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lunes, 2 de junio de 2008

La Delgada Linea Roja (The Thin Red Line)

La Delgada Linea Roja (1998)

Frente del Pacífico, año 1942. La compañía de infanteria “C” de Charlie es desembarcada junto con miles de hombres más en Guadalcanal para tomar parte en los combates por la conquista de la isla. A través de los ojos de varios de los integrantes de dicha compañia, la historia nos cuenta las distintas actitudes de los hombres enfrentados a la realidad de la guerra. El soldado Witt (Jim Caviezel) enviado a una unidad disciplinaria por desertar, es un pacifista que destesta la guerra y solo desea volver junto a su esposa; el Coronel Tall (Nick Nolte) un oficial sediento de gloria personal, el Capitan Stavros (Elias Koteas) jefe de la compañía, preocupado ante todo por la vida de sus hombres; y el Sargento Welsh (Sean Penn) un soldado profesional que desprecia a los oficiales. Todos ellos se verán envueltos en los durísimos y sangrientos combates por Guadalcanal.

Veinte años después de dirigir su última película, el director Terrence Malick afrontó con este film la segunda adaptación cinematográfica (la primera, databa de 1964 y se tituló en España “El ataque duró siete dias”) de la novela homónima de James Jones, una de las grandes novelas bélicas del S. XX. He de admitir que la primera que vez que visioné esta película, poco después de su estreno, me pareció tremendamente plomiza y en más de una ocasión perdí el hilo de la historia al no entender muy bien lo que contaba. Así que me prometí leerme la novela en la que se basa y volverla a ver, para juzgar mejor la calidad del film. Hecho esto, he de decir que mi primera impresión se ha visto confirmada, aunque quizás con más matices que aportan el haber leído el original literario en el que se inspira la película.

Lo primero que llama la atención es que Malick hace una adaptación bastante libre del texto de Jones en más de un aspecto. No solo cambia la personalidad de algunos personajes importantes (por ejemplo, Witt, que es uno de los protagonistas en el film, es un personaje secundario en la novela y aparece mezclado con otro personaje central, el soldado Bell; o como el judio capitán Stein, se transmuta en el griego Stavros), sino que también acorta partes importantes de la novela y alarga excesivamente otras que no lo eran tanto. Por ejemplo, la parte previa al asalto de la colina, bastante extensa en la novela, y que en esta sirve para presentar a los personajes principales del relato, queda excesivamente reducida en el film. Esto hace que escenas que son bastante relevantes en la novela queden reducidas a rápidos planos y diálogos que no se entienden muy bien si no se ha leído el libro. En cualquier caso, todo esto sería secundario si la película, a cambio de las mutilaciones argumentales, ofreciera algo de mayor interés, pero desafortunadamente no es así. Hay que reconocer que la parte bélica sí que es bastante fiel a como se relatan en la novela los combates, pero la adulteración de las otras partes esenciales del relato literario hace que el resultado en pantalla no sea del todo acorde con la calidad de la novela original y que –para el espectador que no haya leido el libro- demasiadas partes resultan escasamente inteligibles.

En vez de profundizar en las extremas sensaciones emocionales de los soldados, como hace Jones, Malick se saca de la manga unos reiterativos monólogos interiores de tintes filosóficos que en general resultan más cargantes que otra cosa. Por otro lado, la historia se diluye en demasiadas digresiones filosóficas, sin profundizar en la descripción de cada uno de los personajes (otro aspecto importante de la novela) lo que hace que el hilo conductor del argumento resulte algo más que difuso. Además, tratandose de un film tan reciente no se entiende que Malick haya suprimido en su película gran parte del contenido más políticamente incorrecto de la novela, como el tema de la homosexualidad en el ejército o la ya mencionada eliminación del personaje del Capitán Stein, el jefe de compañía judio que aparece en la novela. De esta manera el mensaje de la novela, profunda y visceralmente antibelicista, queda demasiado difuminado y en más de un aspecto, desdibujado.

En definitiva, “La Delgada Linea Roja” es un film con algunas luces, pero también con muchas sombras. Pese a lograr algunas buenas imágenes, y plasmar fielmente determinadas partes de la novela, la historia se pierde en excesivas digresiones filosóficas que le restan coherencia al conjunto. Esto, unido a la gran cantidad de personajes que entran y salen, sin un adecuado desarrollo, y a la escasa acción que contiene en la segunda mitad del metraje, hace que la parte final del film resulte por momentos, soporífera. Personalmente opino que Malick, pese a mostrar oficio en la realización, no logra firmar una adaptación especialmente buena del magnífico texto de James Jones que inspira la historia, el cual merecía algo más que algunas buenas escenas de combate. En definitiva, “La Delgada Linea Roja” pese a ser un título estimable, se queda a medias en más de un aspecto.

Calificación: 6,5/10

martes, 27 de mayo de 2008

Regreso del Infierno (To Hell and Back)

Regreso del infierno (1955)

Relato biográfico sobre la vida de Audie Murphy (interpretado por él mismo) un jóven de humilde familia campesina que, tras alistarse con tan solo 17 años en las fuerzas de infantería de EEUU en 1942, se convirtió en el soldado más condecorado del ejército norteamericano. Tomando parte en los combates del Norte de África, pasando por Sicilia e Italia hasta el noroeste de Europa, Murphy se convirtió en todo un heroe popular gracias a su heroísmo y coraje en la batalla.

Este film supuso la adaptación para la gran pantalla del libro de memorias del mismo Audie Murphy (titulado To Hell and Back), quien tras la guerra se convirtió en actor, por lo que no es de extrañar que los estudios Universal, responsables de la producción, le ofrecieran el papel protagonista en el film que iba a narrar su vida antes y durante la II GM. En cuanto a la valoración de la película, opino que una historia como la de Murphy merecía una adaptación superior a esta producción que flaquea en más de un aspecto. El primero (y principal) es el de la escasa entidad dramática y la poca veracidad que transmiten las escenas bélicas, las cuales resultan demasiado amables, incluso para los cánones de los años 50. En los combates nunca aparecen más de un par de docenas de soldados, los heridos y muertos no sangran, y en general las secuencias de acción resultan bastante poco creibles. Por ejemplo, cuando el pelotón de Murphy trata de cruzar un rio en Italia, se ve a los americanos disparando hacia “blancos” inexistentes en la otra orilla y en medio de un ataque de la artilleria alemana… semejante chapuza táctica no la cometería ni la peor unidad de la reserva.

Aun más irritante resulta la caracterización de los soldados que acompañan a Murphy, todos ellos aparecen retratados de una forma paternal y blanda, mostrando lo nobles e abnegados que eran todos los soldados norteamericanos. Naturalmente no aparece nada de la cobardía, malos sentimientos, o brutalidad de unos hombres inmersos en una guerra, lo cual acentúa el tono marcadamente almibarado de la historia. El retrato que se hace de la guerra es casi idílico, lo cual acaba haciendo que la película tenga un tono involuntariamente caricaturesco. Tampoco ayudan mucho las melifluas escenas del romance que mantiene Murphy con una muchacha italiana, tan edulcoradas que hoy dia mueven más a la risa que otra cosa.

Sobre el trabajo de Murphy como actor, hay que decir que no desentona tratándose al fin y al cabo de su propia interpretación, aunque tampoco el guión exigía unas grandes dotes interpretativas. En definitiva “Regreso al infierno” es un film que bien podría haberse enmarcado, sin desentonar, dentro de las películas de propaganda de los años 40. Una visión demasiado heroica y light del infierno de la guerra, y es una pena, porque con una mayor profundidad dramática podría haber resultado un interesante filme bélico. Pasable en el mejor de los casos.

