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martes, 4 de octubre de 2011

Acción en el Atlántico Norte (Action in the North Atlantic)

Acción en el Atlántico Norte (1943)

La acción nos sitúa en 1943. El Teniente Joe Rossi (Humphrey Bogart) oficial de la marina mercante y segundo del petrolero North Star verá como su buque es torpedeado por un submarino alemán y hundido en su ruta hacia el puerto de Murmansk, en la URSS. Pese al accidentado naufragio y el rescate tras permanecer varios días en el mar, Rossi no duda en volver a enrolarse en otro barco y repetir el viaje en un buque tipo Liberty que formará parte de un convoy con destino al lejano puerto ruso, al que deberán llegar siguiendo la peligrosa ruta del Atlántico Norte.

Ya hemos comentado en otras ocasiones como durante el periodo comprendido entre 1942 y 1945, los grandes estudios de Hollywood se embarcaron en una intensa campaña propagandística destinada a producir Films que sirvieran para levantar la moral del pueblo estadounidense y ensalzar la causa de los países Aliados en la contienda. Y por supuesto, las grandes estrellas de la industria cinematográfica se prestaron a protagonizar esos films de propaganda. En ese contexto se enmarca Acción en el Atlántico Norte, una película producida por la Warner Bros, y protagonizada por el gran Humphrey Bogart, quien por esas fechas también iba a participar en varios proyectos similares, como Sahara o la mítica Casablanca.

En el caso que nos ocupa, Acción en el Atlantico Norte tiene el interes de ofrecernos una perspectiva de la conocida como Batalla del Atlántico, ofrecida desde el punto de vista de las tripulaciones de la marina mercante. De hecho, el film fue originariamente concebido como un documental, pero finalmente fue producido como película comercial con la finalidad de que actuara como reclamo para estimular el enrolamiento en el servicio de la marina mercante. A tal efecto, la Warner Bros no escatimó medios para lograr que la película fuera creible, construyéndo en sus estudios unas enormes réplicas a escala real de un petrolero y de un buque tipo Liberty, las cuales iban a ser incendiadas durante el rodaje, y dándole el papel protagonista a Bogart, que había sido marino mercante en su juventud, y aceptó encantado el encargo.

En cuanto a la valoración, hay que decir que Acción en el Atlántico Norte acusa bastante el elemento coyuntural que motivó su producción y no puede decirse que haya resistido demasiado bien el paso del tiempo. Lo mejor del film radica, sin duda, en sus escenas bélicas muy bien filmadas para la época, y que combinan una serie de buenas maquetas con imágenes de combate naval sacadas de archivo. En ese sentido, el enfrentamiento del convoy con la Manada de Lobos (grupo de U-Boote que se concentraban para atacar los convoys aliados), y el enfrentamiento final con el submarino alemán condensan los mejores momentos del film. En medio, hay un interludio dedicado al periodo que los marinos pasan en tierra antes de embarcar, y que no presenta mayor interés, más allá de permitir el lucimiento de Bogart, en una secuencia que muestra el peligro de como el hablar en exceso en lugares públicos puede suponer un filón de información para el espionaje enemigo, y en la que Bogey muestra alguno de los tics de “duro” que le hicieron famoso.

En definitiva, Acción en el Atlántico Norte ofrece algunos puntos de interés desde el punto de vista bélico, pero en líneas generales resulta un título simplemente correcto, cuyo principal aliciente reside en abarcar un tema muy poco trillado por el cine de guerra, y en la siempre estimulante presencia escénica de Bogart. Pero no es una película especialmente memorable.

Calificación: 5,5/10

jueves, 4 de noviembre de 2010

Operación Tirpitz (Above us the waves)

Operacion Tirpitz (1955)

La acción nos sitúa en 1943. La plana mayor de la Royal Navy, decidida a eliminar la amenaza que supone para el tráfico maritimo británico  la presencia del poderoso acorazado alemán Tirpitz en un fiordo de la costa noruega, decide organizar una operación secreta con el objetivo de destruir el buque enemigo. Para ello, deciden utilizar los submarinos enanos Mark I, un arma experimental que va a emplearse por primera vez en esa arriesgada misión.

Operación Tirpitz es una producción británica de los años 50 que reconstruye los hechos que rodearon a la denominada Operación Source, una audaz incursión de submarinos enanos en la costa noruega con el objetivo de destruir el acorazado Tirpitz, el poderoso acorazado gemelo del Bismarck. La historia del film se basó en el libro titulado Above us the Waves (cuya traducción sería “Por encima de nosotros, las olas”), escrito por Charles Warren, uno de los participantes en la misión real. La eliminación del Tirpitz, agazapado desde 1942 en el refugio seguro de su casi impenetrable base noruega, se convirtió en una auténtica obsesión para el almirantazgo británico, empeñado en destruir a toda costa el peligroso buque alemán. Cuando los bombardeos aereos se mostraron infructuosos, se decidió emplear los experimentales submarinos de bolsillo para infiltrarse en el fuertemente protegido fiordo donde se refugiaba el Tirpitz, lanzando desde submarinos nodriza a poca distancia de la costa seis minisubmarinos de la clase X. Hay que decir que la Operación Source se saldó con un éxito relativo pero nada desdeñable: ya que pese a que se perdieron todos los minisubmarinos, el estallido de dos cargas explosivas bajo la linea de flotación del Tirpitz dejó fuera de combate al acorazado alemán por un largo periodo de 6 meses, hasta que finalmente, en Noviembre de 1944 la RAF lo destruyó definitivamente empleando bombas especiales Tallboy de 5 toneladas.

