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jueves, 6 de febrero de 2020

El Duodécimo Hombre (Den 12. Mann)

El Duodécimo Hombre (2017)

Noruega, Marzo de 1943. Tras un desembarco fallido de un comando de doce saboteadores Noruegos en la costa de su país, todos ellos resultan apresados por los alemanes, a excepción de Jan Baalsrud (Thomas Gullestaad), quien logra escapar por poco a su captura. A partir de ese momento, aunque en principio los alemanes lo dan por muerto, se inicia una implacable caza del hombre liderada por el implacable oficial de la Gestapo Kurt Stage (Jonathan Rhys Meyers), quien pondrá todo su empeño en capturar a Baalsrud a lo largo de su huida con destino a Suecia.

El Duodecimo Hombre es una reciente producción noruega que reconstruye los hechos históricos que rodearon la denominada “Operación Martin”. El objetivo de esta operación era el de desembarcar un comando de 12 soldados noruegos entrenados por el servicio secreto Británico en las cercanías de la ciudad de Bardufoss, situada en el norte del país, con la misión de destruir la torre de control del aeródromo que la Luftwaffe había instalado en la zona. La misión resultó un completo fracaso, al ser interceptado el comando cuando intentaba desembarcar,  ya que por error contactaron con un civil al que confundieron con un miembro de la resistencia local, y este dio parte a los alemanes de la presencia de la embarcación noruega. No obstante, la peligrosa huida de Jan Baalsrud, el único integrante de la misión que pudo escapar, se convirtió en una hazaña bélica nacional, que aún hoy dia es recordada en Noruega mediante una marcha de doscientos kilómetros de recorrido que lleva su nombre.

Esta es la historia que ha sido llevada a la pantalla por el realizador Harald Zwart, en lo que viene a ser un remake de otra producción noruega de 1957, sobre los mismos hechos, titulada “Nueve Vidas”. Entrando a valorar el film, lo primero que cabe señalar es que pese a tratarse de una producción noruega, la ambientación, fotografía y puesta en escena son bastante buenas, equiparables a las producciones norteamericanas. Aparte de esos aspectos formales, la película comienza con un notable ritmo, mostrando la captura del comando noruego y la huida del protagonista, que se convierte en una auténtica odisea por la supervivencia, frente a un enemigo despiadado decidido a darle caza. En ese aspecto, la película no ofrece mucho más aparte del relato de la historia del protagonista, y las diversas penurias que este padeció a lo largo de su dilatada fuga, (que se prolongó durante dos meses), y como fue ayudado por la población local. Pese a esa ausencia de una mayor profundidad argumental, hay que reconocer que la narración sabe mantener el interés.

No obstante, la película tiene un acusado bajón de ritmo a partir de la primera hora de metraje, cuando se narran las semanas que Baalsrud pasó oculto, una parte de la historia que se hace algo larga y que bajo mi punto de vista no termina de estar bien aprovechada; aunque nuevamente remonta el vuelo en su parte final. En el apartado interpretativo, el actor protagonista Thomas Gullestaad compone un papel bastante sólido y creíble como el sufrido Baalsrud, mientras que Jonathan Rhys Meyers, pese a ser un actor un tanto limitado en sus registros, da una buena replica como despiadado oficial de la Gestapo.

En conclusión, El Duodecimo Hombre es una película que cumple con eficacia su cometido de contar con amenidad una historia real y que, sin ser sobresaliente en ningún apartado, se deja ver con interés tanto por sus aspectos visuales como narrativos. No desmerece al menos un visionado.

Calificacion: 6/10

viernes, 16 de marzo de 2018

El Hombre del Corazon de Hierro (The Man with the Iron Heart)

El Hombre del Corazón de Hierro (2017)

Relato biográfico acerca de Reinhard Heydrich (Jason Clark), que abarca desde sus primeros tiempos como oficial de la marina, su expulsión del cuerpo y posterior boda con Lina Heydrich (Rosamund Pike), hasta su imparable ascensión dentro de la SS, y su muerte tras el atentado sufrido manos de un comando checoslovaco en Praga en 1942.
 
Ya he comentado en alguna ocasión en el blog que los hechos que rodearon al atentado contra la vida de Reinhard Heydrich (la denominada Operación Antropoide) han sido un filón cinematográfico. Y es que con anterioridad a esta nueva revisión de dichos hechos históricos, ya existían cuatro grandes producciones sobre los mismos. Sin ir más lejos, el estreno en 2016 de la última película sobre Heydrich, “Operación Anthropoid”, obligó a la productora del film a retrasar su estreno a 2017, para que ambos títulos de temática tan similar no coincidieran en la cartelera.

Por tanto, es evidente que a estas alturas resultaba difícil ofrecer algo novedoso sobre el personaje principal. En este caso, “El Hombre del Corazón de Hierro” parte de un guión basado en la novela del escritor Laurent Binet titulada “HHhH” (acrónimo en alemán de “El cerebro de Himmler se llama Heydrich”) que intenta ofrecer una visión más cercana de la biografía del personaje.  De este modo, se distinguen en la película dos partes claramente diferenciadas. En su primera hora, la narración se centra en contar la historia del personaje de Heydrich, sus relaciones personales, y ascenso al poder, mientras que en la segunda mitad, la película pasa a desgranar la preparación y ejecución de su atentado en Praga.

El problema en este caso es que la película pretende abarcar demasiados hechos en poco tiempo y la verdad es que, al final, se queda a medio camino. La parte biográfica del protagonista no resulta excesivamente espectacular, pero sí medianamente interesante por estár mucho menos trillada que la revisión del atentado. No obstante, dicha parte adolece de dos defectos; el primero, que se condensan muchos años de su vida en poco tiempo, de modo que el desarrollo de la historia y personajes se antoja muy esquemático; y, en segundo lugar, que el actor que da vida a Heydrich, Jason Clark, no termina de transmitir la mezcla de inteligencia, frialdad y crueldad del personaje que encarna en la pantalla. En cuanto a la segunda parte de la narración, centrada en el atentado, tampoco ofrece nada especialmente estimulante, ya que viene a reiterar casi punto por punto, lo que ya aparece descrito (y de mejor manera) en Operación Anthropoid, de modo que resulta prácticamente redudante si se ha visto la primera película.
 
En definitiva, se puede concluir que El Hombre del Corazón de Hierro” desperdicia una buena ocasión que se ofrecía para haber profundizado algo más en el personaje de Heydrich, especialmente en lo relativo su personalidad y motivaciones. En vez de ello, el film prefiere optar por un rutinario relato biográfico mezclado con elementos de thriller de acción en la recreación del famoso atentado de Praga. Y aunque el resultado final no es del todo negativo, sobre todo por los estimables aspectos formales de la película, en conjunto estamos ante un título que no resulta especialmente brillante ni memorable, aunque parte de una historia que podía haber sido mejor desarrollada.

Calificación 5/10

lunes, 19 de diciembre de 2016

Operacion Anthropoid (Anthropoid)


Operación Anthropoid (2016)

Checoslovaquia, Diciembre de 1941. Jan Kubis (Jamie Dorman) y Josef Gabcik (Cillian Murphy), agentes checos del servicio secreto británico, son lanzados en paracaídas a las afueras de Praga para preparar la Operación Antropoide, nombre en clave asignado al plan de asesinato de Reinhard Heydrich, el brutal gobernador alemán de Bohemia y Moravia.  Tras contactar con miembros de la resistencia local, y unirse al resto del equipo de agentes enviados desde Inglaterra,  los dos protagonistas comenzarán a preparar la ejecución del atentado contra Heydrich, pese a ser conscientes de que, en la práctica, se trata de una misión suicida.
 
Anthropoid es una coproducción financiada con capital británico y checo que viene a reconstruir los hechos históricos que rodearon la denominada Operación Antropoide. Dicha operación fue planeada por el servicio secreto británico para eliminar a Heydrich, cuya despiadada pero a la vez inteligente política de represión de la resistencia checa y estimulo de la economía estaba amenazando con convertir a la población checoslovaca en aliados de facto de la Alemania Nazi. Curiosamente, este es un acontecimiento histórico que ha sido llevado al cine en varias ocasiones. Pocas semanas después de la muerte de Heydrich, el director Fritz Lang rodó la muy novelada “Los verdugos también mueren”, estrenada en 1943. También existe una producción checa de 1965 titulada “Atentat”, y por último, en 1975, la producción británica “Siete hombres al amanecer” volvía a abordar el tema de la muerte de Heydrich.

