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jueves, 24 de enero de 2008

Operación Pacífico (Operation Petticoat)

Operación Pacífico (1959)

Después del ataque japonés contra Pearl Harbor, el submarino norteamericano Sea Tiger, mandado por el Capitán Matt Sherman (Cary Grant) se ve obligado a recoger a un grupo de cinco mujeres auxiliares del ejército, supervivientes de un accidente aéreo en una isla. El embarque de las atractivas mujeres en el submarino revolucionará la vida de la tripulación del Sea Tiger, especialmente al mujeriego e indisciplinado segundo de a bordo, Teniente Holden (Tony Curtis). Tras un fracasado intento de desembarcar a las mujeres, y reaprovisionarse en la isla de Cebú, una serie de desafortunadas peripecias harán que el submarino tenga que volver a Pearl Harbor… pintado de color rosa.

Operación Pacífico” (cuyo título original traducido literalmente sería “Operación Enaguas”) es la típica comedia romántica producida en los años 50, con la peculiaridad de estar ambientada a bordo de un submarino de la US Navy durante la II GM. La comicidad del film se basa principalmente en la contraposición de los caracteres del serio y metódico capitán Sherman con el pícaro teniente Holden, asi como en el uso de distintos recursos humorísticos, que van desde las situaciones embarazosas causadas por la convivencia de ambos sexos en el limitado espacio interior del submarino, pasando por el humor físico (el robo del cerdo) hasta las situaciones disparatadas (“Avistado petrolero, hundido camión”).

El guión mantiene en todo momento una comicidad en todo momento amable y "blanca", con algún que otro momento bastante hilarante. También se explota bastante la excelente vis cómica de Cary Grant, muy en su línea, y sobre todo de un inspiradísimo Tony Curtis que compone con mucho desparpajo y talento el personaje sinvergüenza de Holden. Gracias a ello la película, que está narrada mediante flashbacks, mantiene un ritmo sostenido que la hace muy entretenida para el espectador.

En resumen, aunque “Operación Pacífico” está lejos de ser una de las grandes comedias de la historia del cine, y pese a que su humor haya quedado un poco desfasado hoy día, lo cierto es que aun puede verse con una sonrisa en los labios. Una película que recuerda los tiempos en los que aun quedaba cierto lugar para la inocencia en el cine.

PD. Como curiosidad, añadir que parece ser que la anécdota del submarino pintado de rosa es REAL, y se dio por el mismo motivo que aparece en la película.
Calificación: 6/10

miércoles, 23 de enero de 2008

Torpedo (Run Silent, Run Deep)

Torpedo (1958)

Después de ver como su submarino resulta hundido por un destructor japonés de la clase Akikaze, el Capitan Richardson (Clark Gable) vive obsesionado por la idea de encontrar y hundir al buque japonés. Finalmente Richardson consigue el mando de un nuevo submarino, si bien lo hace pasando por encima de las aspiraciones del Teniente Jim Bledsoe (Burt Lancaster). Ya en el mar, Richardson entrena concienzudamente a su tripulación para efectuar lanzamientos de proa con rápidez, y decide poner rumbo a la zona donde patrullan los destructores japoneses, el Estrecho de Bongo, para encontrar y destruir al Akikaze, lo cual llevará a que se produzca un tenso enfrentamiento entre el capitán y su segundo de a bordo.

El subgénero submarino, tras vivir una época de esplendor durante los años postreros de la contienda mundial (Con títulos como “Destino Tokio”o “Tiburones de Acero), experimentó cierto revival en los 50, época en la que se encuadra esta película. Con un planteamiento argumental que recuerda mucho al de la novela Moby Dick (con Richardson como Achab y el Akikaze haciendo las veces de ballena blanca), “Torpedo” ofrece todos los elementos de una película de submarinos que se precie. El principal, como no, es el consabido choque de personalidades entre el capitán y el segundo de a bordo; las cargas de profundidad que amenazan con destruir el submarino o el seguimiento de los torpedos hacia el blanco. Aunque hoy en dia todos estos elementos nos parezcan tópicos, es de suponer que en la fecha de su estreno eran todavía relativamente novedosos y por tanto “Torpedo” puede considerarse una precursora del subgénero submarino.


En cuanto a los aspectos negativos del film, hay que decir que las escenas de acción resultan un tanto inverosímiles, sobre todo cuando el submarino ataca un convoy japonés ¡en superficie! mientras es atacado por la aviación, y aun teniendo en cuenta que eran los años 50 creo que hubiera sido de rigor un mayor grado de realismo en las secuencias de combate. Tampoco puede esperarse mucho de los efectos visuales, basados en maquetas y transparencias, propias de la época. En lo tocante a los intérpretes, el duelo Clark Gable y Burt Lancaster es lo mejor de la película, ya que ambos actores demuestran su talento interpretativo en sus respectivos papeles (a los que tampoco podía sacarse demasiado partido), especialmente en la intensa escena de insubordinación de Gledsoe ante el capitán Richardson.

En definitiva, “Torpedo” es una correcta película de aventuras bélicas que sentó algunas bases para las posteriores películas de submarinos. Pero es muy inferior a otros títulos del género como “Duelo en el Atlántico”.
Calificación: 5,5/10

martes, 22 de enero de 2008

Mac Arthur, el General Rebelde (Mac Arthur)

Mac Arthur, el General Rebelde (1977)

A través de los recuerdos que evoca durante una conferencia en la academia militar de West Point, el célebre general Douglas Mac Arthur, (Gregory Peck), asistimos a los momentos clave de la guerra en el Pacífico Sur, desde que MacArthur se ve obligado a abandonar la fortaleza de Corregidor en 1942, su promesa de volver victorioso a Filipinas, su mando en Australia, hasta su destitución por parte del Presidente Truman después de cuestionar la conducción de las operaciones militares en Corea. Todo ello sin pasar por alto el difícil y díscolo carácter del que fue uno de los grandes heroes militares de la II GM.

Siguiendo la estela del éxito del biopic sobre Patton estrenado a comienzos de la década de los 70, “Mac Arthur” trató de repetir los mismos esquemas de aquella película para ofrecer un retrato cinematográfico de una de las figuras militares más célebres de la II GM. En lineas generales, la película resulta bastante fiel a la historia y no elude abordar los aspectos menos atractivos de la personalidad de Mac Arthur: su inflexibilidad, su impaciencia, las ansias de gloria… etc. Otro de los grandes atractivos de la película es la excelente ambientación de los distintos escenarios en que transcurre la historia: Corregidor, Nueva Guinea, Luzón…etc. El otro gran mérito de la película es contar con un enorme Gregory Peck que se mete perfectamente en la piel del personaje, tanto física como sicológicamente.