Naturalmente, el film rinde homenaje a las valientes tripulaciones de los submarinos enanos británicos que lograron atacar con éxito al Tirpitz. La producción, que contó con el asesoramiento histórico y técnico del comandante de submarinos Donald Fraser, lo cual redundó en el realismo de las escenas subacuaticas, bastante logradas para la época. Igualmente el material usado era igual al original que se empleó en la II GM, por lo que el grado de realismo que transmite el film es muy alto. Por lo demás, la película ofrece los elementos típicos del subgénero submarino, con momentos de tensión, cargas de profundidad, y una lucha contra el reloj para atacar el buque enemigo. No es que la película ofrezca nada especialmente novedoso, y la verdad es que en su primer tercio de metraje se hace algo lenta, pero en líneas generales es un título que ofrece unas apreciables dosis de acción submarina, además de reconstruir con fidelidad los hechos históricos que recrea.

En definitiva, Operación Tirpitz es una típica producción británica con regusto artesanal, sin demasiados alardes cinematográficos, pero que sin duda agradará a los aficionados a los temas navales y a la historia de la II GM.

Calificación: 5,5/10

martes, 8 de diciembre de 2009

U-47 Comandante Prien (U-47 Kapitänleutnant Prien)

U-47 Comandante Prien (1958)

La acción comienza en Octubre de 1939. El hundimiento por error del buque de pasajeros Athenia a manos de un submarino alemán provoca una crisis en el seno de la flota submarina. Decidido a desquitarse y recobrar el prestigio de sus submarinos, el jefe de los U-Boote selecciona a uno de sus mejores hombres, el Capitán Gunter Prien, para llevar a cabo una peligrosa misión. Prien recibe el encargo de infiltrarse con su submarino U-47 en la muy protegida base naval de la Royal Navy en Scapa Flow, en Escocia, con el objetivo de torpedear a los buques de guerra enemigos fondeados alli. Tras cumplir su misión con un rotundo éxito, Prien volverá a Alemania convertido en héroe, pero también conocerá la cara amarga del régimen nazi.

El capitán Gunter Prien fue uno de los héroes tempranos de la II GM. Su audaz incursión en la base Scapa Flow, que se saldó con el hundimiento del acorazado Royal Oak, largamente celebrada por el Ministerio de Propaganda de Goebbels, lo aupó inmediatamente a la categoría de héroe nacional en Alemania, y su figura cobró un aura casi mítica tras su muerte en combate en Alta Mar, acaecida en Marzo de 1941, cuando ya se había convertido en uno de los mayores “ases” de la flota submarina alemana.

Esta producción germana, que vino a rescatar la historia del comandante Prien, se enmarca dentro del cine bélico realizado en Alemania Occidental en la década de los 50. En esa época, el auge de la guerra fria y la alineación de la República Federal Alemana dentro de la esfera capitalista hizo posible que se revisara el delicado tema de la historía belica de la II GM desde la perspectiva alemana, aunque eso sí, marcando distancias con el nazismo. Y en este caso, el peaje que ha de pagar la historia la devalúa bastante. Porque lo cierto es que a la incursión de Scapa Flow solo se dedica la mitad del metraje de “U-47 Comandante Prien”, mientras que en su segunda mitad la historia divaga de manera bastante lastimosa en torno a una trama ficticia que nos muestra los intentos de un cura antinazi alemán para que Prien le ayude a sacar a una serie de personas del país. Y lo peor es que dicha parte resulta mayormente soporífera y da la impresión de que se trata de un “postizo” impuesto a los guionistas por la política de desnazificación vigente en aquellos tiempos.

Entrando a analizar la parte estrictamente bélica, lo cierto es que esta película se ha quedado bastante desfasada. Se nota que el presupuesto era bastante limitado, y eso se traduce en unas secuencias de combate bastante deficientes. Las escenas interiores del submarino son pasables, pero las tomas exteriores son francamente malas, mostrando el uso de transparencias y maquetas no demasiado realistas. Además, la parte de la incursión en Scapa Flow está rodada de una forma demasiado lineal, amén de rápida, por lo que la contemplación de dicha “hazaña” deja al espectador más bien frio. A ello hay que unirle también que la mayor parte de escenas de combate naval se solucionan mediante el uso de escenas entresacadas de documentales, lo cual termina por darle al film un aire de producto de Serie B bastante acusado. Y tampoco las actuaciones –simplemente correctas- consiguen hacer levantar el vuelo a la película.

En resumidas cuentas, “U-47 Comandante Prien” se queda en un título con muy poco brillo dentro del subgénero submarino. En mi opinión, tanto la hazaña bélica de Scapa Flow como el personaje de Prien ofrecían mejores posibilidades para una película. Habrá que esperar quizás a una futura revisión del tema.