Con estos antecedentes, Anthropoid no lo tenía fácil para ofrecer algo original, cosa que –visto el resultado final- tampoco puede decirse que consiga con esta moderna revisión de los hechos. Aunque es cierto que el director Sean Ellis logra dotar a la película de una estética y puesta en escena más atractiva que la de la versión de 1975, y que mejora ciertos detalles relativos a la ejecución del atentado, que en esta película están más cuidados que en la versión anterior, considero que el resultado final no termina de convencer.
Ello se debe principalmente, a que el guión, cuyo eje oscila entre el Thriller, el drama, y la película de acción, no termina de decantarse por ninguno de estos elementos, resultando en una indefinición narrativa que hace que el desarrollo de la trama se quede muy encorsetado.  Falta tensión sicológica, interés en los diálogos, e incluso desarrollo de los personajes. Por ejemplo, se podría haber mostrado alguna escena del propio Heydrich para ofrecer una semblanza del mismo, pero su aparición se limita a la secuencia del atentando. En cambio, sí que se introducen un par de tenues subtramas románticas que aportan muy poco a la historia.  En ese aspecto, esta nueva versión no solo no mejora sustancialmente la película anterior de los años 70, sino que en algún aspecto, la empeora, pese a que los actores, en general están bien en sus respectivos papeles.
 
Aunque es cierto que la narración levanta decididamente el vuelo en el último tercio del metraje, cuando llegan las escenas de acción que muestran el asalto de la Iglesia por parte de los alemanes, ello no compensa el hecho de que todo lo anterior resulta simplemente pasable. En definitiva, Anthropoid resulta un título de notable factura formal, pero que no aporta nada nuevo a lo ya visto anteriormente en la recreación de los hechos históricos que cuenta. Puede considerarse más un “remake” de “Siete hombres al amanecer” que una nueva versión de la historia. Un film de buena factura formal, pero simplemente correcto en el apartado narrativo y, desde luego, poco original en sus planteamientos.

Calificacion: 5,5/10

domingo, 1 de febrero de 2015

The Imitation Game (Descifrando Enigma)


The imitation game (Descifrando Enigma) (2014)

La historia comienza en 1939, cuando Alan Turing (Benedict Cumberbacht) un joven pero destacado matemático y criptógrafo inglés es reclutado por el Servicio de Inteligencia militar para un programa de alto Secreto destinado a romper los códigos de la maquina cifradora alemana,  la “Enigma”. A partir de ese momento Turing, con la ayuda de otros criptógrafos, comienza a trabajar en la construcción de una máquina capaz de descifrar los mensajes en código alemanes, tarea en la que recibirá la valiosa ayuda de la joven criptógrafa, Joan Clark (Keira Knightley)  con la que Turing trabará una estrecha relación amistad.

La apasionante –y, a la vez, trágica- biografía del genial matematico inglés Alan Turing es una de esas historias que parecen hechas para ser llevadas a la gran pantalla. Adaptación que se ha materializado con este biopic de producción británica, con guión basado en el libro biográfico de Andrew Hodges y realización a cargo del director Morten Tyldum. La película ha servido además para rendir un más que merecido homenaje póstumo al considerado como padre de la inteligencia artificial y precursor de las modernas computadoras, cuya decisiva contribución al esfuerzo bélico británico durante la II GM no le libró de una ignominiosa condena por homosexualidad en 1952, una injusticia que no fue parcialmente reparada hasta 2013, cuando la Reina Isabel II rehabilitó oficialmente la memoria de Turing.

Entrando a valorar el film, hay que señalar que estamos, para lo bueno y para malo, ante una producción típicamente británica. Entre los aspectos más logrados del film hay que citar la impecable labor de recreación histórica y puesta en escena, la buena fotografía, y el buen hacer del reparto de actores encabezados por un Benedict Cumberbacht que logra una más que notable recreación del personaje de Turing, ofreciendo al espectador una actuación repleta de matices interpretativos. La historia realmente engancha al espectador, y sabe mantener el interés, sobre todo durante el primer tercio de la narración, alternando distintos planos temporales para ofrecernos una visión completa acerca de la historia del protagonista.  No obstante, el film también presenta otros aspectos claramente mejorables, que evitan que estemos ante una gran película.

Y ello porque el guión peca de ser (como por otra parte suele ser habitual en el cine británico) excesivamente académico y convencional en sus planteamientos.  Todo resulta correcto en la narración, pero no arriesga nada para ofrecernos algo más acerca del personaje, cuya excéntrica y complicada personalidad ofrecía mayores posibilidades para adentrarse en ella. El tema de la homosexualidad de Turing, por ejemplo, está tratado de forma muy tangencial, sin que realmente aporte nada a la historia. Tampoco me convenció la subtrama que se introduce a cuenta de la amistad de Turing con la criptógrafa Joan Clark, principalmente porque no termina de haber química entre ambos personajes, por más que su relación se intenta meter con calzador en la historia. En definitiva, la película ofrece una narración de manual en la que todo funciona bien para contentar al espectador, pero da la impresión de que no termina de sacársele todo el jugo a la historia. Pese a ello, no puede negarse que, pese a no terminar de ser redonda, “The Imitation Game” es una película bastante estimable.


Calificación: 6.5/10 

domingo, 2 de marzo de 2014

The Monuments Men

The Monuments Men (2014)

Año 1943. Mientras las tropas alemanas retroceden en todos los frentes, el especialista en arte Frank Stokes (George Clooney)  propone al alto mando estadounidense la creación de una unidad especial, denominada “Monuments Men”. El objetivo de dicha unidad será el de recuperar las obras de arte expoliadas por los nazis en toda Europa, evitar su destrucción, y devolverlas a sus legítimos dueños. Para ello, Stokes contará con la colaboración de un variopinto grupo de expertos en arte sin formación militar, a los que embarcará en una peligrosa misión recorriendo los frentes de batalla europeos en busca de las obras de arte robadas.

La filmografía de Hollywood está plagada de proyectos cinematográficos que a priori, lo tenían todo a favor para convertirse en grandes películas -un generoso presupuesto, un reparto estelar, y un punto de partida argumental fascinante- pero que sin embargo resultaron fallidos.  Y sin lugar a dudas, puede decirse que ese es el caso de The Monuments Men, la más reciente producción auspiciada por el astro hollywoodiense George Clooney, quien, además de reservarse para sí el papel  protagonista, se encargó de coescribir el guión del film.  La película se basa en los hechos históricos que rodearon a una unidad real del ejercito estadounidense, denominada MFAA (Monuments, Fine Arts and Archives) encargada de recuperar obras de arte en los frentes de batalla y evitar la destrucción de los momunentos y edificios históricos, en la medida de lo posible. Como el mismo Clooney afirmó en la presentación del film “El 80% de lo que aparece en la película es verídico”.

Pero el principal problema de la película no es la fidelidad histórica del guión, sino más bien lo fallido de la propuesta de Clooney a la hora de trasladar la historia a la gran pantalla. Para empezar, el ritmo de la narración resulta excesivamente lento, a la vez que bastante deslavazado (pues la historia va saltando entre los distintos puntos de vista de los personajes en sus misiones de búsqueda de las obras de arte) y lo cierto es que, transcurridos los diez primeros minutos de metraje, el interés de la historia cae en picado, sin que los torpes intentos del guión por crear cierta tensión dramática consigan hacerle remontar el vuelo en ningún momento. 

Por otra parte, da la sensación de que el film no termina de encontrar el tono adecuado para contar la historia ya que esta deambula sin ninguna fortuna entre la comedia ligera, el drama bélico, y algún que otro diálogo grandilocuente, que corre a cargo (como no) del protagonista.  Y para no perder la costumbre, no falta ni la típica y superflua subtrama romántica de rigor, a cargo del personaje de Cate Blanchett, el cual, por cierto, parece muy desaprovechado.  El resultado de todo ello es que la película, más que deleitar a la audiencia, aburre. Ni siquiera la introducción de alguna que otra escena de acción sirve para que el film termine de captar la atención del espectador, y por si fuera poco, la cosa termina definitivamente de estropearse cuando se introducen algunas escenas de carácter marcadamente patriotero, que terminan por restarle aun mas interés a una historia que, definitivamente, merecía ser mejor contada.

En conclusión “The Monuments Men” supone el enésimo ejemplo de una historia que ofrecía muchísimo interés, pero que se pierde en su adaptación cinematográfica. Una película que considerada en su conjunto resulta más bien plomiza, y de la que solo puede salvarse su reparto y su buena puesta en escena. Todo lo demás resulta sencillamente mediocre.

