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miércoles, 9 de julio de 2008

La Quinta Ofensiva (Sutjeska)

La Quinta ofensiva (1973)

La acción nos sitúa en mayo de 1943. En Yugoslavia, tras cuatro tentativas anteriores, los alemanes e italianos se disponen a lanzar una gran operación antipartisana contra las fuerzas del lider guerrillero Tito (Richard Burton) en el norte de Yugoslavia, donde esperan cercar a los 20.000 guerrilleros de Tito para aniquilarlos. Mientras tanto, el lider guerrillero, consciente del peligro prepara la huida de sus hombres a través del Valle del Rio Sutjeska.

Esta producción yugoslava, realizada a instancias del gobierno para conmemorar el 30º aniversario de la Batalla del Rio Sutjeska, en cuyos hechos históricos se basa el film siguiendo la estela de una película anterior titulada “La batalla del Rio Neretva”. Las similitudes entre ambos filmes son evidentes, pues en ambas usaron estrellas internacionales para hacer más atractivo el reparto (en este caso Richard Burton), además de centrar su temática en recrear la heroica lucha partisana contra los alemanes en Yugoslavia. Incluso se designó en primera instancia al director Veljko Bulajic, quien ya se había encargado de la dirección de “La Batalla del Rio Neretva” para dirigir este film, pero Bulajic declinó el ofrecimiento, al parecer porque no le gustaba el giro excesivamente patriotero que pretendía dársele a la historia. En cualquier caso, muchos de los actores yugoslavos que habían intervenido en “Neretva” repitieron actuación en este film, que prácticamente puede considerase una secuela de aquel. La película, asimismo contó con la colaboración de Serguei Bondarchuk uno de los grandes directores y guionistas del cine ruso, que había realizado grandes producciones bélicas como “Guerra y Paz”.

Como he mencionado antes, la película se basa en los hechos históricos de la “Batalla del Sutjeska” o lo que los alemanes denominaron “Operación Weiss” una ofensiva a gran escala para destruir a los importantes contingentes partisanos de Tito que operaban en la zona de Bosnia. Los alemanes e italianos concentraron un total de 10 divisiones en la zona norte de Yugoslavia cercando a las fuerzas guerrilleras, que hubieron de escapar por la zona montañosa de Bosnia, logrando romper las lineas alemanas en el Rio Sutjeska, si bien a costa de sacrificar a más de 6.000 hombres para lograr la ruptura. El mismo Tito estuvo a punto de morir en un bombardeo, y naturalmente los hechos fueron celebrados por el régimen comunista en la posguerra como unos de los hitos de la historia yugoslava, pese a que tácticamente supuso un duro revés para las fuerzas partisanas.

En cuanto a la valoración del film, la verdad es que este es bastante irregular. Tiene aspectos logrados, especialmente las multitudinarias escenas de combates en las montañas yugoslavas, escenas que fueron rodadas en los escenarios reales y que resultan bastante realistas incluso para los estándares actuales. Sin embargo, la batalla final la verdad es que resulta decepcionante y poco realista por el modo tan sencillo en el que son derrotados los alemanes. Asimismo, se nota que el respaldo del ejército yugoslavo fue total, lo que se traduce en una excelente recreación del atrezzo militar (incluso aparecen los típicos T-34 modificados externamente como Tigers) y gran número de extras que se emplearon en las secuencias de combates.

Sin embargo, la película también tiene varios puntos débiles. El principal es el tono descaradamente propagandístico que adopta el film, especialmente palpable en el retrato exageradamente heroico que se hace de Tito, casi en tono hagiográfico. Además, pese a que el film no tiene un metraje excesivo (96 minutos), se hace un poco largo, lo que es principalmente achacable a que el desarrollo de la historia se hace algo monótono y reiterativo. En cuanto a las interpretaciones, tanto Burton como el resto del reparto están correctos en sus respectivos papeles, sin que ninguno sobresalga especialmente, ya que los personajes principales tampoco dan mucho juego, limitándose a presentar a los típicos guerrilleros abnegados y sacrificados hasta el límite en su lucha contra el invasor. Finalmente, otro aspecto que no me convenció es que no se explica muy bien el desarrollo general de los acontecimientos, limitándose a mostrar una sucesión de combates tácticos que podrían haberse integrado en la historia con el típico recurso del mapa que muestra el transcurso de las operaciones.

En definitiva, “La Quinta Ofensiva” es un típico producto del cine comunista de la época. Merece la pena verse por su despliegue de medios y por tratar un aspecto poco conocido de la II GM como es el de la lucha antipartisana, pero su interés cinematográfico es bastante limitado, sobre todo por el nada disimulado tono patriotero que adopta la historia. Una película medianamente satisfactoria para los aficionados a la historia de la II GM.

Calificación: 5/10

lunes, 7 de julio de 2008

Fuerza 10 de Navarone (Force 10 from Navarone)

Fuerza 10 de Navarone (1978)

La acción comienza justo donde terminó “Los Cañones de Navarone”. El mayor Mallory (Robert Shaw) y el Sargento Miller (Edgard Fox), tras ser rescatados por un buque británico, son asignados a una nueva misión. Ambos deben infiltrarse en Yugoslavia, junto con un grupo de comandos denominados la Fuerza 10, comandada por el coronel Mike Barnsby (Harrison Ford). La misión de la Fuerza 10 es destruir un importante puente, mientras que la de Mallory y Miller es la de eliminar a un peligroso agente alemán que se hace llamar Capitán Leskovar (Franco Nero), infiltrado en la resistencia yugoslava.

El realizador britanico Guy Hamilton, director de varias de las películas de la serie James Bond fue el encargado de dirigir esta secuela de la exitosa y célebre “Los Cañones de Navarone” basándose nuevamente en una novela de Alistar MacLean. Pero lo cierto es que más alla del enlace, un tanto forzado, que se hace del punto de partida argumental de esta secuela con las secuencias finales de su predecesora, lo cierto es que ambas películas tienen poco en común.

Para empezar, el reparto está bastante lejos del que encumbró la película original, pues la sustitución de Gregory Peck y David Niven en los papeles principales por los mucho más anodinos Robert Shaw y Edgar Fox, respectivamente, se acusa bastante, aunque la presencia de un joven Harrison Ford en el papel de oficial norteamericano compense en parte la falta de carisma de los otros dos coprotagonistas. Por otro lado, aunque el relato procura combinar diversos elementos narrativos de acción y aventuras, complementados con algunas notas de humor e intriga, lo cierto es que se echa en falta más imaginación a la hora de desarrollarlos. Además, los diálogos, que eran bastante buenos en “Los cañones de Navarone”, en este caso no pasan de discretos, y desde luego son muy inferiores a los de aquella. Tampoco las escenas de acción resultan especialmente espectaculares, quedándose, como mucho, en correctas. Finalmente, aunque la historia trata de introducir ciertos elementos de sorpresa con algún que otro giro del guión, en mi opinión estos resultan bastante previsibles.

Lo que más me gustó el film es una fotografía de muy buena calidad y la ambientación de los escenarios de exteriores yugoslavos, bastante lograda. También es de agradecer que la historia esté ambientada en un escenario poco trillado como es el de la Yugoslavia ocupada por los alemanes. Pero por lo demás, aunque no puede decirse que “Fuerza 10 de Navarone” sea una secuela especialmente mala (sobre todo si la comparamos con otras), lo cierto es que dista mucho de la calidad del film original. Una película aceptablemente entretenida, pero poco más.

Calificación: 5,5/10

miércoles, 2 de julio de 2008

Los Cañones de Navarone (The Guns of Navarone)

Los Cañones de Navarone (1961)

Año 1943. En Keros, una remota isla griega del Egeo, 2.000 soldados británicos esperan para ser evacuados por la Royal Navy, pero los alemanes, decididos a dar un golpe de efecto para forzar la entrada en la guerra de Turquía, se disponen a liquidar a la guarnición de Keros. Para evitarlo y rescatar a los soldados, se hace preciso eliminar la estratégica bateria de cañones pesados de la isla de Navarone, que cierra el paso por mar a Keros. Sin embargo, la batería, emplazada en una fortaleza excavada en la roca de un inexpugnable acantilado, no puede ser destruida desde el aire. Por ello, los aliados preparan un comando liderado por el antiguo escalador Keith Mallory (Gregory Peck), quien junto al lider de la resistencia griega Stavro (Anthony Quinn) y el experto en explosivos Miller (David Niven) tendrán que conducir la peligrosa incursión contra Navarone con el objetivo de destruir los cañones.