Hasta ahí los méritos del film. Sin embargo, la película se cojea en varios aspectos. En primer lugar, la cuidada reconstrucción de los hechos históricos no termina de cuajar porque hay algunos saltos temporales demasiado bruscos que no están nada bien explicados (por ejemplo, de la retirada de Corregidor se pasa en unos pocos minutos, a los combates en Nueva Guinea). Las escenas de acción son realistas, pero no secuenciales, lo cual hace que el hilo argumental deje la sensación de ver una sucesión de hechos inconexos. Además, pese a que el film aborda, como comentaba, los aspectos menos positivos de la personalidad de Mac Arthur, lo hace solo tangencialmente, para dedicarse a resaltar el lado heroico y carismático del personaje, con lo que el retrato final del mismo resulta bastante descompensado. Muy lejos, por ejemplo, de la muy realista visión del personaje biografiado que nos ofrece “Patton”. Pero por encima de todo, creo que el principal problema de la película es que no consigue emocionar al espectador con la empatía del personaje, cosa que si conseguía “Patton”. La interpretación de Peck, excelente, no logra compensar la falta de emotividad de un guión algo encorsetado. El hecho de querer condensar un periodo de casi 10 años en dos horas de metraje hace que los distintos episodios se vean demasiado inconexos y que el film resulte frio en su conjunto.

Muy probablemente, de haberse dejado de lado la heroicidad del personaje para centrarse más en su controvertida y problemática personalidad, con sus luces y sombras, el resultado habría sido más memorable. Sin ello, “Mac Arthur” se queda en un correcto, aunque algo irregular, film biográfico del que podemos recordar la actuación del gran Gregory Peck, pero poco más.


Calificación: 5,5/10

viernes, 18 de enero de 2008

Kokoda

Kokoda (2006)

Año 1942, los japoneses se encuentran en el norte Nueva guinea y amenazan con invadir Australia. Para capturar la vital base Naval de Port Moresby las tropas niponas deben cruzar la isla por la única ruta terrestre prácticable: la Senda de Kokoda, una inhospita senda en medio de la jungla que será objeto de duros combates entre japoneses y australianos. Los hermanos Jack y Max Sholt son dos de los componentes de un pelotón australiano destinado en Kokoda, que resulta diezmado en su primer encuentro con los japoneses, obligando a los supervivientes a emprender una peligrosa huida a lo largo de la inhospita jungla.

Este filme australiano, con claras reminiscencias de películas como “Gallipoli” u “Objetivo: Birmania”, tiene la clara intención de rendir un homenaje dedicado a los abnegados soldados australianos que lucharon de una de las batallas mas duras y a la vez desconocidas de la II GM. Hay que reconocer que en el plano visual, la película está muy bien. La colorista fotografía capta a la perfección los matices de los escenarios selváticos y las escenas de acción están rodadas con el frenético ritmo de camara hiperrealista de “Salvar al Soldado Ryan”. La ambientación, asi mismo resulta bastante ajustada a las condiciones reales de la batalla, mostrando las armas reales (como los fusiles Lee Enfield o los subfusiles M3 "Grease Gun") y reflejando a la perfección las duras condiciones imperantes en la selva de Kokoda.

El principal problema que le encontré es que la película, (supongo que por limitaciones presupuestarias) apenas muestra escenas de combates y cuando las vemos, no pasan de pequeños enfrentamientos entre pelotones, cuando en realidad la batalla de Kokoda fue a una escala bastante mayor. Por otro lado, la parte central del film, que nos muestra la huida de los supervivientes hacia la aldea del interior, se hace bastante tediosa, aunque el director intente mantener la tensión con la amenazante presencia de las patrullas japonesas. El final, que resulta bastante convencional (con discurso emotivo incluido) tampoco hace que la película remonte excesivamente el vuelo. Por lo que respecta a los actores, todos desconocidos (al menos para mi) están correctos en sus papeles sin que destaque ninguno especialmente.

En cualquier caso, hay que agradecer que se haga esta aproximación cinemtagrófica a este episodio semidesconocido de la II GM, aunque “Kokoda” no pase de discreta.


Calificación: 5/10

martes, 15 de enero de 2008

Ataque (Attack!)

Ataque (1956)

La acción nos situa en Bélgica, en Diciembre de 1944 . El veterano Teniente Joe Costa (Jack Palance), tras asistir al aniquilamiento de un pelotón por culpa de la cobardia del jefe de compañía Capitan Cooney (Eddie Albert) decide enfrentarse a su superior cuestionando su mando, que le está causando muchas bajas a la Compañía. Costa, junto con su amigo el Teniente Woodruff (William Smithers) intentan convencer al Teniente Coronel Bartlett (Lee Marvin), jefe del Batallón, para que releve a Cooney del mando, pero Bartlett se niega ya que teme las represalias por parte de la influyente familia de Cooney. En plena ofensiva alemana, Cooney envía a la sección de Costa como avanzadilla con el objetivo de tomar una casa ocupada por los alemanes, pero antes de partir Costa le jura a Cooney que le hará pagar su cobardia si esta le cuesta nuevas bajas a sus hombres.

El director Robert Aldrich (“Doce del Patíbulo”, “Comando en el Mar de la China”) dio una muestra temprana de su talento para dirigir películas de acción con este intenso drama bélico ambientado en la II GM. Lo que mas sorprende de este film es que en plena época de patriotismo cinematográfico, como fueron los años 50, se haga un retrato bastante autocrítico y realista del ejército de EEUU. Por otro lado la película resulta entretenida si bien la narración sufre un cierto bajón de ritmo a mediados del metraje, en el último tercio del mismo levanta el vuelo hasta llegar a un bien resuelto climax final.

En el aspecto negativo, hay que reseñar que el atrezzo militar la pelicula falla en mas de un aspecto, especialmente en lo tocante el bando alemán: las armas, los uniformes y sobre todo los tanques (que son Shermans ligeramente retocados) duelen un poco a la vista del aficionado a la historia militar minimamente avezado. Las escenas de acción, (en especial el asalto a la casa y el duelo con el francotirador) están bien rodadas y resultan bastante realistas para la época, aunque no son especialmente espectaculares. En cuanto a las interpretaciones, hay que resaltar el convincente papel de Jack Palance, en una sobria interpretación y de los secundarios, todos muy eficaces en sus respectivos personajes, incluyendo al gran Lee Marvin, siempre efectivo en sus papeles de militar.

En definitiva “Ataque” es una película interesante que aun hoy dia se deja ver bastante bien, quizás de haber cuidado un poco más la ambientación, el resultado habria sido mas redondo, pero aun asi es un buen film bélico.


Calificación: 6/10

viernes, 11 de enero de 2008

Traidor en el Infierno (Stalag 17)

Traidor en el infierno (1953)

La acción nos sitúa en un campo de concentración alemán para prisioneros de guerra en el Stalag 17, en Diciembre de 1944, un campo donde se hallan presos numerosos sargentos del ejército norteamericano. Dentro del mismo, en el barracon número 4, un intento de fuga de dos prisioneros es abortado por los alemanes, resultando muertos ambos prisioneros en la fuga. Todo indica que en el Barracón 4 hay un espía que le está pasando información al comandante del campo Von Serbach (Otto Preminger) y su subordinado el sargento Schultz (Sig Ruman) sobre las actividades de los presos. Las sospechas recaen sobre el cínico sargento Sefton (William Holden), que no duda en comerciar con los alemanes para obtener privilegios. La tensión va subiendo de tono cuando los alemanes descubren una radio clandestina, por lo que Sefton resulta agredido por sus compañeros. Sin embargo, este insiste en su inocencia y tratará de descubrir al verdadero traidor del barracón 4.

