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lunes, 10 de octubre de 2011

Primera Victoria (In Harms Way)

Primera Victoria (1965)

Tras ser apartado del mando por ver como tras el ataque japonés contra Pearl Harbor su crucero era torpedeado y hundido por un submarino enemigo, el capitán Rockwell Torrey (John Wayne) es rehabilitado y ascendido a vicealmirante, recibiendo el encargo de organizar una importante operación para conquistar un grupo de islas ocupadas por los japoneses cuya captura es vital para las futuras operaciones en el Pacífico. De forma paralela, el hijo de Torrey, su novia, y el capitán Paul Eddington (Kirk Douglas) jefe de estado mayor del vicealmirante, se verán envueltos en un triángulo amoroso que traerá trágicas consecuencias para todos ellos.

El caso de Primera Victoria es el mejor ejemplo de cómo el hecho de contar para la producción de un film con un realizador de reconocido prestigio -en este caso Otto Preminger- y un reparto estelar, con actores de la talla de John Wayne, Kirk Douglas y Henry Fonda, no siempre garantiza el que se vaya a obtener una buena película. El film, que supuso la primera colaboración en pantalla de dos gigantes de la interpretación como Wayne y Douglas, se basaba en la novela homónima del escritor James Basset publicada en 1962, la cual describía una serie de operaciones en el Pacífico, que aunque eran ficticias, estaban lejanamente basadas en la Campaña de Guadalcanal y de las Salomon, que tuvo lugar entre finales de 1942 y principios de 1943. Seguramente, Basset prefirió usar elementos ficticios a la hora de describir las operaciones militares que aparecían en su libro para que estas no dejaran en segundo plano el aspecto humano de la novela, centrada en describir el perfil sicológico de sus personajes.

Al preparar el guión del film, Preminger respetó dicho aspecto del libro, sin embargo, afirmó su intención de hacer un film épico y contar una historia patriótica, que se opusiera al antibelicismo imperante en el Hollywood de la época, que Preminger calificó de “derrotismo”. Y desde luego, si esa era la intención del director, hay que decir que el resultado no fue nada satisfactorio. Wayne, aquejado de una grave enfermedad respiratoria que le hacía toser sangre, no dio lo mejor de sí mismo en el papel de Torrey, mientras que Douglas, por su parte, no simpatizó en absoluto con Preminger, cuyas maneras despóticas de dirigir a los actores no compartía. Pero el problema principal reside en un guión bastante flojo que deriva en una historia más bien folletinesca, en la que todos los personajes se ven envueltos en una madeja de relaciones personales y/o amorosas cruzadas poco creíbles.

Además, el aspecto técnico de la producción resulta asombrosamente pobre. Para recrear las escenas de acción naval se emplearon una serie de maquetas bastante burdas, combinadas con unos efectos visuales de saldo, impropios de una producción de altos vuelos, lo cual deja una inexcusable sensación de producto poco pulido para el espectador. En el apartado histórico, dejando de lado la deliberada inexactitud de los hechos que se narran, es reseñable la aparición en pantalla del superacorazado japonés Yamato, un buque que, por otra parte, nunca entró en combate naval directo contra unidades de la US Navy como aparece en el film. Además, el combate final contra el Yamato y la flota nipona, que supuestamente constituye el autentico climax narrativo del film, decepciona no solo por la pobreza de los efectos especiales, sino también por la forma brusca y chapucera en la que se resuelve la batalla naval con los navios norteamericanos.

En definitiva, entre lo poco rescatable que puede sacarse de este film, habría que mencionar la buena fotografía en B/N, el reparto, y el hecho de que, pese al carácter folletinesco de la narración, no sea una película excesivamente aburrida, si bien se hace algo larga debido a su dilatado metraje. En cualquier caso, está claro que se trata de un título a todas luces decepcionante.

Calificación: 4/10


4 comentarios:

miquel zueras dijo...

Hola, Von Kleist. Recuerdo haber visto "Primera victoria" en aquel espacio de los sábados por la tarde "Primera sesión". No sé porqué tenían predilección por las películas navales de la guerra del Pacífico. (Operación Pacífico, 30 segundos sobre Tokio...) Me decepcionó porque a pesar de su reparto y del director de obras como "Laura" me pareció el típico culebrón con ambiente bélico. Quizás lo más destacable eran los títulos de crédito, creo que diseñados por Saul Bass, como el cartel del film. Saludos. Borgo.

Von Kleist dijo...

Buenas Miquel

Pues, ahora que lo comentas, es verdad la predilección que mostró durante algunos años TVE por las películas de acción naval en la sobremesa del sábado. En ese horario, recuerdo haber visto, entre otras "Destino, Tokyo" o "La Batalla del Rio de la Plata". Curioso.

Efectivamente, los títulos de crédito y el cartel promocional del film son unos de los aspectos más destacados de esta producción, aunque para títulos de crédito originales y que realmente me gustaron, destacaría los de otra película "sesentera": Playa Roja.

Por lo demás, como comentas, es un culebron con trasfondo bélico, tratando de imitar quizás el tono de De Aquí a la Eternidad, aunque -claro está-sin acercarse ni de lejos a la calidad de esta última pélicula. Una pena del brillante reparto desaprovechado en un producto muy mediocre.

Saludos

Major Reisman dijo...

Buenas

Esta claro que Preminger estaba en franca decadencia, porque el resultado de esta cinta está muy alejado de sus anteriores éxitos. No sabía la parte de la historia paralela del film, pero como apuntas los resultados no fueron los deseados.

Leí hace un tiempo que uno de los mayores cabreos que tuvo Kirk Douglas fue cuando vio la chapuza de efectos especiales. No me extraña.

Un saludo

Von Kleist dijo...

Buenas Reisman

Pues sí, parece que este rodaje no fue precisamente un camino de rosas para Kirk Douglas. Como comento en la reseña, su sintonía con el director fue nula, debido a los modos poco delicados de Preminger con sus actores. Además, al parecer su entendimiento con Wayne fue bastante frio, debido a las diferentes ideas políticas de ambos actores, pese a lo cual Douglas sí que reconoció la valia profesional de "The Duke".

Y luego está el tema de los efectos digitales, los cuales fueron efectivamente criticados (bastante acertadamente) por el bueno de Kirk, pero se vé que sin éxito. En cierto modo, creo que el problema fue que Preminger quiso hacer una película épico-heroica basandose en una historia original que no invitaba a ello. Y así le lució el pelo.

Saludos