BIENVENIDO

Gracias por visitar este Blog.

Se pueden publicar comentarios en cualquier reseña. Para consultar reseñas antiguas, solo tienes que pinchar en "Listado Alfábetico de las películas del Blog".

Todos los comentarios serán contestados. Para plantear dudas, sugerencias o cuestiones puedes enviar un e-mail a: sgmcine@hotmail.com

Actualmente hay 358 reseñas publicadas.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Hijos del Tercer Reich (Unsere mütter, unsere väter)

Hijos del Tercer Reich (2013)

Berlin, junio de 1941. Poco antes del inicio de la invasión de la URSS por las tropas alemanas cinco amigos de la infancia se reúnen en una fiesta de despedida y, tras hacerse una foto de grupo, prometen volverse a ver una vez terminada la guerra. Los protagonistas son Wilhem Winter (Volker Bruch), un condecorado teniente de la Werhmacht, su hermano Friedlhem (Tom Schilling), soldado recien reclutado para servir en el frente junto a Wilhem; Greta, una camarera cuya aspiración es la de convertirse en estrella de la canción, la jóven enfermera Charlotte, destinada a servir en los hospitales del frente oriental, y el joven sastre judío Viktor Goldstein, novio de Greta. Pese al optimismo inicial con el que estos cinco amigos miran al futuro, pronto se verá como sus aspiraciones vitales son sacudidas por las crueldades y vicisitudes de la guerra.

Hijos del Tercer Reich (título español que poco tiene que ver con el título original de la serie, “Nuestras madres, nuestros padres”) es una muy reciente producción televisiva alemana que aborda, en formato de miniserie la historia de la II GM, centrándose particularmente en describir la lucha en el Frente Oriental y la vida en retaguardia, para ofrecer el punto de vista alemán sobre el conflicto. La historia está lejanamente inspirada en los diarios de guerra del padre del productor alemán Nico Hoffman -uno de los principales responsables del proyecto- quien declaró que el personaje de Wilhem Winter viene a ser un trasunto de su progenitor, cuyas experiencias de combate en el Frente Oriental sirvieron de base para elaborar el guión.

Hay que decir que pese a tratarse de un producto pensado y producido para la TV, Hijos del Tercer Reich ha sido un proyecto bastante ambicioso que ha contado para su rodaje con un más que generoso presupuesto de 14 millones de Euros. Un dinero que se ve que ha sido bastante bien empleado, puesto que la labor de ambientación, puesta en escena y recreación de los escenarios, esmeradamente cuidada hasta en los más mínimos detalles, resulta sencillamente soberbia. El rodaje tuvo lugar a lo largo de casi tres meses en diversos escenarios exteriores de Letonia y Lituania, combinado con la filmación en distintos estudios alemanes que se habilitaron para ambientar los escenarios interiores y las calles de los años 40 del pasado siglo.

En ese sentido, no es de extrañar que los aspectos técnicos de la serie rayen a gran altura, con una fotografía de excelente calidad (que recuerda a la de las series norteamericanas Hermanos de Sangre o The Pacific), unas escenas de acción que impactan por su realismo, asi como el empleo de unos muy buenos efectos especiales. En ese sentido puede afirmarse que, como producción alemana, poco o nada tiene que envidiar a dichos títulos producidos en EEUU. En esos aspectos, la realización técnica de la serie resulta sobresaliente y desde luego está a la altura de la mostrada en Hermanos de Sangre, sobre todo en el apartado de la brillante factura visual.

En el plano narrativo, me ha parecido que la serie aporta algún elemento interesante, en especial la evolución de los dos personajes principales, los hermanos Wilhem y Frieldhem Winter. Wilhem comienza siendo un aguerrido oficial que actúa movido por el patriotismo y convencido de la victoria final. Frieldhem, por su parte es el típico joven culto y sensible que advierte a Wilhem que “La guerra sacará lo peor de nosotros”, como efectivamente ocurre. De ese modo Wilhem evoluciona desde su inicial fervor patriotico al desengaño y hastío hacia la guerra, mientras que su hermano irá convirtiendose progresivamente, guiado por su instinto de supervivencia, en una despiadada máquina de matar. El desarrollo del resto de personajes protagonistas (la enfermera Charlotte, Greta, y el amigo judío, Viktor Goldstein) me pareció un poco más plano, si bien sus historias complementan bien la narración principal.

Los tres capítulos de la miniserie vienen a cubrir todo el periodo comprendido entre la invasión de la URSS en 1941 hasta la derrota del III Reich en 1945. El primer capítulo, que comprende entre junio y diciembre de 1941, me pareció interesante como presentación de la historia y de los personajes, pese a que algunos de los diálogos podrían haberse mejorado, y a que también se eche en falta algo más de acción que habría servido para dotar de mayor espectacularidad y agilidad narrativa a este capitulo.