El maestro de la comedia, Billy Wilder, se apartó de su género habitual para hacer una interesante incursión en el cine de prisioneros de guerra. Lo mejor de la película, es sin duda, como mantiene la tensión a medida que se van acrecentando las sospechas en torno al ambiguo personaje de Sefton (enorme interpretación de William Holden), así como una más que convincente puesta en escena y ambientación del Stalag 17.

El principal problema que encuentro es que la película no acaba de encontrar un adecuado tono narrativo. Wilder introduce a lo largo del (supongo que por “tic” profesional) frecuentes escenas de comedia que no acaban de cuajar con el ambiente evidentemente dramático de la historia que se cuenta, y que hacen que el conjunto del film de la impresión de estar un tanto desacompasado. Por ejemplo, el suceso trágico de la muerte de los dos prisioneros fugados no casa con las payasadas varias que realizan muchos de los prisioneros ante los alemanes, que aparecen retratados de una manera contradictoria, entre cruel y tontorrona. Quizás algunos toques de ironía menos burlesca habrían evitado la excesiva dramatización, pero a la vez, respetando el trasfondo dramático del filme.

En cualquier caso, la película está hecha con oficio y se deja ver bastante bien, aunque en mi opinión está lejos de ser uno de los mejores trabajos del maestro Wilder.
Calificación: 6/10

miércoles, 9 de enero de 2008

Trampa 22 (Catch 22)

Trampa 22

El Capitán Yossarian es uno de los aviadores de una escuadrilla de bombarderos B-25 de la USAAF que combate desde su base en una isla italiana del Mediterraneo. Yossarian intenta por todos los medios escapar de la guerra solicitando su baja por enfermedad, pero el médico de su escuadrilla le informa de que hay una norma que lo impide, la regla 22, según la cual alguien que se declara loco realmente está cuerdo y debe seguir combatiendo. Atrapado en este circulo vicioso burocrático, Yossarian no tendrá mas remedio que seguir volando hasta cumplir su cupo de misiones.

Los años 70 fueron una época especialmente prodiga en alegatos antibelicistas y desmitificadores de la guerra. Las secuelas morales que la terrible Guerra de Vietnam estaba provocando en la sociedad norteamericana hicieron que vieran la luz bastantes libros y películas de marcado tono antibélico (“Matadero Cinco”, “M.A.S.H”….). En este contexto, es facil entender que se llevara al cine la adaptación de la novela satírica “Catch 22” del escritor norteamericano Joseph Heller (que pilotó bombarderos B-25 durante la II GM) sobre las vivencias del malhadado capitán Yossarian, que había tenido gran éxito desde su publiación en 1961. “Trampa 22” es pues una adaptación del texto literario de Heller, que contó con toda una Pléyada de actores conocidos en su reparto: Orson Welles, Anthony Perkins, Martín Sheen, John Voigt… etc.

El tono de la película es deliberadamente kafkiano y pretendidamente ácido, mostrando un rosario de situaciones absurdas que ponen de relieve los aspectos mas irracionales de la guerra. Desde la misma trampa burocrática que impide que Yossarian escape al servicio, pasando por un Capitán del servicio de lavanderías ascendido a jefe de escuadrilla por llamarse “mayor”, el otorgamiento de medallas a las tripulaciones por soltar bombas en medio del mar, un general que quiere fusilar a sus subordinados… etc. Entrando a valorar la pelicula, he de decir que no me pareció gran cosa en su conjunto. El problema principal del film es que su sátira resulta en demasiados momentos forzada y, por lo tanto, previsible. Las situaciones absurdas se quieren remarcar con diálogos igualmente absurdos que no terminan de funcionar, bien porque no resultan demasiado ingeniosos (o al menos a mi no me lo parecieron) o bien porque redundan demasiado en su intención satírica. Personalmente encontré el guión un poco pasado de acidez, y simultáneamente, falto de algo más de ironía.

Pese a ello, la película tiene varios aspectos bastantes buenos en el plano visual, especialmente una colorista y magnífica fotografia que recrea a la perfección el ambiente Mediterraneo en que se desarrolla la acción. Otro aspecto que me gustó fue el uso de los aviones auténticos de la II GM, y las escenas de vuelo, bastante bien conseguidas aunque breves. De entre el magnífico elenco de actores del reparto, me quedo con un magnífico Orson Welles, que en mi opinión borda el papel de general sádico asediado por su yerno corto de luces. Por lo demás, la película tiene algún que otro momento inspirado, pero en lineas generales se hace algo pesada, aunque se deja ver.

Por ello opino que “Trampa 22” se queda una fallida sátira antibelicista, bastante lejos de ese verdadero clásico del genero, M.A.S.H.
Calificación: 5/10

jueves, 27 de diciembre de 2007

Rebeldes del Swing (Swing Kids)

Rebeldes del Swing (1993)

La acción se situa en Alemania en los meses inmediatamente anteriores al estallido de la II GM. Peter Müller (Robert Sean Leonard), es un adolescente, hijo de un opositor al régimen ejecutado por los nazis, que junto con sus amigos Thomas (Christian Bale), Arvid (Frank Whaley) y Otto (Jayce Bartok) forman un grupo de “Chicos Swing” aficionados al baile, a la musica jazz y al desenfadado estilo de vida anglosajón. El grupo de Peter trata de mantener su estilo de vida en medio de la asfixiante presión del nazismo, que cada vez se muestra menos tolerante con las expresiones culturales de los Chicos Swing. Para evitar problemas con las autoridades, Peter y Thomas se alistan en las juventudes hitlerianas, tratando de conservar sus principios libertarios y su afición por el Swing en secreto, a pesar de lo cual,  los “Chicos Swing” se verán progresivamente arrastrados por los aspectos más oscuros del régimen nazi.

Mezclando elementos de Drama y Musical, “Rebeldes del Swing”, puede enmarcarse dentro del cine juvenil, de “rebeldía” un poco al estilo de “El Club de los Poetas Muertos” pero trasladado al marco de la Alemania nazi. Ciertamente no se trata de una historia excesivamente original ni en lo tocante al desarrollo de su argumento ni en cuanto a los personajes, que resultan un poco tópicos. Tampoco la denuncia del nazismo -que es otro de los ejes arguméntales del film- resulta demasiado original o contundente.