Calificación: 3/10

lunes, 25 de mayo de 2009

Naufragos (Lifeboat)

Naufragos (1944)

Tras el hundimiento de un carguero norteamericano que de dirigía a las Islas Bermudas, así como el del submarino alemán responsable del hundimiento, un solitario bote salvavidas acogerá a un grupo de supervivientes. A la única ocupante del bote, la famosa periodista Connie Porter (Tallulah Bankhead), pronto se le unen un variopinto grupo de náufragos rescatados del mar: el rudo marinero Kovac; el telegrafista Stanley, la enfermera Alice, el importante magnate de la industria Charles Rittenhouse; el cándido marinero Gus Smith (herido en una pierna), el camarero negro Joe, la señora Higgins que llega al bote con un recien nacido muerto, y por último, Willi, el capitán del submarino alemán, que ha sido el único superviviente del mismo. Mientras los supervivientes tratan de organizarse y buscar la mejor manera de ser rescatados, irán surgiendo entre ellos una serie de tensiones y enfrentamientos que pondrán en peligro la integridad del grupo.

A mi modo de ver, la grandeza de un cineasta no solo se mide por sus grandes obras, sino también por su capacidad para ofrecer algo diferente cuando se trabaja con una historia más tópica o convencional. No me cabe duda de que el gran Alfred Hitchcock era uno de esos directores tocados con la varita del genio creativo. Así lo demostró en productos, como Naufragos, aparentemente sencillos y que pueden considerarse “menores” dentro de su filmografía, pero que cuando uno los revisa, no puede dejar de admirar el sello inconfundible del mago del suspense. En ese sentido, partiendo de que “Naufragos” fue un film bastante conyuntural, realizado por Hitchcock en plena II GM en el contexto de la ingente labor propagandisitica realizada por los estudios de Hollywood en apoyo de la causa aliada, lo cierto es que es una película que trasciende su mera y superficial motivación propagandística, para convertirse en un intenso relato, a partes iguales, de drama humano y tensión psicológica excelentemente retratados en el celuloide.

Para realizar el guión del film, Hitchcock se basó en un relato del famoso escritor John Steinbeck, modificándolo para adaptarlo a las circunstancias bélicas del momento, mediante la introducción del personaje alemán, que será clave en el devenir de las relaciones entre el grupo de náufragos. Para dotar del mayor realismo posible a la historia, Hitchcock quiso filmar integramente desde el interior del bote (no se muestra ni un solo plano exterior) y aunque la película se rodó integramente en un tanque de agua en el interior de un estudio, sometió a los actores a un duro rodaje, ya que los intérpretes tuvieron que pasar gran parte del tiempo mojados (lo cual le costó a la protagonista sufrir dos pulmonías). Además, abundando en este realismo, el director decidió prescindir por completo de la música de acompañamiento, siendo el sonido de la flauta que toca el personaje del camarero negro la única banda sonora del film. Por otro lado, se planteaba el problema de introducir el ya habitual “cameo” de Hitchcock, quien –como seguro que saben los buenos aficionados al cine- tenía costumbre de aparecer brevemente en todas sus películas. Por razones obvias, en este caso no podía hacerlo como un extra, así que Hitch se sacó de la manga un truco bastante imaginativo para cumplir con su ritual: aparecer retratado en el anuncio de un tratamiento para adelgazar que aparece en el periódico que lee uno de los supervivientes a bordo de la barca.

Es interesante reseñar como Hitchcock, pese a lo reducido del escenario y las limitaciones de la trama, logra crear una inigualable atmósfera opresiva en torno a los personajes, gracias al uso in crescendo de una excelentemente dosificada tensión dramática, especialmente en las escenas que preceden a la desaparición de la madre del bebé muerto o a la amputación de la pierna del marinero herido. También es destacable el como se articulan las relaciones respecto a los personajes principales del film: la periodista con aires de diva, Connie Porter (muy bien interpretada por Tallulah Bankhead), cuya altivez inicial se irá degradando progresivamente conforme va perdiendo todas sus valiosas posesiones materiales; y por otra parte, el astuto, maquiavélico y cruel alemán, Willi, cuya doblez es otro de los aspectos que la película va descubriendo con excelente pulso, hasta el climax final.

Por lo demás, todos los elementos clásicos del cine hitchckoniano están ahí y son fácilmente reconocibles. Aparte de la mencionada carga de suspense y tensión sicológica, encontramos el elemento del erotismo, subrepticio pero latente, que se pone de manifiesto en la relación que se establece entre la periodista Porter y el rudo marinero Kovac. También se hace notar la poco disimulada misoginia del director a la hora de presentar a sus personajes femeninos, amén de su innovador aspecto visual, basado en el empleo casi constante de planos cercanos y medios de los personajes.

En definitiva, Naufragos pertenece a ese grupo de películas de Hitchcock que, aun estando un peldaño por debajo de sus mejores obras, son autenticos clásicos a descubrir o –como en mi caso- redescubrir. Una película que hay que ver y que no defraudará a los seguidores del mago del suspense.

