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viernes, 9 de septiembre de 2011

Allo, Allo

Allo, Allo (1982-1992)

En el pequeño pueblo de Nouvion, en la Francia ocupada, el modesto Café Rene, regentado por René Artois (Gorden Kaye) se convierte en el centro de una intensa actividad. Mientras que René intenta contemporizar con los alemanes, convertidos en sus mejores clientes tras la ocupación, y la Resistencia, el Coronel Von Shtrom, comandante de la guarnición alemana, le obliga a ocultar en su local un tesoro artístico buscado tanto por los ocupantes como por la Resistencia, el cuadro de Van Clomp "La Virgen Caída" que se convertirá en el centro de una serie de tramas e intrigas cómicas. Todo se complicará aun más con la llegada de dos pilotos británicos derribados, que la resistencia ocultará en el establecimiento de René, y la del agente de la Gestapo Otto Flick, enviado especialmente desde Berlin para localizar el cuadro de Van Clomp.

Allo, Allo fue una exitosa comedia de situación británica, ambientada en la Francia ocupada durante la II GM, que fue emitida por la BBC a lo largo de 9 temporadas, entre 1982 y 1992. Cada temporada contaba con entre 6 y 8 episodios, de unos 30 minutos de duración, a excepción de la 5ª que contó con 13, y la 7ª que constó de 10 capitulos. El origen de esta telecomedia es un tanto curioso, puesto que Allo, Allo vino a ser una especie de “spin off” o derivación cómica de Secret Army ("Ejercito Secreto") una serie emitida por la BBC entre 1977 y 1979, ambientada en un café regentado por un miembro de la resistencia belga. De hecho, algunos de los interpretes de Secret Army, también iban a aparecer (si bien en un rol cómico) en Allo, Allo.

En cuanto a la valoración, hay que decir que Allo, Allo puede considerarse una de las mejores sitcom británicas del siglo pasado. Con unas tramas tremendamente entretenidas, que mezclaban a la perfección los elementos narrativos típicos de las sitcom, con gags cómicos en la mejor tradición del vodevil, e incluso algunas gotas del cine de espionaje clásico, por supuesto, en clave de comedía, la serie mantuvo un nivel de amenidad y calidad bastante alto a lo largo de sus cinco primeras temporadas en pantalla. A partir de la sexta temporada, sin embargo, cambió el equipo de guionistas y el productor de la serie, resultando que la calidad de los capítulos de las sucesivas temporadas comenzó a decaer de manera bastante acusada, algo que vino dado también por el hecho de que, tras cinco años de emisión, era inevitable que se produjera cierto agotamiento en las tramas y personajes. Pese a ello, la serie aguantó otras tres temporadas más en antena, hasta su finalización en 1992.

De entre los mejores aspectos de Allo, Allo, yo citaría principalmente tres. En primer lugar, el excelente trabajo de los actores del reparto, encabezados por Gorden Kaye, que realmente borda el papel de acomodaticio, mujeriego y oportunista dueño del Café, René Artois, muy bien secundado por unos actores secundarios con gran vis cómica como Richard Gibson, inolvidable en su papel de arquetípico agente de la Gestapo, Otto Flick; o el veterano Jack Haig, el entrañable Monsieur Leclerc, cuyo fallecimiento, en 1989 hizo bajar muchos enteros la serie. También es reseñable la innegable comicidad de muchas situaciones repetidas, como por ejemplo, las torpezas linguísticas del falso gendarme francés Crabtree (especialmente graciosas en la V.O. en inglés), las explicaciones de René a su sufrida mujer Fanny, cuando esta le descubre repetidamente flirteando con las camareras, o los equívocos escarceos amorosos del homosexual teniente Gruber con René. Finalmente, hay que reseñar la buena labor de puesta en escena y ambientación de la serie, que le da un cierto aire intemporal, realzado por la melancólica melodía que, a modo de banda sonora, abría y cerraba cada episodio.

En definitiva, Allo, Allo es una de esas telecomedias que no importa volver a ver una vez pasados los años desde su primera emisión ya que mantiene intacta su comicidad y el encanto original de sus personajes. Muy recomendable para todo aquel que tenga curiosidad por descubrirla o por volverla a rememorar.

Calificación: 7,5/10

4 comentarios:

Conde de Salisbury dijo...

Que recuerdos! Por aquí la ETB transmitió ambas series, la seria y la cómica, esta última en euskera, hace bastantes años.

miquel zueras dijo...

Qué magnífica serie, de cuando TV-3 emitía magníficas comedias inglesas como "The Young Ones" y la de culto "The Red Dwarf". Todos los actores estaban muy bien. El doblaje en catalán era bastante aceptable. Recuerdo un episodio en que el falso gendarme sacaba una tarta de cumpleaños explosiva y a las velas (en catalán: espelmes) las llamaba "espermes". Recibió algunas críticas de excombatientes franceses por la imagen que según ellos ofrecía de la ocupación pero esas series siempre causan alguna polémica. Vista ahora tiene el encanto del look de las series ochenteras de la BBC. Borgo.

Von Kleist dijo...

Buenas Lord Conde

Supongo que el ver esta serie en Esukera sería bastante curioso. Yo la he visto en castellano y en V.O. y sin duda es en esta última donde mejor se aprecian los matices comicos, en especial del gendarme Cratree, muy graciosos en ingles.

Saludos

Von Kleist dijo...

Buenas Miquel

Esta serie fue emitida por las autónomicas a partir de 1990 o 91, si no recuerdo mal. Es graciosa la broma idiomática que comentas, como digo en la reseña, las equivocaciones del gendarme Crabtree eran todo un filón para crear divertidos gags. En la V.O. recuerdo, por ejemplo, "I was pissing by the door" en vez de "passing", es decir "Estaba orinando en la puerta", en vez de "pasando" jeje.

Tambien decia "massage" en vez de "message" y cosas por el estilo. Otro gag bastante explotado era el de René cogido "in fraganti" por su mujer mientras se abrazaba a sus camareras, y ante los reproches siempre respondía muy indignado "You, stupid woman"...

Sin duda, como dices, una de esas series con el inconfundible sello de calidad "ochentero" de la BBC.

Saludo