Calificación: 4/10

jueves, 22 de mayo de 2008

Rebelión en Polonia (Uprising)

Rebelión en Polonia (2001)

Tras la caida de Polonia en 1939, 350.000 judios polacos son recluidos dentro del Ghetto de Varsovia, un barrio de la capital polaca vigilado estrechamente por los alemanes. Pese a los abusos y crímenes cometidos por los ocupantes contra la población judía, el presidente del Consejo Judío Adam Czerniakow (Donald Sutherland) intenta aliviar los sufrimientos del Ghetto negociando con los alemanes para evitar males mayores en forma de represalias. Mientras tanto, ante las medidas cada vez más draconianas que los alemanes imponen a los habitantes judios, el profesor Mordecai Anielewicz comienza a organizar un movimiento clandestino de resistencia con la finalidad de preparar un levantamiento contra los nazis. Cuando este se produce, los alemanes se ven obligados a enviar importantes fuerzas de la SS al mando del general Jurgen Stroop (John Voigt) para aplastar la rebelión del Ghetto.

Producida como telefilm, “Rebelión en Polonia” muestra, basandose en los hechos reales del levantamiento del Ghetto de Varsovia contra los alemanes en 1943, una de las páginas mas terribles de la historia del Holocausto judio, la lenta agonía de miles de personas confinadas en condiciones casi infrahumanas dentro del perímetro del Ghetto. En lineas generales la película resulta interesante y se nota que se ha hecho un esfuerzo sincero por mostrar la realidad de los hechos históricos lo más fidedignamente posible. Tampoco falta un trasfondo moral: el dilema principal que se plantea entre las diferentes posturas que adoptan Czerniakow y Anielewickz ante la brutal política alemana: intentar sobrevivir aplacando al enemigo o luchar por la dignidad aun a costa de la propia vida. Aparte de eso, cabe destacar la buena ambientación general de la película tanto en lo tocante a escenarios exteriores como en el atrezzo militar. La fotografía también me pareció bastante adecuada y las interpretaciones en general rayan a un buen nivel, contando con actores consagrados como Donald Sutherland o John Voigt.

En cuanto a los aspectos débiles del film, pueden señalarse varios. Principalmente el hecho de presentar demasiado aisladamente a la resistencia judía como los solitarios combatientes antinazis, criticando veladamente a los ciudadanos polacos y a la resistencia nacional el Armija Krajowa, cuando en realidad tanto unos comos otros ayudaron en muchos casos a los habitantes del Ghetto y compartieron con estos muchos sufrimientos a manos de los ocupantes. Por otro lado, el desarrollo de la historia se hace un tanto reiterativo y lineal, si bien esto es algo asumible tratándose de este tipo de producciones.

En resumen, “Rebelión el Polonia” supera desde luego las expectativas que podría esperarse de un telefilm, especialmente por su esmerada producción y ambientación. Constituye, asimismo, un fiel retrato de los hechos históricos que relata con la salverdad hecha de centrarse excesivamente en resaltar el heroísmo de los sublevados judios ignorando al resto de la resistencia polaca. En todo caso, se trata de un buen producto, quizás excesivamente convencional en sus planteamientos formales y de fondo, pero aun así merece la pena verse.

Calificación: 6/10

lunes, 19 de mayo de 2008

La noche de los generales (The night of the generals)

La noche de los generales (1967)

Varsovia, Diciembre de 1942. Cuando una prostituta que trabajaba para los alemanes aparece salvajemente asesinada, el Mayor Grau (Omar Shariff) recibe el encargo de investigar el crimen. Grau descubre por un testigo que el asesino es un general alemán, lo que reduce el círculo a tres posibles sospechosos: el general Seidlyltz-Gabler al mando de la guarnición de Varsovia, su ayudante el general Kahlenberg, y por último el General Tanz (Peter O´Toole), un nazi fanático llegado a Varsovia al mando de la división panzer de la SS Nibelungen con la misión de aplastar a los grupos de la resistencia polaca. Pese a los vaivenes de la guerra, el mayor Grau, decidido a esclarecer el asesinato, continuará la investigación incluso a costa de enfrentarse a sus superiores.

Puede afirmarse que “La noche de los generales” es una de las películas más atípicas que se hayan producido dentro del género bélico; tanto por su inusitada densidad argumental, como por su insólita variedad temática. En ese sentido, estamos ante un film que  combina elementos típicos del cine bélico, con  otros propios del thriller policiaco, mostrando una investigación que se prolonga a lo largo de más de dos décadas; todo ello aderezado con una subtrama romántica de fondo. De esta forma, partiendo del crimen que sirve de punto de partida argumental, la película abarca varias lineas narrativas, con la investigación del Mayor Grau como leiv motiv central, investigación que se vera imbricada con la conspiración del atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944.

El principal problema que lastra la película es que esta no logra encajar bien todas las lineas argumentales que plantea, principalmente porque no termina de centrarse plenamente en ninguna de ellas. En primer lugar, la investigación del mayor Grau -que se supone el eje central de la narración- resulta en conjunto bastante anodina, y queda más bien en un segundo plano durante gran parte del metraje. Por otro lado, tampoco la parte bélica resulta esencial, de modo que la película gira más en torno al personaje del General Tanz, que viene a ser la figura central de la historia, cobrando una relevancia desmedida dentro de la misma. A esto se le une el hecho de que la narración resulta un tanto confusa, al ir saltando de una línea narrativa a otra, lo cual impide que el espectador se enganche realmente a la historia. Además, el romance que se introduce a propósito del romance que surge entre dos personajes secundarios como el cabo Hartman y la hija del General Gabler, no aporta nada argumentalmente relevante y bien podía haberse suprimido sin mermar la historia principal.

Pese a ello, hay que reconocer que el film es destacable en varios aspectos. El primero de ellos es el de contar con un reparto estelar plagado de buenos actores: Peter O´Toole, Omar Sharif, Donald Pleasance, Christopher Plummer… etc. De los actores principales, O´Toole, pese a mostrar un punto de sobreactuación en más de un momento, compone un buen personaje como Tanz, mientras que Sharif en el papel de Grau demuestra su oficio si bien opino que físicamente no da el tipo de oficial alemán por motivos obvios. Por añadidura, el film tiene la buena factura y el innegable regusto artesanal típico de las producciones de los años 60, destacando la cuidada ambientación y puesta en escena, especialmente destacable en la recreación de los combates callejeros en Varsovia, donde, por cierto, los tanques alemanes están convenientemente “maquillados” para parecer auténticos Tigers, lo cual es todo un detalle.

En definitiva, “La noche de los generales” es una buena película, de esmerada factura y con un gran reparto, pero que dista de ser redonda, principalmente porque no termina de desarrollar suficientemente ninguno de los temas que apunta y porque todas las piezas del guión no quedan bien encajadas al final. Pese a ello, es un film aun estimable hoy dia.

Calificación: 6/10

martes, 13 de mayo de 2008

El Hundimiento (Der Untergang)

El Hundimiento (2004)

Berlin, año 1945. La capital del Reich se encuentra cercada por las tropas soviéticas, las cuales se preparan para lanzar su asalto final. Mientras tanto, el dictador de Alemania, Adolf Hitler (interpretado por Bruno Ganz), refugiado en el búnker subterraneo de la Cancillería, contempla la caida de su Reich de los Mil Años. A través de uno de los testigos de aquellos críticos momentos, la joven Traudl Junge, una de las secretarias privadas de Hitler, se reconstruyen los agónicos dias que precedieron al hundimiento de Alemania.

Basándose en el libro homónimo del escritor Joachim Fest, y en las Memorias de Trauld Junge (tituladas “Hasta la hora final”), el director alemán Oliver Hirschbiegel abordó, en un tono semidocumental, el aun espinoso tema de la significación histórica del personaje de Adolf Hitler y su III Reich. Pese a que, tras su estreno, muchos críticos aclamaron la obra de Hirschbiegel como una de las grandes películas del año por aportar una nueva y más cercana visión de Hitler, personalmente opino que la película se queda a medias en más de un sentido, opinión que paso a comentar.