Calificación: 7,5/10

martes, 3 de marzo de 2009

Bajo diez banderas (Sotto dieci bandiere)

Bajo diez Banderas (1960)

La acción nos sitúa en 1940. El almirantazgo británico se halla desconcertado ante una serie de hundimientos de mercantes sin que se sepa la causa. Tras algunos hundimientos, se descubre que el responsable es un buque de superficie alemán que opera como corsario. Decidido a acabar con la amenaza de este buque, el Almirante Russel (Charles Laughton) moviliza a las unidades disponibles para dar caza al corsario. Sin embargo, el Capitan Rogge (Van Heflin), capitán del crucero auxiliar Atlantis, se muestra como un adversario tremendamente astuto y escurridizo usando todo tipo de argucias para enmascarar su barco haciendolo pasar por una nave mercante.

Durante los primeros meses de la II guerra mundial los buques corsarios alemanes fueron los protagonistas de una corta, pero intensa, campaña marítima contra el tráfico mercante aliado a lo largo de los océanos. Una de las naves corsarias alemanas con más éxito fue el crucero Atlantis, que a lo largo de su singladura logró destruir 22 mercantes aliados, sembrando el terror en las lineas de navegación británicas. Finalmente, enviado a reaprovisionar de combustible al submarino U-126, el Atlantis fue localizado y hundido en el Atlantico Sur el 22 de noviembre de 1941 por el crucero pesado británico Devonshire.

Realizada como coproducción italo-americana, “Bajo diez banderas” se encargó de trasladar a la gran pantalla la historia del Atlantis y de su carismático capitán, Bernhard Rogge. Este era un marino a la vieja usanza, un hombre de honor acrisolado y extremadamente respetuoso con las leyes internacionales, tal y como aparece retratado en el film, personaje, por cierto que puede considerarse uno de los primeros en romper con el tópico de "nazis fanáticos" tan recurrente en las películas bélicas coetaneas. Como era usual en aquella época la producción contó con la presencia de dos actores de Hollywood en un momento bajo de sus carreras, en este caso el gran Charles Laughton (en uno de sus últimos papeles) como almirante británico empeñado en dar caza al Atlantis, y Van Heflin, que encarna en la pantalla al capitán Rogge. Cabe señalar que la película, tanto por su temática argumental como por su desarrollo, entronca directamente con otros títulos similares como “Hundid el Bismarck” y “La Batalla del Rio de la Plata”, si bien en este caso es evidente que la promotora contó con unos medios de producción más bien modestos y que el presupuesto que se manejó para el rodaje no era demasiado holgado.

Pese a ello, no puede negarse que la película está hecha con oficio, y sabe suplir su escasez de presupuesto ofreciendo una historia bien contada y desarrollada con pulso narrativo adecuado. Por lo demás, la película ofrece, además de los elementos típicos de las películas de guerra naval, una subtrama de espionaje, que nos muestra los intentos aliados por hacerse con el mapa secreto del alto mando naval alemán en Paris. Las escenas navales no están mal, sobre todo teniendo en cuenta las limitaciones presupuestarias, que se aprecian especialmente en el uso de imágenes de relleno sacadas de documentales de combates navales reales. En cuanto a las actuaciones de los protagonistas, Van Heflin compone un creible personaje como el capitán Rogge, mientras que la interpretación de Charles Laughton en el papel del Almirante Russel me pareció un poco sobreactuada, y desde luego, lejos de los mejores papeles de este gran actor.

En resumidas cuentas, Bajo diez banderas es una película que seguramente hará pasar un buen rato a los aficionados a los temas navales y al cine de aventuras. Pese a su ausencia de pretensiones, es una película razonablemente entretenida y de aceptable factura pese a su modestia de medios.

Calificación: 6/10

miércoles, 30 de abril de 2008

Das Boot 2: La Última Misión (Das Letzte U-Boot)

Das Boot 2: La Última Misión (1990)

Abril de 1945. Del puerto noruego de Kristiansand zarpa el U-234, uno de los nuevos submarinos Tipo XXI transoceanicos, con destino a Japón. A bordo del U-234 viajan dos ingenieros navales japoneses, con una importante carga ultrasecreta, concretamente planos técnicos de armamento y óxido de uranio, esencial para que los físicos japoneses desarrollen sus investigaciones sobre la bomba atómica. El Alto Mando naval aliado, informado por el espionaje de la carga y el destino final del submarino alemán hará todo lo posible por interceptarlo y hundirlo antes de que llegue a Japón.

Lo primero que hay que comentar de este film es que –pese al título- no es para nada una secuela de “Das Boot”. El título original es "Das Letzte U-Boot", (El último submarino) pero se vé que para atraer al público con el reclamo de hacer referencia a la película de “El Submarino” se tradujo como si fuera una segunda parte de esta. En cualquier caso, esta película no tiene nada que ver con la de Wolfgang Petersen, y de hecho se trata de una producción mucho más modesta que se hizo para la TV. En lineas generales el film es correcto y se ajusta a la verdadera historia de la misión del U-234, aunque se toma algunas licencias (por ejemplo, el hundimiento del destructor inglés) a la hora de describir las vicisitudes de su singladura. En general la película mantiene un tono de pulcra corrección formal, así como una realización aseada, si bien mas propia de un docudrama que de un film comercial. Las escenas de acción son escasas y mas bien insulsas, como era de esperar dada la limitación de medios de este telefilm, aunque las tomas exteriores del submarino en superficie no están mal.