Lo mejor de la película radica en la ágil realización que ofrece el director Thomas Carter, y en unos buenos números musicales muy bien resueltos y con una espectacular puesta en escena. Asimismo, la interpretación de los jóvenes actores protagonistas también raya a un buen nivel, destacando el prometedor Christian Bale (el nuevo “Batman”) y Robert Leonard en sus respectivos papeles, junto con Frank Whaley que interpreta al atormentado personaje de Arvid. También hay que recocer una más que lograda ambientación de los ambientes berlineses, pues los exteriores de la película se filmaron en gran parte en Praga, y de la época de los años 40.

En resumen, podemos decir que “Rebeldes del Swing” es una película de aseada factura, aunque un punto previsible y quizás algo pretenciosa. Bajo mi punto de vista no logra transmitir al espectador todo lo que se propone. Pese a ello hay que reconocer que el relato está llevado con un notable pulso narrativo y que la historia resulta bastante entretenida. No es una gran película pero no carece de interés.

Calificación: 6/10

viernes, 14 de diciembre de 2007

Adios Muchachos (Au Revoir, Les Enfants)

Adios Muchachos (1987)

A finales de 1943, el Colegio católico de los Padres Carmelitas en Fontainebleau será el escenario del nacimiento de una estrecha amistad entre dos niños de 13 años de edad, Julien Quentin (Gerard Manesse), un muchacho católico, hijo de una rica familia parisina, y el recien llegado Jean Bonnet, (Raphael Fejtö), un chico judio que en realidad se apellida Kippenstein y que se oculta en el colegio de la persecución nazi. Con trasfondo del ambiente desolador de la guerra que se libra lejos del colegio, Julián y Jean vivirán el paso de la infancia a la adolescencia así como el descubrimiento de los sentimientos adultos y de la verdadera amistad.

Más de una década después de sacudir conciencias tratando el tema del colaboracionismo en “Lacombe Lucien”, Malle volvió a tocar nuevamente el tema del comportamiento de la sociedad francesa durante la época de la ocupación alemana. También en este caso el ritmo de la narración es pausado, y se presentan los hechos de una forma bastante aséptica, pero, a diferencia de lo que ocurría en “Lacombe…”, la carga emocional que transmite el film es bastante mayor, así como el ritmo narrativo es mucho más vigoroso que en aquel film. Con “Adios muchachos” Malle ofrece una lección magistral de cómo hacer cine con aparente sencillez, pero rico en matices; contando una historia interesante con un ritmo pausado, y sobre todo, de cómo ser sensible sin caer en la sensiblería. Como el mismo Malle comentó: “A través de este muchacho que se me parece, he intentado reencontrar aquella primera amistad –la más fuerte- bruscamente destrozada, y representar mi descubrimiento del mundo absurdo de los adultos, con su violencia y sus prejuicios”.

Si “Lacombe Lucien” era una visión descarnada acerca de la realidad del colaboracionismo, “Adios Muchachos” es todo un canto a la amistad y, simultáneamente, una denuncia de las enormes cotas de maldad que es capaz de alcanzar el ser humano. La película tiene varias escenas magistrales (desde la inicial despedida de la madre de Julien en la estación, o la lectura de “Las mil y una noches”, cuando Julien descubre el secreto de Bonnet, y por encima de todas las sobrecogedoras escenas finales). Otro aspecto que me gustó mucho es el tratamiento que se ofrece de los alemanes, mostrando que no todos eran “nazis malos”. Asi la película nos muestra a dos soldados bávaros que rescatan a los niños en el bosque o a un oficial alemán que expulsa a la policía francesa de un restaurante donde estaban acosando a un cliente judío; pero naturalmente sin ocultar la crueldad de la GESTAPO. Esa honestidad de Malle al retratar a los “amigos” y “enemigos” con justicia es algo inusual en el cine.

Por lo demás, aparte de una sólida dirección y guión, la película se apoya en unas magníficas interpretaciones del dúo de niños protagonistas, que rezuman naturalidad y espontaneidad ante las cámaras, logrando que sus interpretaciones resulten absolutamente creibles. Y es precisamente la humanidad que transmiten todos los personajes la que hace de esta película tenga una profundidad desascostumbrada.

En definitiva, “Adios Muchachos” es un directo a la mandibula de la emotividad, además de un sentido y bonito homenaje a la inocencia juvenil, a la tolerancia y a la amistad verdadera, así como una contundente denuncia de la injusticia que es capaz de perpetrar el ser humano. En mi opinión, una pequeña Obra Maestra. Imprescindible.

Calificación: 8,5/10

martes, 11 de diciembre de 2007

Lacombe Lucien

Lacombe Lucien (1974)

La historia nos sitúa en un pequeño pueblo del suroeste francés, en Junio de 1944. Mientras la liberación de Francia comienza a vislumbrarse, el joven Lucien Lacombe (Pierre Blaise), de 18 años, hijo de un miembro de la Resistencia detenido por los alemanes, malvive con su madre trabajando como limpiador y cazando animales campestres. Pero Lucien, deseoso de escapar de su mísera situación, y tras ser rechazado su ingreso en la Resistencia, se unirá al grupo local de colaboracionistas franceses que trabajan para la policía alemana, lo que le permitirá situarse en una posición de poder casi ilimitado respecto a sus vecinos, posición de la Lacombe no dudará en hacer uso abusivo repetidamente. Sin embargo, su situación se complica cuando conoce a Alberto Horn, un sastre judío que vive recluido en una casa ocultándose de los alemanes junto a su hija Frances, de la que Lucien se enamora perdidamente, iniciando con ella un peligroso romance.

Con “Lacombe Lucien” el realizador francés Louis Malle hizo una valiente aproximación a un tema de lo más espinoso en el pais galo: la toma de posición de la sociedad civil francesa ante la ocupación alemana. El personaje de Lacombe Lucien, (el cual, según nos aclara el filme al final, es verídico) es retratado como el paradigma de la actitud que tomaron muchos franceses frente a la ocupación, decantándose por el pragmatismo antes que por el idealismo patriótico. En ese sentido, no puede negarse que el film logra pintar un complejo fresco de las relaciones que se establecieron en los dramáticos dias de la ocupación nazi, unas relaciones entrelazadas y a menudo contradictorias (por ejemplo, respecto a los judios a los que no pocos franceses despreciaban tanto como los alemanes). A lo largo de sus mas de dos horas de metraje, el film nos va desgranando un denso compuesto de acciones y reacciones en las que el personaje central (Lucien) viene a ser una especie de catalizador, lo que deja al final del visionado cierta sensación de asepsia ideológica por parte de Malle. Esto resulta bastante valiente desde el punto de vista ético, aunque quizás deja a la película en un cierto “limbo” de indefinición moral, dejando que sea el espectador el que saque sus propias conclusiones.

Personalmente opino que “Lacombe Lucien” es el típico caso de película que no termina de funcionar pese a sus loables intenciones artísticas. El ritmo, más que pausado, resulta lento, hasta el punto de que la historia transmite por momentos la sensación de arrastrarse más que de avanzar, y ciertamente a mi se me hizo aburrida a ratos. La preponderancia del aspecto discursivo sobre la acción (prácticamente nula) es tan abrumadora que algunas partes del film resultan inevitablemente farragosas y me produjeron sensación de hartazgo en más de una ocasión.