Basándose en el Best Seller del mismo título, obra del escritor Alistair Maclean, el director británico Jack Lee Thompson firmó este notable film de aventuras bélicas. Esta película está considerada, a mi entender con razón, como la película de “comandos” por excelencia, y un auténtico clásico del género bélico. En mi opinión, esto se debe a varios motivos, el primero de los cuales es un inteligente guión, que sabe ir dosificando perfectamente la acción, la intriga y la tensión para captar la atención del espectador. Otro acierto radica en la caracterización de los personajes perfectamente creible, y en un soberbio reparto que sabe sacarle partido a cada uno de los papeles protagonistas.

De entre estos, destacaría especialmente un enorme Anthony Quinn en el papel del duro resistente griego Stavro y un impagable David Niven interpretando a un experto en explosivos díscolo y rebosante de fina ironía británica (por ejemplo, cuando los alemanes rodean la casa donde se esconde el comando, pregunta impertubable: ¿habrá salida de incendios?)”. Otros aspectos destacables de la película radican en la excelente ambientación de los escenarios griegos, así como en una excelente banda sonora, obra de Dimitri Tiomkin, que acompaña perfectamente a la acción sin interferirla. Igualmente habría que destacar los efectos especiales del film (merecedores del Oscar de ese año) que aunque hoy en dia no llamen especialmente la atención, hay que reconocer que estaban bastante logrados para la época.

Sin embargo, la película tiene también algunas debilidades que le restan brillantez al conjunto. La primera, es que tras un comienzo electrizante, coronado por la excelente secuencia del enfrentamiento con la patrullera alemana y las escenas de la escalada del acantilado, la historia sufre un acusado bajón del ritmo narrativo en la parte central del metraje, quizás algo dilatada. Por otra parte, hay algunos errores de ambientación (no parece probable que en una isla griega se diera tal concentración de panzers, como salen en la película, y además los vehículos alemanes se notan que son norteamericanos); y alguna escena de acción demasiado inverosímil, en las que los alemanes demuestran tener escasa puntería.

Pero en general, el film mantiene el tono, y la verdad es que la parte final de la película consigue captar perfectamente la atención del espectador gracias a un desenlace muy bien resuelto. En resumen, “Los Cañones de Navarone” es un intenso film de aventuras bélicas que ha resistido bien el paso del tiempo gracias a su buena factura, reparto estelar, y las altas dosis de entretenimiento que proporciona al espectador. No es una obra maestra pero sí merece estar entre las mejores del género.

La Crítica de Steiner

Calificación: 7,5/10

viernes, 27 de junio de 2008

Evasión o Victoria (Escape to Victory)

Evasión o victoria (1981)

La acción nos situa en el año 1943. El mayor Von Steiner (Max Von Sydow) es un oficial alemán que de visita en el campo de prisioneros aliados de Gensdorff, con motivo de la de inspección del campamento por representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja, observa como un grupo de prisioneros juega al fútbol. A Von Steiner, un apasionado del futbol, se le ocurre entonces la idea de organizar un partido de una selección alemana contra un grupo de prisioneros aliados. Aunque el oficial aliado del campo, el Capitan Colby (Michael Caine), en principio se opone, acabará aceptando el reto con la idea de aprovechar el partido para organizar su fuga y la de todo el equipo de prisioneros.

Bueno, como estamos en plena efervescensia futbolera, y en vísperas de un partido histórico para mi querida Selección Española de fútbol, creo que la ocasión es propicia para comentar este film con el deporte rey como argumento de fondo. La verdad es que ésta es una producción bastante atípica dentro de la filmografia del famoso realizador norteamericano John Huston, quien pese a ser estadounidense y no tener mucha idea de futbol decidió encargarse de este proyecto, basándose en un guión escrito por Evan Jones y Yabo Yablonsky, que aunque parezca mentira, está lejanamente inspirado en hechos reales acaecidos durante la II GM.

Tras la invasión de la URSS por los alemanes en 1942, los jugadores del Dynamo de Kiev que no habían escapado, fueron empleados por las autoridades de ocupación para jugar varios partidos de exhibición contra combinados alemanes, logrando varias victorias frente a estos. En agosto de 1942, pese a las amenazas alemanas de tomar represalias si no se dejaban ganar, el combinado del Dynamo venció por 5-3 a una selección de la Luftwaffe, humillación que fue demasiado para los alemanes quienes, tras el partido, detuvieron a 9 de los jugadores, que fueron ejecutados o enviados a campos de concentración. Naturalmente, la película no abordó esta parte de la trama real, sino que optó por presentar una versión suavizada de los hechos, trasladando la historia a un grupo de prisioneros occidentales.

Desde el punto de vista cinematográfico la película es bastante irregular. Para formar el equipo aliado, Huston no dudó en “fichar” a jugadores reales de fama mundial, contando entre otros con el mismísimo Pelé, el argentino Ardiles, el inglés Bobby Moore, y el belga Paul Van Himst. Para completar el reparto, se escogió al entonces emergente Silvester Stallone, para interpretar el papel de díscolo (y algo bruto) portero del equipo, además de experto en fugas. Claro que el hecho de contar con estos futbolistas profesionales haciendo de actores hace que sus interpretaciones aparezcan artificiosas y resulten poco convincentes (en especial el de Pelé, un mago de balón, pero un actor bastante mediocre), y de hecho, si exceptuamos a Michael Caine que cumple sin alardes, ni Stallone ni Max Von Sydow parecen estar muy a gusto en sus papeles.

Obviamente, la intención de la película es la de exaltar los valores de la resistencia, y lucha por la libertad mezclándolos con elementos propio de la épica deportiva que tanto gustan al público norteamericano, mezcolanza que, en este caso, funciona solo a medias en el mejor de los casos. De las dos tramas principales del argumento, la del plan de fuga resulta más bien plana y previsible, mientras que la parte deportiva a mi no me termina de convencer. Se nota que Huston no entendía de futbol, porque las escenas del partido están filmadas sin pasión, aunque se pretenden engrandecer con un par de escenas espectaculares de “futbol de salón” protagonizadas por Pelé (con gol de chilena incluido) que lo hacen aun más inverosimil.

Y todo ello coronado con un épico y pretencioso happy ending final, poco creible y bastante alejado de los hechos reales en los que se inspira la historia. Con todo, hay que reconocer que la historia resulta medianamente entretenida (hecho refrendado por una más que buena acogida por parte del público cuando se estrenó) y que para los aficionados al fútbol siempre será un título de referencia por haber contribuido a la generalización de este deporte. Pero desde el punto de vista cinematográfico, es uno de los títulos menores de la filmografía de Huston.

Calificación: 5,5/10

jueves, 26 de junio de 2008

Zero (Zero faita dai kûsen)

Zero (1966)

A través de la historia de dos amigos enrolados en la Fuerza Aearea japonesa, el teniente Yuzo Hamada y el mecanico Mikushima, el film hace un repaso al desarrollo y al historial de combate del famoso avion de caza Mitsubishi A6MZero”, uno de los aviones míticos de la II GM. Desde sus vuelos reprueba y primeros combates en diciembre de 1941 hasta el final de la guerra, ambos hombres serán testigos de las hazañas aereas del mítico Zero.

Esta curiosa producción japonesa es probablemente un caso único, al ser una película puesta al servicio no de unos personajes o de una historia determinada, sino que está dedicada integramente a un tipo de avión de caza. Sobre esta premisa, y partiendo de un argumento y unos personajes bastante esquemáticos, la película va haciendo un repaso al historial del Zero antes y durante el transcurso de la II GM. La verdad es que la película no carece de interés para los aficionados a la historia militar como es mi caso. Por ejemplo, me gusta la escena en la que el oficial les muestra a los dos cadetes el prototipo sin pintar del Zero con su estructura de aluminio, y les dice que “con este avión Japón será el dueño de los cielos”. También tiene su punto de interés el repaso general que el film hace de la evolución de la guerra en el Pacífico, o el que se muestren aspectos técnicos como la sorpresa de los pilotos japoneses al descubrir el grueso blindaje que protegía a los aviones norteamericanos frente a la escasa protección de sus cazas…etc.