Calificación: 4,5/10

jueves, 17 de enero de 2013

La Balada del Bombardero (Ballada o Bombere)

La Balada del Bombardero (2011)

Verano de 1943. La inteligencia militar sovietica descubre que los alemanes planean instalar cerca del frente rampas del cohete V-2 para lanzarlos contra Moscu. A fin de destruirlos, la Fuerza Aerea sovietica planea una incursión de bombarderos liderados por el valiente capitán Andrey Gritsov. Sin embargo, antes de alcanzar su objetivo, el escuadron de Gritsov es destruido por la defensa antiaerea alemana, y su avión cae derribado tras las lineas enemigas, si bien Gritsov y su amada Katia, que viajaba en el avión como operadora de radio, consiguen sobrevivir. Cuando Gritsov es capturado por los alemanes, intentará escapar para volver a reunirse con Katia y regresar a las lineas rusas.

En los últimos años el cine ruso parece haber encontrado un auténtico filón temático en las historias ambientadas en la II Guerra Mundial. De este modo, solo en el último lustro se han producido en la antigua URSS una serie de películas bélicas de generoso presupuesto como "Quemado por el Sol 2", "La Fortaleza de Brest" o "La defensa del Dnper". Dentro de esta corriente puede enmarcarse "La Balada del Bombardero", producida en principio como miniserie compuesta de 8 capítulos para su exhibición en Rusia, pero que fue distribuida en Occidente en forma de película comercial con un metraje superior a las tres horas de duración. Y ciertamente se hacen largas al espectador, sin que ello sea achacable, desde luego, a la falta de acción y de tramas. Lo cierto es que ambas abundan a lo largo del film, seguramente en exceso.

En cuanto a las tramas tenemos muchas y variadas: la V2, la misión de bombardeo, la resistencia de los partisanos sovieticos, la lucha de los alemanes contra ellos, la guerra sucia de los colaboracionistas alemanes y el mismo NKVD...etc. El problema es que se trata de una coctelera deficientemente agitada, que va saltando entre los puntos de vista de los distintos personajes, y de un tema a otro casi sin solución de continuidad, saturando al espectador que fácilmente termina por perder el interés en la historia. Y ello pese a las buenas escenas de acción que contiene el film, siendo especialmente destacables las espectaculares secuencias aereas que ocupan los diez primeros minutos del metraje. En cualquier caso, el resto de la historia ofrece demasiado poco como para sostener las más de tres horas de duración del film, pobremente salpimentadas con la insulsa (y noña) historia romántica de los protagonistas. Una subtrama que aporta realmente poco al conjunto de una narración que, por lo demás, resulta excesivamente densa y atropellada.

Tampoco puede decirse que el apartado histórico sea demasiado realista. En primer lugar, no hay constancia de que los alemanes planearan en algún momento emplear la V2 en el Frente Oriental, y por otra parte, en 1943 el cohete aun estaba en fase de producción, por no mencionar que para esas fechas Moscú habría estado fuera del radio de acción del cohete alemán. Entre los aspectos que sí me gustaron cabe destacarse, como apuntaba, las secuencias aéreas y la ambientación, la cual suele ser muy buena tratandose de producciones rusas. Pero como digo, poco más ofrece esta "Balada del Bombardero", cuya melodia suena más bien a composición mediocre.

Calificación: 4/10

jueves, 1 de diciembre de 2011

El Secreto Nazi de la Fortaleza (Tajemnica twierdzy szyfrów)

El Secreto Nazi de la Fortaleza (2007)

La historia comienza en Marzo de 1945, durante las últimas semanas de la guerra. El capitán Johan Jorg, un enigmático agente del Abwerh y protegido del Almirante Canaris, es destinado para trabajar como criptógrafo en el complejo secreto del castillo de Czocha, Polonia, cuya seguridad corre a cargo del coronel de la SS Jacob Gloebke. Pronto Jorg descubrirá que el castillo alberga un centro de desencriptación gracias al cual los alemanes consiguen descifrar los códigos secretos soviéticos, informando inmediatamente de ello a los servicios secretos aliados, gracias a la ayuda de la radiotelegrafista Natalia. Esto hará que tanto los norteamericanos como los soviéticos intenten adelantarse a sus adversarios para hacerse con los secretos de Czocha, preparando grupos especiales de asalto para capturar el castillo. De forma paralela, Jorg investigará las actividades del cruel capitán del SD Harry Sauer, encargado de dirigir un proyecto secreto para la obtención de la bomba atómica en los laboratorios subterráneos de un castillo cercano a Czocha.

El Secreto Nazi de la Fortaleza es una serie polaca del año 2007, que supuso la adaptación para la pequeña pantalla de la novela titulada Twierdza szyfrów (“La fortaleza cifrada") del escritor e historiador polaco Boguslaw Woloszanski, una obra que especulaba con la posibilidad de que los alemanes hubiesen desarrollado una especie de Bletchley Park propio, creando un avanzado sistema de desencriptación que les permitía interceptar los mensajes cifrados sovieticos. El éxito que alcanzó la novela en Polonia animó a Woloszanski a producir una serie televisiva basada en la misma, en la que el autor actuó también como guionista, y que contó con un total de 13 episodios emitidos a lo largo de una única temporada.

Entrando a analizar la serie, hay que decir que lo primero que llama la atención de El Secreto Nazi de la Fortaleza es su excelente ambientación y notable puesta en escena, cuidada hasta el detalle. De este modo, los uniformes, los vehículos, el atrezzo militar y los escenarios exteriores realmente logran trasladar al espectador a los últimos meses de la II GM, lo cual resulta muy de agradecer tratándose de una producción televisiva. Otro aspecto muy logrado de la serie radica en la variedad de puntos de vista que va alternando la narración, ofreciendo los hechos tanto desde el punto de vista alemán, como soviético y de los aliados occidentales. Ello se traduce en una variada sucesión de tramas que logra captar la atención del espectador, y realmente engancha en cuanto a su desarrollo conforme avanzan los capítulos.

Sin embargo, no todos los aspectos de la serie rayan a la misma altura que el apartado técnico. En primer lugar hay que señalar que, si bien la narración resulta entretenida, no es menos cierto que el desarrollo de la trama acusa una cierta acumulación de temas y líneas narrativas, no siempre desarrolladas con igual fortuna. De este modo, al tema principal del desciframiento de los mensajes rusos por los criptógrafos alemanes, se le unen las tramas personales de los protagonistas, los planes rusos y occidentales para hacerse con los secretos de Czocha, e incluso el desarrollo de la bomba atómica alemana. Ello deriva en unas tramas bastante densas que por momentos se hacen excesivamente alambicadas y un tanto difíciles de seguir.

Otro aspecto mejorable de la producción radica en el desarrollo de los personajes, que resultan en general más bien tópicos y esquemáticos, y que quedan en un segundo plano, precisamente debido a la densidad argumental que apuntaba antes. Las interpretaciones del elenco protagonista tampoco resultan excesivamente brillantes, exceptuando la del actor que interpreta al fanático y sádico capitán Harry Sauer, que es, de lejos, el personaje más logrado de la serie.

Por lo demás, y pese a la poca veracidad histórica de la historia que desarrolla la serie, hay que concluir que El Secreto Nazi de la Fortaleza resulta un producto más que digno, y una estimable serie de espionaje que ofrece unas buenas dosis de intriga, acción y entretenimiento. Sin llegar a ser una serie sobresaliente, sí que se trata de un título muy ameno que sin duda enganchará a los espectadores aficionados a este tipo de temas. Recomendable.

Calificación: 6,5/10

lunes, 22 de agosto de 2011

Age of Heroes

Age of Heroes (2011)

Tras ser enviado a una prision militar por enfrentarse a un superior durante la campaña de Francia, el Sargento Rains logra escapar del presidio uniéndose a una unidad de comandos. Dicha unidad, mandada por el comandante Ian Fleming, recibe el encargo de adiestrarse para una peligrosa misión denominada en clave Operación Grendel. Esta tiene como objetivo lanzar al comando en paracaídas sobre territorio noruego para atacar una estación de radar alemana y hacerse con la tecnología de un nuevo tipo de radar enemigo. La misión pronto se complica cuando, poco después del aterrizaje del grupo de Rains en Noruega, un despiadado pelotón de la SS comienza a seguir muy de cerca los pasos del comando británico.

Age of Heroes es una muy reciente producción independiente británica de bajo presupuesto, con un guión lejanamente basado en las experiencias del famoso escritor Ian Fleming (el autor de los libros de la saga James Bond) como comandante del servicio de inteligencia británico durante la guerra. Y digo lejanamente porque, más que inspirarse en una operación real, la película es un refrito construido sobre la base de los hechos que rodearon a la Operación Biting, (una operación de comandos en la costa francesa que tuvo como objetivo apoderarse del radar Wurzburg aleman) junto con bastantes referencias tomadas de las películas clásicas de comandos como Doce del Patíbulo, El Desafio de las Águilas…etc. También en este caso tenemos la típica historia de “Comando formado por hombres intrépidos enviados a una peligrosa misión tras las líneas enemigas, cuyo éxito es vital para el curso de la guerra”, y los personajes de rigor: el suboficial díscolo pero valiente, el miembro del comando patoso, el veterano y duro jefe del grupo, etc. Tampoco falta, para completar la trama, el grupo de nazis sádicos y fanáticos de la SS dispuestos a dar caza al comando enemigo al precio que sea.