El mayor problema, aparte de lo modesto de la producción, es que el punto de partida del argumento, no carente de interés, es desarrollado con poca o ninguna imaginación, de manera que la historia real del misterio que rodeó a la rendición del U-234 queda un tanto desdibujada. En la realidad, después de la capitulación de Alemania, este submarino estuvo varios dias dando posiciones falsas a los buques aliados antes de rendirse al destructor de la US Navy “Sutton”, por motivos que aun hoy no han quedado del todo esclarecidos. Quizás con un desarrollo menos plano y lineal la historia habría tenido un mayor interés, pero lo cierto es que se ve con más pena que gloria. Pasable, en el mejor de los casos.

Calificación: 3,5/10

lunes, 28 de abril de 2008

El Submarino (Das Boot)

El Submarino (1981)

La acción nos sitúa a finales de 1941. El submarino alemán U-96 parte del puerto francés de La Rochelle con la misión atacar a los navíos mercantes británicos que encuentre en su ruta desde el Mar del Norte hasta el Mediterraneo. A bordo del U-96 viaja el corresponsal de guerra el teniente Werner Grönemeyer, encargado por el Ministerio de Propaganda para documentar fotograficamente la patrulla de combate del submarino, mandado por el capitán Heinrich Lehmann. Los jóvenes tripulantes del submarino se veran enfrentados ademas de a los peligros propios de la guerra, a la tediosa y clautrofóbica existencia en el interior del submarino.

Con este film, el director alemán Wolfgang Petersen adaptó para la gran pantalla el libro homónimo de recuerdos de guerra de Lothar-Günther Buchheim, un corresponsal de guerra del Ministerio de Propaganda alemán, que viajó como cronista en una de las salidas reales del U-96. Desde su estreno “Das Boot” logró un tremendo éxito de crítica (fue nominada a 6 oscars) y público, convirtiéndose pronto en un film de culto para los aficionados al género bélico. En mi opinion, se trata de una de las películas mas sobrevaloradas de la historia del cine, y como esta afirmación ya me ha costado alguna que otra “dentellada” dialéctica voy a tratar de explicar razonadamente el por qué.

No cabe duda de que Wolfgang Petersen hizo un encomiable esfuerzo por mostrar pormenorizadamente la angustiosa estrechez del submarino y la tensión a la que se vieron sometidos las tripulaciones de los U-Boote alemanes durante la II GM, sin embargo el resultado –a mi modo de ver- dista de ser sobresaliente. Para empezar, el film comienza con una escena un tanto “felliniana” en un cabaret donde varios oficiales de submarino hacen gala expresa de su antinazismo. Para mi, esto ya supone un patinazo. Se supone que estamos en 1941, en plena época triunfal de la Werhmacht, y sinceramente, ni los testimonios de los marinos alemanes respaldan ese sentimiento crítico; ni el ambiente de esa época favorecía que se dieran ese tipo de escenas. Supongo que el director, dada la sensibilidad existente en Alemania hacia el pasado reciente, quiso hacer esa concesión cara a la galeria, pero la verdad es que a mi me pareció bastante poco creíble e incluso forzada esa secuencia.

Pasemos ahora al apartado artístico. Por lo que respecta al argumento, este -desde luego- no es nada original ni especialmente imaginativo. El guión apenas plantea otras situaciones más allá de mostrar la vida cotidiana de los tripulantes, salpimentada con unas escasas escenas de combate. Esto se traduce en una acusada falta de ritmo narrativo, lo cual es una grave falla en una película de más 3 horas de duración. En el apartado técnico encontramos cosas buenas y otras no tanto. La ambientación interior del submarino sí es sobresaliente, ya para la película se fabricaron reconstrucciones casi milimétricas del interior de un submarino Type VII-C real. Igualmente, se recrea de manera excelente la estrecha y sobrecargada atmosfera interior de un sumergible. Pero en cuanto a los restantes efectos visuales, especialmente en las tomas externas del submarino, la cosa deja mucho que desear. La mayor parte de las veces, dichas tomas se reducen a maquetas bastante evidentes de exterior que en poco se diferencian de las películas de los años 40 (especialmente patente en la escena del submarino varado en el Estrecho de Gibraltar). Tratándose de una película de los 80, habría sido de esperar algo más de esmero en las tomas submarinas.