Sin duda, el gran aval de la película es la creíble actuación del actor suizo Bruno Ganz en el papel del Fuhrer, logrando realmente una gran representación del Hitler acorralado y mentalmente perturbado de los últimos días del III Reich, aunque para mi gusto, no supera la de Alec Guinnes en “Los últimos diez dias”. Ganz capta a la perfección el plano físico de Hitler, así como su recreación gestual y verbal (como se aprecia en la V.O. en la que habla con acento austriaco) de una forma casi mimética. Sin embargo, a su interpretación le falta un punto de personalidad propia, cosa que si aprecié en la de Guinnes, que logró -para mi gusto- la mejor interpretación del Fuhrer hasta la fecha. En cualquier caso, es innegable que el papel de Ganz es el gran activo de la película.

Volviendo a la valoración del film, creo que “El Hundimiento” es una película irregular. No puede negarse que su rigor histórico es absoluto, pero precisamente por ello resulta algo fria, centrándose casi exclusivamente en la figura de Hitler. En ese sentido, no nos muestra nada original ni nada que no se haya llevado a la pantalla previamente, (por ejemplo en la ya comentada serie de TV de 1981 “El Bunker”, con Anthony Hopkins haciendo de Hitler). Tiene algunas escenas logradas, como la desesperación del médico de la SS ante el abandono de los heridos o la escalofriante muerte de los hijos de Goebbels a manos de su madre, pero en general le falta intensidad narrativa y por momentos se hace excesivamente lenta. La ambientación del Berlin de 1945 es buena, aunque yo aprecié algunos errores de contexto (demasiados uniformes impolutos y muchas STG- 44). Pero lo peor, como apuntaba, es el tono monótono que adopta la historia, mediante un desarrollo excesivamente lineal y monocorde que no termina de implicar emocionalmente al espectador; por mucho que se intente con la introducción de las subtramas del médico de la SS y el muchacho de las juventudes hitlerianas. La deliberada asepsia narrativa que impregna el desarrollo argumental, impide que la historia del horror que rodeó al hundimiento de una nación en el abismo de la destrucción, víctima del fanatismo de su lider, conmueva realmente al espectador.

Un último aspecto que no me terminó de convencer es que, más allá de la evidente asepsia narrativa que mencionaba antes, se trata de una producción alemana, y como tal, desprende cierto halo autoexculpatorio respecto al nazismo. Las declaraciones que cierran el film, en las que aparece la verdadera Traudl Junge afirmando su desconocimiento de la verdadera dimensión de la maldad del hombre y régimen que gobernaron Alemania durante doce años, bien podrían haberse omitido, pues vienen, precisamente, a quebrar el tono general de neutralidad valorativa del film.

En resumen, “El Hundimiento” es un título típicamente alemán, muy cuidado formal y técnicamente, pero algo frio y académico en el plano narrativo. Se trata de una película más interesante por su valor documental que artístico, que será especialmente recordada por la brillante interpretación de Bruno Ganz como Hitler.

Calificación: 6,5/10

lunes, 12 de mayo de 2008

El Bunker (The Bunker)

El Bunker (1981)

Enero de 1945. Mientras los ejércitos alemanes se baten en retirada en todos los frentes y los bombardeos aliados arrasan Berlin, Adolf Hitler (Anthony Hopkins) toma la decisión de ocupar el búnker subterráneo de la Cancillería del Reich. Desde alli, él y los miembros de su círculo cercano vivirán los sucesos que rodearon el derrumbe del denominado Reich de los Mil Años.

El Búnker es una miniserie de dos capítulos de hora y media de duración, que se hizo en forma de coproducción televisiva entre Francia y Estados Unidos, auspiciada por la productora televisiva norteamericana CBS. El guión de la serie se basó en el libro homónimo del periodista James O´Donnel, quien había entrevistado a varios testigos presenciales de los hechos y miembros del personal del Fuhrerbunker para documentarse. Gracias a ello la serie tiene un más que aceptable valor documental, lo cual es, probablemente, el mayor atractivo de la misma. El primer episodio se centra en describir la desastrosa situación de Alemania en 1945 y los planes de Albert Speer para asesinar a Hitler introduciendo gas venenoso en el sistema de ventilación del Búnker. La segunda parte coincide con el relato de los últimos días de la guerra, el cerco de Berlin y el suicidio de Hitler.

En cuanto a la calidad de la serie, se puede decir que El Búnker ofrece los elementos típicos de un docudrama, tanto para lo bueno como para lo malo de este tipo de producciones. Lo mejor de esta miniserie radica especialmente en el detalle con el que se relatan los hechos históricos y en la minuciosidad con la que se reconstruyen escenas y diálogos. Por el contrario, los aspectos más débiles de la serie se encuentran en la evidente limitación de medios, que hacen que muchos de los decorados resulten de cartón piedra, asi como en un ritmo algo plomizo y un desarrollo bastante previsible de la historia.

La interpretación de Anthony Hopkins como Hitler recibió muchos elogios en su día e incluso al actór británico le valió ganar un Emmy como mejor actor principal. Sin embargo, vista con perspectiva, la recreación que hace Hopkins del personaje no deja de ser mediocre, sobre todo si se la comparara con la soberbia actuación de Alec Guinnes en “Los último diez dias”. Partiendo de que el parecido físico de Hopkins con Hitler es más que discutible, opino que el actor británico no acaba de encontrar ni el tono ni la medida del personaje histórico que representa. La actitud de Hitler es demasiado vivaz, y en los momentos que se trata de mostrar la cólera o desesperación del personaje, Hopkins cae en un histrionismo más que evidente. No basta ponerse un bigote y un flequillo negro para ser un Hitler creible.

Por lo demás, “El Bunker” no ofrece gran cosa aparte de dar una nueva visión de los hechos que rodearon a la caida de Hitler y el III Reich. Tiene su punto de interés para el aficionado a la historia, pero poco más.

Calificación: 4/10

jueves, 8 de mayo de 2008

Hitler: Los últimos diez dias (Hitler, the last ten days)

Hitler: Los últimos diez dias (1973)

Berlin, Abril de 1945. A través de los ojos del Capitán Hoffman (Simon Ward), un oficial recien nombrado para un puesto adjunto en el bunker de la Cancillería del Reich, asistimos a la minuciosa reconstrucción de los diez últimos dias de vida de Adolf Hitler (interpretado por Alec Guinnes) mientras las fuerzas rusas se abaten implacablemente sobre Berlin y su población.

Antes de empezar a comentar la película, creo de justicia decir que se trata de uno de los títulos más injustamente olvidados sobre uno de los episodios más importantes de la II GM. Quizás por el hecho de tratarse de una producción europea (anglo-italiana concretamente) y no de un estudio de Hollywood explica que este film pese a sus innegables méritos, pasara relativamente desapercibido en la época de su estreno y aun hoy sea poco recordado. En cualquier caso, esta película merece ser rescatada del olvido, sobre todo, por una soberbia, magistral interpretación de ese gigante de la pantalla llamado Alec Guiness. Treinta años antes de que Bruno Ganz saltara a la fama por interpretar a un Hitler muy humano en "El Hundimiento", el actor británico ya había conseguido recrear el lado más íntimo del personaje a la perfección.

Guiness no solo capta con su interpretación el lado “facil” de Hitler: colérico, autoritario, distante… sino que nos muestra al personaje con toda la riqueza de matices de una personalidad compleja: desde su fulminante mirada de odio, pasando por su provincianismo, hasta su amabilidad y suaves modales con el personal de servicio. Además la película tiene otro gran mérito añadido: capta a la perfección el delirante clima de odio, irrealidad y cinismo que rodeó las últimas horas de existencia del III Reich, en el claustrofóbico ambiente del bunker subterraneo de la Cancillería berlinesa. La película empieza de un modo absolutamente directo. Un médico de la SS, después de enumerar toda una serie de horrendos experimentos con seres humanos, solicita de Hitler –con toda calma- la direccion de la Cruz Roja alemana. Hitler, impasible, parece despreciar a su interlocutor, pero a continuación afirma, con actitud distante: “Tiene usted razón, ha hecho un gran trabajo”.

