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viernes, 11 de marzo de 2011

Al filo de la oscuridad (The Edge of Darkness)

Al filo de la oscuridad (1943)

Noruega, Octubre de 1942. El pequeño pueblo costero de Trollness aparece arrasado por un levantamiento que ha acabado con la guarnición alemana, y cuya historia se irá reconstruyendo. La población de apenas 800 habitantes se muestra hostil hacia los ocupantes, con varios cabecillas cercanos al movimiento de la resistencia. El principal es Gunnar Brogge (Errol Flynn), un pescador decidido a combatir a los alemanes a cualquier precio, respaldado incondicionalmente por su novia Karen Stensgard (Ann Sheridan). Sin embargo, en el pueblo también hay partidarios de mantener la paz, especialmente el pacífico Doctor Stensgard, el padre de Karen, y su hermano Johan, el dueño de la fábrica de conservas local, interesado en que no estalle la revuelta para continuar con sus actividades comerciales. Sin embargo, cuando se tienen noticias de que los ingleses están suministrando armas a las poblaciones costeras, la mayor parte de la población se mostrará favorable a preparar un levantamiento contra los ocupantes.

No cabe duda de que 1942 fue un año especialmente prolífico para el realizador Lewis Milestone, ya que durante ese periodo estuvo ocupado en el rodaje de dos películas propagandísticas que iban a estrenarse, con pocas semanas de diferencia, en la primavera de 1943. Y curiosamente, ambas eran historias ambientadas en la Europa ocupada por los nazis. La primera de ellas, “La Estrella del Norte” trataba sobre la lucha partisana en Ucrania durante los primeros dias de la invasión alemana, mientras que la segunda, titulada Al filo de la oscuridad, estaba dedicada a homenajear al movimiento de la resistencia noruega. La película fue producida por la poderosa Warner Bros, de modo que Milestone pudo contar con la participación de las estrellas consagradas del estudio para protagonizarla, principalmente con el mítico Errol Flynn, quien tras ser rechazado para el servicio activo en el ejército, se mostró muy dispuesto a participar en películas de propaganda durante la guerra. Sin embargo, el rodaje no fue sencillo ni para el director ni para su protagonista.

Para empezar, la filmación de los exteriores de la película en la costa de California y la población de Monterey, sufrió varias semanas de retraso debido a unos espesos bancos de niebla que afectaron a la costa californiana en esas fechas, por lo que se hizo necesario buscar nuevas localizaciones. Por su parte, Errol Flynn sufrió durante esos meses una grave crisis personal cuando fue acusado y procesado por la violación de una mujer, lo cual le hizo caer en una depresión que le afectó durante todo el rodaje de la pelicula, además de ver su popularidad seriamente comprometida por causa de dicha acusación. Aunque finalmente el actor fue absuelto de los cargos por un jurado en Febrero de 1943, apenas un mes antes de que se estrenara la película.

En cuanto a la calidad del film, hay que decir que Al filo de la oscuridad puede considerarse una correcta, pero no brillante, muestra del cine propagandístico de la época. La película tiene un arranque bastante sugerente, mostrando como un avión de reconocimiento alemán descubre la población de Trollness arrasada, y la bandera noruega ondeando en uno de sus edificios. A partir de ese momento, mediante el empleo de un prolongado flashback, se iran reconstruyendo los hechos acaecidos en las semanas anteriores al levantamiento, y como este se fue larvando entre la población local. También es interesante como se muestran las diferentes actitudes de los personajes, oscilando entre los que desean mantener la paz, ya sea por idealismo o por intereses propios (los hermanos Stensgard), los que dudan de la viabilidad de un levantamiento, y finalmente los orgullosos patriotas deseosos de combatir abiertamente contra los alemanes. En ese sentido, es digna de mención la escena que muestra reunión de los lugareños en la iglesia, con excusa de celebrar un oficio religioso, y en la que se debate la posibilidad de llevar a la práctica el levantamiento, confrontándose entre los presentes las distintas opiniones al respecto.