Pasando al trasfondo de la historia, “Das Boot” ha sido muy alabada por su tono antibelicista. Y efectivamente, es de loar que se humanice a los tripulantes alemanes y se les muestre como resignados combatientes rodeados de fatalismo. Pero creo que aquí, como decía al principio, la película peca por exceso. Muchas de las tripulaciones de los U-Boote eran entusiastas voluntarios, y desde luego los capitanes (al menos en la época de 1941-42) disfrutaban siendo loados por sus hazañas contra los mercantes aliados. El hecho de que aquí se quiera presentar a los marinos alemanes poco menos que como “victimas” tampoco lo veo de recibo. En cuanto al antibelicismo que destila la historia en su conjunto, es bastante patente, pero tampoco tiene escenas que resulten especialmente memorables ni una parte discursiva particularmente impactante. Encuentro que una historia con algo más de acción y/o emoción debidamente integrada con la descripción de los personajes hubiera sido de agradecer.

Por añadidura, el tan ansiado desenlace de la historia me resultó, además de poco realista, escasamente consecuente (y por supuesto, nada tiene que ver con los hechos reales). Es evidente que el director quiso darle un toque a lo “Sin novedad en el Frente” pero la verdad es que a mi me dejó bastante frio. Por todo ello, opino que esta pelicula, pese a ser tan aclamada en su momento, dista, por mucho, de ser la Obra Maestra que algunos han querido ver. Si se quiere buscar un buen ejemplo de tensión y acción submarina, encuentro que "Duelo en el Atlántico" es superior. Pero como suele decirse “es cuestión de gustos”.

La Crítica de Reisman

Calificación: 5,5/10

jueves, 24 de abril de 2008

La Flota Silenciosa (Operation Pacific)

La Flota Silenciosa (1951)

El comandante Duke Gifford (John Wayne), es el segundo oficial del submarino norteamericano Thunderfish, que opera en Pacífico. Tras rescatar a un grupo de niños y monjas de una isla, el submarino de Gifford vuelve a su base en Pearl Harbor, donde Guifford tratará de recuperar la relación con su ex mujer, enfermera de la marina, si bien las obligaciones de servicio no se lo pondrán fácil. Además, tripulación del Thunderfish tendrá que lidiar con el problema de que muchos de los torpedos del submarino son defectuosos y no estallan al dar en el blanco.

Muy en la línea del cine de los 50, “La Flota Silenciosa” es un film bastante típico del subgénero submarino, con la salvedad de que este film tiene un importante componente de comedia ligera y de drama romántico, contenidos que se van intercalando con las misiones de combate propias del submarino en el mar. Como suele ser de recibo en las películas de John Wayne, este interpreta el papel de hombre heroico y decidido, aunque algo imperfecto a nivel personal, y en ese sentido el personaje de Gifford resulta bastante plano y tópico. Tampoco me gustó el tono descaradamente patriotero del film, aunque es algo discupable tratándose de un film de los años cincuenta.

Pese a ello, hay que reconocer que la película contiene algún que otro elemento interesante, especialmente en lo tocante a la descripción de las misiones de un submarino. También aparece la problemática con los torpedos defectuosos (un problema que realmente afectó a los submarinos norteamericanos al comienzo de la guerra), un aspecto que casi nunca se recoge en otras películas. El otro gran acierto del film radica en una lograda secuencia de combate en superficie (otro aspecto poco o nada reflejado en las películas de submarinos) contra un buque mercante armado japonés, que atrae al Thunderfish haciéndose pasar por un transporte desarmado, secuencia que es, de lejos, lo mejor de la pelicula. Además, se muestran una gran variedad de misiones que realiza el subarino como las de rescate, patrulla, torpedeo, combate contra otros submarinos…etc.

Aparte de esto, el film ofrece poco más que sea destacable. La parte romántica es invariablemente aburrida, y las secuencias de comedia no pasan de amables y un poco tontorronas. En cuanto al apartado técnico, aunque los efectos visuales sean bastante limitados, pues se basan en las típicas maquetas y escenas superpuestas sacadas de documentales, tampoco puede decirse que desentonen y en general son correctos. Quizás el mayor fallo de ambientación sea el interior del submarino, que parece demasiado espacioso y cómodo para lo que eran los submarinos de la II GM.

En resumen, “La Flota Silenciosa” es la típica película “blanda” de los años 50, que no ofrece nada especialmente novedoso, aunque al menos sí que muestra una visión bastante amplia de la variedad de misiones que cumplía un submarino, lo cual eleva ligeramente su interés. La típica película de John Wayne en plan heroico con cierto interés desde el punto de vista militar por abordar algunos temas de la guerra submarina poco tocados por el cine.

Calificación: 4,5/10

miércoles, 23 de abril de 2008

El último torpedo (Torpedo Run)

El ultimo torpedo (1958)

El comandante Barney Doyle (Glenn Ford) al mando del submarino Greenfish, durante una misión de patrulla por la Bahia de Tokio, recibe el aviso de que el portaaviones japonés Shinaru se dirige al Pacífico usando como pantalla un barco prisión que transporta prisioneros aliados. Para empeorar las cosas, el mando notifica a Doyle que su propia familia, prisionera de los japoneses tras la invasión de Filipinas, viaja a bordo del transporte japonés. Pese a ello, Doyle decide atacar al Shinaru con torpedos, pero en su lugar resulta hundido el buque que transportaba a los prisioneros. Desde ese momento, Doyle hará todo lo posible por localizar y hundir al portaaviones japonés.