Pero lo cierto es que desde el punto de vista cinematográfico, la película deja mucho que desear. Apenas hay desarrollo de los personajes, los diálogos son mayormente intranscendentes y además las escenas de combates aéreos son bastante deficientes. Pese a que las tomas aereas de los Zero reales no están mal, los estudios Toho, que se encargaron de la producción, eran los mismos que produjeron las famosas películas "de monstruos" japonesas de los 60. No es de extrañar, por tanto, que las secuencias de combates se limiten a mostrar maquetas bastante burdas de los aviones y primeros planos de las cabinas, lo cual me recordó en demasiados momentos a los efectos visuales de las películas de Godzilla. A todo esto hay que añadir que la película desprende el típico halo patriotero y justificativo de las producciones niponas, pero en este caso aun más acentuado por el hecho de que ensalzan sin el menor disimulo las virtudes japonesas y el mérito tecnológico de producir un avión como el Zero. Viendola, parece que estemos ante una película de propaganda filmada durante la contienda y no después de ella.

En definitiva, Zero tiene ciertos aspectos interesantes para los aficionados a los temá bélicos en general y a la aviación en particular, pero su calidad cinematográfica es bastante deficiente, casi de “cero”.

Calificación: 2,5/10

lunes, 23 de junio de 2008

Todos fueron valientes (None but the brave)

Todos fueron valientes (1965)

El teniente Kuroki es el jefe de un pequeño destacamento japonés destinado como guarnición en una pequeña y olvidada isla del Pacífico, que pretende escapar de la misma junto con sus hombres para reincorporarse al frente. Un dia, la rutinaria vida de las tropas de Kuroki se ve alterada cuando un C-47 norteamericano que transportaba un grupo de marines es derribado por cazas japoneses y se estrella en la isla. El pelotón norteamericano, liderado por el Capitán Bourke y el ayudante sanitario Maloney (Frank Sinatra) no tardará en enfrentarse a los japoneses por el control de la isla. Sin embargo, la fuerza de las circunstancias y las necesidades de supervivencia harán finalmente que ambos grupos de hombres pasen de la hostilidad inicial al entendimiento, y finalmente cooperarán por salir adelante.

El famoso cantante Frank Sinatra pasó buena parte de la década de los 60 buscando papeles que le permitieran revitalizar su languideciente carrera cinematográfica. Para ello afrontó este proyecto, hecho a su medida y en el que también iba a encargarse de la dirección (fue la única vez que lo hizo), además de colaborar en las tareas de producción. Muy probablemente Sinatra eligió una historia ambientada en la II GM recordando que su mejor interpretación vino dada precisamente en un film de este tipo, que le valió el Oscar al mejor actor secundario, por su papel de Maggio en “De Aquí a la Eternidad”.

Hay que reconocer que la película pese a estar rodada en plena década de los 60, parte de unos planteamientos bastante originales y honestos, pues partiendo de un punto de partida argumental con claros tintes antibelicistas, se esforzó en humanizar a los japoneses ofreciendo una visión más cercana de estos, algo que podía considerarse bastante rompedor para la época. Casi por primera vez en una producción nortamericana, los japoneses aparecen retratados no como los malvados y fanáticos enemigos, sino como hombres con sus propios sentimientos de honor y patriotismo, algo que luego también aparecería desarrollado en títulos posteriores como “Infierno en el Pacífico” o “Playa Roja”. Además, el argumento está inteligentemente desarrollado y logra mostrar como, por encima de las diferencias nacionales, culturales y raciales, siempre pueden imponerse los sentimientos de fraternidad humana. Además, el film evita caer en el “happy ending” fácil para mostrar, en cambio, un amargo final que pone de manifiesto la inutilidad de la guerra, lo cual refuerza el trasfondo antibelicista de la historia, dándole más contundencia al mensaje pacifista que pretende transmitir.

Quizás se le puede achacar que los personajes en general resultan algo planos, y que el desarrollo de la historia queda un poco falto de intensidad dramática, pero igualmente hay que reconocer que la dirección de Sinatra resulta más que digna. Las actuaciones del reparto americano y japonés también me parecieron bastante creibles, incluida la de Sinatra, que no era un gran actor, pero sí que solía mostrarse solvente en pantalla. En resumidas cuentas “Todos fueron valientes” me parece un film aceptablemente entretenido, de correcta factura, y cuyo mensaje conserva su vigencia aun hoy dia.

Calificación: 6/10

jueves, 19 de junio de 2008

Yamato (Otoko tachi no Yamato)

Yamato (2005)

La acción nos sitúa en el año 2005, en vísperas del 60º aniversario del hundimiento del acorazado Yamato. La joven Makiko Uchida, hija del contraalmirante Uchida, un antiguo tripulante del buque, llega a un puerto del Sur de Japón buscando a alguien que pueda llevarla al lugar del hundimiento. Finalmente lográ convencer a Katsumi Kamio, un viejo marino y camarada de Uchida, para que le muestre el lugar. El viaje de ambos despertará todos los recuerdos de Kamio acerca de su vida a bordo en el poderoso buque y los hechos que rodearon a su hundimiento.

El superacorazado Yamato fue (junto con el Bismarck) el buque de guerra más mítico de la II GM. Construido para ser buque insignia de la Flota Imperial Japonesa, era el acorazado más poderoso de su tiempo. Con 72.000 toneladas de desplazamiento (lo normal para un acorazado estaba en torno a las 34.000) y su armamento principal compuesto por 9 cañones de 460 mm, el Yamato era un auténtico coloso de los mares. Curiosamente el Yamato no llegó a entrar en acción de combate contra ningún otro buque, por lo que su actuación durante la guerra fue más simbólica que efectiva. Finalmente en plena hecatombe japonesa, el abril de 1945, el mando naval japonés lo envió a Okinawa en una misión suicida: enfrentarse en solitario a la flota americana que apoyaba las operaciones contra la isla. El desamparado buque japonés no tuvo opción de combatir. Detectado antes de llegar a Okinawa, fue atacado por centares de aviones norteamericanos que literalmente lo acribillaron a base de bombas y torpedos, por lo que el buque, herido de muerte, se fue a pique.

En cuanto a la película, tiene algunos aspectos destacables y otros mejorables. Entre los primeros cabe destacar la buena ambientación y la recreación del Yamato mediante unos aceptables (aunque no sobresalientes) efectos digitales en tres dimensiones, que logran devolverle la vida al poderoso buque, aunque se echa en falta algún que otro decorado real junto con tomas más amplias del barco. Otro tanto puede decirse de las escenas de combates, bien filmadas y realistas, sin omitir la parte sangrienta de la guerra, aunque sin llegar a la excelencia. Hasta ahí llega lo bueno del film. En cuanto a lo menos bueno, se pueden señalar también varias cosas. En primer lugar, aparece (como una constante en las producciones japonesas) la descarada parcialidad y maniqueismo a la hora de presentar los hechos históricos. En especial me llamó la atención la explicación que se da sobre el ataque a Pearl Harbor: el bloqueo decretado por EEUU obligó a Japón a atacar “para impedir el perjuicio de la economía”, naturalmente, el tema del imperialismo nipón ni se menciona. Tampoco me terminó de convencer como se abordan las historias personales de los protagonistas, con una marcada tendencia a caer en lo melodramático y con ciertas dosis de sensibleria que no conmueven en absoluto, pese a la evidente intención de hacerlo. Eso, unido a más de un momento en que la película cae en un ritmo demasiado plomizo, le resta bastante interés a la historia que nos muestra el film.

En definitiva, “Yamato” es una producción de limitados medios que cumple su objetivo de rendir tributo al famoso acorazado nipón pero que no presenta un mayor interés cinematográfico. Un producto claramente ideado para el consumo interno japonés, aunque no deja de tener su punto de interés para los aficionados a temas navales y a la II GM.

Calificación: 4/10

lunes, 16 de junio de 2008

La Batalla de Okinawa (Gekido no showashi: Okinawa kessen)

La Batalla de Okinawa (1971)

La acción nos sitúa en 1945. Mientras las fuerzas norteamericanas en el Pacífico se disponen a continuar su avance sobre Japón, el alto mando japonés decide fortificar la isla de Okinawa, situada al sur de Japón. Sabedores de que esta isla va a ser el próximo objetivo de las fuerzas de EEUU, el alto mando japonés decide reforzar la guarnición local con el 32º ejército del general Ushijima, cuya misión consistirá en resistir a las fuerzas enemigas hasta la muerte, con el fin de impedir la invasión de Japón.