Por lo demás hay que reconocer que la parte plástica del film está muy lograda, tanto por la música de fondo, que muy apropiadamente incluye melodías fancesas de la época, acordes de piano, canciones de jazz…etc, como por la excelente fotografía de exteriores. Asimismo, el elenco de actores, en su mayor parte desconocidos, logra unas buenas interpretaciones, llenas de naturalidad, destacando especialmente Pierre Blasie en su papel protagonista de Lucien Lacombe.

En definitiva “Lucien Lacombe” puede considerarse una película notable desde el punto de vista sociológico, por abordar sin maniqueísmos de ninguna clase una etapa bastante controvertida de la historia reciente europea y francesa en particular. Sin embargo cinematográficamente hablando, creo que está lejos de los mejores dramas sobre la II GM.
Calificación: 6/10

viernes, 7 de diciembre de 2007

La patrulla del coronel Jackson (Back To Bataan)

La patrulla del coronel Jackson (1945)

Poco antes de la caida de Filipinas, a finales de 1941, el Coronel Madden Jackson (John Wayne) recibe el encargo de organizar una fuerza de guerrilleros filipinos para hostigar a las tropas de ocupación japonesas en las islas. Con la ayuda de un oficial filipino, el capitán Andrés Bonifacio (Anthony Quinn) un hombre atormentado porque su antigua novia se dedica a hablar por la radio como propagandista de los japoneses, (pero que en realidad colabora con los americanos), Jackson organizará un eficiente grupo de guerrillas cuyos golpes de mano lograrán crearles muchas dificultades a las fuerzas japonesas.

A la hora de valorar esta película hay que tener muy en cuenta que se enmarca en plena época de actividad propagandística de la insdustria hollywoodiense a favor del esfuerzo de guerra aliado, en este caso contra el enemigo que aun combatía: Japón. Como no podía ser de otra forma, el tratamiento de los personajes japoneses es descaradamente propagandístico, presentadolos como unos seres absolutamente taimados y retorcidos, lo que a veces hace que los personajes japoneses aparezcan como representaciones caricaturescas del “malvado amarillo”. Especialmente delirantes son las escenas en las que las tropas de Jackson desbaratan una ficticia ceremonia de declaración de independencia de Filipinas por parte de los japoneses.

En cualquier caso, mas alla de su contenido propagandístico, la película tiene algún que otro aspecto reseñable. El más evidente es el de contar en su elenco con dos gigantes de la pantalla como Wayne y Quinn, que sí bien no alcanzan en esta película sus mejores cotas interpretaivas, si que demuestran oficio en sus respectivos papeles. Otra de sus virtudes radica en la ambientación de los escenarios de la selva filipina, que está bastante lograda. Finalmente, hay que reconocer que el film, pese a la relativa escasez de escenas de acción, muestra en las secuencias de combate un alto grado de credibilidad, aunque eso sí, con las limitaciones típicas de la época (muertes no sagrientas), y con algún que otro efecto visual poco logrado.

Por lo demás “La Patrulla del Coronel Jackson” no aporta mucho más al género bélico, y además cae en algunos de los clichés típicos del cine de propaganda (sacrificio de los Filipinos por EEUU, el niño que sacrifica su vida por la causa…) que se ven realzados por el típico “Happy Ending” de este tipo de filmes. En resumen, estamos ante un título medianamente correcto y que se deja ver, pero del que no puede extraerse gran cosa.

Y con esta reseña, por cierto, concluyo este mini ciclo dedicado al gran John Wayne y al frente del Pacífico.
Calificación: 4,5/10

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Arenas Sangrientas (Sands of Iwo Jima)

Arenas Sangrientas (1949)

La película nos narra la historia de un pelotón de marines norteamericanos mandados por el Sargento John Stryker (John Wayne), un hombre amargado que parece pagar su fracaso matrimonial con el alcohol y descargando su furia contra los hombres que tiene bajo su mando. Tras entrenar concienzudamente a su pelotón de marines, Stryker los liderará en los duros y sangrientos combates por la isla de Tarawa y más tarde, en la encarnizada batalla por Iwo Jima.

Pese a ser una película de tintes claramente propagandísticos, “Arenas sangrientas” supuso un espaldarazo en la carrera de John Wayne, pues la película obtuvo un gran éxito comercial, y gracias a ella, “The Duke” recibió la primera nominación al Oscar de su ya dilatada carrera, en 1949. Por cierto, ese fue un año marcado por las nominaciones a películas Bélicas ambientadas en la II GM, pues “Fuego en la Nieve” y “Almas en la hoguera” acapararon varias nominaciones para los premios de la Academia de Hollywood.

Aunque naturalmente tanto reconocimiento por parte de público y crítica parece (y seguramente es) excesivo dada la calidad cinematográfica del film, hay que reconocer que este tiene varios aspectos meritorios, sobre todo teniendo en cuenta la época en que se rodó. Principalmente la película está bien hecha en su primera parte, donde muestra el entrenamiento de los marines y sobre todo, el asalto a Tarawa. Esta pequeña isla, fue escenario de duros combates entre americanos y japoneses que son muy bien reflejados en la película. Las escenas del desembarco, cuando los marines quedan clavados en la playa debido al fuego procedente de los blocaos japoneses está muy lograda y resulta bastante realista para la época, si bien con la limitación de se muestran las muertes “dulces” o no sangrientas de los soldados que caen en combate. El otro gran acierto de la película es que, gracias al apoyo del ejército a la producción, contó con armamento real de la II GM, por lo que la recreación del material de los marines es perfecta, desde los tanques a las armas portátiles, todo el atrezzo militar es rigurosamente realista.

Pero por lo demás, la película cojea en varios aspectos. El guión es un tanto irregular, mezclando elementos de drama romántico un poco pasteloso, con los típicos enfrentamientos del “padrazo” Stryker con sus subordinados díscolos. A ello se le unen las escenas de acción épico-heroicas, con soldados que mueren exhalando frases pretendidamente emotivas… demasiados tópicos al uso. Y como no podía ser menos, también se recrea el mítico plano de la Bandera de EEUU plantandose en la cima del Monte Suribachi, el icono fotográfico por excelencia de la batalla de Iwo Jima y una de las imágenes mas conocidas de la II GM.

En cuanto a los actores, Wayne muestra oficio en el papel de “American Hero” duro pero sensible a la vez, valiente, pero imperfecto, en el que tan a gusto se sentía, en un personaje muy parecido al que interpretaria en varias películas. Aunque, eso sí, no considero que su interpretación fuera merecedora del Oscar (el cual, por cierto, no ganó). De los secundarios, no hubo ninguno que me llamara especialmente la atención.

En definitiva “Arenas Sangrientas” no es precisamente una joya del Séptimo Arte, y mas allá de su éxito coyuntural, se puede decir que no ha resistido demasiado bien el paso del tiempo, aunque sí hay que reconocerle que el filme debió resultar bastante realista cuando se estrenó. Recomendable como precedente de otros títulos más recientes como “Banderas de nuestros Padres”.

