pudo haberse suprimido.

En definitiva, "Escuadron 633" resulta una película entretenida de ver y que mantiene el interés del espectador. Si se hiciera un remake de esta película usando los efectos digitales actualmente disponibles, sin duda el resultado podría ser espectacular. En cualquier caso, esta versión aun mantiene hoy dia gran parte de su encanto original.

viernes, 9 de marzo de 2007

La batalla de Inglaterra (Battle of Britain)

La batalla de Inglaterra (1969)

Año 1940, la RAF, tras ser derrotada en Francia, comienza a retirarse a sus bases en Inglaterra para librar la decisiva batalla aerea sobre suelo británico e impedir que los alemanes ganen el espacio aereo para una futura invasión.

Rodada a finales de los 60 como una superproducción europea con un reparto plagado de estrellas, la película es un minucioso relato de los sucesos más importantes de la batalla area que se libró en el verano de 1940. Asistimos a como la apurada RAF es vapuleada en sus bases al principio por la Luftwaffe y como poco a poco, gracias al radar, a la inteligencia del mariscal del aire Dowding y al valor de los pilotos le van dando la vuelta a la situación.

Lo mejor de esta película son las escenas de batalla aéreas, donde vemos aviones reales perfectamente identificables (Spifires, Me 109, He 111, Stukas…etc) y alguna escena especialmente brillante, como el ataque de los Stukas sobre una estación de radar. El problema es que las escenas de acción son tan numerosas y salen de forma tan continua que terminan por hacerse repetitivas para el espectador. Los efectos especiales usados en la simulación de los combates aéreos acusan el paso del tiempo, y se ven un tanto desfasados (se notan demasiado los fotogramas coloreados para simular explosiones o formaciones de aviones), aunque alguno de ellos están realmente bien hechos.

Por otra parte, se nota demasiado que las historias personales que se introducen como complemento de la acción bélica están metidas con calzador y la verdad es que resultan algo simplonas y no añaden gran cosa a la película. Del sobresaliente reparto (que incluye a Michael Caine y Curt Jurgens) destaca sobre todo un enorme Laurence Olivier en su papel del adusto mariscal del aire Dowding, verdadero artífice la victoria de la RAF y al que Olivier da vida de forma magistral.

En resumen, la “Batalla de Inglaterra” resulta interesante desde el punto de vista histórico pero no llega a ser un título especialmente memorable desde el punto de vista cinematográfico.

martes, 6 de marzo de 2007

Un Mundo Azul Oscuro (Dark Blue World)

Un Mundo Azul Oscuro (2001)

 
Tras la invasión de Checoslovaquia por Alemania, dos pilotos militares checos Frantisek Sláma (apodado "Franta") y Karel Vojtisek, huyen de su país con destino a Inglaterra para luchar contra los alemanes enrolados la RAF. Sin embrago, la buena amistad y camaradería existente entre ambos se verá empañada cuando los dos se enamoran de la misma mujer, Susan Whitmore, cuyo marido ha sido dado por desaparecido en la guerra. A partir de ese momento, los amigos se convertirán en rivales, y su amistad se convertirá en abierta hostilidad.

Con un presupuesto cercano a los 5 millones de dólares, Un mundo Azul Oscuro se convirtió en la producción checa más cara de su época. Con este ambicioso proyecto el realizador Jan Sverak, quiso rendir homenaje a los pilotos checos que combatieron en la RAF durante la II GM, y que tras la caida de Checoslovaquia bajo la órbita comunista, fueron proscritos de la historia oficial del país. La historia, narrada a partir de los flashbacks que el protagonista  va rememorando después de la guerra, mientras es prisionero del régimen comunista checo, resulta  bastante irregular.

En principio, la narración apunta cualidades, como un fino sentido del humor, una buena ambientación, y unas actuaciones bastante creíbles. Pero en mi opinión la película resulta fallida porque no acaba de cuajar bien todos los elementos de la historia que nos cuenta. La historia de amor del trio protagonista resulta algo tópica y más bien folletinesca, y por otro lado el componente bélico no pasa de anecdótico, ya que las escenas de combates aereos, pese a estar bien hechas (no en vano se alquilaron para el rodaje de las secuencias aereas varios aviones Spitfire auténticos), son escasas y se echan en falta algunas escenas de acción adicionales. Personalmente, me convenció más la parte de la historia narrada en la posguerra, cuando Franta, recluido en la cárcel por las autoridades comunistas, reflexiona con otro prisionero, un ex oficial médico de la SS, acerca de su historia personal y de las circunstancias que estropearon su amistad con Karel.

En resumidas cuentas, “Un mundo azul oscuro” tiene destellos de buen cine europeo, pero no acaba de resultar una gran película, principalmente por algunas deficiencias del guión que no acaba de encajar bien todas las piezas que esboza al principio de la narración. Una película correcta y con buenas, aunque breves, escenas de combate. Se deja ver con cierto interés, pero sin llegar a entusiasmar.

Calificación: 5,5/10

Memphis Belle

Memphis Belle (1990)

Basadandose en uno de los documentales realizados por el director norteamericano William Wyler sobre la intervención norteamericana en la II GM, esta película nos cuenta las peripecias del bombardero de la USAAF "Memphis Belle”, un B-17 que tras realizar 24 misiones de bombardeo sin sufrir daños se prepara para realizar la numero 25, su última misión antes de cumplir su servicio, sobre un objetivo en Alemania fuertemente defendido.

Una película del subgénero aéreo de la que puede decirse que pasó con más pena que gloria. Con un reparto lleno jóvenes actores, una ambientación correcta y un guión quizás demasiado dramatizado en algunas partes (esa escena con la palanquita manual del tren de aterrizaje “chirria” un poco) la película no termina de enganchar. La primera parte de la película, que nos muestra la preparación de la misión y nos va presentado a la tripulación no está mal, pero resulta bastante tópica. Nos presenta al típico grupo de jóvenes embarcado en la guerra con sus miedos, sus inquietudes, la relación de camaradería entre ellos…etc, nada que no se haya visto antes. La parte de la misión sobre Alemania, más de lo mismo, escenas de combate aéreo correctas, sin más. Las interpretaciones de los protagonistas, tienen el mismo tono gris de la película, todos están más o menos bien, pero sin alardes.

En definitiva “Memphis Belle” resulta una película muy académica en sus planteamientos tanto formales como visuales, sin sobresalir en ninguno especialmente, por lo que se queda simplemente en un título mediano dentro de la filmografia bélica.