Los postreros años de la década de los 50 contemplaron una época dorada del subgénero submarino, ya que en esos años se estrenaron dos títulos de gran éxito comercial como fueron “Duelo en el Atlántico” o “Torpedo”. Dentro de esta corriente, “El último torpedo” contiene los elementos clásicos de este tipo de filmes, ofreciendonos la típica historia del capitán de submarino carismático y extremadamente hábil, enfrentado a un peligroso enemigo. La verdad es que, en comparación con las otras película coetaneas mencionadas, esta me parece la más floja de las tres. Partiendo de lo forzado del punto de partida argumental (me parece demasiada casualidad que la familia del capitán viaje precisamente en el buque prision que se interpone delante del portaaviones que debe hundir), lo cierto es que la historia se desarrolla sin demasiada intensidad, y la pretendida tensión dramática que pretende transmitir al espectador no llega a funcionar del todo bien.

Los efectos especiales usados consisten mayormente en maquetas, correctas, pero bastante evidentes, por lo que tampoco puede decirse que en el aspecto técnico el film sea sobresaliente. Además, hay algunas escenas bastante poco creíbles desde el punto de vista militar, (como cuando el submarino se desliza sin problemas por en medio de un peligroso campo de minas) que rechinan un poco al espectador mínimamente avezado. Al menos, eso sí, el film cuenta con la profesionalidad de Glenn Ford, que cumple bien en su papel de heroico capitán; y su visionado resulta medianamente entretenido.

En resumidas cuentas, El ultimo torpedo es un film bastante típico del genero, pero en general falto de brillantez para destacar frente a otros títulos similares. Simplemente pasable.

Calificación: 5/10

jueves, 24 de enero de 2008

Operación Pacífico (Operation Petticoat)

Operación Pacífico (1959)

Después del ataque japonés contra Pearl Harbor, el submarino norteamericano Sea Tiger, mandado por el Capitán Matt Sherman (Cary Grant) se ve obligado a recoger a un grupo de cinco mujeres auxiliares del ejército, supervivientes de un accidente aéreo en una isla. El embarque de las atractivas mujeres en el submarino revolucionará la vida de la tripulación del Sea Tiger, especialmente al mujeriego e indisciplinado segundo de a bordo, Teniente Holden (Tony Curtis). Tras un fracasado intento de desembarcar a las mujeres, y reaprovisionarse en la isla de Cebú, una serie de desafortunadas peripecias harán que el submarino tenga que volver a Pearl Harbor… pintado de color rosa.

Operación Pacífico” (cuyo título original traducido literalmente sería “Operación Enaguas”) es la típica comedia romántica producida en los años 50, con la peculiaridad de estar ambientada a bordo de un submarino de la US Navy durante la II GM. La comicidad del film se basa principalmente en la contraposición de los caracteres del serio y metódico capitán Sherman con el pícaro teniente Holden, asi como en el uso de distintos recursos humorísticos, que van desde las situaciones embarazosas causadas por la convivencia de ambos sexos en el limitado espacio interior del submarino, pasando por el humor físico (el robo del cerdo) hasta las situaciones disparatadas (“Avistado petrolero, hundido camión”).

El guión mantiene en todo momento una comicidad en todo momento amable y "blanca", con algún que otro momento bastante hilarante. También se explota bastante la excelente vis cómica de Cary Grant, muy en su línea, y sobre todo de un inspiradísimo Tony Curtis que compone con mucho desparpajo y talento el personaje sinvergüenza de Holden. Gracias a ello la película, que está narrada mediante flashbacks, mantiene un ritmo sostenido que la hace muy entretenida para el espectador.

En resumen, aunque “Operación Pacífico” está lejos de ser una de las grandes comedias de la historia del cine, y pese a que su humor haya quedado un poco desfasado hoy día, lo cierto es que aun puede verse con una sonrisa en los labios. Una película que recuerda los tiempos en los que aun quedaba cierto lugar para la inocencia en el cine.

PD. Como curiosidad, añadir que parece ser que la anécdota del submarino pintado de rosa es REAL, y se dio por el mismo motivo que aparece en la película.
Calificación: 6/10

miércoles, 23 de enero de 2008

Torpedo (Run Silent, Run Deep)

Torpedo (1958)

Después de ver como su submarino resulta hundido por un destructor japonés de la clase Akikaze, el Capitan Richardson (Clark Gable) vive obsesionado por la idea de encontrar y hundir al buque japonés. Finalmente Richardson consigue el mando de un nuevo submarino, si bien lo hace pasando por encima de las aspiraciones del Teniente Jim Bledsoe (Burt Lancaster). Ya en el mar, Richardson entrena concienzudamente a su tripulación para efectuar lanzamientos de proa con rápidez, y decide poner rumbo a la zona donde patrullan los destructores japoneses, el Estrecho de Bongo, para encontrar y destruir al Akikaze, lo cual llevará a que se produzca un tenso enfrentamiento entre el capitán y su segundo de a bordo.