"La Batalla de Okinawa" es una producción japonesa dirigida por el realizador Kihachi Okamoto, filmada a mayor gloria de los miles de japoneses caidos en la famosa y ultima gran batalla de la guerra en el Pacífico. La pelicula no se centra en ningún personaje en concreto sino que ofrece un mosaico de historias que tienen como hilo conductor la reconstrucción –siempre desde el punto de vista nipón- de los principales hechos que se produjeron durante los dos meses y medio de combates en Okinawa. En general, la película es correcta históricamente pero bastante irregular desde el punto de vista cinematográfico, con algunos aspectos buenos y otros deficientes. Lo mejor del film es, sin duda, el cómo muestra los horrores de la guerra, en especial los padecimientos de la población civil, el sufrimiento de los heridos, la desesperación de los soldados ante la derrota conforme esta se va haciendo inevitable…etc. Sin embargo, el mensaje antibelicista que podría transmitir esta historia queda desfigurado en gran medida por el descarado maniqueísmo con el que se retrata a ambos bandos, mostrando a los americanos como soldados sin rostro, sanguinarios y brutales con la población; frente a los abnegados y heroicos japoneses que luchan por defender su país. Para tratarse de una producción de los años 70, hubiera sido de esperar algo más de profundidad e imparcialidad a una historia que se limita a presentar a los japoneses como los “buenos” frente a los “malos” estadounidenses.

En cualquier caso, hay que reconocer que el film gana bastante en intensidad dramática en el último tramo del metraje, mostrando de una forma bastante cruda y realista la fatalidad japonesa ante la derrota, y los suicidios de muchos combatientes y civiles que prefirieron la muerte a la rendición. Por lo demás, el film no ofrece demasiadas cosas especialmente destacables. Las escenas bélicas no están del todo mal, aunque pierden credibilidad debido a la excesiva teatralidad de las muertes en combate y –sobre todo- por lo mal que están hechas las explosiones y disparos, con unos efectos visuales manifiestamente mejorables. También se le puede achacar un ritmo demasiado plomizo en la parte central del film, que hace que la duración de este (140 minutos) se haga excesivamente larga. En cualquier caso, resulta interesante, por mostrar la visión japonesa del conflicto, y también porque sirve para constatar que “Cartas desde Iwo Jima” le debe algún que otro fotograma a este film.

En resumen, una película históricamente interesante, aunque demasiado maniquea al presentar los hechos, pero que ofrece la otra visión del conflicto por lo que tiene su parte de interés.

Valoración: 5,5/10

jueves, 12 de junio de 2008

La Fortaleza (Castle Keep)

La Fortaleza (1969)

Bélgica, finales de 1944. El Mayor Falconer (Burt Lancaster) lidera una variopinta escuadra de infantería americana formada por ocho hombres que es enviada a ocupar el solitario castillo propiedad del Conde de Maldorais, situado en Las Ardenas belgas. Cuando Falconer tiene conocimiento de que los alemanes preparan una ofensiva que habrá de pasar por la zona del castillo, prepara a sus hombres para defenderlo a toda costa e impedir que los alemanes lo tomen.

Sin lugar a dudas, "La Fortaleza" es una de las producciones menos conocidas y más atípicas del recientemente fallecido director norteamericano Sidney Pollack. Pese a estar filmada a finales de los 60, más parece una película propia de la sicodelia setentera mezclada con elementos del surrealismo italiano. La historia, de tintes antibelicistas, adquiere pronto un tono que parece entresacado del “realismo mágico” de los libros de Gabriel Garcia Marquez. La coherencia del relato se sacrifica en más de un momento en favor de una parte discursiva con pretensiones filosóficas y la plasticidad de las imágenes, que buscan impactar al espectador mediante el empleo de sugerentes metáforas visuales, aunque para mi gusto, sin lograrlo.

La verdad es que esta película de Pollack me pareció un film bastante fallido ya que no acaba de encontrar el tono apropiado para la narración. La mezcla de comedia absurda (ejemplificada en el pasaje del soldado enamorado de un Volkswagen) con elementos bélicos y surrealistas no está nada lograda y desde luego no es armónica. Y si todo a ello se suma el refrito de unos diálogos con una pedante y poco convincente carga filosófica, el resultado es que la película se hace bastante infumable, e incluso irritante en más de un momento. Respecto a los actores, lo único que puede decirse es que están muy desdibujados dentro de unos papeles bastante artificiosos, de modo que ninguno de ellos destaca especialmente.

Por rescatar algo del desastre, se pueden salvar la buena en fotografía en color y la ambientación de exteriores, pero por lo demás, la película naufraga en todos los sentidos. Parece mentira que un actor de prestigio como Burt Lancaster se prestara para protagonizar este bodrio, que por supuesto, es uno de los peores trabajos dentro de la amplia filmografia de Sidney Pollack.


Calificación: 3/10

lunes, 9 de junio de 2008

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis (Four Horseriders of Apocalipsys)

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis (1962)

Julio Madariaga, el patriarca de una acomodada familia argentina, verá como el ascenso del nazismo en Europa divide a las dos ramas de su familia. Una de ellas, de origen francés, encabezada por Julio Desnoyers (Glenn Ford), se enfrentará a la rama alemana, los Von Hartrott, cuya militancia nazi les permitirá ocupar puestos de importancia en la Werhmacht. Finalmente, el estallido de la II GM hará que ambas familias participen en la contienda en bandos opuestos e incluso lleguen a convertirse en rivales por causa de sus ideas políticas.

El director Vincent Minelli realizó con esta película la que suponía la segunda adaptación cinematográfica de la archiconocida novela homónima del escritor español Vicente Blasco Ibáñez, tras la lejana primera adaptación, una película muda del año 1921, con Rodolfo Valentino en el papel protagonista. En esta ocasión se rehizo el guión para modernizar la trama, trasladando la acción y los personajes de la novela, ambientada en la I GM, al contexto de la Segunda Guerra Mundial.

Aunque hay que reconocer el esfuerzo que hizo el casi siempre competente Vincent Minnelli por darle una nueva vuelta de tuerca a la existosa novela de Blasco Ibáñez con esta renovada versión cinematográfica de la misma, lamentablemente el resultado no estuvo a la altura deseable. Tampoco ayudó el hecho de que el proyecto estuviera lastrado por circunstancias adversas prácticmanete desde el principio. Para empezar, Minelli quiso en un principio al francés Alain Delon para el papel de Julio, pero los estudios MGM le impusieron a Glenn Ford, un actor mucho menos apropiado para el tipo de personaje del que se trataba y cuya edad no era la más adecuada para dar vida al protagonista. Tampoco la elección de la coprotagonista, la sueca Ingrid Thulin, de la que se esperaba fuera la nueva Greta Garbo, fue especialmente afortunada, ya que la actriz no terminó de sentirse a gusto en el papel y su quimica con Ford en pantalla fue nula.

Por otro lado a la película le falta fuerza, pulso narrativo e interés casi desde el primer momento. La acción es demasiado lenta, los diálogos resultan demasiado ampulosos amén de forzados, y el desarrollo argumental carece de capacidad para captar el interés del espectador. La parte romántica del film, excesivamente dilatada, se hace interminable, además de bastante empalagosa, sin ofrecer una parte de acción que sirva de adecuado contrapeso. La película se salva del desastre gracias a una cuidada puesta en escena y a una buena ambientación de los escenarios exteriores donde se desarrolla el film, pero por lo demás, la película no pasa de discreta. Sin duda uno de los trabajos menos afortunados de Minelli, y una floja adaptación del texto literario de Blasco Ibáñez.

Calificación: 4,5/10

jueves, 5 de junio de 2008

El Baile de los Malditos (The Young Lions)

El Baile de los Malditos (1958)

El estallido de la II GM hará que las historias paralelas de tres hombres llamados a participar en el conflicto terminen entrelazándose. El teniente Diestl (Marlon Brando) es un oficial alemán cuyos ideales de servir a la patria por una causa justa, se van viendo desdibujados por la inhumanidad de la guerra y los crímenes que presencia. Michael Whitecre (Dean Martin) es un cínico y famoso actor de Broadway que es llamado a filas pese a su rechazo de los deberes militares y el temor a arriesgar su vida en el campo de batalla. Por su parte, Noah Ackerman (Montgomery Clift) es un soldado americano de origen judío cuyo patriotismo no impide que sea marginado por sus compañeros debido a su credo, y que ha de afrontar el rechazo de la propia sociedad por la que combate.