Pero si la veracidad histórica de la película es bastante tenue, tampoco la mejora el desarrollo de la trama. Como apuntaba, esta es básicamente un refrito de títulos anteriores, desarrollada de una forma totalmente lineal y tópica, con unos diálogos que suenan a mil veces oidos con anterioridad, y unos personajes que se antojan planos y trillados. En el apartado interpretativo hay que decir que el reparto, formado en su totalidad por actores de segunda fila, como era de esperar, no brilla en absoluto ni logra que alguno de los personajes destaque, aunque esto es más debido a las evidentes limitaciones del guión que a cuestiones interpretativas. Entre los aspectos que se pueden salvar de la quema, yo destacaría por encima de todos la correcta ambientación y puesta en escena, si bien esto es lo mínimo que puede pedírsele a una producción tan reciente.

En definitiva, Age of Heroes puede suponer un entretenimiento pasable para los aficionados al cine bélico en general y a las películas de comandos en particular, pero la verdad es que flojea en demasiados aspectos como para darle el aprobado. Un film que acusa excesivamente sus limitaciones presupuestarias y una historia demasiado tópica como para aportar algo nuevo a estas alturas.

Calificación: 3,5/10

martes, 3 de mayo de 2011

El hombre que nunca existió (The man who never was)

El hombre que nunca existió (1956)

La historia comienza en el verano de 1943. Tras la caida del norte de Africa en manos aliadas, el alto mando planea la invasión de Sicilia. Paralelamente los servicios de inteligencia británicos tratan de engañar al espionaje alemán acerca de las futuras operaciones militares en el Mediterraneo. Entre los planes propuestos, el Comandante Montagu (Clifton Webb) de la inteligencia naval, idea hacer llegar a los alemanes unos planes falsos de invasión de Grecia y Cerdeña, usando un hombre muerto arrojado al mar, un plan que recibirá el nombre clave de Operación Mincemeat.

En 1953 aparecia publicado en Gran Bretaña un libro titulado The man who never was, escrito por el antiguo oficial de la inteligencia naval Ewen Montagu. En dicho libro, Montagu describía los hechos históricos que rodearon a la Operación Mincemeat (“carne picada”), una de las más estrambóticas operaciones de engaño estratégico organizadas por el servicio secreto británico durante la guerra. El comandante Montagu pensó certeramente que si el cuerpo de un falso oficial británico, portando documentos de alto secreto, aparecía en las costas de Huelva, los agentes locales del Abwerh alemán se harían con una copia de los mismos y los trasladarian al Alto Mando, así que se hizo todo lo posible por dotar de credibilidad a la historia del cadáver. A tal efecto, se creó una identidad ficticia, la del Mayor William Martin, dotándolo de documentos de identidad, cartas de alto secreto, recibos de lavandería e incluso una carta de amor de una falsa prometida. El plan fue todo un éxito, y tras recibir la información falsa proporcionada por Mincemeat, Hitler ordenó el desvío de importantes contingentes navales y terrestres a Grecia, asegurando de este modo el éxito de la Operación Husky.

Naturalmente, esta era una de esas historias de espionaje que se prestaba a ser llevada al cine. En lineas generales la película respetó lo esencial de los hechos históricos, si bien se tomaron algunas licencias. En la película se muestra que el cadáver usado fue el de un hombre escocés al que vela su padre tras morir de neumonía, pero en realidad la identidad del cuerpo era la de un vagabundo galés llamado Glydwr Michael, huerfano de padre y madre, que se había suicidado a principios de 1943.

Además, los guionistas también optaron por dotar de mayor dramatismo a la historia real, incluyendo la historia ficticia de un espía alemán enviado a Londres para comprobar la veracidad de la identidad y de la historia del Mayor Martin. Aunque realmente es de agradecer que se hiciera así, ya que esa parte de la trama contribuye a levantar el vuelo de una narración que peca de ser excesivamente académica y quizás algo plana en su primera mitad de metraje. Por lo demás, la película presenta la típica corrección formal y visual del cine británico, un guión que consigue crear un aceptable ritmo narrativo, y unas buenas interpretaciones de los actores protagonistas, Clifton Webb y Stephen Boyd.

En resumidas cuentas, El hombre que nunca existió ofrece un interesante relato de espionaje, además de describir con fidelidad histórica una de las operaciones de engaño estratégico más existosas de la II GM. Pese a tratarse de una historia a la que quizás podría habersele sacado más jugo con una realización más vigorosa, es uno de esos relatos que a buen seguro agradarán a los aficionados a este tipo de cine. Un título que merece la pena visionar.

Calificación: 6/10

lunes, 15 de noviembre de 2010

The Dam Busters

The Dam Busters (1955)

La acción nos sitúa en 1943. El ingeniero Barnes Wallis (Michael Redgrave), empleado del ministerio de armamento, concibe la idea de fabricar una bomba especialmente diseñada para destruir las presas alemanas del Ruhr, con el objetivo de causar grandes daños a la industria bélica de la zona. Tras convencer al mando de bombarderos de la RAF de la viabilidad de la operación, la ejecución de la misma le será asignada al escuadrón de bombarderos 617, unidad equipada con bombarderos Lancaster, bajo el mando del capitán Guy Gibson (Richard Todd), quien inmediatamente comienza a prepararse junto a sus hombres para llevar a cabo la peligrosa incursión.

Ya hemos comentado en anteriores reseñas como el cine británico de la década de los 50 fue especialmente prolífico a la hora de producir títulos que recrearan las hazañas bélicas patrias durante la II GM. Este es el caso de The Dam Busters (cuya traducción en español sería “Los Revientapresas”), una película estrenada en Reino Unido en mayo de 1955, coincidiendo con el duodécimo aniversario de la Operación Chastise, una incursion de bombarderos de la RAF destinada a destruir las presas del Ruhr empleando las novedosas bombas rebotadoras diseñadas por el ingeniero Barnes Wallis. Como el dispositivo de dichas bombas seguía siendo secreto en la época del estreno, la película no muestra ninguna verdadera bomba rebotadora, y para las escenas de los proyectiles rebotando en el agua se usaron imágenes de archivo sacadas de las pruebas experimentales que se hicieron durante la guerra con dichas bombas. Pese a ello, la RAF colaboró con la productora y cedió 4 bombarderos Lancaster supervivientes de la contienda para el rodaje de las escenas aéreas. Su estreno tuvo una buena acogida entre el público británico, que lógicamente aun tenia frescos los recuerdos de la guerra, pero curiosamente, y a diferencia de otras producciones similares de la época que sí llegaron a nuestras pantallas, la película no llegó a estrenarse en España.

En cuanto a la calidad del film, cabe señalar que estamos ante un título que acusa en algunos aspectos las más de cinco décadas transcurridas desde su estreno. The Dam Busters es el típico film de hazañas bélicas que nos narra primero las dificultades que tiene que vencer el impulsor de un audaz plan para convencer a sus superiores de las posibilidades del mismo, para enlazar luego con la preparación de la peligrosa misión a cargo del oficial carismático de turno. En ese aspecto la película no es demasiado original, aunque sí que desgrana con bastante fidelidad a los hechos históricos, las dificultades técnicas y materiales que entrañaba realizar un tipo de ataque aéreo que nunca se había llevado a la práctica con anterioridad. En ese sentido la película logra entretener razonablemente al espectador y se apoya además en unas buenas actuaciones de su duo protagonista, amén de contar con una adecuada banda sonora, que es considerada una de las BSO clásicas del género bélico. Es en la parte dedicada a la ejecución misión donde más se acusa el aspecto cronólogico que apuntaba antes, ya que los efectos especiales -que sin duda eran muy buenos para la época- han quedado bastante desfasados respecto a los estándares actuales. Las secuencias que muestran la destrucción de las presas combinan maquetas un tanto burdas con el uso de unas transparencias bastante evidentes que recrean la explosiones bajo el agua, aunque hay que reconocer que dada la época, tampoco cabia esperar mucho más en el aspecto visual.

En conclusión, “The Dam Busters” es una muy buena muestra con sello artesanal del cine bélico británico de los años 50, contando una historia bélica con un acentuado rigor formal e histórico que la hacen apreciable para el buen aficionado al género, por más que en el aspecto visual se trate de un título ampliamente superado por otras producciones posteriores. No desmerece un visionado.