Aparte de esto, la película va describiendo con profusión de detalles el dia a dia del periodo comprendido entre el 20 y 30 de Abril de 1945, mostrando como se desintegra interiormente el hombre que había dirigido los destinos de una nación, presa de su propio fanatismo e irracionalidad. De entre las escenas destacables del film, me quedaría especialmente con dos: la lúgubre (y kafkiana) conversación en la que Hitler discute con su personal doméstico acerca de la mejor forma de suicidarse; y la mirada fulminante de Hitler cuando su cuñado Fegelein es llevado a su presencia tras fugarse del Búnker e intentar huir, antes de ser fusilado. Dos escenas que en mi opinión reflejan perfectamente el tipo de atmósfera que debió respirarse en el Búnker en esos dias finales de la guerra en el ámbito privado de Hitler.

En definitiva considero que “Los últimos diez dias” es uno de esos films que merecen ser rescatados del olvido y que merecen un reconocimiento bastante más allá de su falta de éxito coyuntural. Alec Guinnes siempre valoró su interpretación de Hitler como una de las mejores y más completas de su carrera, y yo desde luego estoy de acuerdo. Una pequeña joya a descubrir, especialmente por el grandísimo trabajo de Guinnes.

Calificación: 7/10.

lunes, 5 de mayo de 2008

Hitler, el Reinado del Mal (Hitler, Rise of Evil)

Hitler el reinado del mal (2003)

Repaso a los principales hechos biográficos de la vida de Adolf Hitler, desde sus tiempos como anónimo pintor en Viena, en 1913, pasando por su ascensión al poder hasta la muerte de Hindeburg y su nombramiento como Canciller en 1934, vistas a través de los ojos de un periodista Fritz Gerlich y un temprano colaborador de Hitler, Ernest Haefstangel.

La figura de Adolf Hitler, sin duda el personaje clave del S. XX, ha sido tradicionalmente atractiva para el cine, pero especialmente en su étapa como Führer de Alemania durante el curso de la II GM. Esta coproducción entre EEUU y Canadá, hecha para la TV en forma de miniserie, viene en cierta medida a llenar un vacío cinematográfico al ocuparse de la biografia de Adolf Hitler, no como dictador, sino en su ascenso al poder. Lo mejor del film a mi modo de ver es, desde luego, lo que cuenta, aunque no sea especialmente brillante el modo en cómo lo cuenta.

En mi opinión, lo mejor del film está en su primera parte, coincidiendo con los primeros treinta minutos del metraje. En ellos se nos muestra, de manera bastante concisa aunque consistente, la experiencia de Hitler como pintor vagabundo, su fanático patriotismo como soldado durante la I GM, y sus inicios en la política dando sus primeros mítines en cervecerias. A partir de ese momento, la densidad de la historia real choca demasiado con el esquematismo que transmite el film, que pretende abarcar demasiados hechos en poco tiempo, lo que se traduce en que el desarrollo de la película resulte algo deslavazado. Además la película contiene alguna que otra inexactitud histórica: Luddendorf aparece poco menos que como un botarate en manos de Hitler (en realidad tenía un tremendo carácter y se enfrentó a este después del Putsch de 1923); se centra demasiado en la figura de Ernest Rohm, dejando de lado personajes clave en los primeros momentos del partido nazi como Himmler y Göring, que prácticamente ni aparecen; y –sobre todo- encuentro que el retrato que se hace de Hitler es demasiado histriónico, y claramente se hace partiendo de una visión a posteriori del personaje lo cual le resta verosimilitud a la historia. Tampoco las recurrentes escenas “proféticas” del periodista intuyendo la verdadera naturaleza de Hitler y su movimiento no me terminaron de convencer, más bien me parecieron algo forzadas.

La interpretación del actor escocés Robert Carlyle como Hitler me parece irregular. Físicamente no es el actor con más parecido, aunque creo que está bastante convincente en su papel del joven Hitler. En cuanto a su actuación en sí, Carlyle cumple con oficio, si bien en más de un momento se me antoja un punto sobreactuado, y desde luego, está lejos de transmitir el carisma de Hitler, aunque imite correctamente sus principales gestos oratorios. En resumidas cuentas, la interpretación de Carlyle me llenó solo a medias.

En conclusión “Hitler, el Reinado del Mal” ofrece una correcta síntesis del ascenso político de Hitler, pero a la película le falta fuerza para transmitir todo lo que pretende. El otro lastre importante que tiene es que el retrato que se hace de Hitler es demasiado simplista y desde luego no logra captar toda la magnitud de la complicada personalidad del personaje histórico. Para los aficionados a la historia resultará sin duda de interés, pero cinematográficamente hablando, esta producción no pasa de discreta.

Calificación: 4/10

miércoles, 30 de abril de 2008

Das Boot 2: La Última Misión (Das Letzte U-Boot)

Das Boot 2: La Última Misión (1990)

Abril de 1945. Del puerto noruego de Kristiansand zarpa el U-234, uno de los nuevos submarinos Tipo XXI transoceanicos, con destino a Japón. A bordo del U-234 viajan dos ingenieros navales japoneses, con una importante carga ultrasecreta, concretamente planos técnicos de armamento y óxido de uranio, esencial para que los físicos japoneses desarrollen sus investigaciones sobre la bomba atómica. El Alto Mando naval aliado, informado por el espionaje de la carga y el destino final del submarino alemán hará todo lo posible por interceptarlo y hundirlo antes de que llegue a Japón.

Lo primero que hay que comentar de este film es que –pese al título- no es para nada una secuela de “Das Boot”. El título original es "Das Letzte U-Boot", (El último submarino) pero se vé que para atraer al público con el reclamo de hacer referencia a la película de “El Submarino” se tradujo como si fuera una segunda parte de esta. En cualquier caso, esta película no tiene nada que ver con la de Wolfgang Petersen, y de hecho se trata de una producción mucho más modesta que se hizo para la TV. En lineas generales el film es correcto y se ajusta a la verdadera historia de la misión del U-234, aunque se toma algunas licencias (por ejemplo, el hundimiento del destructor inglés) a la hora de describir las vicisitudes de su singladura. En general la película mantiene un tono de pulcra corrección formal, así como una realización aseada, si bien mas propia de un docudrama que de un film comercial. Las escenas de acción son escasas y mas bien insulsas, como era de esperar dada la limitación de medios de este telefilm, aunque las tomas exteriores del submarino en superficie no están mal.

El mayor problema, aparte de lo modesto de la producción, es que el punto de partida del argumento, no carente de interés, es desarrollado con poca o ninguna imaginación, de manera que la historia real del misterio que rodeó a la rendición del U-234 queda un tanto desdibujada. En la realidad, después de la capitulación de Alemania, este submarino estuvo varios dias dando posiciones falsas a los buques aliados antes de rendirse al destructor de la US Navy “Sutton”, por motivos que aun hoy no han quedado del todo esclarecidos. Quizás con un desarrollo menos plano y lineal la historia habría tenido un mayor interés, pero lo cierto es que se ve con más pena que gloria. Pasable, en el mejor de los casos.

Calificación: 3,5/10

lunes, 28 de abril de 2008

El Submarino (Das Boot)

El Submarino (1981)

La acción nos sitúa a finales de 1941. El submarino alemán U-96 parte del puerto francés de La Rochelle con la misión atacar a los navíos mercantes británicos que encuentre en su ruta desde el Mar del Norte hasta el Mediterraneo. A bordo del U-96 viaja el corresponsal de guerra el teniente Werner Grönemeyer, encargado por el Ministerio de Propaganda para documentar fotograficamente la patrulla de combate del submarino, mandado por el capitán Heinrich Lehmann. Los jóvenes tripulantes del submarino se veran enfrentados ademas de a los peligros propios de la guerra, a la tediosa y clautrofóbica existencia en el interior del submarino.