Basándose en la novela de Irwin ShawThe Young Lions” (“Los jóvenes leones”), que es como se tituló en EEUU, el director Edward Dmytryk adaptó para la gran pantalla está historia de marcado carácter antibelicista. El mayor mérito que puede atribuirsele a esta película, rodada en plena década de los cincuenta, es que supuso en su momento un nuevo enfoque acerca de la II Guerra Mundial, alejándose del heroismo épico de otras producciones contemporáneas, para profundizar en los aspectos morales y personales del conflicto. Ciertamente fue una producción novedosa por narrar el conflicto desde los puntos de vista contrapuestos de los distintos bandos, así como por mostrar las miserias y contradicciones internas de la sociedad norteamericana en forma de la discriminación que sufre el personaje de origen judío interpretado por Clift.

Sin embargo, hay distintos aspectos que hacen que “El Baile de los Malditos” diste de resultar la gran película que podía haber sido. En primer lugar, da la impresión de que Dmytryk no acaba de encontrar el pulso adecuado para mover todos los hilos de la compleja estructura narrativa que plantea el argumento. Así, tras un prometedor arranque, el ritmo va decayendo gradualmente y en mi opinión esto es debido en gran parte a que se dilata demasiado la introducción de los dos personajes norteamericanos. Otro defecto radica en la debilidad de las escenas bélicas, muy poco espectaculares y que no mueven a ningún tipo de emoción, aunque esta fuera antibélica. Con todo, hay que reconocer que el film contiene un par de escenas destacables, especialmente el encuentro de Dietl en el hospital militar con su desfigurado capitán (por cierto, personaje brillantemente interpretado por un joven Maxilimilian Schell), cuando este le dice "Deme una bayoneta, no es para mi..."; y el portazo que Brando a la adultera esposa de su oficial.

Pero, pese estos y algún otro momento inspirado, la película no termina de enganchar al espectador, lo que bajo mi punto de vista se debe a lo excesivo de su metraje y al ritmo irregular de la narración. También hay que apuntar un factor que afectó a muchas producciones de los años ciencuenta; la “correción política” de la época imponía cierta censura a los estudios, de manera que muchas de las partes más crudas de la novela fueron suavizadas para hacer la película más digerible para el gran público, lo cual indudablemente le resta fuerza al mensaje antibelicista del texto literario.

En el apartado interpretativo, hay que destacar el sobresaliente reparto, en que brilla especialmente Marlon Brando, con unos solventes Montgomery Cliff en el rol de otro personaje atormentado que tan bién se le daban, y Dean Martin, que no desentona en su papel de cínico y cobarde playboy. En resumen “El Baile de los malditos” conserva aun hoy cierto interés por lo novedoso de sus planteamientos en su contexto, y también por el excelente reparto protagonista. No desmerece un visionado.

Calificación: 6/10

lunes, 2 de junio de 2008

La Delgada Linea Roja (The Thin Red Line)

La Delgada Linea Roja (1998)

Frente del Pacífico, año 1942. La compañía de infanteria “C” de Charlie es desembarcada junto con miles de hombres más en Guadalcanal para tomar parte en los combates por la conquista de la isla. A través de los ojos de varios de los integrantes de dicha compañia, la historia nos cuenta las distintas actitudes de los hombres enfrentados a la realidad de la guerra. El soldado Witt (Jim Caviezel) enviado a una unidad disciplinaria por desertar, es un pacifista que destesta la guerra y solo desea volver junto a su esposa; el Coronel Tall (Nick Nolte) un oficial sediento de gloria personal, el Capitan Stavros (Elias Koteas) jefe de la compañía, preocupado ante todo por la vida de sus hombres; y el Sargento Welsh (Sean Penn) un soldado profesional que desprecia a los oficiales. Todos ellos se verán envueltos en los durísimos y sangrientos combates por Guadalcanal.

Veinte años después de dirigir su última película, el director Terrence Malick afrontó con este film la segunda adaptación cinematográfica (la primera, databa de 1964 y se tituló en España “El ataque duró siete dias”) de la novela homónima de James Jones, una de las grandes novelas bélicas del S. XX. He de admitir que la primera que vez que visioné esta película, poco después de su estreno, me pareció tremendamente plomiza y en más de una ocasión perdí el hilo de la historia al no entender muy bien lo que contaba. Así que me prometí leerme la novela en la que se basa y volverla a ver, para juzgar mejor la calidad del film. Hecho esto, he de decir que mi primera impresión se ha visto confirmada, aunque quizás con más matices que aportan el haber leído el original literario en el que se inspira la película.

Lo primero que llama la atención es que Malick hace una adaptación bastante libre del texto de Jones en más de un aspecto. No solo cambia la personalidad de algunos personajes importantes (por ejemplo, Witt, que es uno de los protagonistas en el film, es un personaje secundario en la novela y aparece mezclado con otro personaje central, el soldado Bell; o como el judio capitán Stein, se transmuta en el griego Stavros), sino que también acorta partes importantes de la novela y alarga excesivamente otras que no lo eran tanto. Por ejemplo, la parte previa al asalto de la colina, bastante extensa en la novela, y que en esta sirve para presentar a los personajes principales del relato, queda excesivamente reducida en el film. Esto hace que escenas que son bastante relevantes en la novela queden reducidas a rápidos planos y diálogos que no se entienden muy bien si no se ha leído el libro. En cualquier caso, todo esto sería secundario si la película, a cambio de las mutilaciones argumentales, ofreciera algo de mayor interés, pero desafortunadamente no es así. Hay que reconocer que la parte bélica sí que es bastante fiel a como se relatan en la novela los combates, pero la adulteración de las otras partes esenciales del relato literario hace que el resultado en pantalla no sea del todo acorde con la calidad de la novela original y que –para el espectador que no haya leido el libro- demasiadas partes resultan escasamente inteligibles.

En vez de profundizar en las extremas sensaciones emocionales de los soldados, como hace Jones, Malick se saca de la manga unos reiterativos monólogos interiores de tintes filosóficos que en general resultan más cargantes que otra cosa. Por otro lado, la historia se diluye en demasiadas digresiones filosóficas, sin profundizar en la descripción de cada uno de los personajes (otro aspecto importante de la novela) lo que hace que el hilo conductor del argumento resulte algo más que difuso. Además, tratandose de un film tan reciente no se entiende que Malick haya suprimido en su película gran parte del contenido más políticamente incorrecto de la novela, como el tema de la homosexualidad en el ejército o la ya mencionada eliminación del personaje del Capitán Stein, el jefe de compañía judio que aparece en la novela. De esta manera el mensaje de la novela, profunda y visceralmente antibelicista, queda demasiado difuminado y en más de un aspecto, desdibujado.

En definitiva, “La Delgada Linea Roja” es un film con algunas luces, pero también con muchas sombras. Pese a lograr algunas buenas imágenes, y plasmar fielmente determinadas partes de la novela, la historia se pierde en excesivas digresiones filosóficas que le restan coherencia al conjunto. Esto, unido a la gran cantidad de personajes que entran y salen, sin un adecuado desarrollo, y a la escasa acción que contiene en la segunda mitad del metraje, hace que la parte final del film resulte por momentos, soporífera. Personalmente opino que Malick, pese a mostrar oficio en la realización, no logra firmar una adaptación especialmente buena del magnífico texto de James Jones que inspira la historia, el cual merecía algo más que algunas buenas escenas de combate. En definitiva, “La Delgada Linea Roja” pese a ser un título estimable, se queda a medias en más de un aspecto.

Calificación: 6,5/10

martes, 27 de mayo de 2008

Regreso del Infierno (To Hell and Back)

Regreso del infierno (1955)

Relato biográfico sobre la vida de Audie Murphy (interpretado por él mismo) un jóven de humilde familia campesina que, tras alistarse con tan solo 17 años en las fuerzas de infantería de EEUU en 1942, se convirtió en el soldado más condecorado del ejército norteamericano. Tomando parte en los combates del Norte de África, pasando por Sicilia e Italia hasta el noroeste de Europa, Murphy se convirtió en todo un heroe popular gracias a su heroísmo y coraje en la batalla.