Califiación: 5,5/10

viernes, 23 de noviembre de 2007

Infierno en las Nubes (Flying Leathernecks)

Infierno en las Nubes (1951)


La acción comienza a principios de 1942. Una escuadradilla aérea de los marines, la VMF-247, recibe a su nuevo comandante el mayor Dan Kirby (John Wayne) quien ha sido nombrado en detrimento del segundo oficial de la misma, el Carl Griffin (Robert Ryan). El mayor Kirby es un partidario del apoyo aereo cercano a las tropas de tierra, por lo que la escuadrilla es enviada a combatir a Guadalcanal, donde americanos y japoneses se disputan el control de la isla en encarnizados combates por tierra, mar y aire. Pronto, las duras condiciones de combate en Guadalcanal harán que los caracteres de Kirby y Griffin choquen, ya que la muy estricta disciplina de Kirby no es entendida por su segundo, pese a lo cual, Kirby está decidido a hacer combatir a sus hombres hasta la extenuación.

A principios de los años 50, en plenos albores de la “Guerra Fria” muchos estudios de Hollywood decidieron volver la vista atrás, hacia al reciente conflicto mundial, para ensalzar los valores del ejército norteamericano a través de sus filmes bélicos (seguramente, la escalada bélica en Corea tuvo su parte de culpa en esto). En esta película el actor que más veces encarnó al heroe americano por excelencia, John Wayne, es el típico jefe de unidad aparentemente duro e impertubable ante la muerte de sus subordinados, pero en el fondo de gran corazon y que lamenta cada baja entre sus hombres como algo propio.

A partir de ahí, el argumento discurre por los senderos previsibles, con algunas escenas de combates aereos que vienen a recrear las incursiones aereas contra los japoneses en la batalla de Guadalcanal. Lamentablemente, se ve que el presupuesto destinado a los efectos visuales no daba para mucho, por lo que las escenas de combates aereos se reducen a un primer plano de la cabina y piloto, alternándose con multitud de escenas sacadas de documentales reales en color, que se intercalan con algún que otro fallo de continuidad de la acción. Al menos son de agradecer algunas tomas filmadas en las que se aprecian que los aviones usados son auténticos F4 Wildcats y F4U Corsairs (cosa que tampoco era excesivamente difícil, ya que este film se rodó apenas 5 años después del final de la guerra). También se entremeten algunas escenas familiares, afortunadamente breves, que la verdad, no aportan gran cosa.

En el apartado interpretativo, John Wayne está en su linea, con un papel bastante plano al que no le saca demasiado partido y el coprotagonista, Robert Ryan tampoco pasa de discreto. Pero en realidad, tampoco el guión profundiza demasiado en el carácter de los personajes (tenemos al típico mando “duro” frente al buenazo o “flexible” y punto) y en eso la historia resulta tan plana como en todo lo demás.

Desde luego no puede decirse que “Infierno en las nubes” sea una película especialmente memorable y si encima como colofón me ponen el típico plano de la bandera norteamericana izándose en el mástil de turno… me dejan más frio que un iglú. Pasable en el mejor de los casos.

Calificación: 4/10

viernes, 16 de noviembre de 2007

36 Horas (36 Hours)

36 Horas (1965)

Pocas semanas antes del comienzo de la Operación Overlord, el Mayor Pike (James Garner), un oficial de inteligencia americana, es capturado por miembros del servicio secreto alemán en Portugal. Como la inteligencia alemana sabe que Pike es conocedor de los secretos del Dia D, deciden sacarle información internandolo en un apartado sanatorio de Baviera. Alli, bajo el cuidado del Dr. Gerber (Rod Taylor), un médico alemán de origen norteamericano, y de la dulce enfermera Hedler (Eva Maria Saint), le hacen creer a Pike cuando este despierta que han transcurrido cinco años desde que cayó en coma y que la guerra ha acabado, esperando que de este modo Pike les revele los detalles concretos del Plan de Overlord, especialmente el lugar donde se producirá el inminente desembarco aliado.

36 Horas” es el típico ejemplo de película interesante relativamente desconocida, y ciertamente es una película mejor de lo que puede esperarse. La película adaptó para la gran pantalla un relato corto titulado Beware of the Dog ("Cuidado con el perro") del escritor Roald Dahl. La direccíón del film recayó sobre George Seaton, quien apenas tres años antes se había encargado de la realización de otro notable film de espionaje ambientado en la II GM, "Espía por mandato".

Entrando a analizar el film hay que decir que 36 horas es una más que interesante historia de espionaje, que mezcla los elementos típicos de dicho tipo cine con el thriller de intriga, lo cual sirve para que la narración mantenga el interés a lo largo de su metraje, gracias a un guión muy bien elaborado, en el cual, no obstante, se aprecian algunos aspectos poco pulidos que, de haberse cuidado más, habrían elevado considerablemente la calidad del film. En cualquier caso, estamos ante un relato que por momentos recuerda al mejor cine de Hitchkock, quien, sin lugar a dudas, habría sabido sacar un excelente provecho de la historia que sirve de punto de partida de la narración. Partiendo de dicha interesante premisa argumental, el desarrollo posterior de la historia logra hacerla creible e interesante a la vez. La trama está llevada con un apreciable vigor y pulso narrativo, mediante un ritmo que va in crescendo de intensidad hasta la resolución final de la misma, que me pareció bastante buena (y que no desvelaré por motivos obvios).

En cuanto a los actores, hay que señalar que tanto James Garner como Eva Marie Saint, y especialmente Rod Taylor, cumplen muy bien en sus respectivos papeles. En definitiva, “36 horas” es un film intenso y de buena factura que deparará una grata sorpresa a quien no haya tenido oportunidad de verla con anterioridad. Una pequeña joya desconocida.

Calificación: 6,5/10

martes, 13 de noviembre de 2007

Ike: Desembarco en Normandia (Ike: Countdown to D-Day)

Ike: Desembarco en Normandia (2004)

La acción comienza varios meses antes del comienzo de la Operación OVERLORD cuando el general norteamericano Dwight Eisenhower (apodado abreviadamente “Ike”) es designado por Churchill para desempeñar el mando supremo de las fuerzas terrestres aliadas de cara a la futura invasión del continente Europeo. A partir de su nombramiento, Ike habrá de sortear con grandes dosis de energía y diplomacia los problemas militares y políticos que irán surgiendo en las semanas previas al crucial Dia D, el desembarco en Normandia.

Este telefilme, de producción estadounidense supone una nueva aproximación al tema del desembarco en Normandia, esta a vez a través de los ojos de uno de sus protagonistas, el hombre que dirigió los preparativos de OVERLORD, el general Eisenhower. La película reconstruye con cierta minuciosidad los hechos principales que precedieron al desembarco, mostrando la problemática a la que tuvo que enfrentarse Ike, abarcando factores como las condiciones meteorológicas, la escasez de lanchas de desembarco, las complicadas relaciones estratégicas y políticas con el primer ministro británico, Winston Churchill, y las tensiones provocadas por el excesivo ego del Mariscal Montgomery.