El subgénero submarino, tras vivir una época de esplendor durante los años postreros de la contienda mundial (Con títulos como “Destino Tokio”o “Tiburones de Acero), experimentó cierto revival en los 50, época en la que se encuadra esta película. Con un planteamiento argumental que recuerda mucho al de la novela Moby Dick (con Richardson como Achab y el Akikaze haciendo las veces de ballena blanca), “Torpedo” ofrece todos los elementos de una película de submarinos que se precie. El principal, como no, es el consabido choque de personalidades entre el capitán y el segundo de a bordo; las cargas de profundidad que amenazan con destruir el submarino o el seguimiento de los torpedos hacia el blanco. Aunque hoy en dia todos estos elementos nos parezcan tópicos, es de suponer que en la fecha de su estreno eran todavía relativamente novedosos y por tanto “Torpedo” puede considerarse una precursora del subgénero submarino.


En cuanto a los aspectos negativos del film, hay que decir que las escenas de acción resultan un tanto inverosímiles, sobre todo cuando el submarino ataca un convoy japonés ¡en superficie! mientras es atacado por la aviación, y aun teniendo en cuenta que eran los años 50 creo que hubiera sido de rigor un mayor grado de realismo en las secuencias de combate. Tampoco puede esperarse mucho de los efectos visuales, basados en maquetas y transparencias, propias de la época. En lo tocante a los intérpretes, el duelo Clark Gable y Burt Lancaster es lo mejor de la película, ya que ambos actores demuestran su talento interpretativo en sus respectivos papeles (a los que tampoco podía sacarse demasiado partido), especialmente en la intensa escena de insubordinación de Gledsoe ante el capitán Richardson.

En definitiva, “Torpedo” es una correcta película de aventuras bélicas que sentó algunas bases para las posteriores películas de submarinos. Pero es muy inferior a otros títulos del género como “Duelo en el Atlántico”.
Calificación: 5,5/10

miércoles, 21 de marzo de 2007

Duelo en el Atlantico (The Enemy Below)

Duelo en el Atlantico (1957)

El submarino alemán del capitan Von Stolberg (Curd Jurgens) que navega por el Atlántico para encontrarse con un buque corsario del que debe recoger un código naval interceptado es detectado por un destructor de la marina norteamericana del Capitán Murrel (Robert Mitchum). A partir de ese momento se establece una intensa persecución entre ambos buques y una lucha de ingenio entre sus respectivos capitanes por adelantarse al contrario.

Para mi gusto esta película es una de las mejores del subgénero submarino, pues reune todos los elementos necesarios para captar la atención: un ritmo narrativo intenso, una buena puesta en escena, y un guión inteligente, sin artificios. Los actores que dan vida al capitán del submarino alemán Curd Jurgens y al del destructor americano, Robert Mitchum, están enormes en sus respectivos papeles, logrando interpretaciones realmente creibles. Los efectos visuales quizás han quedado un tanto desfasados, especialmente en algunos planos que muestran al submarino y se nota el uso de maquetas, pero aun así en general son buenos.

Hay partes de la película que están muy bien, como cuando el capitán del submarino alemán recuerda sus vivencias de la I GM y dice "En esta guerra, en cambio, no hay honor. Incluso si ganamos los recuerdos serán amargos". Pero lo mejor, sin duda, es el duelo sicológico entre ambos capitanes, como el duro e intuitivo capitán del destructor se va adelantando a los movimientos del submarino, hasta que el competente capitán alemán encuentra su oportunidad de contraatacar. Las escenas finales del duelo entre ambos barcos, resultan igualmente muy emocionantes.

En resumen "Duelo en el Atlántico" es una película bien estructurada, de notable factura y con unos actores en estado de gracia, para mi mucho mejor que ese semibodrio de "El Submarino".


jueves, 22 de febrero de 2007

U-571

U-571 (2000)

Año 1942, en plena campaña de guerra submarina alemana, la armada americana detectan las señales de una máquina "Enigma" cifradora de mensajes, que se encuentran a bordo de un submarino alemán averiado, el U-571. Para hacerse con la Enigma, se monta una falsa operación de rescate que, haciendo pasar a un submarino americano por alemán, permita capturar la máquina cifradora alemana.

Bueno, para empezar, esta película es bastante inexacta historicamente, ya que la supuesta premura en capturar una “Enigma” no era tal, puesto que los británicos ya habían capturado al menos dos de estas entre 1940-41, y además disponían de los planos de la misma desde el comienzo de la guerra. Dejando de lado estos aspectos, U-571 deriva en la típica trama del subgénero submarino: claustrofobia, dificultades técnicas, y enfrentamientos con torpedos/cargas de profundidad. La verdad es que no ofrece nada nuevo (salvo el hecho de la tripulación americana pilotando el submarino alemán) ni especialmente memorable. Los actores, simplemente cumplen en el mejor de los casos, (con el inexpresivo Matthew McConagheu y Bon Jovi en el reparto ya me direis) y hay las explosiones de rigor. Nada que no podría haberse ahorrado, ni nada nuevo que ofrecer por parte de los guionistas.

En resumen U-571 resulta simplemente un entretenimiento palomitero, que se deja ver, en el mejor de los casos.