Este film supuso la adaptación para la gran pantalla del libro de memorias del mismo Audie Murphy (titulado To Hell and Back), quien tras la guerra se convirtió en actor, por lo que no es de extrañar que los estudios Universal, responsables de la producción, le ofrecieran el papel protagonista en el film que iba a narrar su vida antes y durante la II GM. En cuanto a la valoración de la película, opino que una historia como la de Murphy merecía una adaptación superior a esta producción que flaquea en más de un aspecto. El primero (y principal) es el de la escasa entidad dramática y la poca veracidad que transmiten las escenas bélicas, las cuales resultan demasiado amables, incluso para los cánones de los años 50. En los combates nunca aparecen más de un par de docenas de soldados, los heridos y muertos no sangran, y en general las secuencias de acción resultan bastante poco creibles. Por ejemplo, cuando el pelotón de Murphy trata de cruzar un rio en Italia, se ve a los americanos disparando hacia “blancos” inexistentes en la otra orilla y en medio de un ataque de la artilleria alemana… semejante chapuza táctica no la cometería ni la peor unidad de la reserva.

Aun más irritante resulta la caracterización de los soldados que acompañan a Murphy, todos ellos aparecen retratados de una forma paternal y blanda, mostrando lo nobles e abnegados que eran todos los soldados norteamericanos. Naturalmente no aparece nada de la cobardía, malos sentimientos, o brutalidad de unos hombres inmersos en una guerra, lo cual acentúa el tono marcadamente almibarado de la historia. El retrato que se hace de la guerra es casi idílico, lo cual acaba haciendo que la película tenga un tono involuntariamente caricaturesco. Tampoco ayudan mucho las melifluas escenas del romance que mantiene Murphy con una muchacha italiana, tan edulcoradas que hoy dia mueven más a la risa que otra cosa.

Sobre el trabajo de Murphy como actor, hay que decir que no desentona tratándose al fin y al cabo de su propia interpretación, aunque tampoco el guión exigía unas grandes dotes interpretativas. En definitiva “Regreso al infierno” es un film que bien podría haberse enmarcado, sin desentonar, dentro de las películas de propaganda de los años 40. Una visión demasiado heroica y light del infierno de la guerra, y es una pena, porque con una mayor profundidad dramática podría haber resultado un interesante filme bélico. Pasable en el mejor de los casos.

Calificación: 4/10

jueves, 22 de mayo de 2008

Rebelión en Polonia (Uprising)

Rebelión en Polonia (2001)

Tras la caida de Polonia en 1939, 350.000 judios polacos son recluidos dentro del Ghetto de Varsovia, un barrio de la capital polaca vigilado estrechamente por los alemanes. Pese a los abusos y crímenes cometidos por los ocupantes contra la población judía, el presidente del Consejo Judío Adam Czerniakow (Donald Sutherland) intenta aliviar los sufrimientos del Ghetto negociando con los alemanes para evitar males mayores en forma de represalias. Mientras tanto, ante las medidas cada vez más draconianas que los alemanes imponen a los habitantes judios, el profesor Mordecai Anielewicz comienza a organizar un movimiento clandestino de resistencia con la finalidad de preparar un levantamiento contra los nazis. Cuando este se produce, los alemanes se ven obligados a enviar importantes fuerzas de la SS al mando del general Jurgen Stroop (John Voigt) para aplastar la rebelión del Ghetto.

Producida como telefilm, “Rebelión en Polonia” muestra, basandose en los hechos reales del levantamiento del Ghetto de Varsovia contra los alemanes en 1943, una de las páginas mas terribles de la historia del Holocausto judio, la lenta agonía de miles de personas confinadas en condiciones casi infrahumanas dentro del perímetro del Ghetto. En lineas generales la película resulta interesante y se nota que se ha hecho un esfuerzo sincero por mostrar la realidad de los hechos históricos lo más fidedignamente posible. Tampoco falta un trasfondo moral: el dilema principal que se plantea entre las diferentes posturas que adoptan Czerniakow y Anielewickz ante la brutal política alemana: intentar sobrevivir aplacando al enemigo o luchar por la dignidad aun a costa de la propia vida. Aparte de eso, cabe destacar la buena ambientación general de la película tanto en lo tocante a escenarios exteriores como en el atrezzo militar. La fotografía también me pareció bastante adecuada y las interpretaciones en general rayan a un buen nivel, contando con actores consagrados como Donald Sutherland o John Voigt.

En cuanto a los aspectos débiles del film, pueden señalarse varios. Principalmente el hecho de presentar demasiado aisladamente a la resistencia judía como los solitarios combatientes antinazis, criticando veladamente a los ciudadanos polacos y a la resistencia nacional el Armija Krajowa, cuando en realidad tanto unos comos otros ayudaron en muchos casos a los habitantes del Ghetto y compartieron con estos muchos sufrimientos a manos de los ocupantes. Por otro lado, el desarrollo de la historia se hace un tanto reiterativo y lineal, si bien esto es algo asumible tratándose de este tipo de producciones.

En resumen, “Rebelión el Polonia” supera desde luego las expectativas que podría esperarse de un telefilm, especialmente por su esmerada producción y ambientación. Constituye, asimismo, un fiel retrato de los hechos históricos que relata con la salverdad hecha de centrarse excesivamente en resaltar el heroísmo de los sublevados judios ignorando al resto de la resistencia polaca. En todo caso, se trata de un buen producto, quizás excesivamente convencional en sus planteamientos formales y de fondo, pero aun así merece la pena verse.

Calificación: 6/10

lunes, 19 de mayo de 2008

La noche de los generales (The night of the generals)

La noche de los generales (1967)

Varsovia, Diciembre de 1942. Cuando una prostituta que trabajaba para los alemanes aparece salvajemente asesinada, el Mayor Grau (Omar Shariff) recibe el encargo de investigar el crimen. Grau descubre por un testigo que el asesino es un general alemán, lo que reduce el círculo a tres posibles sospechosos: el general Seidlyltz-Gabler al mando de la guarnición de Varsovia, su ayudante el general Kahlenberg, y por último el General Tanz (Peter O´Toole), un nazi fanático llegado a Varsovia al mando de la división panzer de la SS Nibelungen con la misión de aplastar a los grupos de la resistencia polaca. Pese a los vaivenes de la guerra, el mayor Grau, decidido a esclarecer el asesinato, continuará la investigación incluso a costa de enfrentarse a sus superiores.

Puede afirmarse que “La noche de los generales” es una de las películas más atípicas que se hayan producido dentro del género bélico; tanto por su inusitada densidad argumental, como por su insólita variedad temática. En ese sentido, estamos ante un film que  combina elementos típicos del cine bélico, con  otros propios del thriller policiaco, mostrando una investigación que se prolonga a lo largo de más de dos décadas; todo ello aderezado con una subtrama romántica de fondo. De esta forma, partiendo del crimen que sirve de punto de partida argumental, la película abarca varias lineas narrativas, con la investigación del Mayor Grau como leiv motiv central, investigación que se vera imbricada con la conspiración del atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944.

El principal problema que lastra la película es que esta no logra encajar bien todas las lineas argumentales que plantea, principalmente porque no termina de centrarse plenamente en ninguna de ellas. En primer lugar, la investigación del mayor Grau -que se supone el eje central de la narración- resulta en conjunto bastante anodina, y queda más bien en un segundo plano durante gran parte del metraje. Por otro lado, tampoco la parte bélica resulta esencial, de modo que la película gira más en torno al personaje del General Tanz, que viene a ser la figura central de la historia, cobrando una relevancia desmedida dentro de la misma. A esto se le une el hecho de que la narración resulta un tanto confusa, al ir saltando de una línea narrativa a otra, lo cual impide que el espectador se enganche realmente a la historia. Además, el romance que se introduce a propósito del romance que surge entre dos personajes secundarios como el cabo Hartman y la hija del General Gabler, no aporta nada argumentalmente relevante y bien podía haberse suprimido sin mermar la historia principal.

Pese a ello, hay que reconocer que el film es destacable en varios aspectos. El primero de ellos es el de contar con un reparto estelar plagado de buenos actores: Peter O´Toole, Omar Sharif, Donald Pleasance, Christopher Plummer… etc. De los actores principales, O´Toole, pese a mostrar un punto de sobreactuación en más de un momento, compone un buen personaje como Tanz, mientras que Sharif en el papel de Grau demuestra su oficio si bien opino que físicamente no da el tipo de oficial alemán por motivos obvios. Por añadidura, el film tiene la buena factura y el innegable regusto artesanal típico de las producciones de los años 60, destacando la cuidada ambientación y puesta en escena, especialmente destacable en la recreación de los combates callejeros en Varsovia, donde, por cierto, los tanques alemanes están convenientemente “maquillados” para parecer auténticos Tigers, lo cual es todo un detalle.