Sin embargo, no todos los aspectos de la trama me terminaron de convencer. Para empezar el guión peca del mismo fallo que se aprecia en “La Estrella del Norte”, presentando a los alemanes como los típicos villanos desalmados de turno, lo cual le resta veracidad a la trama. En segundo lugar, el ritmo de la narración no termina de ser del todo sostenido, y algún tramo del metraje se dilata en exceso, perjudicando bastante la agilidad del relato. Finalmente, cabe reseñar que, pese a que las escenas de acción están bien filmadas, mediante el uso extensivo de los travellings laterales que eran “marca de la casa” de Milestone, la parte dedicada al levantamiento de la población y el combate contra las tropas alemanas no termina de resultar verosímil, ya que se nota en demasía la intención propagandística de esas escenas, que adolecen de una carga épica más bien poco creible para el espectador actual.

En definitiva, Al filo de la Oscuridad puede considerarse un título correcto en lineas generales, pero cuya calidad se ve algo deformada por unas intenciones propagandísticas muy poco disimuladas, que de haberse introducido de una manera más sútil muy probablemente habrían mejorado el resultado final. Una película entretenida, que merece la pena ver sobre todo por la participación del gran Errol Flynn, pero que no puede considerarse de las más brillantes dentro del género propagandístico.

Calificación: 5,5/10

8 comentarios:

lola dijo...

Hola, pues ésta es una de mis películas preferidas, la he visto muchas veces (me encanta el tándem Flynn-Sheridan). Y en lo que estoy en desacuerdo contigo es que pintan a todos los alemanes muy malos, la dueña del hotel se enamora de uno de los soldados y él de ella, aunque es cierto que esa parte de la historia no queda muy clara. De todos modos hace muchos años que no la he visto y puede que la memoria me juegue malas pasadas.
Feliz fin de semana.

Von Kleist dijo...

Buenas Lola

Creo que el paso del tiempo le ha jugado una mala pasada a tu recuerdo. Efectivamente, hay un "romance" -poco romántico- pero no es con la dueña del hotel. El jefe de la guarnición alemana mantenía en dicho hotel a una prisionera polaca, de la cual se explica que mantenía esa relación con el oficial alemán porque a cambio esperaba ser liberada y devuelta a su país.

Y para que veas lo malos que son los alemanes en esta película, al final el capitán germano se niega a dejarla partir, y mata de un tiro a su amante cuando esta comienza a reprocharle su cobardía moral.

En fin, que aquí está claro que los alemanes son los malos malísimos de la película.

Saludos

lola dijo...

Lo de la polaca es otra historia, ella sabe que hay un alemán que no es tal y es el que ayudará a los insurrectos con la cuestión de las armas. Pero la dueña del hotel, cuyo padre está de rehén se enamora de un alemán que le decía que él era buen carpintero y se había ofrecido a hacer algunos arreglos a los muebles. En la escena en que están Flynn y Sheridan vigilando por si aparece el submarino de las armas y ella (la dueña) llega se hace referencia al tema del enamoramiento, pero la cosa termina mal cuando la rebelión del pueblo y dan a entender que es ella misma quien mata al alemán. Igual eso no sale en la versión española. Perdona la insistencia, pero ya te digo; es una de mis películas preferidas. Y por cierto ¿sabes si se puede conseguir en algún lado?

Von Kleist dijo...

Buenas Lola

Es cierto que hay una escena en la que un soldado alemán, que dice ser carpintero, se ofrece a la dueña del hotel para ayudarla con las reformas. Pero la dueña le rechaza de una forma bastante seca, y luego no recuerdo ninguna escena posterior que muestre un romance entre ambos. De todos modos, como te decía antes, no cabe duda de que aquí los alemanes son los malos, al igual que ocurría en La Estrella del Norte.

En cuanto a como conseguirla, yo la tengo en DVD gracias a una colección de cine bélico que daban con un periódico hara cosa de año y medio (no recuerdo cual). Pero por supuesto, siempre te queda el e-mule, esta película seguro que está disponible.

Saludos

Portish dijo...

