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lunes, 19 de julio de 2010

El último tren a Auschwitz (Der letze Zug)

El último tren a Auschwitz (2006)

La historia comienza en abril de 1943. Con motivo del cumpleaños de Hitler, los dirigentes nazis deciden sacar de Berlín a los últimos judíos que aun se encuentran en la capital del Reich. Para esta última deportación, 688 judíos son enviados en tren desde la estación de Grunewald con destino al campo de concentración Auschwitz. Durante el trayecto hacia el campo, de varios días de duración, se irán poniendo de relieve los dramas personales y familiares de varias de las personas que viajan en el tren. Pronto, el viaje se convertirá en una lucha desesperada por sobrevivir al hambre, la sed, y a la crueldad de los guardianes de la SS que custodian el tren.

Tras encargarse de dirigir “Stalingrado”, el director alemán Josep Vilsmaier retoma el tema de la II GM, codirigiendo, junto a su esposa, la realizadora de origen checo Dana Vávrová, esta película inspirada en hechos reales, sobre el último envío de judíos que partió desde Berlin con destino a los campos de exterminio.

Entrando a valorar el film, y partiendo de la base que, a la hora de abordar un tema tan sensible, pero a la vez, tan trillado, como el del Holocausto judío, se hace preciso a estas alturas aportar algo nuevo a lo que ya el cine ha retratado hasta la saciedad; podemos considerar que El último Tren a Auschiwtz se queda claramente en la categoría de películas fallidas. Y ello porque estamos ante un film que no ofrece nada novedoso en su propuesta formal ni narrativa, más allá del recurrente recurso de unos anodinos flashbacks que reconstruyen la historia anterior de los personajes centrales, pero que más que enriquecer la trama, solo sirven para romper el ritmo de la narración, sin aportar gran cosa a la misma. Por otra parte, el guión desarrolla la historia de los personajes principales de una forma deslavazada y extremadamente unidimensional. De este modo, no hay lugar para los claroscuros morales, aquí los malos son muy malos, y las víctimas son muy buenas. A esto se le añaden las típicas escenas de dolor y sufrimiento humano que transcurren en el interior del tren que más que conmover, saturan al espectador por la reiteración de las mismas.

Y si a todo lo anterior sumamos unas interpretaciones corales que no pasan de correctas, tenemos como resultado final una película sobre el holocausto de dos horas de duración que ni conmueve, ni llega al espectador, y -lo que es peor-, suena a mil veces vista con anterioridad. Sensación que tampoco logra cambiar la puesta en escena de la película, que parece más propia de un telefilme que de una película comercial, echándose en falta algo más de esmero en lo tocante a la ambientación de los escenarios.

En resumidas cuentas, El último tren a Auschwitz deja en el espectador el regusto de haber visionado un producto tópico, excesivamente tedioso, y en líneas generales, poco pulido. Quizás la historia, en manos de un realizador más talentoso, y narrada con unas mayores dosis de ritmo, habría sido un producto poco original, pero al menos, interesante. Pero, en el caso que nos ocupa, estamos ante un título bastante mediocre, y en definitiva, prescindible.

Calificación: 4/10

viernes, 2 de julio de 2010

La Zona Gris (The Grey Zone)

La Zona Gris (2001)

Otoño de 1944. Aunque el final de la guerra y la derrota alemana ya se vislumbran, las cámaras de gas y los hornos crematorios del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau siguen funcionando a pleno rendimiento. Los Sonderkommandos formados por prisioneros judíos seleccionados para ayudar a llevar a cabo la matanza y cremación de sus compañeros, recibían a cambio de su colaboración, una serie de privilegios y buen trato por parte de los guardianes. Sin embargo, cuando los grupos de Sonderkommandos comprenden que se acerca el fin y que serán asesinados por los nazis, deciden organizar una rebelión en el campo utilizando las armas facilitadas por los partisanos, y la pólvora sustraida por las prisioneras que trabajan en la fábrica de municiones del campo.

La Zona Gris fue la tercera película dirigida por el actor Tim Blake Nelson, quien además se encargó de escribir el guión del film, basado parcialmente en la novela titulada Auschwitz: a doctor's eyewitness account, relato autobiográfico del médico judío de origen húngaro Miklos Nyiszli, que fue testigo presencial de la rebelión del campo de Auschwitz-Birkenau. Un relato que ya había sido adaptado en forma de pieza teatral antes de ser llevado al cine.

Obviamente, el título de la Zona Gris hace referencia al ambiguo ámbito moral en el que se desenvuelven los protagonistas, los miembros del Sonderkommando, obligados a colaborar en el exterminio de sus compañeros para sobrevivir, convirtiéndose en cómplices y brazo ejecutor de la barbarie nazi. Estamos por tanto, ante un punto de partida argumental tremendamente valiente y a la vez, interesante, al tratar el Holocausto desde un nuevo prisma: el de las víctimas que a su vez, se convirtieron en verdugos. Un tema de gran calado moral y humano cuyo desarrollo exigía bastantes dosis de inteligencia y pericia narrativa, algo que este film, bajo mi punto de vista, consigue solo a medias. Es cierto que la película huye de la truculencia gratuita y que la crudeza de algunas de sus secuencias consigue impactar al espectador. Sin embargo, el problema es que en el aspecto narrativo, la película no termina de carburar ni de transmitir todo lo que el tema podía dar de sí.

En primer lugar porque la parte discursiva termina por hacerse reiterativa, y quizás resulta un punto pretenciosa al recrearse en exceso en el dilema moral de los protagonistas. Y en segundo lugar porque tras un arranque prometedor, el ritmo en la parte central de la narración resulta demasiado contemplativo, acusando quizás en exceso el origen teatral de la adaptación cinematográfica. En cualquier caso hay que reconocer que la película se beneficia del intenso trabajo interpretativo de sus protagonistas, encabezados por unos convincentes Steve Buscemi y David Arquette; y que desde luego, logra remover la conciencia del espectador que se enfrenta a los hechos que se relatan en el film.

En resumidas cuentas, pese a no ser una película tan destacada como La Lista de Schlinder, no puede negarse que La Zona Gris es una de esas películas que invitan a reflexionar sobre la naturaleza y la condición misma del ser humano. Un título más interesante por lo que cuenta que por como lo cuenta, pero más allá de ese aspecto, es una película que sin duda merece la pena ver.

Calificación: 6,5/10