Calificación: 6/10

martes, 9 de noviembre de 2010

El infierno de los heroes (The Cockleshell Heroes)

El infierno de los heroes (1955)

Marzo de 1942. El mayor Stringer (José Ferrer) llega a la base de los Royal Marines en Portsmouth, para elegir a los soldados participantes en una peligrosa misión secreta cuyo objetivo es el de atacar el fuertemente defendido puerto de Burdeos mediante una incursión en canoas. Pronto, los métodos extravagantes de Stringer chocan con la actitud del capitán Hugh Thompson (Trevor Howard), un oficial de la vieja escuela designado para actuar bajo las órdenes del mayor, lo cual, unido a la actitud díscola de los hombres seleccionados para llevar a cabo la misión, creará dificultades durante la preparación de la misma.

El cine bélico británico de la década de los 50 fue especialmente prolífico a la hora de producir títulos que recordaran las más espectaculares y audaces acciones de sus fuerzas especiales durante la II GM (como por ejemplo, Operación Tirpitz o The Dam Busters). Siguiendo esta corriente temática, El infierno de los heroes se encargó de recrear los hechos históricos que rodearon la Operación Frankton, una audaz incursión en la costa francesa, destinada a atacar la base naval de Burdeos, que era un enclave vital para las comunicaciones marítimas alemanas. Dicha incursión fue la primera acción de combate de una unidad especial de los marines británicos denominada Royal Marines Boom Patrol Detachment, especialmente entrenada para realizar misiones en canoa. El relato del raid contra el puerto Burdeos fue posteriormente recogido en el libro The Cockleshell Heroes, (cuya traducción aproximada sería “Los heroes del cascarón”) que a su vez, sirvió de base para elaborar el guión del film.

Un guión cuya preparación no estuvo exenta de polémica, ya que el actor José Ferrer,-que además de ejercer la dirección del film, se reservó para sí mismo el papel protagonista- encargó a otro guionista la tarea de revisar la versión original del guión para potenciar su personaje. Sin embargo, cuando el productor Irving Allen revisó la versión definitiva del libreto, estimó que este resultaba demasiado serio, y decidió añadir nuevas escenas que dotaran de mayor comicidad a la historia, cosa que hizo sin avisar a Ferrer. Este, enfurecido por los cambios que se habian introducido en la historia sin su consentimiento, optó por abandonar la producción. Pese a todo, el hecho de que la película manejara un presupuesto bastante estimable para la época, gracias a la coproducción de los estudios británicos Warwick con la productora norteamericana Columbia; asi como que el rodaje contara con la plena colaboración del cuerpo de Royal Marines, se tradujo en que el aspecto formal e histórico de la producción sea impecable, siendo este el apartado más logrado del film.

Lamentablemente, la película no raya a la misma altura en lo que a calidad cinematográfica se refiere. A pesar de que el punto de partida argumental es bastante interesante, presentando a un atípico oficial al frente de un grupo de soldados problemáticos a los que se les va destinar a una peligrosa misión (lo que casi puede considerarse un precedente de Doce del Patíbulo) la historia no termina de carburar por varios motivos. En primer lugar da la sensación de que José Ferrer no era el actor más adecuado para interpretar al Mayor Stringer, principalmente porque a su interpretación le falta un punto de carisma, y personalmente encontré más convincente la actuación de su compañero de reparto Trevor Howard. En segundo lugar, la parte dedicada a la preparación de la misión y al entrenamiento de los hombres se alarga en exceso, sin ofrecer a cambio demasiadas escenas de interés al espectador, por lo que temina haciendose pesada. Y finalmente, el tramo del metraje dedicado a la ejecución de la misión, tampoco puede decirse que sea un dechado de espectacularidad e intensidad narrativa. Por ello, el resultado final se queda en un producto correcto, de buena factura visual, pero algo fallido en el plano narrativo.

En conclusión, “El infierno de los heroes” no es una mala muestra del cine bélico de comandos, pero está igualmente muy lejos de ser uno de sus títulos cumbre, aunque al menos tiene un punto original en su temática y planteamiento.

Calificación: 5,5/10

jueves, 4 de noviembre de 2010

Operación Tirpitz (Above us the waves)

Operacion Tirpitz (1955)

La acción nos sitúa en 1943. La plana mayor de la Royal Navy, decidida a eliminar la amenaza que supone para el tráfico maritimo británico  la presencia del poderoso acorazado alemán Tirpitz en un fiordo de la costa noruega, decide organizar una operación secreta con el objetivo de destruir el buque enemigo. Para ello, deciden utilizar los submarinos enanos Mark I, un arma experimental que va a emplearse por primera vez en esa arriesgada misión.

Operación Tirpitz es una producción británica de los años 50 que reconstruye los hechos que rodearon a la denominada Operación Source, una audaz incursión de submarinos enanos en la costa noruega con el objetivo de destruir el acorazado Tirpitz, el poderoso acorazado gemelo del Bismarck. La historia del film se basó en el libro titulado Above us the Waves (cuya traducción sería “Por encima de nosotros, las olas”), escrito por Charles Warren, uno de los participantes en la misión real. La eliminación del Tirpitz, agazapado desde 1942 en el refugio seguro de su casi impenetrable base noruega, se convirtió en una auténtica obsesión para el almirantazgo británico, empeñado en destruir a toda costa el peligroso buque alemán. Cuando los bombardeos aereos se mostraron infructuosos, se decidió emplear los experimentales submarinos de bolsillo para infiltrarse en el fuertemente protegido fiordo donde se refugiaba el Tirpitz, lanzando desde submarinos nodriza a poca distancia de la costa seis minisubmarinos de la clase X. Hay que decir que la Operación Source se saldó con un éxito relativo pero nada desdeñable: ya que pese a que se perdieron todos los minisubmarinos, el estallido de dos cargas explosivas bajo la linea de flotación del Tirpitz dejó fuera de combate al acorazado alemán por un largo periodo de 6 meses, hasta que finalmente, en Noviembre de 1944 la RAF lo destruyó definitivamente empleando bombas especiales Tallboy de 5 toneladas.

Naturalmente, el film rinde homenaje a las valientes tripulaciones de los submarinos enanos británicos que lograron atacar con éxito al Tirpitz. La producción, que contó con el asesoramiento histórico y técnico del comandante de submarinos Donald Fraser, lo cual redundó en el realismo de las escenas subacuaticas, bastante logradas para la época. Igualmente el material usado era igual al original que se empleó en la II GM, por lo que el grado de realismo que transmite el film es muy alto. Por lo demás, la película ofrece los elementos típicos del subgénero submarino, con momentos de tensión, cargas de profundidad, y una lucha contra el reloj para atacar el buque enemigo. No es que la película ofrezca nada especialmente novedoso, y la verdad es que en su primer tercio de metraje se hace algo lenta, pero en líneas generales es un título que ofrece unas apreciables dosis de acción submarina, además de reconstruir con fidelidad los hechos históricos que recrea.

En definitiva, Operación Tirpitz es una típica producción británica con regusto artesanal, sin demasiados alardes cinematográficos, pero que sin duda agradará a los aficionados a los temas navales y a la historia de la II GM.

Calificación: 5,5/10

martes, 28 de septiembre de 2010

Liberacion (Osvobozhdenie). La Direccion del Golpe Principal

Liberación. Parte III: La Dirección del Golpe Principal (1969)

Enero de 1944. Mientras Hitler tiene conocimiento de las actas de la conferencia de Teherán gracias a los informes del espionaje, Stalin y el alto mando soviético planean los objetivos de la siguiente campaña de verano. Tras vencer las iniciales reticencias de Stalin, Zhukov logrará imponer su idea de atacar en la zona pantanosa de Bielorrusia, un sector en el que los alemanes no esperan que se produzca la ofensiva. Este ataque, denominado Operación Bagration, pronto hará tambalearse a las fuerzas alemanas destacadas en Bielorrusia. Mientras tanto, un grupo de altos oficiales alemanes encabezados por el Coronel Stauffenberg planea un atentado para eliminar a Hitler y poner fin a la guerra.

La tercera entrega de “Liberación”, la más larga de la serie con casi dos horas de metraje, está dedicada principalmente a la recreación del que puede considerarse el mayor éxito operativo del Ejército Sovietico en toda la guerra: la Operación Bagration. Esta ofensiva, que comenzó el 22 de junio de 1944, coincidiendo con el tercer aniversario del inicio de Barbarroja, no solo reconquistó Bielorrusia y aniquiló a gran parte del Grupo de Ejércitos Centro alemán, sino que además dejó abierto el camino hacia Polonia y Europa Central.