Con este film, el director alemán Wolfgang Petersen adaptó para la gran pantalla el libro homónimo de recuerdos de guerra de Lothar-Günther Buchheim, un corresponsal de guerra del Ministerio de Propaganda alemán, que viajó como cronista en una de las salidas reales del U-96. Desde su estreno “Das Boot” logró un tremendo éxito de crítica (fue nominada a 6 oscars) y público, convirtiéndose pronto en un film de culto para los aficionados al género bélico. En mi opinion, se trata de una de las películas mas sobrevaloradas de la historia del cine, y como esta afirmación ya me ha costado alguna que otra “dentellada” dialéctica voy a tratar de explicar razonadamente el por qué.

No cabe duda de que Wolfgang Petersen hizo un encomiable esfuerzo por mostrar pormenorizadamente la angustiosa estrechez del submarino y la tensión a la que se vieron sometidos las tripulaciones de los U-Boote alemanes durante la II GM, sin embargo el resultado –a mi modo de ver- dista de ser sobresaliente. Para empezar, el film comienza con una escena un tanto “felliniana” en un cabaret donde varios oficiales de submarino hacen gala expresa de su antinazismo. Para mi, esto ya supone un patinazo. Se supone que estamos en 1941, en plena época triunfal de la Werhmacht, y sinceramente, ni los testimonios de los marinos alemanes respaldan ese sentimiento crítico; ni el ambiente de esa época favorecía que se dieran ese tipo de escenas. Supongo que el director, dada la sensibilidad existente en Alemania hacia el pasado reciente, quiso hacer esa concesión cara a la galeria, pero la verdad es que a mi me pareció bastante poco creíble e incluso forzada esa secuencia.

Pasemos ahora al apartado artístico. Por lo que respecta al argumento, este -desde luego- no es nada original ni especialmente imaginativo. El guión apenas plantea otras situaciones más allá de mostrar la vida cotidiana de los tripulantes, salpimentada con unas escasas escenas de combate. Esto se traduce en una acusada falta de ritmo narrativo, lo cual es una grave falla en una película de más 3 horas de duración. En el apartado técnico encontramos cosas buenas y otras no tanto. La ambientación interior del submarino sí es sobresaliente, ya para la película se fabricaron reconstrucciones casi milimétricas del interior de un submarino Type VII-C real. Igualmente, se recrea de manera excelente la estrecha y sobrecargada atmosfera interior de un sumergible. Pero en cuanto a los restantes efectos visuales, especialmente en las tomas externas del submarino, la cosa deja mucho que desear. La mayor parte de las veces, dichas tomas se reducen a maquetas bastante evidentes de exterior que en poco se diferencian de las películas de los años 40 (especialmente patente en la escena del submarino varado en el Estrecho de Gibraltar). Tratándose de una película de los 80, habría sido de esperar algo más de esmero en las tomas submarinas.

Pasando al trasfondo de la historia, “Das Boot” ha sido muy alabada por su tono antibelicista. Y efectivamente, es de loar que se humanice a los tripulantes alemanes y se les muestre como resignados combatientes rodeados de fatalismo. Pero creo que aquí, como decía al principio, la película peca por exceso. Muchas de las tripulaciones de los U-Boote eran entusiastas voluntarios, y desde luego los capitanes (al menos en la época de 1941-42) disfrutaban siendo loados por sus hazañas contra los mercantes aliados. El hecho de que aquí se quiera presentar a los marinos alemanes poco menos que como “victimas” tampoco lo veo de recibo. En cuanto al antibelicismo que destila la historia en su conjunto, es bastante patente, pero tampoco tiene escenas que resulten especialmente memorables ni una parte discursiva particularmente impactante. Encuentro que una historia con algo más de acción y/o emoción debidamente integrada con la descripción de los personajes hubiera sido de agradecer.

Por añadidura, el tan ansiado desenlace de la historia me resultó, además de poco realista, escasamente consecuente (y por supuesto, nada tiene que ver con los hechos reales). Es evidente que el director quiso darle un toque a lo “Sin novedad en el Frente” pero la verdad es que a mi me dejó bastante frio. Por todo ello, opino que esta pelicula, pese a ser tan aclamada en su momento, dista, por mucho, de ser la Obra Maestra que algunos han querido ver. Si se quiere buscar un buen ejemplo de tensión y acción submarina, encuentro que "Duelo en el Atlántico" es superior. Pero como suele decirse “es cuestión de gustos”.

La Crítica de Reisman

Calificación: 5,5/10

jueves, 24 de abril de 2008

La Flota Silenciosa (Operation Pacific)

La Flota Silenciosa (1951)

El comandante Duke Gifford (John Wayne), es el segundo oficial del submarino norteamericano Thunderfish, que opera en Pacífico. Tras rescatar a un grupo de niños y monjas de una isla, el submarino de Gifford vuelve a su base en Pearl Harbor, donde Guifford tratará de recuperar la relación con su ex mujer, enfermera de la marina, si bien las obligaciones de servicio no se lo pondrán fácil. Además, tripulación del Thunderfish tendrá que lidiar con el problema de que muchos de los torpedos del submarino son defectuosos y no estallan al dar en el blanco.

Muy en la línea del cine de los 50, “La Flota Silenciosa” es un film bastante típico del subgénero submarino, con la salvedad de que este film tiene un importante componente de comedia ligera y de drama romántico, contenidos que se van intercalando con las misiones de combate propias del submarino en el mar. Como suele ser de recibo en las películas de John Wayne, este interpreta el papel de hombre heroico y decidido, aunque algo imperfecto a nivel personal, y en ese sentido el personaje de Gifford resulta bastante plano y tópico. Tampoco me gustó el tono descaradamente patriotero del film, aunque es algo discupable tratándose de un film de los años cincuenta.

Pese a ello, hay que reconocer que la película contiene algún que otro elemento interesante, especialmente en lo tocante a la descripción de las misiones de un submarino. También aparece la problemática con los torpedos defectuosos (un problema que realmente afectó a los submarinos norteamericanos al comienzo de la guerra), un aspecto que casi nunca se recoge en otras películas. El otro gran acierto del film radica en una lograda secuencia de combate en superficie (otro aspecto poco o nada reflejado en las películas de submarinos) contra un buque mercante armado japonés, que atrae al Thunderfish haciéndose pasar por un transporte desarmado, secuencia que es, de lejos, lo mejor de la pelicula. Además, se muestran una gran variedad de misiones que realiza el subarino como las de rescate, patrulla, torpedeo, combate contra otros submarinos…etc.

Aparte de esto, el film ofrece poco más que sea destacable. La parte romántica es invariablemente aburrida, y las secuencias de comedia no pasan de amables y un poco tontorronas. En cuanto al apartado técnico, aunque los efectos visuales sean bastante limitados, pues se basan en las típicas maquetas y escenas superpuestas sacadas de documentales, tampoco puede decirse que desentonen y en general son correctos. Quizás el mayor fallo de ambientación sea el interior del submarino, que parece demasiado espacioso y cómodo para lo que eran los submarinos de la II GM.

En resumen, “La Flota Silenciosa” es la típica película “blanda” de los años 50, que no ofrece nada especialmente novedoso, aunque al menos sí que muestra una visión bastante amplia de la variedad de misiones que cumplía un submarino, lo cual eleva ligeramente su interés. La típica película de John Wayne en plan heroico con cierto interés desde el punto de vista militar por abordar algunos temas de la guerra submarina poco tocados por el cine.

Calificación: 4,5/10

miércoles, 23 de abril de 2008

El último torpedo (Torpedo Run)

El ultimo torpedo (1958)

El comandante Barney Doyle (Glenn Ford) al mando del submarino Greenfish, durante una misión de patrulla por la Bahia de Tokio, recibe el aviso de que el portaaviones japonés Shinaru se dirige al Pacífico usando como pantalla un barco prisión que transporta prisioneros aliados. Para empeorar las cosas, el mando notifica a Doyle que su propia familia, prisionera de los japoneses tras la invasión de Filipinas, viaja a bordo del transporte japonés. Pese a ello, Doyle decide atacar al Shinaru con torpedos, pero en su lugar resulta hundido el buque que transportaba a los prisioneros. Desde ese momento, Doyle hará todo lo posible por localizar y hundir al portaaviones japonés.