En definitiva, “La noche de los generales” es una buena película, de esmerada factura y con un gran reparto, pero que dista de ser redonda, principalmente porque no termina de desarrollar suficientemente ninguno de los temas que apunta y porque todas las piezas del guión no quedan bien encajadas al final. Pese a ello, es un film aun estimable hoy dia.

Calificación: 6/10

martes, 13 de mayo de 2008

El Hundimiento (Der Untergang)

El Hundimiento (2004)

Berlin, año 1945. La capital del Reich se encuentra cercada por las tropas soviéticas, las cuales se preparan para lanzar su asalto final. Mientras tanto, el dictador de Alemania, Adolf Hitler (interpretado por Bruno Ganz), refugiado en el búnker subterraneo de la Cancillería, contempla la caida de su Reich de los Mil Años. A través de uno de los testigos de aquellos críticos momentos, la joven Traudl Junge, una de las secretarias privadas de Hitler, se reconstruyen los agónicos dias que precedieron al hundimiento de Alemania.

Basándose en el libro homónimo del escritor Joachim Fest, y en las Memorias de Trauld Junge (tituladas “Hasta la hora final”), el director alemán Oliver Hirschbiegel abordó, en un tono semidocumental, el aun espinoso tema de la significación histórica del personaje de Adolf Hitler y su III Reich. Pese a que, tras su estreno, muchos críticos aclamaron la obra de Hirschbiegel como una de las grandes películas del año por aportar una nueva y más cercana visión de Hitler, personalmente opino que la película se queda a medias en más de un sentido, opinión que paso a comentar.

Sin duda, el gran aval de la película es la creíble actuación del actor suizo Bruno Ganz en el papel del Fuhrer, logrando realmente una gran representación del Hitler acorralado y mentalmente perturbado de los últimos días del III Reich, aunque para mi gusto, no supera la de Alec Guinnes en “Los últimos diez dias”. Ganz capta a la perfección el plano físico de Hitler, así como su recreación gestual y verbal (como se aprecia en la V.O. en la que habla con acento austriaco) de una forma casi mimética. Sin embargo, a su interpretación le falta un punto de personalidad propia, cosa que si aprecié en la de Guinnes, que logró -para mi gusto- la mejor interpretación del Fuhrer hasta la fecha. En cualquier caso, es innegable que el papel de Ganz es el gran activo de la película.

Volviendo a la valoración del film, creo que “El Hundimiento” es una película irregular. No puede negarse que su rigor histórico es absoluto, pero precisamente por ello resulta algo fria, centrándose casi exclusivamente en la figura de Hitler. En ese sentido, no nos muestra nada original ni nada que no se haya llevado a la pantalla previamente, (por ejemplo en la ya comentada serie de TV de 1981 “El Bunker”, con Anthony Hopkins haciendo de Hitler). Tiene algunas escenas logradas, como la desesperación del médico de la SS ante el abandono de los heridos o la escalofriante muerte de los hijos de Goebbels a manos de su madre, pero en general le falta intensidad narrativa y por momentos se hace excesivamente lenta. La ambientación del Berlin de 1945 es buena, aunque yo aprecié algunos errores de contexto (demasiados uniformes impolutos y muchas STG- 44). Pero lo peor, como apuntaba, es el tono monótono que adopta la historia, mediante un desarrollo excesivamente lineal y monocorde que no termina de implicar emocionalmente al espectador; por mucho que se intente con la introducción de las subtramas del médico de la SS y el muchacho de las juventudes hitlerianas. La deliberada asepsia narrativa que impregna el desarrollo argumental, impide que la historia del horror que rodeó al hundimiento de una nación en el abismo de la destrucción, víctima del fanatismo de su lider, conmueva realmente al espectador.

Un último aspecto que no me terminó de convencer es que, más allá de la evidente asepsia narrativa que mencionaba antes, se trata de una producción alemana, y como tal, desprende cierto halo autoexculpatorio respecto al nazismo. Las declaraciones que cierran el film, en las que aparece la verdadera Traudl Junge afirmando su desconocimiento de la verdadera dimensión de la maldad del hombre y régimen que gobernaron Alemania durante doce años, bien podrían haberse omitido, pues vienen, precisamente, a quebrar el tono general de neutralidad valorativa del film.

En resumen, “El Hundimiento” es un título típicamente alemán, muy cuidado formal y técnicamente, pero algo frio y académico en el plano narrativo. Se trata de una película más interesante por su valor documental que artístico, que será especialmente recordada por la brillante interpretación de Bruno Ganz como Hitler.

Calificación: 6,5/10

lunes, 12 de mayo de 2008

El Bunker (The Bunker)

El Bunker (1981)

Enero de 1945. Mientras los ejércitos alemanes se baten en retirada en todos los frentes y los bombardeos aliados arrasan Berlin, Adolf Hitler (Anthony Hopkins) toma la decisión de ocupar el búnker subterráneo de la Cancillería del Reich. Desde alli, él y los miembros de su círculo cercano vivirán los sucesos que rodearon el derrumbe del denominado Reich de los Mil Años.

El Búnker es una miniserie de dos capítulos de hora y media de duración, que se hizo en forma de coproducción televisiva entre Francia y Estados Unidos, auspiciada por la productora televisiva norteamericana CBS. El guión de la serie se basó en el libro homónimo del periodista James O´Donnel, quien había entrevistado a varios testigos presenciales de los hechos y miembros del personal del Fuhrerbunker para documentarse. Gracias a ello la serie tiene un más que aceptable valor documental, lo cual es, probablemente, el mayor atractivo de la misma. El primer episodio se centra en describir la desastrosa situación de Alemania en 1945 y los planes de Albert Speer para asesinar a Hitler introduciendo gas venenoso en el sistema de ventilación del Búnker. La segunda parte coincide con el relato de los últimos días de la guerra, el cerco de Berlin y el suicidio de Hitler.

En cuanto a la calidad de la serie, se puede decir que El Búnker ofrece los elementos típicos de un docudrama, tanto para lo bueno como para lo malo de este tipo de producciones. Lo mejor de esta miniserie radica especialmente en el detalle con el que se relatan los hechos históricos y en la minuciosidad con la que se reconstruyen escenas y diálogos. Por el contrario, los aspectos más débiles de la serie se encuentran en la evidente limitación de medios, que hacen que muchos de los decorados resulten de cartón piedra, asi como en un ritmo algo plomizo y un desarrollo bastante previsible de la historia.

La interpretación de Anthony Hopkins como Hitler recibió muchos elogios en su día e incluso al actór británico le valió ganar un Emmy como mejor actor principal. Sin embargo, vista con perspectiva, la recreación que hace Hopkins del personaje no deja de ser mediocre, sobre todo si se la comparara con la soberbia actuación de Alec Guinnes en “Los último diez dias”. Partiendo de que el parecido físico de Hopkins con Hitler es más que discutible, opino que el actor británico no acaba de encontrar ni el tono ni la medida del personaje histórico que representa. La actitud de Hitler es demasiado vivaz, y en los momentos que se trata de mostrar la cólera o desesperación del personaje, Hopkins cae en un histrionismo más que evidente. No basta ponerse un bigote y un flequillo negro para ser un Hitler creible.

Por lo demás, “El Bunker” no ofrece gran cosa aparte de dar una nueva visión de los hechos que rodearon a la caida de Hitler y el III Reich. Tiene su punto de interés para el aficionado a la historia, pero poco más.

Calificación: 4/10

jueves, 8 de mayo de 2008

Hitler: Los últimos diez dias (Hitler, the last ten days)

Hitler: Los últimos diez dias (1973)

Berlin, Abril de 1945. A través de los ojos del Capitán Hoffman (Simon Ward), un oficial recien nombrado para un puesto adjunto en el bunker de la Cancillería del Reich, asistimos a la minuciosa reconstrucción de los diez últimos dias de vida de Adolf Hitler (interpretado por Alec Guinnes) mientras las fuerzas rusas se abaten implacablemente sobre Berlin y su población.