Entrando a valorar el film, nuevamente hay que destacar el aspecto de la puesta en escena, que es lo más notable del mismo. La recreación de los preparativos de la Operación Bagration y el inicio de la misma en las marismas bielorrusas es soberbia, e incluye el acostumbrado despliegue masivo de carros de combate y el empleo de centenares de extras en las escenas de acción. Sin embargo, y pese a la espectacularidad de la puesta en escena de las secuencias bélicas, bajo mi punto de vista a estas les sigue faltando algo más para llegar al espectador. Y en más de un momento da la sensación de que asistimos a un espectáculo pirotécnico que no termina de estar bien imbricado en el desarrollo de la historia.

Al menos, eso sí, la parte final presenta un mayor interés, reconstruyendo con cierto detalle la preparación de la Operación Valkiria y los sucesos del atentado contra Hitler y posterior golpe de estado del 20 de julio. Como de costumbre, estas escenas de carácter semidocumental condensan lo mejor del film, si bien no se pierde la ocasión para dejar en mal lugar a Churchill, mostrando como el Primer Ministro británico se alegra por el fracaso del atentado y la ocasión que tienen los aliados occidentales de proseguir la guerra para disputarles el dominio de Europa a los rusos. Y eso enlaza con la parte final de esta entrega, que muestra la entrada triunfal de las tropas rusas, con fuerzas polacas a la cabeza, en Polonia.

En definitiva, La dirección del Golpe Principal vuelve a adolecer de los mismos defectos y virtudes que se aprecian las anteriores entregas de la serie. La innegable calidad de su magistral ambientación y puesta en escena se ve nuevamente empañada por un ritmo narrativo demasiado letárgico, una evidente reiteración en el desarrollo de las secuencias bélicas, y el poco disimulado tono propagandístico que impregna la historia en más de un momento. Esta tercera parte va más en la linea de El Arco de Fuego, pero al menos contiene una digna reconstrucción de los sucesos que rodearon la Operación Valkiria, lo cual eleva ligeramente el nivel de esta parte, que con todo, no pasa de discreta.

Calificación: 4,5/10

La Película en Youtube (12 Archivos V.O.S)

sábado, 19 de septiembre de 2009

Malditos Bastardos (Inglourious Basterds)

Malditos Bastardos (2009)

La historia comienza en 1941. Tras contemplar como toda su familia es asesinada a manos de los hombres del Coronel de la SS Hans Landa (Christoph Waltz) , la joven judía Shoshanna Dreyfuss, logra refugiarse en Paris, donde consigue llegar a regentar un cine bajo una identidad falsa. Por casualidad, alli conocerá al soldado alemán Frederick Zoller (Daniel Bruhl), un héroe de guerra que se enamora perdidamente de Shoshanna, y que conseguirá hacer que la película de propaganda que Goebbels ha filmado sobre sus hazañas belicas se estrene en el cine de aquella. De forma paralela, un comando formado por un grupo de soldados judios y un renegado alemán, mandado por el teniente Aldo Reine (Brad Pitt), denominados “Los Bastardos” se lanza en paracaídas sobre Francia con un único objetivo: matar tantos soldados alemanes como sea posible.

El proyecto de “Malditos Bastardos” ha sido probablemente el film de más largo periodo de alumbramiento dentro de la filmografía del director estadounidense Quentin Tarantino. Desde hace una década, Tarantino, cuya fascinación por las películas de Serie B es bien conocida, barajaba la idea de hacer un remake de la modesta película bélica italiana “Quel Maledetto Treno Blindato”, la cual recibió el título de Inglorious Bastards en el mercado anglosajón. Sin embargo, tras escribir una serie de borradores de guión que no cuajaron, y en los que iba cambiando la historia original, finalmente, en julio de 2008 Tarantino se decidió a filmar la película en un tiempo record, para estrenarla en el festival de Cannes de 2009, es decir, en menos de un año de plazo.

Antes de entrar al valorar el film,voy a permitirme una pequeña digresión sobre el cine de Tarantino. Sin duda, este ha sido el director más innovador y renovador del lenguaje cinematográfico de la última década. Su cine tiene un toque personal e inconfundible, un estilo propio que apuntó con grandes maneras en la notable Reservoir Dogs, y que alcanzó su cenit creativo en ese gran clásico posmoderno que supuso Pulp Fiction. Sin embargo, desde entonces, Tarantino ha dado ciertos bandazos con sus películas posteriores, mostrando una evidente reiteración estilística y una acusada endogamia creativa, especialmente en su reciente (y a mi modo de ver, peor película) Death Proof, un auténtico bodrio se mire por donde se mire. Es por eso que acudí al estreno de “Malditos Bastardos” con cierta desconfianza respecto a lo que me iba a encontrar. Y he de decir que, aunque mis sospechas se han confirmado en parte, también es cierto que me he encontrado con un producto mejor de lo que esperaba.

Desde luego, no puede decirse que “Malditos Bastardos” sea una película que desentone con el estilo del director. Por el contrario, es una película muy “tarantinesca” tanto en el fondo como en la forma. En ella se aprecia el estilo visual de Tarantino, la fascinación por los diálogos largos y aparentemente intranscendentes, algunas gotas de humor bastante eficaz y bien dosificado, las continuas referencias cinéfilas…etc. Lo cierto es que Tarantino vuelve a ofrecer un sugerente cóctel cinematográfico que logra captar la atención del espectador y atraparlo dentro de su universo visual y narrativo. También hay secuencias que están bastante logradas. De entre ellas destacaria especialmente la del tiroteo en la taberna, un ejemplo soberbio de montaje, tensión creciente e impacto visual. Otro de los grandes activos de la película es la magnífica labor del reparto, si exceptuamos a un sobreactuado Brad Pitt, que da vida a un personaje que parece deliberadamente caricaturesco. Pero no puede negarse que Christoph Waltz borda el papel de inbteligente y cruel coronel Landa, y que está muy bien secundado por Daniel Bruhl en el papel de “alemán bueno” y Diane Kruger interpretando a una actriz alemana que espía para los aliados.

Sin embargo, “Malditos Bastardos” también tiene una serie de debilidades que impiden que pueda considerarse una película sobresaliente. En primer lugar hay que señalar algún que otro bajón de ritmo que se produce a la hora de hilvanar las distintas partes de la trama, así como algunas escenas en las que sobran minutos de metraje (se nota que hubo poco tiempo para pulir el guión). Por otra parte, la escasa verosimilitud de la historia se va acrecentando conforme se acerca el desenlace, que a mi modo de ver es todo un derroche de adrenalina, puro exceso tarantinesco que termina por dinamitar la escasa credibilidad del argumento. Finalmente, el desarrollo de los personajes resulta casi inexistente, y el transfondo moral que transmite la historia nulo, por lo que el resultado se queda en un producto por momentos brillante en la forma, aunque muy esquemático y vacio en el fondo.

Pese a ello, no me cabe duda de que los aficionados al cine de Tarantino disfrutaran este film, pues da una visión de la guerra hecha totalmente a la medida de su autor. Eso y algún momento memorable (especialmente la secuencia de la taberna) parecen indicar que Tarantino está recobrando el pulso como realizador, aunque aun esté muy lejos, eso sí, de las cotas de genialidad alcanzadas con Pulp Fiction.

Calificación: 6,5/10

lunes, 6 de julio de 2009

Treinta segundos sobre Tokio (Thirty seconds over Tokyo)

Treinta segundos sobre Tokio (1944)

Reconstrucción de la famosa incursión aérea de represalia por el ataque contra Pearl Harbor organizada por el Teniente Coronel James Doolittle contra Tokio. A través de la historia de la tripulación del bombardero B-25 “Ruptured Duck”, y del mayor Ted Lawson, uno de los escogidos para llevar a cabo la misión, la película muestra la preparación, ejecución y resultado del audaz raid realizado sobre la capitál nipona por los B-25 de Doolittle.

Los estudios de Hollywood siempre han sido propensos a reflejar en sus films las hazañas bélicas conseguidas por sus compatriotas, aunque a veces tales hazañas tengan en realidad más contenido épico que real. Y esto no solo puede predicarse de las películas producidas durante la II GM, en un contexto de lógica exaltación patriotica, sino de otras producciones mucho más recientes como por ejemplo “Black Hawk, derribado”. En cualquier caso, el famoso raid llevado a cabo por los hombres de Doolittle, que causó pocos daños y cuya importancia táctica fue casi nula, pero que supuso un gran golpe psicológico para los japoneses y un acicate para la moral estadounidense, es una de esas hazañas que se prestaban a ser llevadas inmediatamente al cine. De hecho, el tema de la incursión de Doolittle ya había sido tratado incidentalmente en otra película bélica anterior: “Destino Tokio” (1943), que narraba las peripecias de submarino estadounidense enviado a reconocer la bahia de Tokio de cara al posterior ataque aéreo contra la capital nipona. Y solo un año después se llevó a la gran pantalla la historia de la incursión propiamente dicha, basándose el relato de los hechos recogido en el libro homónimo escrito por Ted Lawson, uno de los aviadores que había participado en el famoso raid.