Los postreros años de la década de los 50 contemplaron una época dorada del subgénero submarino, ya que en esos años se estrenaron dos títulos de gran éxito comercial como fueron “Duelo en el Atlántico” o “Torpedo”. Dentro de esta corriente, “El último torpedo” contiene los elementos clásicos de este tipo de filmes, ofreciendonos la típica historia del capitán de submarino carismático y extremadamente hábil, enfrentado a un peligroso enemigo. La verdad es que, en comparación con las otras película coetaneas mencionadas, esta me parece la más floja de las tres. Partiendo de lo forzado del punto de partida argumental (me parece demasiada casualidad que la familia del capitán viaje precisamente en el buque prision que se interpone delante del portaaviones que debe hundir), lo cierto es que la historia se desarrolla sin demasiada intensidad, y la pretendida tensión dramática que pretende transmitir al espectador no llega a funcionar del todo bien.

Los efectos especiales usados consisten mayormente en maquetas, correctas, pero bastante evidentes, por lo que tampoco puede decirse que en el aspecto técnico el film sea sobresaliente. Además, hay algunas escenas bastante poco creíbles desde el punto de vista militar, (como cuando el submarino se desliza sin problemas por en medio de un peligroso campo de minas) que rechinan un poco al espectador mínimamente avezado. Al menos, eso sí, el film cuenta con la profesionalidad de Glenn Ford, que cumple bien en su papel de heroico capitán; y su visionado resulta medianamente entretenido.

En resumidas cuentas, El ultimo torpedo es un film bastante típico del genero, pero en general falto de brillantez para destacar frente a otros títulos similares. Simplemente pasable.

Calificación: 5/10

lunes, 21 de abril de 2008

Por el Valle de las Sombras (The Story of Dr. Wassel)

Isla de Java, 1942. El Doctor Corydon Wassell (Gary Cooper), un antiguo médico rural y misionero en China, es uno de los abnegados médicos de la marina norteamericana. Mientras se produce la invasión de Java por las tropas japonesas, el doctor Wassel se ocupa de aliviarles los sufrimientos a las decenas de heridos norteamericanos que esperan la evacuación. Cuando finalmente llega la orden evacuación, esta solo abarca a los heridos que pueden andar, por lo que Wassel decide quedarse junto con los heridos inmovilizados, aun a riesgo de su propia vida, para evitar que caigan en manos de los japoneses.

El famoso realizador Cecil B. DeMille no pudo sustraerse a los esfuerzos propagándísticos de Hollywood en apoyo de la causa aliada, y puso su granito de arena rodando esta película basada en la historia real del heroico médico Corydon M. Wassel, cuya actuación salvó las vidas de decenas de heridos que fueron dejados atrás durante la evacuación de Java por los aliados en 1942. La acción de Wassel le valió una condecoración y la pública gratitud del presidente Roosevelt en unos de sus discursos radiados.

Como todo el cine de DeMille, el film destaca por una cuidada ambientación y algunas escenas multitudinarias que eran muy del gusto del director. Lo cierto es que el film, hoy dia, ha perdido gran parte de su vigencia, aunque hay que un par de aspectos que lo sacan de la mediocridad. El primero de ellos es la siempre imponente presencia escénica del gran Gary Cooper, encarnando uno de esos papeles de heroe sencillo y abnegado que tan bien se le daban. El segundo, radica en unas escenas de acción, pocas, pero extraordinariamente bien filmadas para la época: tanto las secuencias de la huida de la columna motorizada transportando los heridos atravesando la barrera de artilleria; como el ataque de los aviones japoneses contra el buque norteamericano son bastante buenas y muy realistas tratándose de los años 40.

Por lo demás, el film paga los peajes propios de los filmes de la época, lo que hace que haya resistido mal el paso del tiempo. El ritmo es demasiado lento en la primera hora y media del metraje, la cual está plagada de los típicos interludios románticos tontorrones que se estilaban en esa época. Y por supuesto, el desenlace consiste en el típico “happy end” coronado por el reconocimiento del heroico protagonista.

En definitiva, “Por el Valle de las Sombras” es un título menor dentro de la filmografía de DeMille. Solo memorable por la presencia de Gary Cooper y por sus secuencias de acción, escasas pero muy logradas para la época.

Calificación: 5,5/10

viernes, 18 de abril de 2008

El Regreso del Rio Kwai (Return from the River Kwai)

El Regreso del Rio Kwai (1988)

Tailandia, Febrero de 1945. El avión del teniente de aviación americano Lee Crawford es derribado por los japoneses tras bombardear y destruir el puente sobre el río Kwai. Crawford es rescatado por miembros de la resistencia tailandesa y se une al grupo dirigido por un oficial británico el Coronel Grayson. Mientras tanto al campo de prisioneros llega un nuevo comandante, el mayor Harada, quien pretende evacuar a parte de los prisioneros aliados a Japón para que trabajen para el ejército nipón. Sin embargo, Grayson, enterado de los planes japoneses, planea junto con su grupo volar la via ferrea por la que habrá de pasar el tren japonés con el fin de impedirlo.

Tras demostrar su talento para destrozar clásicos del cine bélico con la infame “Cerco Roto” (horrosa secuela de la magistral “La Cruz de Hierro”) el director británico Andrew Maclagen volvió a la carga con una segunda parte de un film clásico, esta vez, la continuación de la aclamada “El Puente sobre el Rio Kwai” de David Lean. La verdad es que lo mejor que se puede decir de este film es que al menos tiene un argumento menos incosistente que el de “Cerco Roto”. Por lo demás, la película está a años luz de su ilustre precedesora. El reparto, la realización, la ambientación… aunque son mas o menos correctas, tienen aspecto de una producción menor, no de Serie B, pero rozándola.

El guión y los personajes tampoco son un dechado de originalidad, más bien una colección de clichés y lugares comunes que aportan poco o nada a otras películas bélicas anteriores. Al menos se agradece lo ajustado del metraje (90 minutos) y que en general el film mantega un aire de corrección formal, dentro de sus acusadas limitaciones artísticas y técnicas. En cualquier caso, una secuela que muy bien podría haberse ahorrado, solo apta para los muy incondicionales del género bélico.

Calificación: 3/10

martes, 15 de abril de 2008

Llanura Roja (The Purple Plain)

Llanura Roja (1954)

Birmania, 1945. El jefe de escuadrilla de la RAF Bill Forrester (Gregory Peck) es un piloto de cazabombarderos “Mosquito” que vive atormentado por el recuerdo de la pérdida de su esposa durante un bombardeo aéreo en Londres. A causa de esto, Forrester combate prácticamente buscando la muerte, hasta que conoce gracias a la mediación de su oficial médico, el Doctor Harris, a Anna, una joven birmana de la que se enamora y le devuelve las ganas de vivir. Sin embargo, cuando el avión de Forrester se estrella durante una misión de reconocimiento, este tendrá que emprender un peligroso camino de regreso transportando junto con otro superviviente a su copiloto herido a través de la jungla birmana.

Basándose en una novela H. E. Bates, “Llanura Roja” ofrece el típico relato descriptivo de la odisea del heróe perdido tras las lineas enemigas afrontando toda clase de dificultades para sobrevivir. El film tiene un arranque bastante bueno, mostrando la zozobra interior del personaje de Peck (especialista en este tipo de papeles, como había mostrado, por ejemplo, en “Almas en la hoguera”), quien prácticamente busca su autodestrucción para liberarse de su amargura interna. Sin embargo, la historia va perdiendo intensidad en cuanto evoluciona hacia la típica trama melodramática, parte en la que se vuelve bastante más convencional y predecible, y tampoco es que la parte de la trama después del accidente aéreo de Forrester y sus compañeros ofrezca nada especialmente estimulante u original. Por lo que respecta a las (escasas) escenas aereas, no son nada del otro mundo, y además los efectos visuales son discretos, pues se basan en transparencias y fondos superpuestos que se notan bastante anticuados hoy dia.