El film compensa su evidente limitación de medios con una producción aseada y correcta, abordando el tema de la preparación de OVERLORD con bastante rigor histórico, en un tono casi documental, desde la perspectiva de los principales dirigentes políticos y militares que dirigieron la campaña. Lo que me gustó de la película fue naturalmente ese rigor a la hora de mostrar los entresijos de una de las campañas mas cruciales de la historia, y como describe las tensiones derivadas de la responsabilidad del mando supremo que debió sufrir el hombre sobre cuyos hombros recayó dicha responsabilidad, a la que se añadían los problemas causados por los celos profesionales de Monty.

Lo que no me terminó de convencer es que a mi modo de ver los personajes son retratados cayendo en el exceso sicológico, que a veces parece caricaturesco. La arrogancia de Montgomery (verdadera) aparece retratada hasta la saciedad; a Patton lo muestran como un botarate pretencioso; De Gaulle es un chauvinista cerrado de mente y Ike, (eso sí) es todo un compendio de magnaminidad, tacto y humanidad. Quizás dotar al retrato sicológico de estos personajes de algún que otro matiz adicional habría dado mas profundidad a la historia.

En el apartado de las interpretaciones, los actores estan correctos en general. Tom Selleck en el papel de Ike no desentona, aunque para mi el mejor caracterizado es el actor que interpreta a Montgomery.

Una escena que me gustó especialmente es la de Ike contemplando pensativo un cuadro de Napoleón en Rusia, comentandole luego a su ayudante “No pienso en Napoleón, pienso en los soldados”, escena que a mi modo de ver refleja bastante bien la presión que debe soportar quien envía a miles de hombres a enfrentarse a la muerte. Lo que menos me gustó es que aborda la historia desde un punto de vista claramente favorable a los estadounidenses, intercalando en algunas escenas los típicos diálogos en los que se habla de la misión de EEUU como baluarte de la libertad del mundo y la democracia.

En resumen, una película entretenida, aunque no aportará gran cosa a los que conozcan la historia de OVERLORD.

Calificación: 5,5/10

sábado, 13 de octubre de 2007

Almas en la Hoguera (Twelve O´Clock High)

Almas en la hoguera (1949)

La acción no sitúa en una base aerea de la 8ª Fuerza Aerea de EEUU en Inglaterra. La escuadrilla de bombarderos 918ª es una unidad que lleva varias semanas combatiendo y a la que las fuertes bajas han minado la moral de combate. Para sustituir al agotado comandante de la 918ª, el Coronel Davenport, se nombra al general Frank Savage, quien decide aplicar una ferrea disciplina para restaurar la moral de la tropa. Aunque inicialmente ello le acarrea la enemistad de sus hombres, estos iran cambiando gradualmente su actitud a medida que, gracias a Savage reducen las pérdidas y aumentan sus éxitos en las misiones de bombardeo. Pero las tensiones del mando terminarán por afectar igualmente a Savage, quien no se librará de sufrir sus consecuencias.

Por una vez, un título traducido, como es “Almas en la hoguera” resulta mucho mas apropiado para captar la esencia de la historia que el título original. La película, en vez de describir los combates aereos, centra su atención en la lucha interna de los pilotos sometidos a la tensión del combate y la angustia extrema que supone arriesgar la vida a cada momento. Las almas de esos aviadores están siendo consumidas en la hoguera de la guerra hasta el punto de atormentar sus espíritus. En ese aspecto, el desarrollo del guión es sobresaliente, presentando a la perfección los distintos puntos de vista del mando y los combatientes. El otro eje argumental de la película es la cuestión del liderazgo, confrontando las dos maneras posibles de ganarse a los hombres: compresión o dura disciplina. El coronel Davenport pierde su capacidad de mando por implicarse emocionalmente con sus hombres, mientras que el general Savage (Gregory Peck) será el encargado de aplicar la disciplina e inculcarles a sus hombres el “esprit de corps”, el orgullo de cuerpo, aunque finalmente no podrá evitar caer en la misma implicación emocional que destruyó al anterior jefe de escuadrilla.

En el apartado de la ambientación, la mayor parte de la película discurre en decorados de interiores (bases aereas, cuarteles…etc) solo en las escenas de la incursión sobre Scwheinfurt se muestran escenas de combates, en gran medida sacadas de documentales, y precisamente esa falta de escenas de combate aereo sea una de las grandes fallas de la película, que por momentos se hace excesivamente densa debido a su considerable metraje. En cuanto a las interpretaciones, hay que destacar el grandisimo papel que compone Gregory Peck como general Savage, así como los secundarios, que están todos muy creibles en sus interpretaciones.

En definitiva, “Almas en la hoguera” es todo un estudio psicológico de ese fenómeno que se denomina “fatiga de guerra” y una película de notable profundidad psicológica. Muy recomendable.


Critica de Reisman

Calificación: 7/10

martes, 9 de octubre de 2007

Amén

Amen (2002)

Kurt Gerstain es un científico enrolado como teniente en el departamento de sanidad de la SS por sus conocimientos sobre parásitos y purificación de aguas. Sin embargo, su inocente tarea pronto se verá complicada por un nuevo programa: el exterminio de los judios mediante el uso del gas Zyclón. Gerstain, cristiano de firmes creencias, trata de entorpecer la matanza y abrir los ojos de sus compatriotas, sin que nadie lo escuche. Finalmente decide denunciar los hechos del genocidio judio ante el nuncio vaticano, para hacerlos llegar al Papa en Roma. Pese a que el nuncio no lo escucha, su ayudante, el padre Fontana intentará ayudar a Gerstein en su tarea de detener la matanza de judios.

El director Costa-Gavras es conocido por dotar a sus películas de un fuerte compromiso ideológico y componente de denuncia política. En ese aspecto “Amen” no es ninguna excepción a la regla de este realizador de origen griego, que compone con su película un contundente alegato contra la pasividad de la Iglesia Católica, y especialmente del Pontífice Pio XII ante el genocidio nazi. Aunque la película peca de cierto maniqueísmo (en mi opinión se deforma demasiado la opinión de Pio XII de preferir el nazismo al comunismo) lo cierto es que el tema del silencio de la Iglesia Romana ante las muertes de miles de judios en Europa es una de las cuestiones mas lacerantes y aun polémicas de la historia reciente del Estado Vaticano.

Centrándonos en el aspecto cinematográfico, hay que decir que “Amen” tiene mas fuerza por lo que cuenta que por como lo cuenta. Las limitaciones formales que presenta el film hacen que el desarrollo de la historia resulte relativamente plano y lineal, sin evitar caer a veces en cierto efectismo (como en la escena de la mariscada de los cardenales con el Vaticano de fondo). En el aspecto artístico, tampoco hay nada especialmente reseñable, aunque sí una escena lograda, cuando Gerstein observa por la mirilla de un barracón como gasean a un grupo de judios, sin ver lo que ocurre dentro, el horror se intuye en una elipsis muy lograda. Los actores principales (Tukur y Kassovitz) están bien en sus respectivos papeles dando credibilidad a sus respectivos personajes.