El segundo episodio, que para mi gusto es el mejor de la serie, abarca desde mediados de 1943, en vísperas de la Batalla de Kursk, hasta finales de ese año. Este episodio contiene algunas lineas de diálogos realmente memorables, amen de mostrar unas excelentes escenas de acción recreando con tremendo realismo un sangriento combate urbano librado por la unidad de Wilhem contra las tropas soviéticas durante la batalla de Kursk. Además, considero que este segundo episodio es un magnifico exponente de cómo transmitir un rotundo mensaje antibélico mostrando la propia guerra en toda su extensión. Un episodio sobresaliente del que me quedo con una frase: “Mucha gente piensa que la guerra consiste en pelear. Se equivocan. Consiste en esperar, el próximo día, la próxima comida, el próximo combate…”.

Finalmente, el tercer episodio, que sirve de desenlace a la historia lo encontré un algo inferior al segundo, cubre el periodo comprendido entre finales de 1944 y los meses finales de la guerra en 1945. Este último capitulo, si bien mantiene el interés del espectador para conocer cual será la suerte final de los protagonistas, se queda algo corto a la hora de cerrar todos los temas apuntados en los dos primeros episodios (en especial el romance entre Wilhem y Charlotte, que no termina de concretarse). En ese aspecto, también he de apuntar que el desarrollo de la secuencia final que cierra la narración me pareció un tanto falta de una mayor dosis de emotividad. De haber transmitido algo más de emoción en el desenlace habríamos estado sin duda ante una serie absolutamente memorable. En cualquier caso, hay que reconocer que la valoración global de “Hijos del Tercer Reich” resulta bastante positiva. Una serie sin duda muy recomendable.


Calificación: 7,5/10

domingo, 8 de septiembre de 2013

El Secreto de la Westerplatte (Tamjenica Westerplatte)

El Secreto de la Westerplatte (2013)

La historia nos sitúa en la ciudad libre de Danzig, pocas horas antes del estallido de la II GM. Al amanecer del 1 de Septiembre, la rutina de la pequeña guarnición polaca de la fortaleza de la Westerplatte, se ve súbitamente interrumpida por el inicio de un intenso bombardeo por parte de las fuerzas alemanas presentes en la ciudad.  Sin embargo, pese a lo sorpresivo del ataque alemán, los soldados polacos logran rechazar el primer asalto enemigo,  y se disponen a resistir un largo asedio en el que tienen pocas esperanzas de supervivencia, lo cual hará que el comandante de la guarnición, el Mayor Sucharski, se plantee la conveniencia o no de prolongar la resistencia.

El Secreto de la Westerplatte es una muy reciente producción polaca estrenada a comienzos de 2013 que viene a recrear los acontecimientos históricos relacionados con la denominada “Batalla de la Westerplatte”, que es considerada el primer enfrentamiento armado de la II GM. La Westerplatte era una pequeña península  a orillas del Báltico, estratégicamente situada en la ciudad de Danzig. Conforme a la legalidad internacional, Polonia tenía derecho a establecer allí un almacén militar y una pequeña guarnición de 88 hombres, pero en vísperas de la II GM los polacos habían aumentado su número a unos 200 soldados, además de haber fortificado algunos edificios del recinto militar. El 1 de Septiembre los alemanes bombardearon la base con fuego naval procedente del viejo acorazado Scheleswig- Holstein e iniciaron el asalto terrestre con unos efectivos totales de unos 2.000 infantes. Sin embargo, la guarnición polaca se las arregló bastante bien para resistir todos los ataques, hasta que pasada una semana, y ante el agotamiento de los suministros y la evidencia de que no recibirían auxilio del exterior,  el jefe de la guarnición polaca decidió rendirse a los alemanes.

Estos son los hechos que, con aceptable realismo histórico, va desgranando el film a lo largo de sus casi dos horas de metraje. Hay que decir que para tratarse de una producción polaca que por lo que se ve ha manejado un ajustado presupuesto, la puesta en escena resulta más que aceptable, mostrando una buena ambientación de los escenarios donde se desarrollaron los hechos. En cuanto a las secuencias de combate no resultan demasiado espectaculares, al menos están filmadas con realismo, si bien los efectos especiales se quedan un poco cortos a la hora de recrear los efectos del bombardeo naval o el ataque los Stukas alemanes. Pero, dejando de lado los aspectos técnicos –que como digo, resultan simplemente correctos- donde más falla la película en el desarrollo de la historia y los personajes.

Y ello principalmente porque falta emoción en los diálogos (a veces da la sensación que los actores recitan, más que interpretan), falta empatía con los personajes, y sobre todo, falta una historia sólida que respalde el desarrollo puramente bélico del guión. Más allá de las dudas que muestra el personaje del Mayor Sucharski sobre el sentido que tiene condenar a sus hombres a una muerte segura en caso de decidirse por una resistencia a ultranza, lo cierto es que el film flaquea demasiado a la hora de desarrollar el aspecto humano de la historia. Al final, uno tiene la sensación de asistir mas bien al visionado de un docudrama con cierta riqueza de medios, antes que a un film bélico al uso.

En definitiva, “El Secreto de la Westerplatte” tiene el interés histórico de llevar a la gran pantalla la que puede considerarse primera acción bélica (al menos terrestre) de la II GM, pero poco más. El resto no se sale de los tópicos más trillados del cine bélico y quizás por eso, unido al escaso lustre que aportan los aspectos  técnicos de la producción,  la película decepciona. Un titulo pasable, en el mejor de los casos.


Calificación: 4/10