Con todo, la película tiene algunas virtudes visuales, especialmente la esplendida fotografía en color que capta muy bien la luminosidad y colorido de los escenarios naturales, asi como algunas secuencias rodadas al estilo “cámara al hombro” lo que era toda una novedad en los 50. Todo ello con el interés adicional de contemplar la interpretación del gran Gregory Peck, muy sobrio y convincente en su papel de Forrester.

En definitiva, aunque “Llanura Roja” ha quedado algo desfasada por el paso del tiempo no está del todo mal, especialmente en su primera media hora. No está de más darle un visionado.

Calificación: 5,5/10

viernes, 11 de abril de 2008

Invasión en Birmania (Merril´s Marauders)

Invasión en Birmania (1962)

Birmania, año 1942. La Brigada de Infantería mixta 5307, mandada por el general de Brigada Frank D. Merrill y compuesta por tres mil soldados voluntarios de distinta procedencia, recibe la misión de destruir una base avanzada japonesa. Tras cumplir con éxito su misión, los hombres de Merril esperan recibir el relevo y un permiso. Sin embargo, en vez de ello, reciben un nuevo y peligroso encargo por parte del comandante aliado, el general Stilwell: adentrarse cientos de kilómetros en la jungla para cortar una via ferrea japonesa y marchar sobre una posición que es de vital importancia para expulsar a los japoneses de Birmania.

Birmania, en la frontera oriental de la India, fue uno de los teatros secundarios, pero a la vez más cruentos de la II GM. En un terreno bastante inhóspito e insalubre, los aliados rechazaron durante dos años a las tropas niponas, evitando que estas invadieran La India, hasta la expulsión de las fuerzas japonesas a finales de 1944. La Brigada del general Merril (que recibieron el apodo de los “Merodeadores de Merril”) fue una de las fuerzas aliadas que combatieron en la campaña birmana, distinguiendose por su habilidad para infiltrarse en la jungla y dar golpes de mano contra las posiciones enemigas.

El realizador norteamericano Samuel Fuller, veterano de la II GM y que ya había dirigido varios filmes bélicos ambientados en la Guerra de Corea, fue el encargado de dirigir esta película, partiendo de una estructura argumental bastante parecida al clásico de Raoul WalshObjetivo: Birmania”. El film ofrece una visión bastante sobria y realista de la campaña birmana, (precedida por una esclarecedora introducción que, mediante el uso de imágenes documentales y mapas animados, resume la situación inicial de la campaña) mostrando las insalubres condiciones del terreno, las penalidades de los soldados expuestos a toda clase de enfermedades, y las agotadoras marchas a través de la jungla. También se intercalan escenas de acción que, pese a contener algunas secuencias destacables (por ejemplo el plano general mostrando los muertos tras la batalla en los bloques de cemento de la estación ferroviaria), en general no son nada del otro mundo. Hay que decir que las escenas de combates resultan algo desfasadas, como por ejemplo, en el aspecto de las muertes “no sangrientas” de los soldados, algo más propio del cine bélico de los años 40 y 50 que de las producciones posteriores.

Un aspecto que si trata bien la película es el de la desmoralización de los soldados en una campaña larga, que se describe a la perfección a través de la historia del Teniente Stockton, uno de los oficiales de confianza de Merrill, y como las enfermedades y el agotamiento van mermando su voluntad de seguir combatiendo. También es destcabale la buena fotografía del film, y las creíbles interpretaciones de los actores principales, poco conocidos pero que cumplen bien en sus papeles.

Los puntos débiles del film, aparte del poco realismo de las escenas de acción, son un tono marcadamente épico-patriotero y un tanto hagiográfico del personaje de Merrill, que le resta eficacia a la parte que describe las penalidades de la guerra. El hecho de que Fuller contara en la producción con la ayuda del ejército norteamericano probablemente tuvo algo que ver en este punto.

En resumen, “Invasión en Birmania” ofrece una visión aceptablemente realista de uno de los frentes más desconocidos de la II GM. Un film entretenido y correcto en lineas generales, aunque sin demasiados alardes que lo hagan sobresalir.


Calificación: 6/10

miércoles, 9 de abril de 2008

Dias de Gloria (Days of Glory)

Dias de Gloria (1944)

Finales de 1941. Mientras las tropas alemanas marchan hacia Moscú, en la zona de Tula un grupo de partisanos rusos, dirigido por Vladimir (Gregory Peck) se dedica a realizar actos de sabotaje en la retaguardia de los ejércitos alemanes teniendo como base un antiguo monasterio. La llegada al escondite del grupo de Nina Ivanova, una artista de Ballet refugiada, creará cierto resquemor entre los guerrilleros, mientras estos se preparan para una importante misión contra los invasores en visperas de la contraofensiva rusa de invierno.

En los años 40, dentro de la intensa campaña de propaganda llevada a cabo por los estudios hollywoodienses en apoyo del esfuerzo bélico aliado, el director Jacques Tourneur dirigió esta producción en homenaje al movimiento partisano de la URSS en su lucha contra el invasor alemán.

La verdad es que, para tratarse de un filme de propaganda, “Dias de Gloria” ofrece una calidad superior a la media. La película empieza con un tono ligero, casi de comedia (con número musical incluido), pero a medida que avanza la historia, esta va evolucionando hacia un intenso drama bélico. A la hora de describir la guerra, Tourneur logra crear una atmósfera poética pero realista a la vez, intercalando diálogos bastante notables (como cuando Vladimir le explica a Nina que en la guerra “Adquieres cierta tendencia a destruir”). Otro aspecto que me gustó del film es la más que correcta ambientación de los pantanos, aldeas, y bosques rusos, así como la buena factura de los efectos visuales y de las secuencias de combates en particular, sobre todo teniendo en cuenta la época. Incluso los tanques alemanes que aparecen tienen todas las trazas de ser Panzer IV reales, detalle que en producciones bélicas mucho más modernas suele descuidarse.

En el apartado interpretativo cabe destacar la actuación de un jovencísimo Gregory Peck en su debut en un papel protagonista, logrando componer un sólido personaje como el comandante guerrillero Vladimir. Entre los puntos débiles del film, podría citarse la ingenuidad de algunas escenas (como la no ejecución del soldado alemán capturado) y cierto tono pasteloso en las secuencias de Vladimir con Nina, pero que en cualquier caso son comprensibles dada la época de su rodaje.

En resumen “Dias de Gloria” es algo más que un simple vehículo de propaganda bélica y desde luego, trasciende esta motivación propagandística logrando dibujar momentos de buen cine. Un film intenso y de buena factura que merece ser rescatado del olvido.

Calificación: 6,5/10

La Crítica de Reisman

martes, 8 de abril de 2008

Emboscada (Rukajärven tie)

Emboscada (1999)

Verano de 1941. El romance del jóven teniente finlandés Eero Perkola con la enfermera Kaarina Vainikainen se ve interrumpido por la entrada de Finlandia en guerra con la URSS en aras de recuperar los territorios perdidos en la Guerra de Invierno. Ya en el frente Eero se reecuentra con su amada, destinada a los servicios auxiliares. Tras solicitar de su oficial la retirada de las auxiliares la compañía del teniente Perkola es enviada a una peligrosa misión de reconocimiento tras las lineas rusas, con el objetivo de identificar las unidades enemigas situadas en retaguardia antes de la ofensiva finesa. Ya en camino, Perkola recibe la noticia de que el convoy que transportaba a las auxiliares a retaguardia ha sido emboscado por los rusos y todos sus miembros asesinados, incluyendo a Kaarina.