Quizás lo que le falta a “Amen” para ser una gran película es algo mas de atrevimiento, tanto en la forma como en el fondo, y haber profundizado más en los temas que plantea, pues su postura claramente antieclesiastica la grava con una dosis importante de subjetivismo. Pese a todo, una película interesante y que hace reflexionar.

Calificación: 6/10

viernes, 5 de octubre de 2007

Hundid el Bismarck (Sink the Bismarck)

Hundid el Bismarck (1960)

Mayo de 1941. El Alto Mando naval británico sospecha que el poderoso acorazado Bismarck, se dispone abandonar el Báltico para dirigirse al Atlántico con el objetivo de causar estragos en el tráfico mercante. El Capitán Sheppard, nuevo jefe de operaciones del almirantazgo, ve confirmadas sus sospechas cuando le informan de que dos grandes buques alemanes (que resultan ser el Bismarck y el Prinz Eugen), se dirigen al estrecho de Dinamarca rumbo al Atlantico. Desde ese momento, la flota británica se moviliza con un solo objetivo: localizar y hundir al Bismarck.

En un claro tono documental, Hundid el Bismarck, es una película que refleja bastante fielmente los hechos históricos que condujeron al hundimiento del más famoso acorazado de la II GM. Aunque el personaje principal (Capitán Sheppard) es ficticio, se describen bastante bien los acontecimientos que describen la localización del Bismarck, el enfrentamiento en el que resulta hundido el Hood y la posterior destrucción del buque alemán. Eso sí, la película se toma algunas licencias, como la de presentar al jefe de la flotilla alemana, almirante Lutjens, como un déspota e incapaz, cosa que no se ajusta a la realidad, pues Lutjens era un marino competente y cabal. Asimismo, no se muestra la causa real del hundimiento del Bismarck (supongo que porque no se sabía cuando se filmó esta película): que la propia tripulación abrió las válvulas para facilitar su hundimiento, pues pese al intenso cañoneo, el acorazado se mantenía a flote gracias a su fuerte blindaje.

Por lo demás, la película no está mal en el apartado técnico, usando para recrear los barcos una mezcla de imágenes de documental y maquetas artesanales que no quedan mal en pantalla. La típica historia romántica que se introduce en este tipo de películas, en este caso entre el capitán Shepard y su asistente femenina no aporta mucho, pero al menos no entorpece el desarrollo de la historia principal. En cuanto a los actores, quitando al que interpreta a Lutjens, están bien en sus papeles, sin que ninguno destaque especialmente.

En resumidas cuentas una película filmada con oficio y bastante fiel a los hechos reales de la caza del Bismarck.


Calificación: 5,5/10

jueves, 4 de octubre de 2007

Lili Marleen

Lili Marleen (1981)

A traves de la historia personal de la cantante Lale Andersen, que popularizó el que fue el mayor éxito musical de la II GM, la celebérrima canción “Lili Marleen”, el argumento nos muestra la tormentosa relación sentimental de la verdadera Lili con un compositor de origen judio, su vuelta a Alemania tras ser expulsada de Suiza, y como a través del inesperado éxito mundial de su canción, la cantante llega a convertirse en estrella y a codearse con la alta sociedad del III Reich, a la vez que es usada por la gigantesca maquina de propaganda nazi.

El director alemán Reiner Fassbinder, ofreció con este film su particular visión de la sociedad nazi a través de la historia de cantante que popularizo la archiconocida canción que da título a la película. La historia, que por momentos se aproxima (sin llegar) al ritmo de un musical, intercala una gran cantidad de temas como el amor, la ambición, o el precio de la fama. La parte musical se reduce a la interpretación, con distintos matices de “Lili Marlene”, siendo especialmente emotivas las secuencias en las que la canción se va intercalando con escenas bélicas y observamos la expresión de los soldados en lugares lejanos como sublimados por la nostálgica melodía de la música. El papel de Lale Andersen, por cierto, está muy bien interpretado por la protagonista, Hanna Schygula, que logra recrear a la perfección a la pasional y frágil cantante.

Otro acierto del film es como refleja el ambiente de la Alemania nazi, con un cierto aire de oscuro cabaret que es muy bien resaltado mediante el uso de una ambigua luminosidad de los planos con contrastes de claros y oscuros. En el apartado negativo, quizás puede achacarse que algunas partes del film resultan demasiado efectistas o alguna situación que otra un tanto forzada, pero en general el ambiente visual y sonoro que logra Fassbinder está muy logrado. Una película interesante, sobre una canción para recordar y que encandiló a toda una generación.

Calificación: 6/10

martes, 2 de octubre de 2007

Dias de Sangre y Fuego (The Fallen)

Dias de Sangre y Fuego (2004)

A finales de 1944, mientras el frente italiano se haya estancado en la línea de Los Apeninos, la lucha prosigue en varios frentes. A través de la historia de un grupo de soldados americanos que llevan suministros al frente; una compañía alemana que lucha por mantener su posición rodeados de partisanos; y un grupo de soldados italianos leales a la República de Saló que combaten junto a los alemanes, el argumento desgrana la compleja situación de Italia en esos meses postreros de la guerra.

Lo primero que hay que decir a la hora de valorar esta película, es que, en principio, hay que reconocerles al guionista y al director, el valor que han tenido al tratar un tema muy poco explorado por el cine como es el de la complejidades sociales y políticas creadas por la II GM en muchos paises europeos, tratando de Italia en este caso. Sin embargo, también es de recibo pedir que, a la hora de acometer un proyecto de esta envergadura, se cuenten con ciertos mimbres que garanticen un resultado mínimamente satisfactorio. Ahí es donde falla este film. La complejidad de las distinta subtramas que el guión intenta entrelazar (la lucha de italianos en el Ejército Fascista contra los partisanos, la visión alemana y norteamericana…etc) habría requerido unos medios de los que esta producción carece. La película intenta abarcar demasiado, pero se vé que ni el presupuesto, ni un guión que resulta demasiado esquemático, tanto en la trama como en el desarrollo de los personajes, le permiten remontar el vuelo.

Sin negar las buenas intenciones que se adivinan detrás del film, que trata de presentar una visión honesta y realista sobre todos los bandos, lo cierto es que la historia se queda reducida a una serie de episodios que no terminan de conectar entre sí. Algunas esforzadas escenas bélicas, rodadas con pocos medios pero con pulcritud, completan el cuadro de una película que apunta maneras pero no termina de funcionar. Pese a ello “Dias de Sangre y Fuego” tiene sin duda su interés, aunque sea solo por tratar un tema atractivo y poco visto con anterioridad en el cine.
Calificación: 4/10