Antes de empezar a comentar la película, creo de justicia decir que se trata de uno de los títulos más injustamente olvidados sobre uno de los episodios más importantes de la II GM. Quizás por el hecho de tratarse de una producción europea (anglo-italiana concretamente) y no de un estudio de Hollywood explica que este film pese a sus innegables méritos, pasara relativamente desapercibido en la época de su estreno y aun hoy sea poco recordado. En cualquier caso, esta película merece ser rescatada del olvido, sobre todo, por una soberbia, magistral interpretación de ese gigante de la pantalla llamado Alec Guiness. Treinta años antes de que Bruno Ganz saltara a la fama por interpretar a un Hitler muy humano en "El Hundimiento", el actor británico ya había conseguido recrear el lado más íntimo del personaje a la perfección.

Guiness no solo capta con su interpretación el lado “facil” de Hitler: colérico, autoritario, distante… sino que nos muestra al personaje con toda la riqueza de matices de una personalidad compleja: desde su fulminante mirada de odio, pasando por su provincianismo, hasta su amabilidad y suaves modales con el personal de servicio. Además la película tiene otro gran mérito añadido: capta a la perfección el delirante clima de odio, irrealidad y cinismo que rodeó las últimas horas de existencia del III Reich, en el claustrofóbico ambiente del bunker subterraneo de la Cancillería berlinesa. La película empieza de un modo absolutamente directo. Un médico de la SS, después de enumerar toda una serie de horrendos experimentos con seres humanos, solicita de Hitler –con toda calma- la direccion de la Cruz Roja alemana. Hitler, impasible, parece despreciar a su interlocutor, pero a continuación afirma, con actitud distante: “Tiene usted razón, ha hecho un gran trabajo”.

Aparte de esto, la película va describiendo con profusión de detalles el dia a dia del periodo comprendido entre el 20 y 30 de Abril de 1945, mostrando como se desintegra interiormente el hombre que había dirigido los destinos de una nación, presa de su propio fanatismo e irracionalidad. De entre las escenas destacables del film, me quedaría especialmente con dos: la lúgubre (y kafkiana) conversación en la que Hitler discute con su personal doméstico acerca de la mejor forma de suicidarse; y la mirada fulminante de Hitler cuando su cuñado Fegelein es llevado a su presencia tras fugarse del Búnker e intentar huir, antes de ser fusilado. Dos escenas que en mi opinión reflejan perfectamente el tipo de atmósfera que debió respirarse en el Búnker en esos dias finales de la guerra en el ámbito privado de Hitler.

En definitiva considero que “Los últimos diez dias” es uno de esos films que merecen ser rescatados del olvido y que merecen un reconocimiento bastante más allá de su falta de éxito coyuntural. Alec Guinnes siempre valoró su interpretación de Hitler como una de las mejores y más completas de su carrera, y yo desde luego estoy de acuerdo. Una pequeña joya a descubrir, especialmente por el grandísimo trabajo de Guinnes.

Calificación: 7/10.

lunes, 5 de mayo de 2008

Hitler, el Reinado del Mal (Hitler, Rise of Evil)

Hitler el reinado del mal (2003)

Repaso a los principales hechos biográficos de la vida de Adolf Hitler, desde sus tiempos como anónimo pintor en Viena, en 1913, pasando por su ascensión al poder hasta la muerte de Hindeburg y su nombramiento como Canciller en 1934, vistas a través de los ojos de un periodista Fritz Gerlich y un temprano colaborador de Hitler, Ernest Haefstangel.

La figura de Adolf Hitler, sin duda el personaje clave del S. XX, ha sido tradicionalmente atractiva para el cine, pero especialmente en su étapa como Führer de Alemania durante el curso de la II GM. Esta coproducción entre EEUU y Canadá, hecha para la TV en forma de miniserie, viene en cierta medida a llenar un vacío cinematográfico al ocuparse de la biografia de Adolf Hitler, no como dictador, sino en su ascenso al poder. Lo mejor del film a mi modo de ver es, desde luego, lo que cuenta, aunque no sea especialmente brillante el modo en cómo lo cuenta.

En mi opinión, lo mejor del film está en su primera parte, coincidiendo con los primeros treinta minutos del metraje. En ellos se nos muestra, de manera bastante concisa aunque consistente, la experiencia de Hitler como pintor vagabundo, su fanático patriotismo como soldado durante la I GM, y sus inicios en la política dando sus primeros mítines en cervecerias. A partir de ese momento, la densidad de la historia real choca demasiado con el esquematismo que transmite el film, que pretende abarcar demasiados hechos en poco tiempo, lo que se traduce en que el desarrollo de la película resulte algo deslavazado. Además la película contiene alguna que otra inexactitud histórica: Luddendorf aparece poco menos que como un botarate en manos de Hitler (en realidad tenía un tremendo carácter y se enfrentó a este después del Putsch de 1923); se centra demasiado en la figura de Ernest Rohm, dejando de lado personajes clave en los primeros momentos del partido nazi como Himmler y Göring, que prácticamente ni aparecen; y –sobre todo- encuentro que el retrato que se hace de Hitler es demasiado histriónico, y claramente se hace partiendo de una visión a posteriori del personaje lo cual le resta verosimilitud a la historia. Tampoco las recurrentes escenas “proféticas” del periodista intuyendo la verdadera naturaleza de Hitler y su movimiento no me terminaron de convencer, más bien me parecieron algo forzadas.

La interpretación del actor escocés Robert Carlyle como Hitler me parece irregular. Físicamente no es el actor con más parecido, aunque creo que está bastante convincente en su papel del joven Hitler. En cuanto a su actuación en sí, Carlyle cumple con oficio, si bien en más de un momento se me antoja un punto sobreactuado, y desde luego, está lejos de transmitir el carisma de Hitler, aunque imite correctamente sus principales gestos oratorios. En resumidas cuentas, la interpretación de Carlyle me llenó solo a medias.

En conclusión “Hitler, el Reinado del Mal” ofrece una correcta síntesis del ascenso político de Hitler, pero a la película le falta fuerza para transmitir todo lo que pretende. El otro lastre importante que tiene es que el retrato que se hace de Hitler es demasiado simplista y desde luego no logra captar toda la magnitud de la complicada personalidad del personaje histórico. Para los aficionados a la historia resultará sin duda de interés, pero cinematográficamente hablando, esta producción no pasa de discreta.

Calificación: 4/10

miércoles, 30 de abril de 2008

Das Boot 2: La Última Misión (Das Letzte U-Boot)

Das Boot 2: La Última Misión (1990)

Abril de 1945. Del puerto noruego de Kristiansand zarpa el U-234, uno de los nuevos submarinos Tipo XXI transoceanicos, con destino a Japón. A bordo del U-234 viajan dos ingenieros navales japoneses, con una importante carga ultrasecreta, concretamente planos técnicos de armamento y óxido de uranio, esencial para que los físicos japoneses desarrollen sus investigaciones sobre la bomba atómica. El Alto Mando naval aliado, informado por el espionaje de la carga y el destino final del submarino alemán hará todo lo posible por interceptarlo y hundirlo antes de que llegue a Japón.

Lo primero que hay que comentar de este film es que –pese al título- no es para nada una secuela de “Das Boot”. El título original es "Das Letzte U-Boot", (El último submarino) pero se vé que para atraer al público con el reclamo de hacer referencia a la película de “El Submarino” se tradujo como si fuera una segunda parte de esta. En cualquier caso, esta película no tiene nada que ver con la de Wolfgang Petersen, y de hecho se trata de una producción mucho más modesta que se hizo para la TV. En lineas generales el film es correcto y se ajusta a la verdadera historia de la misión del U-234, aunque se toma algunas licencias (por ejemplo, el hundimiento del destructor inglés) a la hora de describir las vicisitudes de su singladura. En general la película mantiene un tono de pulcra corrección formal, así como una realización aseada, si bien mas propia de un docudrama que de un film comercial. Las escenas de acción son escasas y mas bien insulsas, como era de esperar dada la limitación de medios de este telefilm, aunque las tomas exteriores del submarino en superficie no están mal.

El mayor problema, aparte de lo modesto de la producción, es que el punto de partida del argumento, no carente de interés, es desarrollado con poca o ninguna imaginación, de manera que la historia real del misterio que rodeó a la rendición del U-234 queda un tanto desdibujada. En la realidad, después de la capitulación de Alemania, este submarino estuvo varios dias dando posiciones falsas a los buques aliados antes de rendirse al destructor de la US Navy “Sutton”, por motivos que aun hoy no han quedado del todo esclarecidos. Quizás con un desarrollo menos plano y lineal la historia habría tenido un mayor interés, pero lo cierto es que se ve con más pena que gloria. Pasable, en el mejor de los casos.

Calificación: 3,5/10