Saludos Von Kleist.
Después de mucho tiempo sin comentar, pero leyendo asiduamente tu blog.
Creo que en las películas bélicas propagandísticas, es imposible, por ilógico, encontrar una humanización mínima del enemigo, pues este no era su fin.
A toro pasado, y siempre han pasado muchos años, y muchas veces han faltado directores y productores valientes que llevaran historias no tan sesgadas a la pantalla, es más fácil realizar una obra más "equilibrada".
Recuerdo vagamente esta película, y me han entrado ganas de volverla a ver. Me encanta este tipo de cine bélico, porqué en el fondo, me encantan las películas donde los aliados son los buenos-buenísimos, y los del eje son unos villanos-malvados. Será que el exceso de cine americano de esta época cuando era un chaval, me marcó para siempre.
Aprovecho para darte las gracias por darle tantas entradas a tu blog. Me está permitiendo visionar o revisionar auténticas joyas.

Saludos.

Rebelde dijo...

Muy de acuerdo en casi todo lo dicho: lo mejor es el buen trabajo de Errol, actorazo donde los haya.

Aquí la falla de turno es que no aprovecha la ocasión de mostrar que "equivocadas" están las dos razones para ser pacifista: el idealismo personal y el intéres personal. En cierto modo parecía como si la intención hubiera sido criticar más bien a los apaciguadores antes que a los nazis propiamente dichos. (Aunque estos también se llevan lo suyo)

El cine de propaganda siempre me ha interesado, y estos filmes me parecen cándidos. Comparados con la propaganda actual en el cine, los encuentro débiles. Pero aleccionadores.

miquel zueras dijo...

La vi hace bastantes años, creo recordar que aparecía Ronald Reagan en un papel secundario.Supongo que lo más curioso de la película es la presencia de la resistencia noruega, algo poco habitual en el cine.
Durante el rodaje prohibieron beber a Flynn. El actor inyectaba con una jeringa vodka en unas naranjas que se comía durante las pausas. Una curiosa variante del cóctel "Destornillador". Borgo.

Von Kleist dijo...

Buenas Portish

¡Que alegria verte de nuevo por aquí!, me ha gustado mucho saber que siges leyendo el blog. Bienvenido de nuevo. En cuanto a lo que comentas, es cierto que la humanización del enemigo no era la finalidad de las películas de propaganda. Pero algunas de ellas son mejores que la media, precisamente porque no demonizan al bando contrario. Ponía el ejemplo de Esta tierra es mia, que ofrece un retrato muy equilibrado de los personajes antagónicos. Y efectivamente, el planteamiento de los "buenos" frente a los "malos" también era para mi satisfactorio a otras edades, pero cuando uno tiene mayor espíritu crítico, aprende a apreciar los matices. Un placer leer tu comentario.

Rebelde, yo también soy un fan de Errol Flynn, un actor que aunaba presencia escénica y carisma. Su papel en Objetivo, Birmania me parece que está en el Top Ten del genero bélico. En cuanto a lo que dices de la crítica a los apaciguadores, realmente creo que has dado en el clavo. La crítica se dirige tanto a los alemanes como a los que no se deciden a plantarles cara. La secuencia de la reunión en la iglesia es muy clara a este respecto, y viene a decir que la moral exige enfrentarse abiertamente a los ocupantes. Un planteamiento muy similar al que Laughton enuncia en el juicio de Esta tierra es mia.

Buenas Miquel. Creo que te equivocas respecto a lo de Reagan, quien sí aparece en otro título similar, Jornada desesperada. Por cierto, he de decir que conocía la anécdota que mencionas de las naranjas "rellenas" que Flynn llevaba consigo al set de rodaje. El actor siempre tuvo muy claras sus dos grandes aficiones: el alcohol y las mujeres. Precisamente fueron sus excesos en esos campos los que finalmente le condujeron a una rápida decadencia cuando apenas superaba los cuarenta años de edad. Sin duda, fue un personaje aventurero, tanto delante como detrás de las cámaras.

Saludos