Para la realización del film, el director Mervyn Leroy contó con un reparto de lujo que incluia a estrellas como Robert Mitchum o un jóven Spencer Tracy que se encargó de dar vida al Coronel Doolittle. Hay que decir que “Treinta segundos sobre Tokio” fue una de las películas de propaganda más exitosas en la época de su estreno, teniendo una gran aceptación entre el público y ganando un muy merecido oscar a los mejores efectos especiales. En ese sentido hay que decir que el aspecto técnico es lo más destacable del film. Pese al tiempo transcurrido desde su filmación, las tomas aéreas son realmente buenas, y los efectos especiales, especialmente en las escenas del bombardeo de Tokio, aun hoy resultan notables y bastante creíbles, en gran parte gracias a la muy buena fotografía en B/N del film, y al empleo de unas excelentes maquetas de la ciudad japonesa. Por ponerle algún “pero” habría que señalar que los resultados del bombardeo quizás aparecen algo sobredimensionados en el film, haciendo ver que fueron más devastadores de lo que realmente resultaron, pero eso no le quita brillantez al resto del apartado técnico. También es apreciable la parte en la que se nos muestra el difícil entrenamiento al que tuvieron que someterse las tripulaciones para lograr hacer despegar sus bombarderos desde la corta cubierta del portaaviones Hornet.

Pero en otros aspectos, la película acusa bastante el paso del tiempo. El inicio resulta un poco lento, porque incide mucho en la parte romántica del argumento, centrada en la relación del Mayor Lawson con su esposa embarazada y los temores de esta a perder a su marido. Y tras la parte central del film, que contiene las escenas del entrenamiento y la misión, que son lo mejor del film, el ritmo vuelve a decaer con una parte final demasiado dilatada, que muestra los intentos de los supervivientes por ser rescatados con la ayuda de los guerrilleros chinos. Esta parte está claramente dedicada a la propaganda del movimiento de la resistencia china contra los japoneses, algo que por otra parte es comprensible, dado que el gobierno chino de Chiang Kai Shek era por aquel entonces uno de los mas estrechos colaboradores de EEUU. En cualquier caso, estas fallas no impiden que el conjunto resulte apreciable.

En definitiva, “Treinta segundos sobre Tokio” es un film que aun hoy dia, y prescindiendo de su carga propagandística, conserva cierto interés y que seguramente gustará a los aficionados a la historia por su cuidada reconstrucción del raid de Doolittle. Uno de esos films clásicos que merecen la pena verse al menos una vez.

La Crítica de Reisman

Calificación: 6/10

lunes, 2 de febrero de 2009

Valkiria (Valkyrie)

Valkiria (2008)

Mientras Hitler arrastra a Alemania hacia el abismo en los campos de batalla, un grupo de conspiradores se prepara en la sombra para atentar contra la vida del Führer y deponer el régimen nazi. Los conspiradores, liderados por el general Beck preparan un atentado con bomba en el Cuartel General de Hitler en Prusia Oriental, y el subsiguiente golpe de Estado que habrá de salvar a Alemania de la destrucción. El hombre encargado de ser el ejecutor material del atentado y dar así comienzo a la denominada “Operación Valkiria” para derrocar el régimen nazi, es el Coronel Claus Von Stauffenberg (Tom Cruise) un oficial de estado mayor lisiado a consecuencia de las heridas recibidas en el Norte de Africa, de cuyo éxito depende el éxito de la conspiración.

Tras varios meses de retraso (en principio el estreno se había fijado para Ocubre de 2008) y alguna que otra polémica debida a un rodaje accidentado, y a los rumores sobre los problemas de la productora con las autoridades alemanas, debido las creencias cienciológicas de Cruise, por fin ha llegado a la cartelera española “Valkiria”. La verdad es que era extraño que los hechos que rodearon a la Operación Valkiria y el golpe de estado contra Hitler solo hubieran sido objeto de un par de modestas producciones alemanas hasta la fecha. La primera, una película de los años 50 titulada “Sucedió el 20 de julio”; y un telefilm mucho más reciente, titulado “Operación Valkiria”. Pero ciertamente se echaba en falta una gran producción como esta sobre uno de los hechos más importantes de la II GM. Eso, unido a la gran expectación despertada por un estreno que ha sido publicitado hasta la saciedad, ha hecho que muchos de los aficionados al cine histórico hayamos esperado su estreno con inusitada avidez.

En cualquier caso yo me apresté a ver la película con dudas. Porque, pese a estar de por medio un director quizás no brillante pero sí bastante competente como Brian Singer, tratandose de un producto “made in Hollywood” y con Tom Cruise metido de lleno en la película, no solo como actor principal, sino también en tareas de producción, habia motivos sobrados para recelar de “Valkiria”. Y he de decir que mis sospechas se han visto justificadas, al menos en parte. Vayamos primero con lo que me ha gustado del film.

La película arranca bien, con un trepidante prólogo en el Norte de Africa que nos muestra como Stauffemberg resulta gravemente herido en un ataque aereo. Seguidamente evoluciona hacia el thriller, con la reconstrucción histórica de los hechos referentes a la preparación de Valkiria, comenzando con el fallido atentado de las botellas de coñac explosivas, que logra enlazar muy bien con la subsiguiente trama del atentado del 20 de julio. Sin embargo, a partir de ahí es cuando la película comienza a flojear en algún que otro aspecto. El desarrollo de los hechos que rodearon a la preparación del atentado se hace de una forma mucho más convencional, y quizás confusa, ya que no se explica bien el papel de los distintos personajes secundarios que intervinieron. Pese a lo cual considero que el film, para no confundir demasiado al espectador, acierta a centrarse en los principales colaboradores de Stauffenberg: los generales Olbrich y Ludwig Beck.

Lo que menos me gustó, no obstante, es como se narra la ejecución del atentado, la cual me pareció demasiado apresurada y carente de tensión dramática. Además, hay un fallo grande, la pata de la mesa de reuniones (la que salvó la vida de Hitler) era de un grosor considerable, de manera que amortiguó la explosión cuando el coronel Brandt puso la cartera de Stauffenberg al otro lado de la misma. En cambio, la que sale en el film es una pata normal y bastante delgada, de modo que si hubiera sido así, a buen seguro la bomba habría matado a Hitler. Igualmente, la descripción de los sucesos en el Cuartel General del ejército en Berlin no me terminó de llenar, aunque ciertamente se hace de manera bastante fidedigna respecto a los hechos históricos. También eché en falta que se ahondara algo más en los dilemas morales del protagonista, y en sus motivaciones internas, aspectos que en mi opinión quedan un tanto desdibujados en el film.

Sobre la interpretación de Cruise en el papel de Stauffenberg se puede decir aquello de “ni frio ni calor”. Dejando de lado el hecho de que el actor no da el típo físico del personaje (Stauffemberg era un hombre fornido, que medía 1,85) no puede decirse que su interpretación sea mala, pero sí que tiene ese punto de inexpresividad que caracteriza últimamente los papeles que interpreta Cruise. En cambio, sí que me gustó bastante la interpretación de los actores secundarios, en general muy bien caracterizados, especialmente los que encarnaban a Olbricht (Bill Nighy) y Beck (Terence Stamp).

En resumidas cuentas, “Valkiria” resulta un producto de buena factura visual, además de contar con una excelente ambientación y puesta en escena, pero no aporta nada especialmente destacable a la historia que cuenta. Y aunque en lineas generales es muy fiel a los hechos históricos, se echa en falta algo más de brio a la hora de describirlos, y sobre todo, al presentar a los principales personajes. Se nota que es un producto destinado al consumo del gran público y eso redunda muy probablemente en contra de su calidad, quedándose en una producción estimable pero muy convencional. Como suele ocurrir, aunque había mimbres para ofrecer algo más, “This is Hollywood”. Pese a ello, no desagradará a los aficionados a este tipo de films históricos.