Siguiendo la estela de “Talvisota” (que supuso un gran éxito de taquilla en Finlandia), esta producción finlandesa retomó el tema de la participación finesa en la II GM, con esta historia ambientada en la llamada “Guerra de Continuación”, que comenzó cuando el ejército finés secundó la invasión alemana de la URSS en junio de 1941, con el fin de recuperar el territorio perdido en el invierno anterior ante el Ejército Rojo. Emboscada es la típica historia de una pequeña unidad infiltrada tras las líneas enemigas, y con el no menos típico drama romántico de fondo. La verdad es que tras ver el asombroso realismo de “Talvisota” la historia que cuenta este film se me antoja demasiado tópica y previsible. Hay varios elementos que se notan puestos como concesiones para agradar al gran público (la típica historia de amor en tiempos de guerra, secuencias lentas pretendidamente poéticas…etc) y la historia destila por momentos un tono meláncolico que, sinceramente, exaspera. Además la acción es demasiado escasa, solo hay secuencias de combates al final, y la verdad es que estas no resultan demasiado realistas, aunque no están mal filmadas. Si a eso añadimos que el ritmo es excesivamente lento en más de un momento, y que la película apenas tiene escenas de acción, el conjunto que resulta no es excesivamente brillante.

Aunque la película trata de ahondar algo en las distintas motivaciones personales de los soldados y sus miedos ante el incierto destino que ofrece la guerra, nada de lo que se muestra es especialmente original, más bien suena a ya visto. Al final, lo único que queda claro es que los finlandeses lucharon por una causa justa y de manera heroica, pero poco más. Lo que más me gustó fue la ambientación y la fotografía, bastante buenas. Por lo demás “Emboscada” no pasa de un título discreto, de correcta factura, parecido a las producciones “palomiteras” de Hollywood, aunque con una temática finlandesa. Me resultó bastante inferior a la magnífica “Talvisota”, que sí es cine bélico en estado puro.

Calificación: 4,5/10

viernes, 4 de abril de 2008

La infancia de Iván (Ivanovo detstvo)

La infancia de Ivan (1962)

En vísperas de una ofensiva rusa a través de un rio, el niño Iván Burliaiev vuelve de una misión de reconocimiento tras las líneas alemanas con importantes datos sobre el enemigo. Iván, un huerfano de guerra, está obsesionado por seguir en frente para cobrarse venganza contra los alemanes y pese a los deseos de su protector, el capitán Kholin, y otros oficiales de su unidad militar de enviarlo a una academia militar para apartarlo de la guerra, Iván se mostrará implacable en su decisión de seguir en el frente a cualquier precio.

En gran medida gracias al aire aperturista que en los 60 supuso el proceso de denuncia del régimen Stalinista por parte de Nikita Kruschev, las artes rusas vivieron una época de libertad expresiva y renovación formal, contexto dentro del cual se enmarca “La infancia de Ivan”.Esta película, la primera del director ruso Andrei Tarkovski logró hacerse con el León de Oro del Festival de Venecia, un mérito enorme tratándose de un director novel y una Opera Prima. Pese a haber llegado con el rodaje empezado, (Tarkovski sustituyó al anterior director, que fue despedido), el realizador ruso compuso una notable película que trascendió a su motivación primigenia, la exaltación patriótica, para crear un contundente alegato antibelicista a través de los ojos de un niño sumergido en una cruenta guerra.

El film tiene varias virtudes destacables, sobre todo visuales. El aspecto moral del protagonista, se explica mostrando la amargura interior de Iván, a través de sus recurrentes sueños de situaciones felices enturbiadas por la irrupción de la violencia, es brillantemente descrito a través de sugerentes imágenes oníricas. Asimismo, el elemento paisajístico, perfectamente integrado en la historia, juega un importante papel a la hora de resaltar la desolación y devastación –tanto física como moral- que produce la guerra. Estos aspectos y el uso de unas impactantes metáforas visuales (por ejemplo, el plano de la cruz de la iglesia doblada ante el bombardeo de la artillería) es sin lugar a dudas lo mejor del film. Tarkovsky logra crear un universo visual propio y atrayente, que capta la atención del espectador. Merece también una mención especial la sentida interpretación del niño Nikolai Burliaiev (Iván), con un papel totalmente interiorizado y lleno de matices, logrando estremecer con su gesto de niño endurecido por la guerra, el odio, y la sed de venganza.

Es una pena que la brillantez de la película en el aspecto visual no se vea acompañada por una mayor viveza del ritmo narrativo. Con las películas rusas en general, uno siempre tiene la sensación de que el pulso de la historia siempre es pausado, pero en este caso hay muchas situaciones se resuelven de una manera demasiado plomiza, lo que le resta fuerza al conjunto. Otro aspecto que no me terminó de gustar fue el la historia paralela de la enfermera Masha, un personaje que no aporta nada a la trama principal y que no transmite gran cosa, aparte de añadir un elemento pasteloso totalmente prescindible.

En resumen, La infacia de Ivan es un film visual y esteticamente muy logrado, que evita cualquier maniqueísmo político para centrarse en una de las principales víctimas de toda guerra: la inocencia de la niñez. La infancia truncada de Iván es todo un símbolo universal y perturbador. Uno de esos títulos que será apreciado por cualquier amante del cine.

Calificación: 7,5/10

miércoles, 2 de abril de 2008

Talvisota (AKA Winter War)

Talvisota (1989)

Finlandia, Octubre de 1939. La crisis diplomática abierta entre el país finés y la URSS a causa de las exigencias territoriales de Stalin hace que el ejército fines se movilice. A través de la historia de los hermanos Martti y Paavo Hakala, enviados a combatir junto con su compañía al frente, asistiremos a las visicitudes de la cruenta guerra de invierno que Finlandia libró contra el ejército Rojo en unas durísimas condiciones climáticas y en franca inferioridad material frente al poderoso ejército sovietico.

La guerra ruso-finesa (o Guerra de Invierno) es uno de los conflictos paralelos a la II GM más desconocidos por el gran público. En el invierno de 1939, la URSS invadió Finlandia pensando que el modesto ejército finlandés sería presa fácil para el poderoso Ejército Rojo, pero sorprendentemente, los finlandeses se mostraron como unos durísimos combatientes. Haciendo uso de su adaptación al terreno, la dureza física de sus soldados y la astucia táctica de sus oficiales, el ejército finlandés se las arregló para mantener en jaque al Ejército Rojo durante más de tres meses, haciendoles pagar a las fuerzas soviéticas un duro precio por cada metro conquistado; hasta que finalmente la superioridad numérica rusa acabó imponiendose y Finlandia tuvo que pedir la paz con la Unión Sovietica. Talvisota rinde un claro homenaje a los heroes fineses de la guerra de invierno, que mostraron un tremendo valor frente al invasor ruso en defensa de su patria.

La película es sobresaliente en varios aspectos, especialmente técnicos. La ambientación en cuanto a escenarios, uniformes y armas es casi perfecta. Me sorprendió mucho ver que los auténticos carros T-26 rusos, por ejemplo, que eran el grueso del arma acorazada sovietica en la época, asi como los cazas Polikarpov I-16. A esto hay que añadir la puesta en escena de las secuencias de combates, que es de lo mejor que he visto en el cine. Prácticamente no hay dos batallas iguales, y aparecen todo tipo de combates: asaltos frontales masivos rusos en oleadas, internadas nocturnas, infiltraciones…etc. La calidad visual de las escenas de acción y efectos especiales solo puede compararse a la de las producciones más recientes. Los actores, por su parte, están muy creibles en sus papeles, haciendo que sus personajes resulten bastante reales. Asimismo, aparte de las escenas bélicas, la película muestra algunos diálogos bastante logrados, como por ejemplo cuando Paavo vuelve de permiso a su casa y su madre le pregunta como es la guerra, a lo que Paavo contesta, sin inmutarse, “No volveremos ninguno vivo de alli”.

Por ponerle algún “pero” se podría decir que el prologo con la típica presentación de los personajes se hace un poco largo y reiterativo, y que dado lo prolongado del metraje (más de tres horas de duración) la historia sufre algún que otro inevitable bajón de ritmo. Pero en cualquier caso no puede negarse que “Talvisota” es un intenso film bélico, con unas evidentes virtudes técnicas, y unas soberbias secuencias de combates que será apreciado por cualquier aficionado al género.

PD. Y con esta, ya son 150 entradas en el Blog.

Calificación: 6,5/10