La Quinta ofensiva (1973)La acción nos sitúa en mayo de 1943. En Yugoslavia, tras cuatro tentativas anteriores, los alemanes e italianos se disponen a lanzar una gran operación antipartisana contra las fuerzas del lider guerrillero Tito (Richard Burton) en el norte de Yugoslavia, donde esperan cercar a los 20.000 guerrilleros de Tito para aniquilarlos. Mientras tanto, el lider guerrillero, consciente del peligro prepara la huida de sus hombres a través del Valle del Rio Sutjeska.
Esta producción yugoslava, realizada a instancias del gobierno para conmemorar el 30º aniversario de la Batalla del Rio Sutjeska, en cuyos hechos históricos se basa el film siguiendo la estela de una película anterior titulada “La batalla del Rio Neretva”. Las similitudes entre ambos filmes son evidentes, pues en ambas usaron estrellas internacionales para hacer más atractivo el reparto (en este caso Richard Burton), además de centrar su temática en recrear la heroica lucha partisana contra los alemanes en Yugoslavia. Incluso se designó en primera instancia al director Veljko Bulajic, quien ya se había encargado de la dirección de “La Batalla del Rio Neretva” para dirigir este film, pero Bulajic declinó el ofrecimiento, al parecer porque no le gustaba el giro excesivamente patriotero que pretendía dársele a la historia. En cualquier caso, muchos de los actores yugoslavos que habían intervenido en “Neretva” repitieron actuación en este film, que prácticamente puede considerase una secuela de aquel. La película, asimismo contó con la colaboración de Serguei Bondarchuk uno de los grandes directores y guionistas del cine ruso, que había realizado grandes producciones bélicas como “Guerra y Paz”.
Como he mencionado antes, la película se basa en los hechos históricos de la “Batalla del Sutjeska” o lo que los alemanes denominaron “Operación Weiss” una ofensiva a gran escala para destruir a los importantes contingentes partisanos de Tito que operaban en la zona de Bosnia. Los alemanes e italianos concentraron un total de 10 divisiones en la zona norte de Yugoslavia cercando a las fuerzas guerrilleras, que hubieron de escapar por la zona montañosa de Bosnia, logrando romper las lineas alemanas en el Rio Sutjeska, si bien a costa de sacrificar a más de 6.000 hombres para lograr la ruptura. El mismo Tito estuvo a punto de morir en un bombardeo, y naturalmente los hechos fueron celebrados por el régimen comunista en la posguerra como unos de los hitos de la historia yugoslava, pese a que tácticamente supuso un duro revés para las fuerzas partisanas.
En cuanto a la valoración del film, la verdad es que este es bastante irregular. Tiene aspectos logrados, especialmente las multitudinarias escenas de combates en las montañas yugoslavas, escenas que fueron rodadas en los escenarios reales y que resultan bastante realistas incluso para los estándares actuales. Sin embargo, la batalla final la verdad es que resulta decepcionante y poco realista por el modo tan sencillo en el que son derrotados los alemanes. Asimismo, se nota que el respaldo del ejército yugoslavo fue total, lo que se traduce en una excelente recreación del atrezzo militar (incluso aparecen los típicos T-34 modificados externamente como Tigers) y gran número de extras que se emplearon en las secuencias de combates.
Sin embargo, la película también tiene varios puntos débiles. El principal es el tono descaradamente propagandístico que adopta el film, especialmente palpable en el retrato exageradamente heroico que se hace de Tito, casi en tono hagiográfico. Además, pese a que el film no tiene un metraje excesivo (96 minutos), se hace un poco largo, lo que es principalmente achacable a que el desarrollo de la historia se hace algo monótono y reiterativo. En cuanto a las interpretaciones, tanto Burton como el resto del reparto están correctos en sus respectivos papeles, sin que ninguno sobresalga especialmente, ya que los personajes principales tampoco dan mucho juego, limitándose a presentar a los típicos guerrilleros abnegados y sacrificados hasta el límite en su lucha contra el invasor. Finalmente, otro aspecto que no me convenció es que no se explica muy bien el desarrollo general de los acontecimientos, limitándose a mostrar una sucesión de combates tácticos que podrían haberse integrado en la historia con el típico recurso del mapa que muestra el transcurso de las operaciones.
En definitiva, “La Quinta Ofensiva” es un típico producto del cine comunista de la época. Merece la pena verse por su despliegue de medios y por tratar un aspecto poco conocido de la II GM como es el de la lucha antipartisana, pero su interés cinematográfico es bastante limitado, sobre todo por el nada disimulado tono patriotero que adopta la historia. Una película medianamente satisfactoria para los aficionados a la historia de la II GM.
Calificación: 5/10
En definitiva, “La Quinta Ofensiva” es un típico producto del cine comunista de la época. Merece la pena verse por su despliegue de medios y por tratar un aspecto poco conocido de la II GM como es el de la lucha antipartisana, pero su interés cinematográfico es bastante limitado, sobre todo por el nada disimulado tono patriotero que adopta la historia. Una película medianamente satisfactoria para los aficionados a la historia de la II GM.
Calificación: 5/10