Calificación: 6/10

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Los Falsificadores (Die Fälscher)

Los Falsificadores (2007)

La historia comienza en Berlin, en 1936, cuando Salomon Sorowitsch (Karl Markovics), judío y uno de los mejores falsificadores de moneda de Europa es detenido e internado en un campo de concentración de Sachsenhausen. Tras unos meses en los que Sorowitsch se las ingenia para sobrevivir realizando trabajos para los guardianes alemanes, será reclutado junto con otros expertos en la falsificación de documentos para una misión secreta. Bajo la atenta supervisión del oficial de la SS Friedrich Herzog, Sorowitsch y sus compañeros tendrán el objetivo de lograr falsificaciones perfectas de las libras esterlinas británicas, que los nazis planean usar para colapsar la economía británica. Los éxitos de Sorowitsch con la falsificación de la libra toparán, no obstante, con la oposición de uno de los miembros del equipo de falsificadores judíos, Adolf Burger, quien se opone a colaborar con los nazis e intenta sabotear la fabricación de moneda falsa por todos los medios.

A estas alturas, resultaba extraño que los hechos que rodearon a la “Operación Bernhard” una de la más extraordinarias operaciones secretas de la II GM, no hubieran sido llevados al cine. Finalmente ha sido esta producción austriaca, inesperada ganadora del Oscar de 2008 a la mejor película extranjera, la que se ha encargado de hacerlo. Bajo la dirección de Stefan Ruzowitzky, y basándose en las memorias escritas por el propio Adolf Burger, la película desgrana los hechos reales que dieron lugar a una de las mayores falsificaciones monetarias de la historia, a la vez que describe el drama personal de los judíos empleados en tales tareas.

He de reconocer que “Los Falsificadores” ha supuesto una relativa sorpresa para mi, ya que tanto por tratarse de una producción austriaca, como por algunas críticas que habia leido antes de visionarla, me esperaba un film mucho más aburrido, de estructura plana y desarrollo gris. Pero en vez de ello, me he encontrado con una pelicula que ofrece una una historia bien contada y desarrollada con pulso, asi como con una notable ambientación y puesta en escena. Además se apunta con acierto la cuestión del dilema moral que atormenta a los protagonistas ¿colaboración o supervivencia?, ¿pragmatismo o integridad moral?; dilema que es desarrollado eficazmente a lo largo de la pelicula, mediante la contraposición de los caracteres de Burger y Sorowitsch. Todo ello sustentado, además, en unas muy buenas actuaciones del elenco de actores, especialmente por parte del protagonista Karl Markovics, que compone un sólido papel como el falsificador, tahur y oportunista Sorowitsch.

También es cierto que, pese a sus virtudes, “Los Falsificadores” no destaca especialmente en cuanto a planteamiento, estructura argumental (que se ciñe a los hechos) u originalidad, y que gran parte de lo que cuenta ya ha sido mostrado antes con mayor maestria en otros títulos sobre el Holocausto. En otras palabras: “Los Falsificadores” es un interesante testimonio histórico-cinematográfico, aunque no llega a la talla de gran película. En cualquier caso, merece la pena verse.

Calificación: 6,5/10

lunes, 9 de abril de 2007

Ha llegado el Águila (The Eagle Has Landed)

Ha llegado el águila (1976)


La acción comienza a finales del año 1943. Hitler, animado por éxito del rescate de Mussolini en Italia, ordena a un oficial de inteligencia, el Coronel Radl (Robert Duvall) que prepare un comando alemán para ser lanzado sobre Inglaterra con el objetivo de asesinar al primer ministro británico Winston Churchill, aprovechando su estancia en un diminuto y aislado pueblo de la costa inglesa. Radl encarga dicha misión al Coronel Kurt Steiner (Michael Caine), un duro veterano de misiones paracaidistas, que se encuentra destinado en una unidad de castigo por oponerse al asesinato de civiles por la SS. Para llevar a cabo su misión, Steiner contará con la ayuda de un agente irlandés miembro del IRA, Liam Davlin (Donald Sutherland).

Ha llegado el Águila supuso la adaptación para la gran pantalla del Best Seller homónimo del escritor Jack Higgins, quien copió la frase del titulo original "The Eagle has Landed" del contenido de la comunicación radiofónica mandada por el Apolo XI a la tierra tras su llegada a la luna. La dirección del film recayó sobre el veterano John Sturges, un director de sólido prestigio y amplia experiencia en la dirección de películas de acción, como “La Gran Evasión” o “Los 7 magníficos”.

La mayor virtud de “Ha llegado el Águila” radica sin duda en la amenidad de su trama argumental, así como en el interés que presentan sus personajes principales. Michael Caine interpreta de forma brillante y solvente al caballeroso Coronel Steiner, un oficial de perfil carismático y heroico adorado por sus hombres, en el que puede considerarse uno de los mejores trabajos dentro de la dilatada carrera interpretativa del actor británico. Por su parte, Donald Sutherland se ajusta como un guante en el papel de cínico y descreído espía al servicio de los alemanes (un papel que volvería a retomar un lustro después en El ojo de la aguja), llenando con su presencia escénica cada fotograma en el que aparece. También resulta igualmente memorable el personaje secundario del Coronel Radl, interpretado por un no menos solvente Rovert Duvall, quien se mete a la perfección en su papel de oficial de inteligencia alemán.

En cuanto a la trama argumental, hay que decir que si bien esta resulta algo convencional en sus planteamientos, sabe dosificar el interés de la historia, que va creciendo de ritmo conforme avanza la narración. Lo mejor de la película se condensa en la primera mitad del metraje, donde se nos van presentando los personajes y se describe la preparación de la operación. En la segunda mitad de la historia, el nivel baja un tanto, quizás porque se introducen en la trama elemenos un tanto artificiosos, como la poco convincente historia de amor entre Davlin y una jóven lugareña, que sinceramente estorba más que aporta al desarrollo de la historia. Además, en esa parte final, la película pierde un tanto el rumbo al introducir un personaje de tintes caricaturescos, en forma de oficial norteamericano bastante torpe y engreído, cuya comicidad desentona dentro de la sobriedad general de la narración y del resto de personajes.

Pese a ello hay que reconocer que por el nivel de las interpretaciones de su reparto, su excelente factura visual y la artesanal dirección de Sturges, “Ha llegado el Águila” resulta una película muy apreciable para el espectador. Bajo mi punto de vista, es otro de los clásicos menores del género bélico.

Calificación: 6,5/10

La Crítica de Reisman

jueves, 29 de marzo de 2007

Operacion Walkiria (Stauffemberg)

Operacion Walkyria (2004)

Alemania año 1944. Un grupo de militares alemanes planea un atentado contra Hitler con la finalidad de derrocar al régimen nazi y poner fin a la guerra antes que el país sea totalmente destruido. Para llevar a cabo su plan cuentan con la ayuda del Coronel Claus Von Stauffenberg (Sebastian Koch), quien planea poner una bomba en el Cuartel General de Hitler en Prusia Oriental, "La Guarida del Lobo".

Esta producción alemana, hecha para la TV, es un relato históricamente riguroso del famoso atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944, desde el punto de vista de Stauffenberg. La película nos muestra la trayectoria del joven coronel, desde que admira a Hitler en 1933, hasta que es herido gravemente en el Norte de África, perdiendo un ojo y parte de un brazo. Restablecido de sus heridas, Stauffenberg irá adquiriendo conciencia de los horrores del régimen nazi, y decide a unirse a los conspiradores y ser la mano ejecutora del atentado.

Este telefilme no destaca por nada en particular, se limita a contar los hechos con bastante rigor histórico pero sin demasiada originalidad. Tanto formal como argumentalmente todo queda muy académico. Con unas interpretaciones correctas, una ambientación no espectacular pero sí bien cuidada, supone una detallada reconstrucción en tono casi semidocumental de los hechos históricos de la Operación Valkiria. Tiene momentos bastante logrados, como el del fusilamiento de Stauffenberg o las escenas de tensión que se viven en el Cuartel General cuando se hace evidente que la conspiración ha fracasado (especialmente destacaría la escena del mariscal Witzleben reprochandole a Stauffengerg la manera chapucera en la que se ha organizado el golpe); o cuando el general Fromm detiene a los golpistas.

Comparada con la reciente "Valkiria" de Tom Cruise, esta me parece superior desde el punto de vista de la fidelidad histórica, sobre todo en lo tocante a la ejecución del atentado y el desarrollo de los acontecimientos en el Cuartel General del ejército. Además, la interpretación de Sebastian Koch como Stauffenberg se me antoja mas creible y lograda que la de Cruise. Pero claro, esta no es una superproducción y, por tanto, es menos espectacular que la nueva version. A esto hay que unirse que su fidelidad histórica redunda en contra del ritmo narrativo en algún momento. Pero pese a todas sus limitaciones, "Operación Valkiria" es un producto más que digno.

Calificación: 5,5/10

NOTA: Reseña editada y actualizada el 4/2/2009.